DOMINACIÓN GRINGA Y CRISIS AGROPECUARIA, CAUSAS PRINCIPALES DEL AUGE DE LOS CULTIVOS ILÍCITOS

El 19 el de noviembre de 2002, en la Comisión V del Senado, por citación de los senadores Benjamín Cuello, Gerardo Jumí y Carlos Clavijo, se hizo un debate al gobierno sobre su política frente a los cultivos de coca y amapola. Los siguientes son los aspectos principales de la posición que fijó el senador Robledo:

No puede hablarse de este doloroso desastre social sin relacionarlo con la abrumadora crisis del sector agropecuario, cuya pérdida de un millón de hectáreas de cultivos lícitos en la última década es una de sus más claras manifestaciones. Antes que un asunto penal estamos frente a un drama social, que cubre cada vez más zonas del país y que no va a tener solución en la medida en que se profundice la crisis rural.

El problema principal no está en la producción sino en el consumo; el negocio en grande lo hacen los países desarrollados, como lo demuestran algunas cifras que hablan de que en Estados Unidos las ventas al menudeo de cocaína equivalen a US$ 30 mil millones, de los cuales a Colombia ingresan entre dos y tres mil millones, mientras a los campesinos, colonos o indígenas, llamados raspachines, les llega sólo 1% de esta cifra.

Y el otro negocio, el del lavado de los activos, es hecho también principalmente por la banca norteamericana. Sin embargo, los gringos le imponen al mundo una política no contra el consumo sino contra la producción. Política totalmente contraria a nuestro interés nacional, y que conlleva actos aberrantes como hacer llover veneno sobre los campesinos, sus aguas, sus cultivos, sus vacas; y que ordena cubrir el país de mercenarios, que desde luego lo que hacen es defender los intereses estadounidenses en nuestro propio suelo.

El Plan Colombia, la estrategia con la que supuestamente se apunta a erradicar los cultivos de plantas narcóticas, le exige a Colombia retirarse de la producción de bienes en los que «no es competitiva», como el maíz, la cebada, el sorgo, el trigo, y dedicarse a los llamados cultivos tropicales. Pues bien, lo que están haciendo los raspachines del Caquetá, es sembrando coca, el producto tropical por excelencia, lo cual seguirá sucediendo si se mantiene la política de destruir la producción agropecuaria lícita, como lo anuncian, entre otros hechos, una reforma tributaria que le pone entre 5% y 8% de IVA a prácticamente todas las actividades del campo, y el celo manifestado por el gobierno en conducir a Colombia a ingresar al ALCA.

La política antidrogas es contraria al interés nacional de Colombia y conduce inexorablemente a que surjan más y más raspachines; el problema real que tenemos es la dominación de los gringos que consumen, hacen el negocio, lavan la plata, se lucran del comercio de armas y de precursores químicos y nos imponen el Plan Colombia. Mientras que lo único que se le ocurre al gobierno es fumigar, fumigar y fumigar.

Actualidad económica: El ALCA DEJARÁ MAL PARADA A COLOMBIA

Por Norman Alarcón Rodas

Bush padre lanzó hace unos trece años el plan estratégico de crear un solo mercado desde Alaska hasta la Patagonia. La idea se convirtió en el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), que presenta las siguientes características:

1. Es mucho más que un acuerdo comercial, ya que incluye garantías a la inversión extranjera, aceptación de la propiedad intelectual de las trasnacionales y compras estatales a empresas extranjeras.

2. Es un acuerdo de segunda generación, como fase culminante de la apertura económica.

3. Las mercancías y capitales de Estados Unidos tendrán libertad absoluta de entrar en todos los países latinoamericanos con aranceles cero, es decir, sin pagar impuestos.

4. Es el acuerdo más acelerado del mundo en los últimos años. Hay que recordar que la Unión Europea solo cristalizó después de casi medio siglo de conversaciones.

5. Las negociaciones han sido secretas. No se ha escuchado a los productores industriales y agropecuarios.

El 15 de febrero se cumplió el plazo para que cada país dé a conocer sus propuestas arancelarias, la forma como van a eliminar las aduanas y las fronteras nacionales. Hasta ahora el gobierno nacional no ha informado a los colombianos cuál fue su posición. Aún más grave, mientras se aprestaba a presentar una propuesta conjunta con los demáss países de la Comunidad Andina de Naciones, el ministro de Comercio Exterior, Jorge Humberto Botero, daba declaraciones con el claro objetivo de preparar a la opinión pública hacia lo que parece ser la decisión del gobierno norteamericano: la firma de un tratado bilateral entre el jinete, Estados Unidos, y el caballo, Colombia. Apresurándose a atender los deseos estadounidenses, el presidente Uribe envió a Washington al ministro Botero a acelerar las negociaciones bilaterales.

Al decir de Daniel Samper Pizano, nos van a comer sin sacudirnos. El gobierno norteamericano eliminará en cinco años las tarifas arancelarias sobre textiles y vestidos, una vez entre en vigor el ALCA, según lo anunció el representante de Comercio Exterior, Robert Zoellick. Las restantes tarifas de productos manufacturados y del sector agropecuario, como arroz, azúcar, leche, pollo, carne, leche, derivados lácteos, serían eliminadas totalmente antes del año 2015. Es el anuncio de la partida de defunción de todo el sector productivo colombiano y la recolonización total de nuestro país.

Contra tan entreguistas determinaciones, debemos recurrir a las reservas de patriotismo de obreros, campesinos, productores industriales y agrícolas, estudiantes e intelectuales, y, en general, del pueblo colombiano, para poner muy en alto nuestra soberanía.

Aumentan ruinosas importaciones de leche en polvo

Con la irresponsable apertura de las importaciones, en Colombia se pasó de traer 4.830 toneladas de leche en polvo en 1993, a 6.665 en 1995. Se ascendió a 22.000 en 1997, a 22.500 en 1998 y a un poco más de 25.000 toneladas en 2001. Debe aclararse que este producto goza de un subsidio de hasta 45% en Estados Unidos y la UE.

Parmalat, Wyethinc, Nestlé y Danone aparecen como las principales promotoras de este atentado contra los productores nacionales. El gobierno de Pastrana les bajó los aranceles del 69 al 20%, y los inventarios en bodegas llegaron a estimarse en más de 25.000 toneladas. Esta situación provocó la disminución de las compras a los productores, con pérdidas calculadas por Fedegan en más de $27.000 millones. Con el ALCA, esos aranceles bajarán a 0%, con lo que se dará el golpe de gracia a toda la producción lechera, incluida su industrialización en empresas nacionales como Colanta.

