EDITORIAL: LA UNO HA CUMPLIDO Y SEGUIRÁ CUMPLIENDO

Está tocando a su fin la campaña electoral de 1974. Los partidos tradicionales, en pugilato entre sí que tiene más de comedia que de diferencia real sobre tesis y programas, han derrochado centenares de millones de pesos en su desesperado afán de darle, así sea aparentemente, un ambiente popular a sus respectivas candidaturas. La izquierda colombiana, unida en torno a la Unión Nacional de Oposición, sin mayores recursos, ha logrado demostrar que sus banderas de lucha sí aglutinan y movilizan a las masas, como lo testimonian las multitudinarias manifestaciones de respaldo que salieron al paso de la gira de Hernando Echeverri, no sólo en las capitales sino en los pueblos y villorrios apartados.

La gran prensa oligárquica, en tácito reconocimiento al auge de la UNO, ha terminado afirmando que “el pueblo le está saliendo a todos los candidatos”. Decimos que es un reconocimiento al avance “sorpresivo” de la UNO, porque al comienzo del debate se descontaba que los partidos Conservador y Liberal mantienen cautivos, por tradición y por su condición de partidos dominantes, una porción más o menos considerable de electores; asimismo, la ANAPO, a pesar del innegable retroceso, conserva parte de la capacidad de movilización de sus mejores días. Por lo tanto, lo nuevo, lo verdaderamente nuevo en el panorama político del país, es que la UNO, un frente de reciente aparición, esté rivalizando con el liberalismo y el conservatismo, y con sus desmembraciones, en la empresa de llenar las plazas de Colombia. Pero no es sólo en el número, con lo decisiva que es la cantidad, sino en el fervor, en la mística, en la convicción profunda de las razones que les asisten a los seguidores de la Unión Nacional de Oposición, que estamos anotándonos puntos a favor en esta lucha por la vinculación a las clases explotadas y oprimidas. El avance de la UNO estriba en que su programa nacional y democrático y su candidato, Hernando Echeverri Mejía, encarnan las más sentidas aspiraciones populares y representan en la actual situación, como ninguna otra fuerza política, el futuro y el cambio revolucionario de la sociedad colombiana.

LA UNO NO HA DADO AUN TODOS SUS FRUTOS

A menos de diez días de las elecciones y antes de conocerse el resultado de la votación, se puede decir que la Unión Nacional de Oposición cumplió su cometido en esta campaña electoral. Las organizaciones políticas que la integran, el Partido Comunista, el Movimiento Amplio Colombiano, el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario y las demás agrupaciones regionales, han salido visiblemente fortalecidas al final de la campaña. La UNO ha combatido con denuedo a la reacción y al oportunismo de derecha que propulsan la prolongación del sistema de dominación imperialista que hace de nuestro país una neocolonia de los Estados Unidos y de nuestra nación un pueblo explotado, oprimido, humillado, miserable y atrasado; y con la misma decisión ha batallado también contra el oportunismo de “izquierda” que pretende impedir que las fuerzas revolucionarias utilicen correctamente la lucha electoral para avanzar y fortalecerse. La UNO ha señalado sin ambages, allí donde llegó el candidato y su comitiva en la labor agitacional y de propaganda, o donde se ha instalado un comando, que la nueva Colombia ha de ser una patria libre y soberana, gobernada por la alianza de los obreros, los campesinos, la pequeña burguesía urbana y el resto de fuerzas democráticas y revolucionarias. La consigna de unir al pueblo en un gran frente de combate contra sus opresores se ha abierto camino entre las masas y explica el respaldo de amplias capas de la población a la Unión Nacional de Oposición. La UNO ya dio sus primeros resultados positivos, pero no ha cosechado aún todos los frutos que se vislumbran del completo desarrollo de las fuerzas revolucionarias que ha desatado. Por ello la UNO tiene contraído un compromiso con el pueblo colombiano que la obliga, a continuar más pujante, más unitaria y más combativa después del 21 de abril, de seguir adelante, fiel a la línea revolucionaria aprobada en su última convención de septiembre y aplicada con tanto éxito en los meses siguientes.

