DIRECTIVA DEL MOIR ANTE LA MUERTE DE MAO TSETUNG

A todos los militantes

El proletariado y los pueblos del mundo afrentan hoy con profundo dolor la muerte del camarada Mao Tsetung, el esclarecido maestro que les señaló un camino de victorias en la larga marcha hacia su liberación definitiva. Conmovido íntimamente ante esta pérdida y como el mejor homenaje a su memoria, nuestro Partido ha expresado su firme determinación de convertir su dolor en fuerza, a fin de contribuir a impulsar las tareas históricas que le corresponden al proletariado y al pueblo de Colombia.

Para el cumplimiento de este propósito es justamente indispensable intensificar y sistematizar el estudio del marxismo–leninismo y del desarrollo que en todos sus aspectos le dio al camarada Mao Tsetung. Al hacerlo, debemos partir del hecho de que, si bien podemos proclamar que siempre nos hemos atenido a los principios del marxismo–leninismo–pensamiento de Mao Tsetung, nuestro nivel teórico es aún bajo y está rezagado en relación con la rica practica revolucionaria de nuestro pueblo, siendo éste un problema cuya solución es más urgente y necesaria en momentos en que el imperialismo norteamericano a través del gobierno vendepatria de grandes terratenientes sume cada vez más al pueblo en la miseria y la opresión; en momentos en que ese mismo imperialismo, asediado por contradicciones insuperables que lo hacen declinar hacia una posición defensiva, y el social imperialismo soviético, comprometido por los dirigentes revisionistas de Moscú en una ofensiva general expansionista, libran una encarnizada contienda por repartirse el planeta, recurriendo a la amenaza, la intervención, el saqueo y la invasión contra los pueblos nacionales, especialmente contra el tercer mundo.

En consecuencia, todos los militantes del Partido debe empeñarse en el estudio del legado teórico comunista del camarada Mao Tsetung: su posición proletaria, su punto de vista materialista y su método dialéctico, haciéndolo de manera viva, es decir, en estrecha vinculación con la historia y la situación concreta de Colombia y con el movimiento revolucionario de nuestro pueblo. En particular, dicho estudio debe estar encaminado a:

Resolver los problemas de la construcción del partido y el impulso a la política de unidad amplia con todas las clases, sectores, organizaciones y personas dispuestas a luchar por la liberación nacional.

Cumplir, siguiendo el ejemplo del camarada Mao Tsetung de inagotable confianza en las masas y de vida sencilla y lucha ardua, nuestra línea de integrarse perdurablemente con las masas, ponerse incondicionalmente a su servicio y colocarse al frente de ellas y dirigirlas en sus crecientes manifestaciones revolucionarias de indignación y rebeldía.

Emprendamos una campaña
de difusión, investigación
y estudio del pensamiento
de Mao Tsetung

Crear una actitud y un ambiente políticos que nos permitan –acogiendo la enseñanza del camarada Mao Tsetung de ser sinceros y francos, leales, activos y honrados, de no perseguir intereses egoístas, no urdir intrigas en el seno del partido y entregarse de todo corazón a la causa de la liberación nacional y la revolución- no sólo no temerle a la critica y a la autocrítica sino utilizarlas audaz y eficazmente para fortalecer nuestra organización, mejorar nuestro estilo de trabajo, acrecentar nuestra capacidad de lucha y conservar nuestro rumbo revolucionario.

En la aplicación de esta directiva, los organismos partidarios a diversos nivel deben emprender una campaña de difusión, investigación y estudio del pensamiento de Mao Tsetung, en cuyo desarrollo debe procurarse la celebración de actos, conferencias, intercambio de experiencias, seminarios, exposiciones, etc. Todo el Partido debe concentrar esfuerzos en la realización de esta tarea a fin de que del estudio de manera viva del pensamiento de Mao Tsetung surjan más y mejores fogoneros de la revolución colombiana!

Comité Ejecutivo Central
Septiembre 10 de 1976

SOBRE EL REVISIONISMO

“Es revisionismo negar los principios básicos del marxismo y negar su verdad universal. El revisionismo es una forma de ideología burguesa. Los revisionistas niegan las diferencias entre el socialismo y el capitalismo, entre la dictadura del proletariado y la dictadura de la burguesía. Lo que propician es, de hecho, no la línea socialista sino la línea capitalista”.

(“Discurso ante la Conferencia Nacional del Partido Comunista de China sobre el Trabajo de Propaganda”, marzo 12 de 1957).

“El informe de Jruschov ante el XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética dice que es posible conquistar el Poder político por vía parlamentaria. Esto quiere decir que ya es innecesario para todos los países aprender de la Revolución de Octubre. Abierta esta puerta, el leninismo ha sido prácticamente desechado”.

(“Discurso ante la II Sesión Plenaria del VIII Comité Central del Partido Comunista de China”, noviembre 15 de 1956).

“El ascenso del revisionismo del Poder significa el ascenso de la burguesía al Poder”.
(Charla ofrecida en agosto de 1964)

“La URSS fue el primer país socialista, y el Partido Comunista de la Unión Soviética fue fundado por Lenin. Aunque la dirección Partido y del Estado soviéticos ha sido ahora usurpada por los revisionistas, pido a los camaradas que tengan la firme convicción de que las amplias masas del pueblo, de militantes del Partido y de cuadros de la Unión Soviética son buenas y quieren hacer la revolución, y que la dominación revisionista no durará mucho tiempo”.

(“Discurso ante la Reunión Ampliada de Trabajo del Comité Central del Partido Comunista de China”, enero 30 de 1962).

“La Unión Soviética actualmente está bajo la dictadura de la burguesía, dictadura de la gran burguesía, dictadura de tipo fascista alemán, dictadura de tipo hitleriano”.

(Publicado en Renmin Ribao, abril 22 de 1970).

PERSONALIDADES COLOMBIANAS EXALTAN DIMENSIÓN HISTÓRICA DE MAO TSETUNG

Destacados dirigentes políticos, escritores, pintores, actores, periodistas e intelectuales de nuestro país expresaron su pesar ante el fallecimiento del camarada Mao Tsetung, relievando de manera unánime la formidable significación histórica de su vida y obra.