El Ministerio de Agricultura ha dado una respuesta que está lejos de resolverles la crisis a los 450 mil productores lecheros. El arancel a la importación lo pasó de 20 a 44%, restituyendo menos de la mitad de la rebaja que se les había hecho a las trasnacionales. No obstante, mantiene abierta plenamente la libertad de importación.

Los 24 países más ricos, con EU a la cabeza, invierten US$370 mil millones anuales en subsidios a la producción alimentaria, de los cuales US$50 mil millones son destinados al sector lechero.

La Asociación por la Salvación Agropecuaria ha orientado las luchas contra las importaciones agropecuarias, que han pasado de 700 mil toneladas en 1990 a más de 6 millones en 2001.

Rechazo a nuevas importaciones de arroz

El senador Jorge Enrique Robledo rechazó la importación de 150 mil toneladas de arroz del Ecuador, anunciada por el gobierno.

«Con tan lesivas importaciones, el gobierno desestimula la producción nacional en un rubro tan importante para la seguridad alimentaria del país como lo es el del arroz –denunció el senador Robledo—. El régimen de Uribe, además, está cambiando sobre la marcha las reglas del juego, pues el ministro de Agricultura les ha venido reiterando a los cultivadores que en Colombia no hay escasez de arroz y, muy por el contrario, que para el 2003 está garantizado el autoabastecimiento. Fue amparados por esta garantía que los agricultores del Tolima y los Llanos se lanzaron con la debida antelación a hacer preparativos para la cosecha de mediados del año. Muchos de ellos, como en el Casanare, extendieron incluso el área de siembra.

«Es otro golpe aleve. Si lo que busca Uribe Vélez es acabar con la producción nacional para allanar el ALCA, va por muy buen camino”.

El senador Robledo concluyó: «No es arrasando con el mercado interno como ha de adelantarse la integración con los demás países andinos, sino sobre la base del intercambio de productos en los cuales alguno de los países sea deficitario».

Proyecto de ley para derogar IVA en la panela presentará el senador Robledo

«Es urgente derogar el IVA que grava con el 7% la producción de panela», declaró el senador Jorge Enrique Robledo, quien se apresta a presentar ante el Congreso un proyecto de ley en tal sentido. La iniciativa fue aprobada por unanimidad el 3 de enero en la Asamblea de Unidad Panelera Nacional que tuvo lugar en el Coliseo de Villeta, Cundinamarca, con asistencia de trescientos delegados. Además del senador Robledo, la reunión contó con la presencia de Pedro Nel Camargo y José Fernando Ocampo, dirigentes nacionales de Unidad Panelera.

«Si de por sí resulta ya una aberración gravar con IVA cualquier producto alimentario –denunció el senador—, cómo no lo va a ser ponerle impuesto a la panela, el alimento de los más pobres de entre los pobres».

Editorial: TODOS LOS PUEBLOS JUNTO A LA NACIÓN IRAQUÍ

I

A lo largo y ancho de los cinco continentes, millones de manifestantes irrumpieron el pasado 15 de febrero por calles y plazas de centenares de ciudades repudiando la guerra que el gobierno de los Estados Unidos actualmente enfila contra Irak. Con su gigantesca protesta erigieron un histórico mojón en la lucha de más de un siglo desplegada por los pueblos contra el imperialismo norteamericano.

Al hacerse en momentos en que éste se empeña en globalizar su expoliación económica y en implantar por doquier su dominación militar, recurriendo incluso al lanzamiento a discreción de “ataques preventivos” como el que se apresta a llevar a cabo contra la nación iraquí, tal forja de masas en pie y en marcha constituye la más apropiada repuesta a esas pretensiones imperiales, pues le imprime un carácter global a la condena y al rechazo de la guerra imperialista y una vigorosa fuerza preventiva a la movilización contra ella.

A juzgar por las encuestas de opinión sobre la guerra contra Irak, los millones que se lanzaron a las calles son apenas la asomada punta de un colosal iceberg popular. En efecto, más de 56% de los norteamericanos se opone a que se desate la guerra sin la aprobación la ONU, mientras que 70% de los británicos y 90% de los españoles e italianos están contra ella en todas las circunstancias. Y estos rechazos que elocuentemente se presentan en países gobernados por los más recalcitrantes promotores del ataque a Irak –Bush, a la cabeza, y sus serviles Blair, Aznar y Berlusconi– son aún más contundentes en el resto de países. A pesar de la intensa propaganda a favor de los planes bélicos de los Estados Unidos, no se sabe de ningún país en donde la mayoría de su población los apruebe. Estamos entonces ante una cruzada bélica cuyo repudio por parte de los pueblos en todos los confines de la tierra no tiene precedentes.

II

El empecinamiento de Estados Unidos en asolar el Golfo Pérsico con el fin de apoderarse de sus recursos petroleros se remonta en la época más reciente a la crisis del petróleo a mediados de los años setentas, cuando de manera notoria importantes ejecutivos, analistas y voceros de los intereses imperialistas norteamericanos elaboraron refinadas estrategias dirigidas a ese designio. Luego de numerosos zarpazos destinados a consolidar su dominio en la región, y cuando estaba perdiendo allí la batalla comercial con ingleses, franceses y chinos, desplegó en 1991 su gran embestida militar contra Irak, a la que siguieron la instalación de enclaves militares en torno al Golfo y la firma de tratados, acompañados de multimillonarias ventas de armas, para operaciones militares conjuntas con los Estados árabes, además del apuntalamiento de Israel en su agresión contra el pueblo palestino. Sin embargo, la expansión de su presencia económica y militar encontraba un obstáculo en la posición de soberanía que en medio del arduo bloqueo manifestaba el gobierno de Irak, cuestión que abordaron con premura los mencionados estrategas del imperio, como quedó de presente en una carta que le enviaron al entonces presidente Clinton en enero de 1998. Allí se expresa que “para asegurar los intereses de Estados Unidos y sus amigos y aliados, la nueva estrategia que enunciamos debe primero que todo proponerse despojar del poder al régimen de Saddam Hussein”, se aboga por “tener la disposición de emprender acciones militares por cuanto la diplomacia evidentemente está fallando” y se sentencia que “en todo caso la política norteamericana no puede continuar paralizada por la desacertada insistencia en obtener la unanimidad en el Consejo de Seguridad de la ONU”.