COMBATIR EL SECTARISMO ADENTRO Y AFUERA

Pero la UNO tiene un enemigo soterrado que la mina por dentro: el sectarismo. Es un deber de todos los integrantes de la UNO atacar y derrotar este enemigo. Las tendencias sectarias creen hacer un bien a sus propios partidos fijándose como meta la destrucción o el debilitamiento de los aliados. La UNO no puede sobrevivir sino bajo el principio de que coexistan y se fortalezcan, dentro de la unión todas las fuerzas aliadas. Flaco servicio prestan a la UNO quienes no respeten este principio, así pregonen a los cuatro vientos sus falsos deseos unitarios. El MOIR no ha tenido ningún inconveniente en reconocer y defender este principio. Francisco Mosquera, lo interpretaba acertadamente al señalar sin tapujos en la convención de septiembre: “No es nuestro interés que las fuerzas aliadas del MOIR en la UNO se debiliten; por el contrario, es indispensable que se fortalezcan el Partido Comunista y el Movimiento Amplio Colombiano”. Hay que erradicar la idea de que la UNO ha de servir para eliminar o aislar a cualquiera de sus integrantes. Al revés, pregonemos la idea de que todas las fuerzas que conforman la Unión Nacional de Oposición resultan y deben resultar favorecidas. Esto es mucho más urgente si se comprende que después de abril y cuando se desvanezcan muchas ilusiones en las promesas de los partidos reaccionarios y oportunistas, buen número de organizaciones regionales y sectores populares se oriente hacia las toldas de la Unión Nacional de Oposición. En este sentido, la única política acertada es la de “puertas abiertas” para todas las agrupaciones y personas que quieran ingresar a la UNO, aprobar su programa y someterse a las decisiones del Comando Nacional, en pie de igualdad y a niveles de dirección. Acatemos la directiva de Gilberto Vieira en la misma convención: “La UNO está abierta a todos los que acepten su programa”. Sólo en esta forma, siendo leales a los compromisos contraídos, es decir, respaldando el programa nacional y democrático de la UNO y combatiendo el sectarismo de adentro y de afuera, podremos aprovechar para la revolución todos los beneficios del desarrollo de la Unión Nacional de Oposición.

ACORDADAS LISTAS CONJUNTAS Y ÚNICAS

Después de dos meses largos de negociaciones, en las que no faltaron las naturales dificultades, la UNO pudo llegar a un acuerdo definitivo sobre la configuración de listas conjuntas y únicas en todos los departamentos. La prensa al servicio de las candidaturas de los partidos tradicionales difundió contradictorias versiones sobre las listas de candidatos de la UNO, tendientes todas ellas a crear la opinión de que la rebatiña de curules ponía en peligro la Unión Nacional de Oposición. El mejor mentís a todas esas falacias son las listas definitivas de la UNO que ya se están inscribiendo y promulgando en todo el país. Vale la pena, aclarar que la necesidad de las listas conjuntas y únicas fue siempre una preocupación de todas las organizaciones de la UNO. Pero jamás el futuro de la alianza, que ha tenido sus bases sólidas en el Programa y en el candidato nacional desde finales del año pasado, estuvo en peligro por el hecho de que hubiera o no listas únicas.

Sin embargo, es un hecho también que la noticia de las listas conjuntas no solo llenó de alegría a la militancia de los tres partidos, sino que ha sido recibida con aplausos por todos los simpatizantes y seguidores de la Unión Nacional de Oposición que, a, lo largo y ancho de Colombia, están resueltos a librarles una gran batalla a las oligarquías el 21 de abril.

Tal como está la situación, la UNO conquistará importantes posiciones en las corporaciones públicas. Esto plantea la cuestión de desarrollar una acción parlamentaria coordinada, conforme al programa defendido durante la campaña y según las determinaciones tomadas de común acuerdo por el Comando Nacional o por un comité especial constituido para el efecto. En relación a este trabajo la UNO hará respetar un criterio defendido y explicado profusamente durante la campaña, y es el principio de que los candidatos nuestros que salieren electos responderán ante el pueblo y ante la UNO de su conducta política en la respectiva corporación. Quienes violen los compromisos y traicionen el programa en cuyo nombre resultaron favorecidos, serán señalados ante las masas como renegados de la causa del pueblo. Esta es una diferencia fundamental entre la UNO y los partidos reaccionarios y oportunistas, ya que en estos partidos los elegidos no responden ante los electores de su acción y como caso común y corriente se mofan de las promesas electorales.