Mensaje de la Alianza Nacional Popular
ANAPO:
Comité Central Partido Comunista
Gobierno República Popular China
Pekín
Como representantes del partido Alianza Nacional Popular y como voceros sectores populares, campesinos, obreros, clase media colombianos, expresámosles nuestras condolencias muerte presidente Mao Tsetung. Lucha emprendida pueblos Asia, Africa, América Latina por liberación nacional hemos visto durante muchos años el papel realizado pueblo chino. Basados nuestros propios esfuerzos tal como lo enseñara el gran líder, América Latina continuará avanzando tareas lleven liberarla dominio clases oligárquicas, señores semi–feudales e imperialismo norteamericano. Fraternales saludos.

Jaime Piedrahíta Cardona José Jaramilllo Giraldo
Senador República Representante Cámara.

Enrique Santos Calderón:

“Entre muchas otras cosas, Mao pasará a la historia por su aporte creativo al marxismo–leninismo. Una enseñanza central que deja el pensamiento de este gran revolucionario de nuestro siglo es la de aprender a estudiar las condiciones concretas, propias y originales de una realidad social determinada para elaborar una teoría y adelantar una práctica revolucionaria que respondan a aquella. Es decir, para aplicar creativamente el marxismo–leninismo, y no como una receta de fórmulas muertas y estereotipadas. En este sentido, la repetición mecánica del pensamiento de Mao Tsetung y su aplicación esquemática hacia otras realidades, tan común en nuestro medio, es a mi modo de ver la negación misma de su aporte fundamental: investigar la realidad y pensar con la propia cabeza. El haber hecho la revolución en un país como China, lo dice todo”.

Guillermo Fergusson:

“Indudablemente, Mao Tsetung es la mayor figura de la historia del siglo XX. A pesar de que admiro y respeto la labor pionera de otros dirigentes del pueblo y su lucha por el socialismo en otras latitudes y en épocas anteriores, creo que ninguno aunó tan notable cualidades en campos tan disímiles como Mao. Además, su admirable sencillez en la exposición ideológica y su ascendiente directo lo convierten para mí en el líder más queridos de los pueblos del mundo”.

Alberto Mendoza:

“Mao fue sobre todo un maestro. Es su rasgo fundamental. Pero además tuvo la virtud y la oportunidad de realizar sus enseñanzas en el terreno de los hechos. Razón por la cual fue un hombre completo: teórico y practico, pensador y realizador, en una conjunción que pocas veces se ha dado en la historia.

Beatriz González

“Mao fue un creador: Como artista, siempre he admirado la creatividad, y en particular la inmensa creatividad en lo político, ideológico y cultural de Mao Tsetung”.

Daniel Samper:

“ Mao podo demostrar cómo era posible para un pueblo pobre y numerosos, encontrar un camino que lo llevara hacia una vida digna e igualitaria. El ejemplo de Mao, de su lucha, de su permanente sentido de autocrítica social, fue valido para una nación de arraigo cultural y político tan conservadora como China, después de lo cual quedarán pocas dudas de que el socialismo también puede ser una realidad en sociedades cuyas raíces inclusive no tiene la misma profundidad ancestral de la nación China”.

José Consuegra:

“Como todo revolucionario, estoy profundamente conmovido por la desaparición de un gran líder de la revolución mundial, conductor de su pueblo hacia el socialismo. Mao ha sido uno de los hombres grandes de este siglo en el campo de la ideología y de la acción revolucionaria. Le cupo la gran fortuna de no sólo haber escrito la estrategia revolucionaria de su país, sino de haber dirigido su revolución hasta convertir a China en potencia económica y moral, tras encontrarla como país dependiente y doblegado por la explotación extranjera”.

Luis Alfredo Sánchez

“En realidad es muy difícil dar una opinión sobre este personaje, pero con decir que logró sacar adelante a su país de un desconocimiento total, a ser una potencia mundial, creo que se dice todo. Ojalá muchos gobernantes no sólo de este medio, sino de todo el mundo, lograran esto. Además se añade el mérito de que China es un país muy difícil, no sólo por el número de habitantes, sino por sus necesidades. Mao no sólo lo sacó adelante, sino que lo convirtió en un gran país”.

Fernando González Pacheco

“En realidad es muy difícil dar una opinión sobre este personaje, pero con decir que logró sacar a su país de un desconocimiento total, a ser una potencia mundial, creo que se dice todo. Ojalá muchos gobernantes no solo de este medio, sino de todo el mundo, lograrán esto. Además se añade el mérito de que China es un país muy difícil, no solo pòr el número de habitantes, sino por sus necesidades. Mao no solo lo sacó adelante, sino que lo convirtió en un gran país

Mensaje del Movimiento Amplio Colombiano
MAC:

Primer Ministro de Gobierno
República Popular China
Comité Central Partido Comunista
Pekín. China.

Nombre Movimiento Amplio Colombiano, e interpretando sentimiento trabajadores totalidad pueblo colombiano, expresámosles sincero pesar extensivo noble pueblo China, por dolorosa pérdida su máximo dirigente, compañero Mao Tsetung, cuya cimera figura histórica hállase ya inscrita dentro pléya de limitada y esclarecida de los libertadores de pueblos.

Gilberto Zapata Isaza, Jorge Regueros Peralta, Margoth Uribe de Camargo, Rafael Bonilla Gamboa.

Fernando Botero:

“Simple y llanamente, creo que Mao es el hombre más importante de este siglo”

Hernando Valencia Goelkel:

“La nota más rara en la personalidad de Mao era una conjunción de la paciencia y de la cólera, las dos virtudes eminentes de que hablara Tucidides en su elogio póstumo a Pericles. Esta referencia ateniense a Mao suena pequeña y provinciana; pero sucede igual con cualquier otro término de comparación. Los grandes de este siglo parecen, al lado suyo, locales y reducidos: creo que no tenemos todavía idea de la real magnitud política y cultural que alcanzó la empresa del estadista chino”.

Gerardo Molina:

“En 1957 tuve ocasión de visitar a China. Apenas hacia ocho años que había triunfado la revolución, y el pueblo estaba en pleno vértigo creador. En esa enorme tarea de construir la sociedad socialista en un país tan atrasado, se notaba la triple presencia de un pueblo, de una doctrina y de un líder. Mao estaba allí, en toda la extensión de la inmensa China y presidía o inspiraba cada uno de los actos de esa fabulosa movilización humana, sin precedentes en la historia. Quizá el momento más grande de su obra se inicia ahora, cuando ojalá China decida que la vía trazada por Mao fue la justa y persevera en ella”.

José María López ( Pepón ):

“Considero que Mao es el más grande político, estadista y revolucionario del siglo. Basta con que haya convertido una nación de 800 millones de habitantes que era completamente agrícola y dependiente, en una de las naciones mas poderosas del universo”.