Entre quienes firman la carta figuran hombres que se han movido en puestos decisivos de las administraciones de Nixon, Reagan y Bush padre, en altos cargos ejecutivos en las grandes corporaciones y en los “equipos de pensamiento” que estas subvencionan, y que ahora, como funcionarios claves de la panda gobernante de Bush o como asesores y confidentes con gran influencia, abanderan la acometida contra Irak dentro de la nefasta Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos. Ellos son: Elliott Abrams, Richard L. Armitage, William J. Bennett, John Bolton, Paula Dobriansky, Francis Fukuyama, Robert Kagan, Zalmay Khalilzad, William Kristol, Richard Perle, Donald Rumsfeld, William Schneider Jr., Paul Wolfowitz, R. James Woolsey y Robert B. Zoellick.

III

El plan imperialista de ataque a Irak es pues de larga data y no tiene relación alguna con alegadas cuestiones de seguridad de Estados Unidos a raíz de los atentados del 11 de septiembre, ni con las características políticas del régimen que preside Saddam Hussein, ni con el arsenal de armas que con legítimo derecho posee, ni con la presunta amenaza terrorista que éste representa para la “comunidad internacional”, ese eufemismo que se utiliza para la hegemonía norteamericana.

Al respecto se imponen dos consideraciones. Primero, se trata simple y llanamente de una embestida imperialista para, a corto plazo, alzarse con los recursos petroleros de Irak (cuyas reservas probadas suman 112 mil millones de barriles, en tanto que las inexploradas se calculan en 432 mil millones) y, a mediano, con los de todo el Golfo Pérsico, lugar en donde yacen dos de cada tres barriles del petróleo existente en el mundo.

Segundo, y más importante aún, es que la producción petrolera, como valioso nutriente de su industria militar y de sus finanzas nacionales, constituye para los Estados Unidos un elemento indispensable de su dominación imperial. De allí que el factor principal que induce la embestida en ciernes contra Irak sea la toma allí de una posición estratégica clave con miras a asentar de manera indiscutible su poder en toda la región, lo que le permitiría manipular a voluntad el grifo de la manguera energética y, así, estar en condiciones de ejercer un considerable control económico, político y militar sobre las naciones europeas, como Alemania y Francia, e igualmente sobre las asiáticas, como China y Japón. Esto implicaría que, en la correlación de fuerzas a escala planetaria, Estados Unidos contaría durante un buen trecho con un decisivo fulcro para su anunciado plan de imponer una supremacía incontrastable.

Tales son los alcances estratégicos que esconde el designio de Bush de convertir las naciones del Golfo Pérsico, so capa de “democratizarlas” y hacerlas objeto de un siniestro “imperialismo civilizador y benefactor”, en protectorados norteamericanos, designio del que no quiere que quepan dudas al empezar a proceder a sangre y fuego contra Irak. Se entiende entonces que la conquista de esta histórica nación concierna, según expresa el analista Michael Klare, no tanto al petróleo como combustible sino al petróleo como poder.

IV

La contradicción entre la política imperialista y los intereses del resto de naciones del mundo, se refleja en la oposición que la actual campaña estadounidense de guerra ha encontrado en la mayoría de los gobiernos, la cual se manifiesta ora como serias reticencias, ora como agudos antagonismos. Resaltan las de Alemania, Francia, Rusia, China y, significativamente, el Vaticano. Esta situación no podía menos que manifestarse también en el Consejo de Seguridad de la ONU, dando lugar a una intensa pugna diplomática, en la que la administración Bush, viéndose en minoría, ha recurrido, casi siempre en tandem con el gobierno británico de Blair, a despreciar y desconocer sus resoluciones calificándolas de irrelevantes y a presionarlo con ultimátums, mientras se dedica a chantajes y amenazas así como a la compra de los votos necesarios para “legitimar” su asalto militar sobre la nación iraquí. Quizás creyéndose su propio cuento sobre las bondades del libre comercio, Bush asume que esos votos están ofrecidos abiertamente en el mercado y para tal efecto tiene a su disposición unos 30 mil millones de dólares para comprarlos ofreciendo subvenciones y préstamos subsidiados, lo que ha dado pábulo a una corrupta orgía de sobornos en grande y en dimensiones internacionales.

Reveladora de hasta donde están calados los actuales objetivos belicistas de la banda que despacha desde la Casa Blanca, es la respuesta que en Europa dieron 268 mil personas a la pregunta, hecha por los directores de la edición europea de la revista norteamericana Time, sobre cuál nación planteaba la mayor amenaza a la paz mundial: 82% señaló a Estados Unidos. Es evidente que en la Europa que el fascista secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, desprecia y vitupera calificándola de “vieja”, las gentes saben bien en donde radica el verdadero y único “eje del mal”.

V

Es evidente que cuando hoy el imperator norteamericano se pasea por todo el mundo blandiendo y descargando sus letales armas y vociferando gritos de guerra, los pueblos, cada día con mayor clarividencia, columbran el propósito de sus acciones y descifran lo que esconden sus palabras sobre democracia, justicia y libertades: lo ven en toda su grosera y ridícula desnudez encarnando insaciables y abyectas ambiciones por conquistar poder y riqueza. De allí que las astucias –adulación, chantaje, argumentos falaces, amenazas y sobornos- a las que ha apelado Washington en su delirante puja para contar con aliados en las tropelías que se dispone a perpetrar contra un pueblo con tanta entereza y dignidad como el iraquí, han terminado por hacerle perder la batalla ante la opinión pública mundial. Y si desata la guerra, ahondará la pérdida, lo que puede provocarle la aparición de signos de colapso. No cabe duda que entonces los pueblos le dirigirán más perspicaces miradas aprestándose a enfrentarlo con nuevas y más decisivas luchas.

Héctor Valencia, secretario general del MOIR

Marzo 10 de 2003

PALABRAS DE JORGE GÓMEZ GALLEGO, MIEMBRO DEL BURÓ POLÍTICO DEL MOIR, EN EL SEPELIO DE LA CAMARADA MARÍA ELENA ORTIZ REINOSA

Jorge Gómez Gallego, Diciembre 28 de 2002

Devolver a la tierra los despojos mortales de María Elena Ortiz Reinosa, un ser que escasamente alcanzó a cubrir un trayecto de un poco más de dos décadas de vida, es labor harto dolorosa. Sobre todo si esos pocos años estuvieron pletóricos de alegría, vivacidad, inteligencia, pero muy especialmente de las mejores virtudes de un auténtico patriota y luchador antiimperialista.