Sabemos que las corporaciones públicas vigentes, cercenadas en sus funciones propias por la reforma constitucional de 1968, y como en general todos los cuerpos representativos de la democracia burguesa, no se pondrán jamás al servicio de los intereses primordiales del pueblo, así las fuerzas revolucionarias cuenten en ellas con la mayoría. Pero de lo que sí debe estar seguro el pueblo que sufrague por nuestras listas es que los parlamentarios, diputados y concejales de la Unión Nacional de Oposición, convertirán sus curules en tribunas de denuncia de los atropellos del régimen y de defensa de los derechos de las masas explotadas y oprimidas. La minoría parlamentaria de la UNO dará también la batalla en este frente para progresar en las grandes tareas de desenmascarar la coalición burgués-terrateniente proimperialista, de educar a las masas en la lucha contra sus enemigos y de organizar y unificar al pueblo.

Falta aún la contienda del 21 de abril para cerrar este capítulo de nuestra lucha revolucionaria. Ese día tendremos que movilizarnos como un solo hombre, con audacia, con entereza, dispuestos a demostrarle al país que a los miembros de la UNO no le ganan los manzanillos de los partidos tradicionales ni en el terreno donde ellos son amos y señores, en el terreno de hacer elecciones.

PLENO ACUERDO SOBRE LISTAS

Declaración del Comando Nacional de la UNO.

La dirección nacional de la UNO manifiesta a la opinión pública:

1.- Que después de una amplia discusión entre las tres organizaciones integrantes de la UNO – el MAC, el PC y el MOIR – se ha llegado a un pleno acuerdo sobre el lanzamiento de listas conjuntas de la Unión Nacional de Oposición.

2.- Confirma así la UNO que nuestro movimiento es la verdadera alternativa popular y que las masas pueden confiar en que la UNO será capaz de conducir las grandes luchas de liberación de nuestro pueblo. Estamos seguros de que podremos incorporar a nuevos sectores, derrotando escollos sectarios.

Al mismo tiempo la UNO rechaza calumniosas publicaciones contra el Partido Comunista, hechas en torno al proceso normal de discusiones adelantadas en el seno de la UNO.

3.- Superadas las diferencias naturales en el proceso de conformación de las listas unitarias, éstas comenzarán a inscribirse esta misma semana por los Comandos departamentales y municipales de la UNO en todo el país.

4.- La dirección de la UNO llama a todo el pueblo colombiano a respaldar el nombre limpio y revolucionario del compañero Hernando Echeverri Mejía y a sufragar caudalosamente por los candidatos del MAC, el PCC, el MOIR y las otras fuerzas revolucionarias que integran unitariamente las listas de la oposición.

5.- El espíritu de la UNO será reafirmado con la juventud y la militancia de hombres y mujeres de todas las fuerzas de oposición el 21 de abril en las calles de Colombia y en las urnas electorales, confirmando nuestra consigna central que anuncia justamente que “el pueblo unido jamás será vencido”. La UNO no termina el 21 de abril. Continuará encabezando las grandes luchas populares que quedan planteadas.

COMANDO NACIONAL DE LA UNO

Por el MAC: Hernando Echeverri Mejía, Manuel Bayona Carrascal, Gilberto Zapata Isaza, Ciro Ríos Nieto, Rafael Bonilla Gamboa, Margoth Uribe de Camargo, Humberto Criales de la Rosa, Jorge Roa.

Por el PCC: Alvaro Vásquez, Hernando Hurtado, Manuel Cepeda, Carlos Romero, Gustavo Osorio, Mario Upegui.

Por el MOIR: Ricardo Samper, Carlos Bula, Otto Ñañez, Gonzalo España, Carlos Naranjo, Daniel Paternina.