Alvaro Villar Gaviria:

“Pienso que es imposible no caer en el lugar común al haber referencia a Mao. Pero sin embargo quiero destacar un aspecto de la trascendencia de su obra, que puede medirse no sólo por lo que hizo, sino por las directrices que dejó trazadas para ser continuadas a partir de ello. Quiero relievar su contribución a la transformación de la humanidad, que ha tocado un aspecto fundamental desde el punto de vista educativo, que me interesa particularmente: la tendencia a eliminar la división entre el intelectual y el trabajador, fundiéndolos en uno solo, no tanto por medio de la teoría como por la practica”.

Isaías Peña:

“Mis mejores imágenes son las del joven Mao, el de la Gran Marcha y la Nueva Democracia, y también la del Mao poeta. Creo que en el futuro su imagen, como la de los otros grandes luchadores del socialismo, aparecerá en su verdadera dimensión ante occidente”.

Alvaro Pío Valencia:

“A mi juicio, desde los planeamientos de Marx y Engels y la ampliación realizada por Lenin, no ha existido a través de la historia humana un pensador que haya penetrado tan profundamente en las causas del conflicto social. Por eso considero que jamás el pueblo chino volverá a las garras de un capitalismo que lo tuvo sojuzgado, que llevó al imperialismo a la dominación de su propio país y que realizo las más monstruosas injusticias contra los seres humanos habitantes de China. Por eso las revoluciones culturales periódicas dirigidas por el propio Mao nos indican el camino necesario de una revisión permanente de las practicas para poder superar los errores y para impulsar los cambios necesarios. Yo creo también muy claro que la URSS, donde se cumplió el primer ensayo socialista, bajo la dirección de Lenin, ha de volver a revisar todo su proceso de acción política, económica y social, para lograr la estabilidad que el pueblo ruso está reclamando”.

Alfredo Iriarte:

“Ha muerto el que, con Lenin, fue el más grande revolucionario de este siglo; el genio que enriqueció y actualizó el marxismo–leninismo como osamenta ideológica de los pueblos oprimidos en sus luchas contra todos los imperialismos; el que aplicó con resultados admirables en la practica la ley medular según la cual la lucha de clases no puede concluir en la conquista del poder por las fuerzas revolucionarias sin desembocar fatalmente en la burocracia y en el retroceso de la revolución; el que desenmascaró lúcidamente ante la faz del mundo la inicua restauración neo– capitalista que se operó en la Unión Soviética después de la muerte de Stanlin. Ha desaparecido el hombre, pero su pensamiento, fraguado en la gran revolución china, sigue siendo la más luminosa esperanza de todos los pueblos del mundo que dan la batalla por la conquista de su autentica libertad”.

Guillermo Perry:

“Solamente por el hecho de haber tenido una influencia decisiva en el mejoramiento sustancial de la forma de vida de una población que constituye la cuarta parte de la humanidad, Mao Tsetung ocuparía un lugar muy destacado en la historia. Pero, más aún, como el principal orientador de la Revolución Cultural China, marcó un derrotero para los pueblos del mundo comprometidos con una construcción socialista”.

Alberto Duque López:

“Creo que Mao Tsetung es uno de los ejemplos más contundentes, vivos y duraderos, de lo que pueda alcanzar un hombre cuando quiera ayudar a los suyos, cuando quiera que la humanidad avance, cuando quiere que acaben las desigualdades. Su imaginación, su sentido de lo práctico su sentido de la organización, le sirvieron para lograr el rescate de un pueblo que estaba perdido”.

Darío Samper

“Mao Tsetung es uno de los más grandes hombres del siglo, uno de los libertadores de los pueblos oprimidos, cuya obra más grande fue unir al pueblo chino en torno al socialismo, organizando una próspera nación con gran desarrollo económico e industrial, y la seguridad de que en el futuro será cada vez más importante en el mundo. Es una de las figuras más hermosas característica de este conductor de pueblos residió en que fue poeta: un poeta soñador y a la vez un constructor de sus sueños, como creador de una patria socialista”.

Alí Humar:

“Mao es el hombre más importante en la política del siglo XX. El hecho de haber conducido a ese gran pueblo y haberlo sacado del atraso para convertirlo en la República Popular China que es hoy, constituye una enorme proeza”.

Alfredo Guerrero:

“Indudablemente la muerte de Mao es una gran pérdida. Era el último personaje de los que hicieron este siglo, que quedaba vivo. Una gran cabeza, un gran político que levantó a China con 800 millones de habitantes y la encausó. Fue un gran político, poeta y hombre de gran sensibilidad, además de combatiente”.

Eduardo Gómez:

“Mao Tsetung solamente es comparable con Lenin: fue una de las más grandes figuras revolucionarias de este siglo, e indudablemente una de las más grandes en la historia de la humanidad. Su grandeza reside fundamentalmente en que supo asimilar el marxismo a las condiciones específicas de la China y al mismo tiempo lo enriqueció y lo renovó con los elementos de la gran tradición cultural china”.

Manuel H. Iriarte:

“La muerte de Mao constituye, no sólo el fin del más grande revolucionario que ha conocido la historia, sino también un estímulo para las gentes que desean el bien para sus pueblos. La vida de Mao constituye un ejemplo para los pueblos de América Latina, en los cuales es menester desarrollar una acción política cuyos lineamientos se inspiren en la gran obra del dirigente desaparecido”.

Samuel Kl ahr:

“Mao Tsetung fue el gran líder de la Larga Marcha, que le dio renombre mundial. Su máximo aporte lo constituyó el haber formulado la continuación de la lucha de clases bajo el socialismo, desenmascarando a los falsos comunistas como Jruschov. En apenas 18 meses, cinco altas personalidades chinas han desaparecido: Tung Pi-wu, Chou En-lai, Kang Sheng, Chu Te y ahora el presidente Mao: su lucha contra el revisionismo debe ser continuada”.

Juan Antonio Roda:

“Mao fue una de esas personas que la historia del mundo hace necesarias, para transformar totalmente la situación de un país. Su muerte constituye la pérdida de una muy importante personalidad”.

Germán Castro Caicedo:

“Mao fue el hombre más importante de este siglo. Lo que hizo está en la historia: darle la vuelta al rumbo que llevaba un pueblo, un rumbo de desastre, y lograr una sociedad modelo”.