Hoy nos tocó esa desdicha, y a mí la dura encomienda de pronunciar ante su tumba unas palabras a nombre de la dirección de mi partido, el MOIR.

Cuando una persona ha cumplido su ciclo vital y fallece a una edad avanzada, podríamos decir que no existe un gran sobresalto. Doloroso si es un ser querido, lamentable si su sabiduría y experiencia estaban al servicio de nuestra causa, la causa de las gentes laboriosas de Colombia que anhelan soberanía y bienestar, pero al fin y al cabo absolutamente predecible en el inevitable nacer, crecer y morir de los seres humanos.

Pero hoy estamos ante una circunstancia totalmente diferente, porque la que se apagó fue una vida apenas en flor, que aunque ya había aportado muchas mieles a la colmena de la revolución colombiana, auguraba la entrega de poderosos frutos a nuestra causa.

Y es que la muerte absurda e intempestiva de una mujer revolucionaria militante como María Elena, quien le dio alto valor a su vida al cumplir con todos sus deberes, nos llena de rabia y de dolor, y nos colma de una desagradable sensación de impotencia, porque tenía aún un mundo por conquistar, una sabiduría en proceso de formación, un sendero apenas comenzado. Cuando perdemos una persona joven, la perdemos a ella, y al viejo cuadro experimentado y tenaz que está en ciernes. Es decir, la pérdida es por partida doble.

María Elena empezó a mostrar su potencial desde los 16 años cuando ingresó a la Juventud Patriótica (JUPA), organización juvenil del MOIR, y se convirtió en dirigente estudiantil del Colegio Gerardo Arias, en el municipio de Villamaría. Y con la misma energía de los inicios de su militancia durante el bachillerato, continuó su periplo en la Universidad de Caldas, donde se graduó como Licenciada en Ciencias Sociales. Mientras estudió allí fue la representante de sus compañeros en los Consejos Académico y Superior, y ayudó a crear la Organización Colombiana de Estudiantes ( O. C. E. ).

Una vez cumplido su ciclo estudiantil, asumió con solvencia nuevas responsabilidades en la vida partidaria, y fue alma y nervio de las delegaciones de las veredas de Manizales en el Paro Nacional Agropecuario de julio del año pasado, así como participó, por encargo de la Dirección Regional del MOIR en el departamento de Caldas, en las batallas antiimperialistas de los trabajadores de Telecom en el año que está culminando. Al momento de su muerte se encontraba empeñada en el estudio de las lecciones dejadas por el despojo de Panamá a nuestra nación por parte de los Estados Unidos, villanía que ajustará un siglo de perpetrada en el 2003, cuando María Elena completaría 23 años de vida. Pero su universo se seguía ampliando, y estaba considerando seriamente iniciar un nuevo ciclo, esta vez en condición de militante “descalza” del Partido, durante el primer semestre del próximo año.

Difícil encontrar unas ejecutorias tan largas en una jornada vital tan breve, difícil también concebir una vida con una mayor proyección. Los que le sobrevivimos tenemos el deber de mirar su fugaz existencia con un profundo respeto, pero sobre todo, quedamos con la obligación de recoger sus banderas, de transformar nuestra indignación por el absurdo e inevitable suceso de su muerte, en energía transformadora de nuestra realidad.

Hoy, cuando al mando del Estado colombiano se encuentra el servidor de turno del imperio más agresivo y expoliador de que tenga noticia la humanidad: el norteamericano, y cuando se ha colocado el acelerador a fondo en la aplicación de la política de recolonización neoliberal, adobada con el necesario ingrediente de un mayor despotismo que la apuntale, el panorama que se vislumbra es el de una resistencia civil de un más profundo contenido y de una mayor contundencia. Y en esas circunstancias cuánta falta nos va a hacer María Elena. Con su vibrante entusiasmo revolucionario no estará presente, pero su ejemplo sí.

Por esa razón, ese ejemplo, que es voz de mando, nos obligará a ustedes, a mí, a todo el Partido y a su dirección, a desplegar las energías que sean menester para llenar el profundo vacío que deja la compañera que hoy despedimos.

María Elena: para nuestra gran tarea revolucionaria tu preciada existencia fue semilla generosa, tu fugaz paso por la vida dejó profunda huella, tu pequeña humanidad se convirtió en gigantesco faro, tu poderosa voz combatiente

sonará, no ya en tu garganta que no existe, sino en la de todos nosotros.

¡Gloria eterna a la camarada María Elena Ortiz Reinosa!

IRAK OIL COMPANY

Por Aurelio Suárez Montoya

Cuenta la historia universal que los primeros grupos humanos migratorios que decidieron asentarse lo hicieron en los valles ubicados entre los ríos Tigris y Eufrates, en la llamada «media luna fértil». En esa zona está Irak, bombardeada hace una docena de años por el papá del actual presidente de Estados Unidos.

George W. Bush, bajo la consigna de la «seguridad defensiva estratégica», que consiste en eliminar imaginarias «amenazas», como Irak con apenas 23 millones de habitantes y con la población desnutrida por el embargo promovido por Estados Unidos, siguiendo el ejemplo paternal pero, ante todo, representando los mismos intereses económicos y políticos y casi con el mismo equipo de jerarcas militares imperiales, ha decidido continuar con la segunda fase de la otrora operación «Tormenta del desierto», la que le facilitó a Estados Unidos reingresar a una zona estratégica de la cual estuvo excluido durante la Guerra Fría: el Medio Oriente. En esa cruzada petrolera cuenta con la compañía del primer ministro inglés, Tony Blair, creador de la Tercera Vía Socialdemócrata, quien más parece el gerente general de la British Petroleum. Ya Blair ha acompañado a Estados Unidos en aventuras tan siniestras como las de Kosovo, sólo que en esta ocasión ha dicho que colaborará «con o sin resolución de la ONU». O sea, que no habrá necesidad siquiera de los vergonzosos oficios de vasallo prestados por Alfonso Valdivieso, en representación del gobierno de Colombia en la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU, y su entrega de informes secretos y la violación de las normas de funcionamiento del organismo. Bush quiere conformar la Irak Oil Company a como dé lugar.