Bogotá, D.E., abril 2 de 1974

ESTATUTO DE ACCIÓN PARLAMENTARIA DE LA UNO

La UNIÓN NACIONAL DE OPOSICIÓN (UNO) aglutina diferentes partidos y grupos políticos, bajo postulados comunes, expresados en la Plataforma de los Nueve Puntos y con objetivos claramente revolucionarios. Sus integrantes se comprometen a cumplir tales principios y ajustar su conducta a ellos, a fin de poder adelantar una positiva labor parlamentaria y política, señalándose por tanto en esta declaración las normas mínimas disciplinarias que deben respetar los voceros del Movimiento que resultaren elegidos a las Corporaciones públicas el 21 de abril de 1974. Por consiguiente se señalan los siguientes principios:

1° Existe la unidad programática de la UNO

La UNIÓN NACIONAL DE OPOSICIÓN tiene unidad programática consagrada en la Plataforma de los Nueve Puntos, aprobada en el encuentro de septiembre de 1973 y por tanto quienes resultaren elegidos a nombre de la UNO o quienes posteriormente ingresaren a ella, se comprometen solamente a divulgar sus principios, defender las tesis allí señaladas, promover los debates que fueren necesarios o convenientes, presentar los proyectos que agiten y respalden las reivindicaciones populares y ajustar toda su actividad parlamentaria a los postulados que allí se consagran, respetando siempre las orientaciones e instrucciones que al respecto impartiere el Comando Nacional de la UNO.

2° Existe responsabilidad política para con la UNO

Todo miembro elegido a nombre de la UNIÓN NACIONAL DE OPOSICIÓN en las corporaciones públicas, responde políticamente ante esta y ante el pueblo por todas y cada una de sus actuaciones. En consecuencia su voto y sus intervenciones deben siempre expresar y ajustarse a las orientaciones generales del Movimiento, a través de las instrucciones que para cada caso impartirá el comando nacional, directamente o a través de sus organismos de dirección intermedia.

3° Existe participación efectiva en la UNO

Todos y cada uno de los Partidos o Grupos Políticos integrantes de la UNIÓN NACIONAL DE OPOSICIÓN, participa efectivamente en las Corporaciones Públicas, y por consiguiente, teniéndose en cuenta que las listas han sido elaboradas con miembros de las distintas tendencias, todo principal elegido está obligado a darle participación efectiva al respectivo suplente, por períodos iguales, y por tanto, los unos y los otros se obligan y comprometen, a la vez, a permitir las intervenciones indistintas de cada quien, cuando el Comando Nacional o el Comité de Acción Parlamentaria del Movimiento lo consideren conveniente, útil o necesario, habida cuenta de las especiales circunstancias de cada caso. La Dirección Nacional reglamentará la forma de actuar de dicho Comité de Acción Parlamentaria, el número de sus miembros y su integración, pero siempre con participación de todos los partidos integrantes de la UNO.

4° Existe obligación económica para con la UNO

Cada miembro elegido a nombre de la UNIÓN NACIONAL DE OPOSICIÓN se compromete para con el Comando Nacional a contribuir obligatoriamente con una suma de dinero equivalente al 15% del valor de las dietas, retribución o emolumento que recibiere de la respectiva corporación y en razón de la elección o nombramiento que obtuviere, garantizando tal obligación mediante la forma que considerare adecuada el Comité de Acción Parlamentaria o el Comando Nacional. Esta norma rige igualmente para cualquier clase de nombramiento que se haga en función política para miembros militantes de la UNO. Bogotá, abril 8 de 1974.

El Comando Nacional de la UNIÓN NACIONAL DE OPOSICIÓN (UNO).

Por el Movimiento Amplio Colombiano (MAC), Hernando Echeverri Mejía, Manuel Bayona Carrascal, Ciro Ríos Nieto, Gilberto Zapata Izasa, Margoth Uribe de Camargo, Rafael Bonilla Gamboa, Humberto Criales de la Rosa, Jorge E. Roa.

Por el Partido Comunista de Colombia (PCC) Alvaro Vázquez del Real, Hernando Hurtado, Manuel Cepeda, Carlos romero, Gustavo Osorio, Mario Upegui.

Por el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR) Ricardo Samper, Otto Ñañez, Carlos Bula Camacho, Gonzalo España, Carlos Naranjo, Daniel Paternina.

LOS VENDEOBREROS CON LOS VENDEPATRIAS: LAS CAMARILLAS DE LA UTC Y CTC CON GÓMEZ Y LÓPEZ

Fieles a su ya largo historial de entregas y traiciones a la clase obrera, Tulio Cuevas y José Raquel Mercado y sus camarillas dirigentes han renovado sus votos de fidelidad y servilismo a la oligarquía liberal-conservadora.