SOBRE LA COEXISTENCIA PACÍFICA

“Proclamamos ante el mundo entero que combatimos sólo el sistema imperialista y sus complots contra el pueblo chino. Estamos dispuestos a negociar con todo el gobierno extranjero el establecimiento de relaciones diplomáticas sobre la base de los principios de igualdad, beneficio recíproco y respeto mutuo a la integridad territorial y la soberanía, siempre que dicho gobierno se disponga a romper sus relaciones con los reaccionarios chinos, deje de conspirar con ellos o de ayudarles y adopte una actitud de verdadera, y no hipócrita, amistad hacia la China Popular. El pueblo chino desea mantener una cooperación amistosa con todos los pueblos del mundo, desea reanudar y ampliar el comercio internacional, a fin de desarrollar la producción y fomentar la prosperidad económica”.

(Obras Escogidas de Mao Tsetung, Tomo IV, Pág.422, “Discurso pronunciado en el Comité preparatorio de la Nueva Política Consultiva”).

“En lo que concierne a los países imperialistas, debemos también unirnos a sus pueblos y tratar de conseguir la coexistencia pacífica con estos países no debemos de ningún modo atenernos a puntos de vista que no correspondan a la realidad”.

(“Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo”).

MOVIMIENTO CAMPESINO EN JUNÁN

Extractos del “informe sobre una investigación del movimiento campesino en Junán”, escrito por el camarada Mao Tsetung en marzo de 1927.

Los llamados “excesos”

“Hay otros que opinan: ‘Cierto que las asociaciones campesinas son necesarias, pero están cometiendo demasiados excesos’. Así razonan los que mantienen una posición intermedia. Pero ¿qué ocurre en realidad? Es verdad que en las aldeas los campesinos ‘se han desmandado’ hasta cierto punto. Las asociaciones campesinas, que gozan de autoridad suprema, no dejan ni abrir la boca a los terratenientes y reducen a polvo su prestigio. Todo esto viene a ser como si después de derribarlos por tierra les pusieran el pie encima. Los campesinos amenazan a los déspotas locales y shenshi* malvados diciendo: ‘Te vamos a anotar en el otro registro!’ Les imponen multas, los cargan de contribuciones y destruyen sus palanquines. Irrumpen en masa en las casas de los déspotas locales y shenshi malvados que se oponen a las asociaciones campesinas, degüellan sus cerdos y consumen sus cereales. Se permiten incluso arrellanarse un momento en los lujosos lechos de sus hijas y nueras. A la menor provocación, efectúan arrestos, colocan cucuruchos de papel a los arrestados y los hacen desfilar por las aldeas, diciéndoles: ‘Ahora si que nos vas a conocer bien shenshi malvado!’ Haciendo cuanto les viene en gana y volviéndolo todo patas arriba, han creado una especie de terror en el campo. Eso es lo que algunos llaman cometer ‘excesos’, ‘sobrepasar los límites justos al corregir un error’ y ‘cometer actos abusivos’. Tales opiniones parecen razonables, pero en realidad son también erróneas. En primer lugar, son los propios déspotas locales, shenshi malvado y terratenientes sin ley quienes han forzado a los campesinos a actuar así. Por siglos, se han aprovechado de su poder para tiranizar y pisotear a los campesinos’, de ahí que éstos hayan reaccionado tan enérgicamente. Las rebeliones más violentas y los desordenes más graves han tenido lugar invariablemente allí donde los déspotas locales shenshi malvados y terratenientes sin ley habían perpetrado los peores ultrajes. La mirada de los campesinos es penetrante. Se dan perfecta cuenta de quién es malo y quién no lo es, quién es el peor y quién no es tan perverso, quién merece severo castigo y quién trato clemente, y muy rara vez el castigo no corresponde al crimen. En segundo lugar, hacer la revolución no es ofrecer un banquete, ni escribir una obra, no pintar un cuadro o hacer un bordado; no puede ser tan elegante, tan tranquila y delicada, tan apacible, tan amable, cortés, moderada y magnánima. Una revolución es una insurrección, es un acto de violencia mediante el cual una clase derroca a otra. La revolución en el campo es una revolución mediante la cual el campesinado derroca el poder de la clase terrateniente feudal. Sin recurrir a la máxima fuerza, el campesinado jamás lograría derrocar al poder de los terratenientes, profundamente arraigado a través de los milenios. El campo necesita de un poderoso auge revolucionario, pues sólo éste puede agitar a los millones y millones de campesinos y convertirlos en una gran fuerza. Los ‘excesos’ arriba mencionados son precisamente producto de la fuerza de los campesinos despertada por el poderoso auge revolucionario en las zonas rurales. Estos ¿excesos’ son sumamente necesarios en el segundo periodo del movimiento campesino, el de acción revolucionaria. En este periodo, es imprescindible imponer la autoridad absoluta de los campesinos, prohibir toda critica malévola a las asociaciones campesinas, derrocar todo el poder de los shenshi, derribarlos por tierra e, incluso, ponerles el pie encima. Los llamados ‘excesos’ en este segundo periodo tienen todos un significados revolucionarios. Para decirlo con toda franqueza, en todas las aldeas se necesita un breve periodo de terror. De lo contrario, resulta absolutamente imposible aplastar las actividades de los contrarrevolucionarios en el campo y derrocar el poder de los shenshi. Para corregir un error, hay que sobrepasar los límites justos; de otra manera, el error, no será corregido. Los que critican los ‘excesos’ aparentemente se diferencian de los que gritan ‘Muy mal!’, pero en el fondo unos y otros comparten el mismo punto de vista y sostienen la misma teoría de los terratenientes, que defienden los intereses de las clases privilegiadas. No podemos dejar de combatir resueltamente esta teoría, que obstaculiza el ascenso del movimiento campesino y, por consiguiente, socava la revolución.