La opinión mundial sabe que nada detendrá esa campaña de conquista colonial. Que la riqueza en combustibles fósiles, en recursos e infraestructura de transporte es la más importante del mundo y que los norteamericanos e ingleses la requieren por dos motivos: uno, subsanar el déficit diario estadounidense de suministro de petróleo, pues apenas produce nueve millones de barriles de los 19 que requiere. En segundo lugar, esta tétrica alianza pondrá en aprietos a otras naciones poderosas que también tienen balances negativos en su operación energética diaria; en particular Francia y Alemania, que tendrán que caer de hinojos si acentúan su dependencia del petróleo ruso, el cual, a su vez, todavía no se consolida merced a la rebelión chechena. Como dato importante vale recordar que Irak, con 107 años de reservas petroleras, ocupa el segundo lugar, después de Kuwait que tiene 149 años de reservas (reservas nacionales conocidas divididas por la producción anual). Irán, el otro miembro del «Eje del Mal», tiene 70 años. La toma de Irak cae como «anillo al dedo» para las agotadas situaciones energéticas de las potencias.

Scott Ritter, quien fuera inspector de armamento de la Comisión Especial de la ONU para el Desarme de Irak, la Unscom, confesó: «La cuestión esencial en esta crisis entre Irak y Estados Unidos va más allá del derrocamiento del régimen iraquí. Representa el primer estudio sobre el terreno de la mejora de una nueva ‘estrategia de la seguridad nacional’, publicada el mes pasado, que establece una doctrina de unilateralidad, la cual se capitaliza en lo económico y en lo militar y que pretende mantener a Estados Unidos como única superpotencia».

En cuanto a lo económico, también tiene que ver con el «bienestar» que le produce a la convaleciente economía gringa una inyección de gasto público en armamento y seguridad.

Los efectos comienzan a verse al saber que ahora están en la prosperidad bursátil las acciones de Boeing, United Technologies y Northrop, empresas líderes de la industria militar, «aquella que nunca decae». No obstante, en tanto los gigantes parecen invulnerables y omnipotentes, vuelve a la memoria la frase de Mao Tse Tung. «O la revolución ataja la guerra o la guerra provoca la revolución».

Declaración Pública: LAMENTABLE DESAPARICIÓN DE ARLES MARÍN

El jueves 13 de febrero en las horas de la mañana en Mistrató, cuando adelantaba faenas propias de su actividad como agricultor, fue asesinado en su finca el dirigente agrario y social, Arlés Marín. Durante varios años fue destacado concejal de ese municipio y presidente del Concejo en el año 2001.

Arlés Marín se distinguió por el gran amor que sentía por su terruño al cual le dedicó sus energías y desvelos durante la mayor parte de su vida. Siempre encabezó las nobles causas que perseguían progreso y bienestar para los suyos y, en particular las de los sectores rurales, de los cafeteros y paneleros. Nunca escatimó esfuerzo para velar por sus intereses y derechos y para efectuar las labores pertinentes, las cuales llevó a cabo dentro de los cauces civiles y de manera abierta confiando en la justeza de sus razones y en el respaldo de la comunidad.

Arlés Marín deja un vacío inmenso en la vida ciudadana de Mistrató. No será fácil sustituir a alguien que era una de las más lúcidas mentes de ese municipio y a un patriota auténtico que amaba con sinceridad y sin medida a su nación. La Asociación Nacional por la Salvación Agropecuaria, a la cual perteneció Arlés como directivo nacional de la Unidad Panelera, presenta a sus coterráneos, a su hija y a todos sus familiares las más sentidas condolencias, expresa públicamente el repudio al crimen cometido contra él y lamenta su desaparición.

AURELIO SUAREZ MONTOYA

Director Ejecutivo

Pereira, febrero 13 de 2003

ALTIVA RESPUESTA COREANA A ESTADOS UNIDOS

La República Democrática Popular de Corea ha denunciado la agresión que ha recibido de Estados Unidos mediante el incumplimiento desde finales del año pasado del acuerdo de 1994 que estableció el suministro de alimentos y combustóleo a cambio de la suspensión del programa de desarrollo pacífico de la energía atómica. La violación del acuerdo está en consonancia con la inclusión de la RDPC en un supuesto «eje del mal» con Irak e Irán.

Ante la brutal amenaza estadounidense de lanzar ataques preventivos unilaterales contra cualquier nación del mundo, la RDPC le exige a Estados Unidos conversaciones bilaterales que culminen en un tratado de no agresión que comprometa a las dos naciones. El valor y la justeza con que los norcoreanos han encarado la agresión imperialista, despierta la admiración y el respaldo de los obreros y de los pueblos del mundo. Reproducimos apartes de la declaración del gobierno de la RDPC sobre su retiro del Tratado de No proliferación de Armas Nucleares (NPT), expedida el 10 de enero de 2003:

«Una peligrosa situación en la que la soberanía de nuestra nación y la seguridad de nuestro Estado están siendo conculcados gravemente predomina hoy en la Península de Corea, debido a la política de Estados Unidos de empecinada hostilidad hacia la República Democrática Popular de Corea (RDPC).

«Estados Unidos instigó a la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA) para que expidiera el 6 de enero pasado otra “resolución” contra la RDPC, luego de la similar que había adoptado el 29 de noviembre de 2002.

«Se debe hacer especial mención sobre el hecho de que la IAEA ha guardado silencio en su última “resolución” respecto a que Estados Unidos ha violado groseramente el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (NPT) y el Acuerdo Básico entre EU y la RDPC, pero acucia a la RDPC, la víctima, a que acepte incondicionalmente las exigencias de EU de desarmarse y perder su derecho a la legítima defensa. La agencia fue felicitada por los EU por “decir todo lo que EU quería”. Esto revela fehacientemente la falsedad y la hipocresía del rótulo de imparcialidad que la IAEA ostenta.

«El gobierno de la República Democrática Popular de Corea rechaza categóricamente y denuncia esta “resolución” de la IAEA, considerándola como una grave intromisión en la soberanía y la dignidad de la nación.

«No es ningún otro sino EU el que rompe la paz y la seguridad de la Península de Corea y lleva la situación a una etapa extremadamente peligrosa.

«Luego del inicio de la administración Bush, EU incluyó a la RDPC en la lista de los países que hacen parte de un “eje del mal” —adoptando ese alistamiento como una política nacional para oponerse a su sistema político— y la seleccionó como un blanco del ataque nuclear preventivo, declarando así abiertamente una guerra nuclear.