Después de patrocinar descarada y abiertamente las políticas del imperialismo yanqui que, como los Fondos Regionales, el recorte de los días festivos y la llamada Reforma Laboral, han sido repudiadas por todos los trabajadores de Colombia, pretenden ahora, en su bajo y mediocre papel de celestinas de la reacción, que los obreros voten por sus enemigos más encarnizados y odiados.

Aunque han pregonado que los sindicatos y las centrales deben ser “apolíticos”, ahora canturrean alabanzas a los máximos personeros de los partidos políticos de la burguesía y los terratenientes, Alfonso López y Alvaro Gómez, ambos igualmente comprometidos con los planes imperialistas. Bien se entiende que la “apoliticidad” de Cuevas y Mercado va solo dirigida contra las políticas revolucionarias que empuña el proletariado.

Este par de renegados y vendeobreros, en trance de tener que unir a la UTC y a la CTC por su creciente debilidad, se ven ahora más desenmascarados. Miles de obreros han comprendido que solo el Programa antiimperialista y democrático de la UNO, comprometido en la unidad combativa de los sindicatos en una CENTRAL UNITARIA, representa la única alternativa posible para enfrentar a sus enemigos y avanzar hacia la batalla definitiva por la liberación nacional.

CONTINÚAN DETENIDOS OBREROS DE INDUPALMA

Hace más de dos años fueron detenidos los directivos del Sindicato de la Empresa Industrial Agraria de la Palma (INDUPALMA S.A.), por el único delito de haber dirigido una combativa lucha contra el arbitrario y antiobrero sistema de contratistas, y por los derechos de los trabajadores negados sistemáticamente por la empresa y el gobierno.

Durante ocho años (1962 – 1970), el sindicato estuvo en las garras de (UTC), cuyos dirigentes corrompidos se dedicaban a toda clase de negociados y componendas con la empresa en contra de los trabajadores. El 16 de julio de 1970, los obreros desterraron de sus filas a la camarilla utecista y tomaron en sus manos la dirección del Sindicato, desafiliándolo de la central patronal.

Poco después, los trabajadores emprendieron una heroica huelga contra el monopolio de la palma africana (propiedad de Moris Gutt, BID, el BIRF y otros bancos extranjeros) en defensa de sus legítimos derechos y por conquistar mejores condiciones de vida y de trabajo. Ante la inquebrantable fortaleza de los proletarios del campo , la empresa y el gobierno implantaron una feroz persecución contra el sindicato: centenares de trabajadores despedidos y la junta directiva del sindicato detenida arbitrariamente.

Pero ni los continuos aplazamientos del juicio, ni el traslado de los directivos sindicales de Valledupar a Plato, han doblegado la posición de los dirigentes obreros ni la lucha de la clase obrera por la libertad de sus valientes hermanos.

El siguiente es un reportaje con el compañero Víctor Manuel Moreno Mogollón, presidente del sindicato de Trabajadores de Indupalma:

1.- Han contado con la solidaridad de la clase obrera y el pueblo?

En el tiempo que llevamos de reclusión hemos tenido inmensa solidaridad y hemos podido palpar que los sectores más combatidos y perseguidos, los que sufren la opresión y la represión a sus justas luchas, los obreros, campesinos, estudiantes, empleados, profesionales conscientes son los que más se han pronunciado al respecto. Y esta solidaridad encontrada en todo el país, refleja lo poderosa que es nuestra clase y cómo se halla, en el último rincón de la patria, para expresar su repudio a la represión y su militante solidaridad con los presos políticos y sindicales.

2).- Cuál es su opinión acerca de la situación del movimiento obrero colombiano?

El movimiento obrero colombiano a pesar de ser el movimiento más joven, ha sido consecuente en sus luchas, ha avanzado con pasos firmes dejando huellas que serán imborrables en la historia de Colombia. En los últimos tiempos, las ansias de unidad de la clase obrera colombiana se han ido cristalizando y es así como para el mes de diciembre se ha citado un gran congreso nacional obrero en el cual se constituirá la nueva central Obrera Independiente y Democrática que aísle y sepulte a las camarillas patronales y entreguistas de la UTC y CTC. En la lucha contra la dominación imperialista yanqui y por los derechos democráticos del pueblo, la clase obrera está al frente de la lucha.