El llamado “movimiento de la chusma”

El ala derecha del Kuomintang afirma: ‘El movimiento campesino es un movimiento de la chusma, de campesinos holgazanes’. Comentarios como éste se oyen con frecuencia en Changshá. Fui al capo y oí decir a los shenshi: ‘Está bien crear asociaciones campesinas, pero los que ahora trabajan en ellas no sirven, hay que reemplazarlos!’ En derecha del Kuomintang. Tanto los shenshi como el ala derecha del Kuomintang dicen que está bien organizar el movimiento campesino (como éste ha surgido ya, nadie se atreve a decir lo contrario), pero que la gente que lo dirige es incapaz. Sienten particular odio hacia los encargados de las asociaciones campesinas de base, y los tildan de ‘chusma’. En suma, todos los que en otros tiempos eran despreciados y arrojados al barro y pisoteados por los shenshi y que no tenían un lugar en la sociedad ni derecho a opinar, ahora han levantado la cabeza. No sólo han levantado la cabeza, sino que han tomado el Poder. Ellos son ahora los dueños de las asociaciones campesinas de los cantones (el nivel más bajo), a las que han transformado en una fuerza terrible. Levantan sus ásperas y ennegrecidas manos y las ponen sobre la cabeza de los shenshi. Atan a los shenshi malvados, les colocan cucuruchos de papel y los hacen desfilar por las aldeas tirándolos de una soga (a eso se llama en Siangtang y Siangsiang ‘ hacer desfilar por los poblados’, y en Liling, ‘hacer desfilar por los campos’). A diario machacan los oídos de los shenshi con sus agrias e implacable acusaciones. Los campesinos dictan órdenes y lo dirigen todo. Aquellos que eran inferiores a todos, están ahora por encima de todos y por eso se afirma que ‘el mundo se ha vuelto patas arriba’.”

* Shenshi: terratenientes, campesinos ricos, funcionarios retirados o gentes acaudalada de la vieja sociedad china que, valiéndose de su influencia y poder, hacía y deshacían en el campo de la ciudad.

MENSAJES DE APOYO DE MAO TSETUNG A LOS PUEBLOS DEL MUNDO.

Extractos
¡Pueblos de todo el mundo uníos y derrotad a los agresores norteamericanos y a todos sus lacayos!

“Está produciéndose ahora, en escala mundial, un nuevo ascenso en la lucha contra el imperialismo norteamericano. Desde cuando terminó la segunda Guerra Mundial el imperialismo norteamericano y sus seguidores constantemente han desencadenado guerras de agresión y los pueblos de diversos países han recurrido incesantemente a la guerra revolucionaria para derrotar a los agresores. Subsiste el peligro de una nueva guerra mundial; los pueblos del mundo deben estar preparados.

No obstante, la principal tendencia del mundo actual es la revolución.

“Incapaces de ganar la guerra en Viet Nam y Laos, los agresores norteamericanos maquinaron el golpe de Estado reaccionario perpetrado por la camarilla de Lon Nol-Sirik Matak, han enviado flagrantemente tropas a Camboya y han reanudado el bombardeo contra el norte de Viet Nam. Esto ha suscitado la furiosa resistencia de los tres pueblos indochinos. Apoyo cálidamente el espíritu de lucha del jefe de Estado de Camboya Sandech Norodom Sihanouk contra el imperialismo norteamericano y sus lacayos, apoyo cálidamente la declaración conjunta de la Conferencia Cumbre de los Pueblos Indochinos y apoyo cálidamente el establecimiento del Gobierno Real de Unión Nacional bajo la Dirección del Frente Unido Nacional de Kampuchea. Fortaleciendo su solidaridad, apoyándose entre sí y sosteniendo una prolongada guerra popular, los tres pueblos indochinos infaliblemente superarán todas las dificultades y conquistarán la victoria completa”.
(20 de mayo de 1970).

Al Congo
“En su justa lucha, ustedes, pueblo congoleño, no se hallan solos. El pueblo chino los apoya. Los apoyan todos los pueblos del mundo que luchan contra el imperialismo. El imperialismo norteamericano y los reaccionarios de todos los países son tigres de papel. Lo demostró la lucha del pueblo vietnamita lo está demostrando. También lo demostrará la lucha del pueblo congoleño. Fortaleciendo su unidad nacional y perseverando en su lucha prolongada, el pueblo del Congo sin duda logrará la victoria. El imperialismo norteamericano está condenado a ser derrotado”.
(28 de noviembre de 1964).

A Panamá
“La heroica lucha que despliega actualmente el pueblo de Panamá contra la agresión norteamericana y en defensa de su soberanía nacional es una gran lucha patriótica. El pueblo chino está firmemente del lado del pueblo panameño y apoya plenamente su justa acción de oponerse a los agresores norteamericanos y reclamar la restitución de su soberanía sobre la Zona del Canal de Panamá”.
(12 de enero de 1964).

Al pueblo dominicano
“El imperialismo norteamericano nunca ha dejado de someter a los países latinoamericanos a su control, intervención, subversión y agresión. Esta vez, el gobierno norteamericano ha prescindido de todas sus palabras engañosas tales como ‘política de buena vecindad’ y ‘principio de no intervención’, y ha perpetrado una desembozada intervención y agresión contra la República Dominicana.

Esto deja más al desnudo todavía la catadura de bandidos de los imperialistas norteamericanos…
“…La intervención armada de los EE.UU en la República Dominicana ha provocado una nueva marejada antiyanqui entre los pueblos de América Latina y del mundo entero. Ustedes, heroico pueblo dominicano, no están solos en su lucha. Les apoyan los demás pueblos latinoamericanos, los pueblos africanos y los pueblos del campo socialista. Todos los pueblos del mundo los apoyan”.
(12 de mayo de 1965)

A los negros Norteamérica
“Exhorto a los obreros, campesinos, intelectuales revolucionarios, elementos burgueses sensatos y otras personas sensatas de todos los colores en el mundo, blancos, negros, amarillos, morenos, etc., a unirse contra la discriminación racial del imperialismo norteamericano y a apoyar a los negros norteamericanos en su lucha contra la discriminación racial. La lucha nacional es, en último término, un problema de lucha de clases. En los EE.UU., los que oprimen a los negros no son más que los círculos dominantes reaccionarios entre los blancos. Ellos no pueden en modo alguno representar a la mayoría aplastante de los blancos, que son obreros, campesinos, intelectuales revolucionarios y otras personas sensatas. En la actualidad, son un puñado de imperialistas con los EE.UU. a la cabeza y los reaccionarios de los diversos países que les apoyan, los que practican la opresión, la agresión y la amenaza contra la mayoría abrumadora de las naciones y pueblos del mundo entero. Nosotros somos la mayoría y ellos son la minoría. A lo más, representan menos del 10 por ciento de los tres mil millones de habitantes del mundo entero. Estoy profundamente convencido de que contando con el respaldo de más del 90 por ciento de los habitantes del mundo entero, la justa lucha de los negros norteamericanos se coronará de seguro con la victoria.