«Violando sistemáticamente el Acuerdo Básico RDPC-EU de 1994, Estados Unidos levantó otra ‘sospecha nuclear’ e interrumpió el suministro de petróleo pesado, con lo que redujo ese documento a letra muerta. Además, EU ha respondido a las sinceras propuestas de la RDPC sobre la conclusión de un tratado de no agresión entre las dos naciones y a sus esfuerzos pacientes en pro de negociaciones, con amenazas tales como “bloqueo” y “represalias militares”, y con la tan arrogante actitud de bravuconear que podría entablar conversaciones pero que las negociaciones son imposibles.

«EU fue tan lejos en su tarea de instigar a la AIEA a que internacionalizara sus gestiones con el fin de censurar a la RDPC, llevando a la práctica su declaración de guerra. Esto ha eliminado la última posibilidad de resolver la cuestión nuclear de la Península de Corea de manera pacífica y justa.

«Teniendo en cuenta la gravísima situación en la cual los supremos intereses de nuestro Estado están seriamente amenazados, el gobierno de la RDPC ha adoptado las siguientes decisiones para proteger la soberanía del país y la nación y sus derechos a la existencia y la dignidad:

«En primer lugar, el gobierno de la RDPC declara que pone en ejecución automática e inmediatamente su retiro de la NPT, sobre el cual “anunció unilateralmente una moratoria tan larga como considere que sea necesaria” según los términos de la declaración conjunta de la RDPC y EU de junio 11 de 1993, ahora que EU ha abandonado unilateralmente sus compromisos de detener la amenaza nuclear y de renunciar a la hostilidad contra la RPDC de acuerdo con los términos de la misma declaración.

«En segundo lugar, declara que el retiro la RDPC del NPT es un acto absolutamente libre de la fuerza vinculante que poseen las salvaguardias acordadas con la IAEA bajo su artículo 3. El retiro del NPT es una medida de legítima defensa tomada contra las maniobras de EU destinadas a destruir a la RPDC y contra la conducta irrazonable de la IAEA obedeciendo a los EU.

«Aunque nos retiramos del NPT, no tenemos la intención de producir armas nucleares y nuestra actividad nuclear en esta etapa se circunscribirá a propósitos pacíficos, tales como la producción de energía eléctrica.

«Si EU desiste de su política de hostilidad dirigida a destruir a la RDPC y cesa en su amenaza nuclear contra la República Democrática Popular de Corea, ésta podría probar que no está desarrollando ninguna arma nuclear a través de una verificación separada entre la RDPC y EU.»

URIBE LE ENTREGA A LA TEXACOCHEVRON EL GAS DE CHUCHUPA BALLENA

Declaración de los senadores Jorge Enrique Robledo, Hugo Serrano y Alba Esther Ramírez

Los Congresistas abajo firmantes queremos fijar nuestros puntos de vista y dejar constancia ante la Secretaría General del Senado de la República, sobre la negociación petrolera más desventajosa para los intereses de Colombia en los últimos tiempos.

Se trata de la extensión hasta el año 2016 del contrato para la producción incremental de gas en La Guajira entre Ecopetrol y la multinacional Chevron Texaco.

Consideramos que esta negociación, atenta contra los intereses de Ecopetrol y del país, si se tiene en cuenta lo siguiente:

1. Que el contrato con la Chevron Texaco revierte a la Nación el 31 de diciembre de 2004. Esto significa que para esa fecha Ecopetrol será dueño del 100% de las reservas de gas y por lo tanto de la producción de gas de La Guajira. Hoy después de pagadas las regalías y hasta el 31 de diciembre de 2004, Ecopetrol es dueño del 50% del gas que se produce en este campo y la multinacional Chevron Texaco es dueño del otro 50%.

2. En 1996, Ecopetrol firmó con la multinacional Chevron Texaco el contrato para el diseño, financiación, construcción, transporte e instalación de la Plataforma B cuyo objetivo era producir más gas y para ello se comprometió a pagar US$ 336.9 millones por concepto de arrendamiento de dicha Plataforma, desde 1997 hasta el 2016. Es de anotar que la administración de la Plataforma B, es responsabilidad de la multinacional.

3. A escasos 22 meses de revertir el yacimiento gasifero a La Nación se requiere producir más gas para abastecer la demanda de la Costa Atlántica y del interior del país a partir del año 2007, de acuerdo al informe de la Unidad de Planeación Minero Energética, UPME, de diciembre de 2002. Para esto es necesario perforar tres pozos más en la Plataforma B, actualmente en operación, que permitan extraer todo el gas de los pozos ya existentes.

4. De acuerdo con Ecopetrol y la multinacional, la inversión requerida para perforar los tres pozos, hacer las conexiones y los arreglos necesarios para producir más gas es del orden de los US$ 40 millones, suma relativamente pequeña comparada con la inversión que hahecho Ecopetrol en el proyecto, de US$3.339 millones.

5. En múltiples ocasiones le hemos pedido por escrito a Ecopetrol que ejecute este proyecto por su cuenta y riesgo, sin la participación de la multinacional, teniendo en cuenta que el yacimiento de La Guajira es un proyecto maduro, con costos de producción muy bajos (14 centavos de dólar por millar de pie cúbico), con demanda interna garantizada, sin riesgos económicos y políticos y además, porque de acuerdo con Ecopetrol el proyecto gasífero tiene una rentabilidad en dólares del 18%, lo que le generará a Ecopetrol unas utilidades cercanas a los US$ 900 millones.

6. El proyecto incremental de producción de gas en La Guajira es importante para el país porque nos abre las posibilidades de iniciar la exportación de gas a Venezuela y le permitiría a Ecopetrol, si ejecuta el proyecto por su cuenta, adquirir la experiencia necesaria para entrar en el negocio del gas a nivel internacional.

Por lo anterior y enfatizando que el Contrato Guajira revierte a la Nación el 31 de diciembre de 2004, consideramos que la negociación entre Ecopetrol y la Chevron Texaco no favorece los intereses de Ecopetrol y, de hacerse, sería un grave error para la economía nacional, por lo que solicitamos que dicho contrato no se firme.

Si Ecopetrol quiere seguir siendo una empresa petrolera, tendrá algún día que manejar proyectos Costa Afuera, siguiendo el buen ejemplo de Pemex, Petrobras y Pdvsa. Con el proyecto Guajira, Ecopetrol tiene la oportunidad de adquirir experiencia en este tipo de proyecto, sin mayores riesgos y con una utilidad asegurada muy importante para Ecopetrol y para el país.