3).- Cómo ve la situación política nacional?

Para mí la situación política nacional es clara, bastante favorable para el crecimiento de las organizaciones revolucionarias auténticas y para el pueblo colombiano.

Por un lado están los candidatos de la oligarquía y el imperialismo, Alvaro Gómez y Alfonso López que solamente ofrecen con sus programas la continuación del odiado sistema del Frente Nacional y la continuación del hambre y la miseria para el pueblo. Por otro lado está la Anapo con sus posiciones vacilantes y no claras para el pueblo; y, finalmente, está la única alternativa verdaderamente de izquierda, que es la Unión Nacional de Oposición. Por ello cada vez más grandes sectores del pueblo apoyan a la UNO y el 21 de abril votarán por Echeverri Mejía y los candidatos de la UNO para las distintas corporaciones públicas.

Desde el sitio en que la represión del gobierno y de la empresa explotadora del trabajo colombiano, Indupalma, me ha situado, llamo a todos los obreros de Colombia a votar el 21 de abril por el candidato del pueblo Hernando Echeverri Mejía y demás candidatos de la UNO.

POR UNA CULTURA NACIONAL, CIENTÍFICA Y DE MASAS

El 26 de febrero de 1971 se inició el más grande y heroico movimiento estudiantil de la historia de Colombia. Los estudiantes se levantaron como un solo hombre contra la ominosa penetración en la vida universitaria de las agencias financieras del imperialismo yanqui y de las instituciones más retrógradas del país.

Durante todo el año de 1971 la nación entera presenció una gigantesca marejada revolucionaria y antiimperialista que brotó de todos los centros educativos del territorio patrio. Desafiando el estado de sitio implantado por el gobierno desde febrero a raíz de los sucesos de Cali, donde fueron asesinados por el ejército numerosos estudiantes y gentes del pueblo, decenas de miles de estudiantes se tomaron las calles de ciudades y pueblos para manifestar combativamente su repudio al imperialismo y sus criminales testaferros. Amplios sectores populares-obreros, campesinos, maestros, profesores, dieron su respaldo decidido a la justa lucha estudiantil.

Los estudiantes se agruparon bajo la bandera del Programa Mínimo de los Estudiantes Colombianos, documento que contiene las reivindicaciones democráticas y anti-imperialistas que reclama todo el pueblo en el terreno de la educación. “Por una cultura nacional, científica y al servicio del pueblo” fue la consigna que retumbó hasta en los más recónditos lugares del país. Mientras el gobierno gritaba “Viva el imperialismo”, las gargantas de millares de estudiantes contestaban “Abajo el imperialismo”.

Fue este el primer movimiento estudiantil que se planteó como objetivo fundamental combatir todo lo viejo, todas las ideas e instituciones al servicio del imperialismo y el atraso. Reformar la universidad y la educación, conquistar la democracia en los planteles educativos, en fin, llevar a cabo una profunda transformación en el campo de las ideas, en el terreno de la cultura.

El movimiento estudiantil de 1971 marcó una nueva etapa en el desarrollo de la lucha por la liberación nacional y la revolución colombianas. No fue un simple movimiento estudiantil. Fue el primer gran combate del pueblo colombiano que dejó sentadas las bases esenciales de la revolución cultural anti-imperialista y antifeudal.

La cultura revolucionaria es un valioso instrumento para el pueblo en el proceso de su liberación. Sin la lucha revolucionaria, las masas no pueden transformar sus ideas; pero a la vez, sin cambiar sus ideas, las masas no pueden hacer la revolución. El proletariado y el resto del pueblo apoyaron y apoyan irrestrictamente la lucha estudiantil porque comprenden que esa es, en última instancia, una batalla que deberá tomar en sus manos el 90% de la población colombiana con la clase obrera al frente.

¿A QUIÉN SIRVE EL UPAC?

Mucha gente no sabe qué es el UPAC y mucho menos cuál es su importancia dentro de los planes del gobierno. UPAC es una sigla o abreviatura de “Unidad de Poder Adquisitivo Constante” y es la unidad de medida en la que se transforman los ahorros que la gente deposita en las Corporaciones de Ahorro y Vivienda. Su característica importante es que su valor en pesos se reajusta periódicamente con el índice del costo de la vida. Si debido a la inflación el costo de la vida aumenta rápidamente, como lo ha hecho en los últimos meses, es un buen negocio invertir en UPACS., pero si hubiera estabilidad de precios y el costo de la vida permaneciera constante por períodos largos de tiempo, nadie estaría interesado en invertir en UPACS.