El malvado sistema colonialista e imperialista, que floreció con la esclavitud y el tráfico de negros, también desaparecerá con la emancipación definitiva de la raza negra”.

(8 de agosto de 1963).

Al pueblo japonés

“El Japón, que es una gran nación, no permitirá que le imperialismo norteamericano cabalgue sobre sus espaldas durante largo tiempo. En el curso de los últimos años, el frente único patriótico de todas las capas sociales del pueblo japonés contra la agresión, la opresión y el control del imperialismo norteamericano se ha ampliado constantemente. Esta es la más segura garantía de la victoria en su lucha patriótica contra los Estados Unidos. El pueblo chino está profundamente convencido de que el pueblo japonés podrá ciertamente expulsar a los imperialistas norteamericanos de su tierra y de que se realizarán seguramente sus aspiraciones de independencia, democracia, paz y neutralidad”.

(27 de enero de 1964).

A Viet Nam

“Es mi esperanza que la clase obrera, los pueblos revolucionarios y los progresistas del mundo entero se pongan todos del lado del pueblo del Sur de Viet Nam y, en respuesta al llamamiento del presidente Ho Chi Minh, apoyen la justa lucha del heroico pueblo del Sur de Viet Nam y se opongan a la agresión y opresión de la camarilla contrarrevolucionaria de EE.UU y Ngo Dinh Diem, para que el pueblo se salve de la masacre y logre la liberación completa”.

(29 de agosto de 1963).

LAS DOS CONCEPCIONES DEL MUNDO

capítulo primero del artículo “sobre la contradicción”, escrito por el camarada Mao TseTung en agosto de 1937

A lo largo de la historia del conocimiento humano, siempre han existido dos concepciones acerca de las leyes del desarrollo del universo: la concepción metafísica y la concepción dialéctica, que constituyen dos concepciones del mundo opuestas. Lenin dice:

“Las dos concepciones fundamentales (¿o las dos posibles? ¿o las dos que se observan en la historia?) del desarrollo (evolución) son: el desarrollo como disminución y aumento, como repetición, y el desarrollo como unidad de los contrarios (la división del todo único en dos contrarios mutuamente excluyentes y su relación recíproca)”. (1)

Lenin se refiere aquí precisamente a estas dos diferentes concepciones del mundo.

Durante largo tiempo en la historia, tanto en China como en Europa, el modo de pensar metafísico formó parte de la concepción idealista del mundo y ocupó una posición dominante en el pensamiento humano. En Europa, el materialismo de la burguesía en sus primeros tiempos fue también metafísico. Debido a que una serie de países europeos entraron, en el curso d su desarrollo económico–social, en una etapa de capitalismo altamente desarrollado, a que las fuerzas productivas, la lucha de clases y las ciencias alcanzaron en esos países un nivel sin precedentes en la historia y a que allí el proletariado industrial llegó a ser la más grande fuerza motriz de la historia, surgió la concepción marxista, dialéctica materialista, del mundo. Entonces, junto al idealismo reaccionario, abierto y sin disimulo, apareció en el seno de la burguesía el evolucionismo vulgar para oponerse a la dialéctica materialista.

La concepción metafísica del mundo, o concepción del mundo del evolucionismo vulgar, ve las cosas como aisladas, estáticas y unilaterales. Considera todas las cosas del universo, sus formas y sus especies, como eternamente aisladas unas de otras y eternamente inmutables. Si reconoce los cambios, los considera sólo como aumento o disminución cuantitativos o como simple desplazamiento. Además, para ella, la causa de tal aumento disminución o desplazamiento no está dentro de las cosas mismas, sino fuera de ellas, es decir, en el impulso de las fuerzas externas. Los metafísicos sostienen que las diversas clases de cosas del mundo y sus características han permanecido iguales desde que comenzaron a existir, y que cualquier cambio posterior no ha sido más que un aumento o disminución cuantitativos. Consideran que las cosas de una determinada especie sólo pueden dar origen a cosas de la misma especie, y así indefinidamente, y jamás pueden transformarse en cosas de una especie distinta. Según ellos, la explotación capitalista, la competencia capitalista la ideología individualista de la sociedad capitalista, etc., pueden ser halladas igualmente en la sociedad esclavista de la antigüedad, y aún en la sociedad primitiva, y existirán sin cambio para siempre. En cuanto al desarrollo social, lo atribuyen a factores exteriores a la sociedad, tales como el medio geográfico y el clima. De manera simplista, tratan de encontrar las causas del desarrollo de las cosas fuera de ella mismas, y rechazan la tesis de la dialéctica materialista según la cual el desarrollo de las cosas se deben a sus contradicciones internas. En consecuencia, no pueden explicar ni la diversidad cualitativa de las cosas, no el fenómeno de la transformación de una calidad en otra. En Europa, este modo de pensar se manifestó como materialismo mecanicista en los siglos XVII y XVIII y como evolucionismo vulgar a fines del siglo XIX y comienzos del XX. En China, el modo metafísico de pensar expresado en el dicho “El cielo no cambia y el Tao tampoco” (2), ha sido durante largo tiempo sostenido por la decadente clase dominante feudal. En cuanto al materialismo mecanicista y al evolucionismo vulgar, importados de Europa en los últimos cien años son sostenidos por la burguesía.