El país debe saber que en estos momentos de crisis petrolera, en donde tendremos que importar petróleo a partir del 2005, el gas se constituye en una posibilidad real de ingresos a la Nación y por lo tanto es absurdo, desde todo punto de vista, que Ecopetrol le entregue el manejo y parte de la producción incremental de La Guajira hasta el 2016 a la multinacional Chevron Texaco, con el falso argumento de que Ecopetrol no está en capacidad de invertir US$ 40 millones en el proyecto. Lamentablemente nuestras sugerencias no fueron escuchadas y la intención es firmar el contrato.

Como Congresistas, nos preocupa que el Gobierno Nacional no tenga fe y confianza en Ecopetrol, en nuestros ingenieros y trabajadores, así como la poca visión comercial y empresarial del Presidente y la Junta Directiva de Ecopetrol y la debilidad del Gobierno Nacional frente a las multinacionales.

Creemos que así como Ecopetrol proyectó la inversión de US$ 336.9 millones en la Plataforma B, también puede hacer un esfuerzo financiero de US$ 40 millones para ejecutar el proyecto de gas incremental y convertirse en el dueño absoluto del gas producido en La Guajira. Esto le generaría a Ecopetrol y al país unos excelentes rendimientos financieros y una invaluable experiencia en el manejo de contratos Costa Afuera.

Con dolor de patria entregamos estas consideraciones como constancia histórica ante la opinión pública nacional, dejando muy en claro que con esta negociación les estamos regalando innecesariamente nuestros recursos naturales a las multinacionales, por lo que llamamos a conformar el más amplio frente de lucha en favor de que el 100% del gas de La Guajira quede en manos de Ecopetrol.

Atentamente,

Jorge Enrique Robledo Castillo

Hugo Serrano Gómez

Alba Esther Ramírez

Declaración de Jorge Enrique Robledo: GIBRALTAR DEBE SER OPERADO POR ECOPETROL

Sobre el hecho positivo de que Ecopetrol, por su cuenta y riesgo, hubiera hallado petróleo en el pozo Gibraltar en los límites de Norte Santander y Boyacá, hidrocarburo que pertenece en el ciento por ciento a los colombianos porque la Occidental había renunciado a continuar con la exploración, queremos precisar:

1. El éxito obtenido en el pozo Gibraltar por parte de los ingenieros, técnicos y obreros de Ecopetrol confirma la capacidad que tiene esa empresa para explorar y explotar hidrocarburos en el territorio nacional. Esta verdad es más digna de resaltarse aun cuando se sabe que los trabajos en ese yacimiento habían sido abandonados por la Occidental, porque los especialistas de esa transnacional no quisieron aceptar las opiniones de los especialistas de Ecopetrol en el sentido de que era necesario modificar la ruta de la perforación para encontrar un yacimiento como el que efectivamente se encontró.

2. Por faltar trabajos y análisis que habrá que realizar, hasta hoy no es posible saber cuál es el volumen del hidrocarburo que contiene Gibraltar, por lo que tiene razón el senador Hugo Serrano Gómez cuando tilda de irresponsable la afirmación de Isaac Yanovich, Presidente de Ecopetrol, en el sentido de que allí hay reservas por 200 millones de barriles.

Y desde ya hay que rechazar las afirmaciones del ministro de Minas, Luis Ernesto Mejía, con respecto a que Ecopetrol podría contratar con alguna trasnacional la extracción del crudo encontrado en el yacimiento Gibraltar, pues este despropósito le significaría a la Nación un daño mayor que el decidido en el caso del gas de La Guajira en contra de Colombia y a favor de la ChevronTexaco.

El llamado es a que todos los colombianos cerremos filas en la defensa de la Empresa Colombiana de Petróleos (Ecopetrol). Esta posición quiere decir que el gobierno de Uribe Vélez debe cesar en las políticas que buscan sacarla definitivamente de la exploración y explotación de petróleo y gas en el territorio nacional, actividades que son su razón de ser, que está capacitada para desarrollar y que han demostrado ser de altas rentabilidades.

EL CONFLICTO EN ECOPETROL, UNA BATALLA POR LA SOBERANÁA NACIONAL

Por Roberto Schmalbach, dirigente de la USO

La negociación del pliego de peticiones entre la USO y Ecopetrol, para renovar la Convención Colectiva de Trabajo que venció el 31 de diciembre de 2002, ha estado signada por la política de represión y despojo de los derechos democráticos y laborales de los trabajadores por parte del gobierno de Uribe Vélez.

En los últimos días de la aprobación de las reformas laboral y pensional en el Congreso de la República, el gobierno a través del desaparecido ministro del Trabajo y Salud, Juan Luis Londoño, declaró ilegal una jornada de protesta de los trabajadores temporales de Cartagena, autorizando al presidente de Ecopetrol, Isaac Yanovich, para despedir a los participantes de la protesta, autorización que se hizo efectiva con el despido de siete dirigentes de la Subdirectiva de la USO Cartagena y cuatro trabajadores de la Refinería. Este acto de persecución sindical desmanteló la Subdirectiva y vino acompañado de una fuerte represión militar para prohibir el ingreso de los dirigentes sindicales a los sitios de trabajo, con el claro propósito de impedir la organización de los obreros para una respuesta a la agresión contra el sindicato y las reformas aprobadas por el Congreso.

El impedimento para ingresar los dirigentes a las instalaciones de la empresa, se mantuvo desde el 29 de noviembre hasta el 20 de diciembre de 2002, en clara violación a uno de los derechos universales y fundamentales de organización y asociación en cualquier democracia en el mundo. Este hecho dejaba en evidencia el carácter reaccionario del gobierno Uribe Vélez, como el de su representante en Ecopetrol, el señor Yanovich. A los dirigentes y trabajadores nos quedaba claro que no se trataba del talante de unos personajes, sino de la presencia de unos advenedizos que representan intereses ajenos a los de la nación y, en consecuencia, se desataba una aguda batalla por la defensa de la soberanía nacional del petróleo y los derechos democráticos de los asalariados. Nos dispusimos entonces a preparar una confrontación que hasta ahora consideramos inevitable, dadas las características del gobierno y sus compromisos con el Fondo Monetario Internacional y las multinacionales.

El pliego de peticiones se elaboró teniendo en cuenta las decisiones tomadas por la Asamblea Nacional de Delegados, que analizó la situación nacional e internacional y produjo la declaración de Fusagasugá, cuyos aspectos centrales son: el rechazo a las imposiciones del FMI y a la entrega de la soberanía nacional a los intereses imperialistas; la defensa de Ecopetrol y los derechos de los trabajadores; la lucha contra el contrapliego patronal; la condena a la penalización de la protesta sindical y social; y la lucha por la existencia misma del sindicato. Para el logro de estos objetivos, la Asamblea autorizó la realización de la huelga, si no se da una solución al conflicto. Con estas condiciones se presentó el pliego a la Empresa y se exigió su negociación a partir del cinco de diciembre, condicionado a que se levantara el veto contra los dirigentes para acceder a los sitios de trabajo, al reintegro de los compañeros despedidos y al retiro del contrapliego.