Las Corporaciones de Ahorro y Vivienda, que son las entidades autorizadas para recibir depósitos en UPAC, invierten los recursos que captan en la construcción o adquisición de viviendas para las clases medias y altas.

Como las Corporaciones tienen que pagarle a los ahorradores el reajuste por el aumento en el costo de la vida, lo que ellas hacen es transferir este reajuste a los que compren vivienda por el sistema UPAC. Estos últimos terminan pagando una cuota mensual que va aumentando al ritmo de la inflación, pudiendo llegar a convertirse en una carga muy gravosa para los que no ven aumentar sus ingresos. Existen, sin embargo, amplios sectores urbanos para los cuales la ilusión de tener casa propia es un aliciente muy poderoso para tomar una hipoteca en UPACS; esto garantiza una amplia demanda, pero como si esto fuera poco, el gobierno ha creado un fondo especial, el FAVI, donde las Corporaciones depositan los fondos que les sobren y el Estado les paga magníficos intereses. La inversión en UPACS es entonces una Inversión Garantizada por el Estado, aunque sea socialmente improductiva. Es importante entonces examinar quiénes son los que invierten en UPACS, porque son ellos y no los que compran casa por este sistema, los que se benefician de la garantía del Estado.

Hasta diciembre del año pasado, las Corporaciones de Ahorro y Vivienda habían captado más de $5.000 millones en ahorros. Esta cifra representa casi la mitad del ahorro nacional. Es importante preguntarse a quién pertenecen estos fondos. El gobierno pretende hacernos creer que una parte importante de estos fondos pertenecen al ciudadano corriente; al señor Juan Pérez que se gana el pan con el sudor de su frente y logra realizar unos pocos ahorros. Debe haber, sin lugar a dudas, muchísimos “ciudadanos corrientes” que invierten sus ahorros en UPACS; al finalizar el año había unas 40.000 cuentas de ahorro en UPACS (incluyendo certificados), pero entre todos los “ciudadanos corrientes” no deben sumar más de un 10 o 15% del total captado. El grueso del pastel son fondos de las empresas, de los intermediarios financieros y del gran capital monopolista nacional y extranjero que controla a las grandes empresas manufactureras y a los bancos y que con el sistema UPAC y la garantía del Estado tienen un negocio asegurado, de buena rentabilidad y bajísimo riesgo. Este es ejemplo más de cómo la fuerte concentración de poder que existe en el sector financiero permite que grupos tales como el Colombia, el Banco de Bogotá, o recientemente y gracias a los cambios en el estatuto de regulación de la inversión extranjera que abre las puertas al capital monopolista internacional, grupos norteamericanos como el First National City Bank de Nueva York, pueden poner la maquinaria del Estado al servicio de sus intereses económicos, pues, en últimas, son estos grupos y algunos otros los que están invirtiendo gran parte de sus fondos especulativos en UPACS.

CUADRO DE CLEMENCIA LUCENA EN EL SALÓN NACIONAL

En medio de cajitas, tapetes, cachivaches y cuadros que con “novísimas e insólitas formas” esconden lo que por viejo, antihistórico y antinacional está muriendo, resalta en el XXIV Salón Nacional de Artistas esta pintura de Clemencia Lucena. Expresando claramente el estado de ánimo, atento y entusiasta, que produce en los campesinos la consigna del Partido del Trabajo de Colombia de echar abajo el poder de los terratenientes, el cuadro no sólo refleja un problema del pueblo sino también su perspectiva revolucionaria. Posee, así, la fundamental y auténtica característica del hombre nuevo: estar al servicio de los intereses de las masas.

El contraste de esta obra, y la de Luis Paz, con el resto de lo exhibido en el Salón, no es meramente formal, , sino que corresponde a los avances del pueblo en sus luchas democráticas y antiimperialistas, lo cual no puede menos que manifestarse en el terreno del arte. Las masas siguen desbrozando caminos para el surgimiento de la cultura revolucionaria. Este importante y ejemplar cuadro de la compañera Lucena lo atestigua.