En oposición a la concepción metafísica del mundo, la concepción dialéctica materialista del mundo sostiene que, a fin de comprender el desarrollo de una cosa, debemos estudiarla por dentro y en sus relaciones con otras cosas; dicho de otro modo, debemos considerar que el desarrollo de las cosas es un automovimiento, interno y necesario, y que, en su movimiento, cada cosa se encuentra en interconexión e interacción con las cosas que la rodean. La causa fundamental de desarrollo de las cosas no es externa sino interna; reside en su carácter contradictorio interno. Todas las cosas entrañan este carácter contradictorio; de ahí su movimiento, su desarrollo. El carácter contradictorio interno de una cosa es la causa fundamental de su desarrollo, en tanto que su interconexión y su interacción con otras cosas son causas secundarias. Así, pues, la pues, la dialéctica materialista refuta categóricamente la teoría metafísica de la causalidad externa o del impulso externo, teoría sostenido por el materialismo mecanicista y el evolucionismo vulgar. Es evidente que las causas puramente externas sólo pueden provocar el movimiento mecánico de las cosas, esto es, sus cambios de dimensión o cantidad, pero no pueden explicar la infinita diversidad cualitativa de las cosas ni la transformación de una cosa en otra. De hecho, hasta el movimiento mecánico, impulsado por una fuerza externa, tiene lugar también a través del carácter contradictorio interno de las cosas. El simple crecimiento de las plantas y los animales, se desarrollo cuantitativo, también se debe principalmente a sus contradicciones internas. De la misma manera, el desarrollo de la sociedad no obedece principalmente a causas externas sino internas. Países de condiciones geográficas y climáticas casi idénticas se desarrollan de un modo muy distinto y desigual. Más aún, en un mismo país se producen enormes cambios sociales sin que haya cambiado su geografía ni su clima. La Rusia imperialista se transformó en la Unión Soviética socialista, y el Japón feudal, cerrado al mundo exterior, se transformó en el Japón imperialista, sin que se hubieran producido cambios en el medio geográfico ni el clima de ninguno de los dos piases. China, dominada durante largo tiempo por el feudalismo, ha experimentado enormes cambios en los últimos cien años y ahora está avanzando hacia su transformación en una nueva China, emancipada y libre, sin embargo, no han ocurrido cambios en su geografía ni en su clima. Por cierto, se operan cambios en la geografía y el clima de la Tierra en conjunto y de cada una de sus zonas, pero son insignificantes en comparación con los cambios en la sociedad; los primeros se manifiestan en términos de decenas de miles de años en tanto que los segundos lo hacen en términos de miles, cientos o decenas de años, e incluso en pocos años o meses (en periodos de revolución). Según la dialéctica materialista, los cambios en la naturaleza son ocasionados principalmente por el desarrollo de las contradicciones internas de ésta, y los cambios en la sociedad se deben principalmente al desarrollo de las contradicciones internas de la sociedad, o sea, las contradicciones entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, entre las clases y entre lo viejo y lo nuevo. Es el desarrollo de estas contradicciones lo que hace avanzar la sociedad e impulsar la sustitución de la vieja sociedad por la nueva. ¿Excluye la dialéctica materialista las causas externas? No. La dialéctica materialista considera que las causas externas constituyen en la condición del cambio, y las causas internas, su base, y que aquellas actúan a través de éstas. A una temperatura adecuada, un huevo se transforma en pollo, pero ninguna temperatura puede transformar una piedra en pollo, porque sus bases son los diferentes países. En la época del capitalismo, especialmente en la época del imperialismo y de la revolución proletaria, son extremadamente grandes la influencia mutua y la interacción entre los diversos países en los terrenos político, económico y cultural. La Revolución Socialista de Octubre inauguró una nueva era no sólo en la historia de Rusia sino también en la historia mundial. Ha ejercido influencia en los cambios internos de los demás países del mundo y también, con especial profundidad en los cambios internos de China. Tales cambios, sin embargo, han tenido lugar a través de las respectivas leyes internas de dichos países, incluida China. Cuando dos ejércitos traban combate y uno resulta vencedor y el otro vencido, tanto la victoria del uno como la derrota del otro son determinadas por causas internas. Uno es el vencedor gracias a su poderío o a la corrección de su mando, y el otro sale derrotado sea por su debilidad o por los errores de su mando; las causas externas actúan a través de las causas internas. En China, la derrota que la gran burguesía infligió al proletariado en 1927 se produjo por obra del oportunismo que existía entonces en el seno del proletariado chino (dentro del Partido Comunista de China). Cuando liquidamos ese oportunismo, la revolución China volvió a desarrollarse. El que más tarde la revolución china haya sufrido de nuevo serios golpes de sus enemigos es consecuencia del aventurerismo, nuestra causa reanudó su avance. De esto se desprende que sin partido quiere conducir la revolución a la victoria, ha de basarse en la justeza de su línea política y en la solidez de su organización.

La concepción dialéctica del mundo surgió ya en la antigüedad, tanto en China como en Europa. Sin embargo, la antigua dialéctica tenía un carácter espontaneo e ingenuo; en razón de las condiciones sociales e históricas de entonces, no le era posible constituirse en teoría sistemática, y por eso no podía dar una explicación completa del universo y fue reemplazada más tarde por la metafísica. Hegel, célebre filosofo alemán de fines de siglo XVIII y comienzos del XIX, hizo importantísimas contribuciones a la dialéctica, pero su dialéctica era idealista. Sólo cuando Marx y Engels, los grandes protagonistas del movimiento proletario, crearon la gran teoría del materialismo dialéctico y el materialismo histórico sintetizando todo lo positivo conquistado en la historia del conocimiento humano y, en particular, asimilando críticamente los elementos racionales de la dialéctica hegeliana, se produjo en la historia del conocimiento humano una gran revolución sin precedentes. Esta gran teoría ha sido desarrollada posteriormente por Lenin y Stalin. Al ser introducida en nuestro país, provocó enormes cambios en el pensamiento chino.

Esta concepción dialéctica del mundo nos enseña principalmente a observar y analizar el movimiento de los contrarios en las distintas cosas, y a determinar, sobre la base de tal análisis, los métodos para resolver las contradicciones. Por consiguiente, es para nosotros de singular importancia comprender concretamente la ley de la contradicción en las cosas.

Notas:
(1) V.I. Lenin: “En torno a la cuestión de la dialéctica”
(2) Palabras de Tung Chung-shu (179-104 a.n.e.), célebre exponente del confucianismo durante la dinastía Jan. Una vez Tung dijo al emperador Wuti: “El Tao se origina en el cielo. El cielo no cambia el Tao tampoco” “Tao”, término comúnmente usado por los filósofos chinos de la antigüedad, significa “camino” “razón” y “también” “ley”.

CONVIVAMOS CON NUESTRO DOLOR EN FUERZA

En la madrugada de hoy, 9 de septiembre, falleció en Pekín el camarada Mao Tsetung, Presidente del Comité Central del Partido Comunista de China, máximo conductor del pueblo chino y maestro del proletariado internacional.

Su deseo llena de profunda consternación y dolor a todos los comunistas, los obreros y pueblos y naciones amantes de la libertad, la paz y el progreso en el mundo.

Con la muerte del Camarada Mao Tsetung desaparece una de las más portentosas figuras del siglo XX. La obra de toda su vida al frente de la revolución china constituye una de las epopeyas más grandiosas de la historia de la humanidad.

Mao Tsetung heredó, defendió y desarrolló al marxismo–leninismo en todos sus aspectos. Sus aportes en los terrenos de la filosofía, la economía y la política son una continuación de la gran tarea de Marx, Engels, Lenin y Stalin por la revolución, la construcción del socialismo y el comunismo.