Durante 20 días los trabajadores libraron intensas jornadas de movilización, organización y lucha. Luego de arduas discusiones entre el sindicato, el gobierno y la administración, se levantó el veto para entrar a las instalaciones, se acordó negociar a partir del 10 de enero y se habilitó una comisión para definir el reintegro de los compañeros de Cartagena.

Una vez instalada la mesa, la comisión negociadora de la empresa pretendió imponer los criterios del contrapliego, desconociendo el petitorio. En medio de esta discusión, la Fiscalía profirió medida de aseguramiento contra el compañero Hernando Hernandez, con detención domiciliaria, en una clara intención de meterle baza a la negociación y desviar ante la opinión pública la esencia del conflicto en Ecopetrol, que es la defensa del carácter estatal y petrolero de la empresa, la preservación de los derechos convencionales y la existencia del sindicato.

Pero el gobierno tenía todo preparado para su decisión de prorrogar la explotación foránea del gas de la Guajira. En efecto, en la semana del 10 al 14 de febrero, la Junta Directiva de Ecopetrol autorizó la firma del contrato de producción incremental del gas de la Guajira con la Texaco- Chevron para explotar unas reservas que están probadas y que ascienden a 2,2 tera pies cúbicos de gas, en un proyecto que tiene asegurada una tasa interna de retorno de 18% y unas utilidades de 900 millones de dólares en su explotación. Esto se consumó en las instalaciones del club El Nogal, antes que el condenable acto lo consumiera, como lo denunciaran los propios periodistas en la rueda de presa que se hizo en la Comisión V del Senado, el 18 de febrero, y en la cual los senadores Hugo Serrano, Jorge Enrique Robledo y Alba Esther Ramírez, y el presidente de la USO, compañero Rodolfo Gutiérrez, alertaron a la opinión pública sobre el asalto que se cometía contra los intereses de la nación, al entregar este recurso energético a las multinacionales en medio de tantas necesidades que tiene el país.

La Junta Directiva Nacional de la USO se reunió de manera extraordinaria, y ante la gravedad de los hechos, decidió adelantar una jornada nacional de protesta para el 19 de febrero, jornada en la que los trabajadores participaron con determinación para exigir que Ecopetrol maneje el gas de la Guajira y cese la campaña de tergiversación que había lanzado en los medios de comunicación contra el sindicato. El 21 del mismo mes el gobierno tomó la decisión de despojar a los trabajadores de la representación de sus dirigentes sindicales y nuevamente prohibió por intermedio de la fuerza publica el ingreso de los dirigentes a los sitios de trabajo. Indignados por la violación de un derecho tan fundamental como el de ser dirigidos por sus legítimos representantes, reconocidos por las propias leyes colombianas, y como el gobierno sin fórmula de juicio quería quitarles de un tajo este derecho, los trabajadores procedieron a marchar en señal de rechazo. Al gobierno, sin embargo, no le bastaba separar a los dirigentes de sus base y procedió a dispersar la protesta con una virulenta agresión de gases, perdigones, golpes y amenazas. Esto llenó de ira y valor a los trabajadores, que no vacilaron en enfrentarse a la Fuerza Pública con sus únicas herramientas de lucha: tomar en sus manos la producción. Como la fuerza pública entró a desalojarlos violentamente, y las plantas quedarían sin personal para operarlas, con lo grave que esto es, los trabajadores tomaron la sabia decisión de pararlas técnicamente, antes de retirarse, para evitar hechos más graves.

La administración pretendió tomar retaliación y buscar chivos expiatorios de sus irresponsables actos; citó a descargo a 39 trabajadores; suspendió la negociación del pliego de peticiones y mantuvo a los trabajadores por fuera de las instalaciones por nueve días. Sin embargo, los trabajadores no bajaron su espíritu de lucha, y con la orientación de sus dirigentes, se organizaron en diferentes comités, unificaron las tareas a nivel nacional, ilustraron a la opinión pública sobre los verdaderos objetivos del conflicto y ajustaron la coordinación de las acciones.

En los últimos días, y ante la firmeza de la lucha, el gobierno y la administración de Ecopetrol aceptaron una negociación. Se acordó entonces levantar 29 de las citaciones a descargo, aplazar 10 de ellas, levantar el veto de acceso a las instalaciones, prorrogar la etapa de arreglo directo para continuar la negociación, con la exigencia del sindicato de que sea retirado el contrapliego y se negocie sobre la base de las peticiones del sindicato. El paro se levantó el 1º. de marzo, luego de nueve días de constante confrontación.

La experiencia de esta batalla permitió a los trabajadores y al sindicato un mayor ejercicio en la lucha política, comprensión de que esta es una batalla por la defensa de los más altos intereses de la nación, y que la suerte de sus propios derechos está ligada a la defensa de Ecopetrol y los recursos hidrocarburíferos, un patrimonio de todos los colombianos. En estos momentos, precisamente, se empieza a librar otra batalla para impedir que el descubrimiento hecho por Ecopetrol en el bloque Sirirí, en las estribaciones de los departamentos de Boyacá y Norte de Santander, no sea entregado a las multinacionales, como lo viene ambientando el gobierno a través del ministro de Minas, personaje que ya hace parte de la feria de entregas con el carbón del Cerrejón y el gas de la Guajira, y a quien mucho parece interesarle que el yacimiento que surja de la perforación exploratoria del pozo Gibraltar no sea desarrollado por Ecopetrol sino por una compañía multinacional.

Cuando los trabajadores acudan a la huelga por la defensa de la soberanía nacional, merecen el apoyo de todos los colombianos para impedir la consumación de la entrega del patrimonio nacional y la privatización de la empresa estatal.

Unión Sindical Obrera USO

Durante sus 80 años de vida, la Unión Sindical Obrera ha sido bastión de la lucha de los trabajadores colombianos por la defensa de la nación, las empresas del Estado, los derechos democráticos del pueblo y el bienestar de los asalariados. Nos congratulamos con sus dirigentes y afiliados y les deseamos muchos y mayores éxitos en el futuro.