El Movimiento Obrero Independiente y revolucionario (MOIR) enluta su bandera por esta pérdida irreparable para el pueblo chino, el Movimiento Comunista Internacional y todos los pueblos del mundo, con la firme revolución de transformar nuestro dolor en fuerza, a fin de contribuir a impulsar las tareas históricas que le corresponden al proletariado y al pueblo de Colombia. Este será nuestro mejor homenaje a la memoria de Mao Tsetung, el más grande marxista–leninista de la época, cuyo pensamiento es guía luminosa de la revolución mundial.

MOVIMIENTO OBRERO INDEPENDIENTE Y REVOLUCIONARIO
Comité Ejecutivo Central
Francisco Mosquera
Secretario General

PENSAMIENTO DE MAO TSE TUNG: NUEVA DEMOCRACIA Y FRENTE UNIDO

“En esta era, toda revolución emprendida por una colonia o semicolonia contra el imperialismo, o sea, contra la burguesía o capitalismo internacional, ya no pertenece a la vieja categoría, a la de la revolución democrático–burguesa mundial, sino a la nueva categoría; ya no forma parte de la vieja revolución burguesa o capitalista mundial, sino de la nueva revolución mundial: la revolución mundial socialista proletaria. Estas colonias o semicolonias en revolución no pueden ser consideradas como alianzas del frente de la contrarrevolución capitalista mundial; se han convertido en aliadas del frente de la revolución socialista mundial.

En su primera etapa o primer paso, tal revolución de un país colonial o semicolonial, aunque por su carácter social sigue siendo fundamentalmente democrático–burguesa y sus reivindicaciones tienden objetivamente a desbrozar el camino al desarrollo del capitalismo, ya no es una revolución de viejo tipo, dirigida por la burguesía y destinada a establecer una sociedad capitalista y un Estado de dictadura burguesa, sino una revolución de nuevo tipo, dirigida por el proletariado y destinada a establecer, en primera etapa, una sociedad de nueva democracia y un Estado de dictadura conjunta de todas las clases revolucionarias. Por consiguiente, esta revolución abre precisamente un camino aún más amplio al desarrollo del socialismo. Durante su curso atraviesa varias fases debido a los cambios en el campo contrario y entre sus propios aliados, pero su carácter fundamental permanece inalterado.

Tal revolución combate consecuentemente al imperialismo, y por lo tanto éste no la tolera y lucha contra ella. En cambio, el socialismo la aprueba, y el Estado socialista y el proletariado internacional socialista la ayudan.

Por eso, esta revolución no puede ser sino parte de la revolución mundial socialista proletaria”.

(“Sobre la Nueva Democracia”, enero de 1940).

“Por revolución de nueva democracia se entiende una revolución antiimperialista y antifeudal de las grandes masas populares bajo la dirección del proletariado. Sólo a través de una revolución semejante puede la sociedad china avanzar hasta el socialismo; no hay otro camino.
La revolución de nueva democracia es muy diferente de las revoluciones democráticas que tuvieron lugar en los países de Europa y Norteamérica; no conduce a la dictadura de la burguesía, sino a la dictadura de frente único de las diversas clases revolucionarias bajo la dirección del proletariado.

(“La revolución china y el Partido Comunista de China”, diciembre de 1939).

“A los comunistas no les está permitido establecer un frente único sin principios”.

(“Unidad hasta el fin”, julio de 1940).

“Sólo manteniendo firmemente el frente único nacional podremos vencer las dificultades, derrotar al enemigo y construir una nueva China. En eso no cabe ninguna duda. Pero, a la vez, todo partido o grupo político que forma parte del frente único, sea el Kuomintang, el Partido Comunista o cualquier otro, debe conservar su independencia ideológica, política y organizativa. En las relaciones entre partidos el Principio de la Democracia, uno de los Tres Principios del Pueblo, significa admitir tanto la unión de todos los partidos y grupos políticos como la existencia independiente de cada uno de ellos. Hablar solamente de unidad y negar la independencia es abandonar el Principio de la Democracia y con ello no estará de acuerdo ni el partido Comunista ni ningún otro partido o grupo político. Por supuesto, la independencia dentro del frente único sólo puede ser relativa y no absoluta; considerarla absoluta significaría socavar la política general de unidad contra el enemigo. Sin embargo, no debe negarse en modo alguno esta independencia relativa; ideológica política y organizativamente, cada partido debe gozar de independencia relativa, esto es, de libertad relativa. Dejarse despojar de ésta o renunciar voluntariamente a ella, también significaría socavar la política general de unidad contra el enemigo. Esto han de comprenderlo bien todos los militantes del Partido Comunista y también todos los miembros de los partidos amigos”.

(“El papel del Partido Comunista de China en la Guerra Nacional”, octubre de 1938).

“Dondequiera que haya partidos o individuos democráticos dispuestos a cooperar con nosotros la actitud que corresponde a los comunistas es consultar y cooperar con ellos. Es erróneo tomar decisiones arbitrarias y actuar de manera autoritaria, sin haber caso de los aliados. Un buen comunista debe saber tener en cuenta el todo, pensar en función de la mayoría y trabajar junto con los aliados”.

(“El papel del Partido Comunista de China en la Guerra Nacional”, octubre de 1938).

CHANGSHÁ

Me encuentro solo en el otoño frío,
mientras miro las aguas del río Siang, que corren hacia el norte.
Desde la isla Naranja veo a mi alrededor
millares de colinas escarlata y el rojo de los bosques.
En el intenso azul del ancho río
cien barcas luchan contra la corriente.
Las águilas golpean sus alas contra el cielo
y en las aguas los peces cruzan como celajes.
Bajo el gélido cielo, las criaturas todas rivalizan
en el disfrute de la libertad.
En esta inmensidad, profundamente absorto
a la infinita tierra le pregunto:
¿Quiénes controlan la naturaleza?

Antaño estuve aquí con multitud de compañeros míos.
En esos meses densos, en esos años plenos de energía,
éramos estudiantes llenos de juventud,
gallardos, de talento floreciente.
Exaltaba nuestro ánimo
el espíritu puro del letrado.
Justos y enhiestos, audaces y sinceros,
mirando a nuestra tierra introducíamos
loa y condenación en nuestra pluma:
los poderosos no eran más que ceniza
Mas, ¿recordáis acaso cuando a mitad de la corriente misma contra la proa de las raudas barcas?