OBREROS DE ICOLLANTAS Y VANITEX EN PIE DE LUCHA

En la discusión del actual pliego de peticiones, los obreros de Vanitex se han tenido que enfrentar a la posición recalcitrante y antiobrera de la empresa, que viene tratando de aplicarles todos los puntos de la política imperialista del gobierno de Pastrana contra la clase obrera colombiana. Los obreros de Vanitex han mantenido una posición combativa de defensa de sus derechos democráticos y han sabido responder a las pretensiones descabelladas de desconocer su organización de masas y de rebajar las justas peticiones que han hecho.

Habiendo terminado la etapa de conciliación sin que se haya resuelto nada los obreros se aprestan a cerrar filas alrededor de su sindicato en los actos que sean necesarios para arrancar acciones consignadas en el pliego.

También en ICOLLANTAS, empresa dominada en su totalidad por el capital monopolista yanqui, los obreros se enfrentan a la posición reaccionaria y antidemocrática de la empresa, que ha negado los puntos fundamentales del pliego de peticiones en la etapa de arreglo directo.

Ante la persistencia de esta posición de la empresa, los obreros de Icollantas también se preparan para librar las batallas que sean necesarias para la consecución de sus justas peticiones y la defensa de los derechos democráticos de la clase obrera colombiana.

EL FRENTE POPULAR-MOIR apoya efectivamente estas justas luchas de los obreros de VANITEX e ICOLLANTAS por derrotar la política antiobrera del imperialismo yanqui y por la consecución de sus reivindicaciones más sentidas.

NADIE DETENDRÁ EL IMPULSO POPULAR: A LA VIOLENCIA REACCIONARIA RESPONDEMOS CON LA VIOLENCIA REVOLUCIONARIA DEL PUEBLO ORGANIZA

INTERVENCIÓN DE ALBERTO ZALAMEA, DIRECTOR DEL FRENTE POPULAR COLOMBIANO, AL INAUGURAR EL PRIMER ENCUENTRO NACIONAL DEL FRENTE POPULAR-MOIR EN EL SALÓN ELÍPTICO DEL CAPITOLIO NACIONAL.

TEXTO COMPLETO DEL DISCURSO DE ZALAMEA EN EL ENCUENTRO NACIONAL FRENTE POPULAR-MOIR:

Muy estimado compañero Francisco Mosquera, Secretario General del Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario MOIR.

Muy estimado César Pardo, dirigente de la Juventud Patriótica;

Estimados dirigentes del Frente de Intelectuales Revolucionarios y del Frente de los Trabajadores del Arte;

Muy estimado compañero Manuel Ciro Arias, Presidente del Directorio de Bogotá y Cundinamarca del Frente Popular Colombiano;

Compañeros del Frente Popular Colombiano;

Distinguidos invitados especiales;

Compañeros revolucionarios;

Permítanme dirigirles mis saludos fraternales más calurosos.

Esta tarde nos hemos reunido para iniciar el Primer Encuentro Nacional del Frente Popular-moir, y creo que al entrar a este recinto, a todos nos ha embargado idéntica emoción; la de sabernos entre hermanos, conscientes de nuestra propia responsabilidad como militantes revolucionarios. Pero esta emoción se acrecienta al comprobar, con la calidad y el número de los delegados, el poder y la fuerza de nuestras organizaciones, unificadas ahora con un solo objetivo concreto; luchar activa y permanentemente por la liberación del país del yugo del imperialismo norteamericano y construir las condiciones que permitan el desarrollo del proceso histórico colombiano hacia una nueva democracia en marcha al socialismo. (grandes aplausos)

Este encuentro, este fervor, este entusiasmo, que a todos nos anima, este resultado de un trabajo consciente y tenaz del Frente Popular Colombiano y del Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario, nos están probando que quienes asumimos la responsabilidad de unificar nuestras fuerzas para presentarle al país una auténtica alternativa política revolucionaria, acertamos en la interpretación del momento histórico y, al lanzarnos a una campaña de politización de las amplias masas populares, aplicamos correctamente los principios que conforman nuestras plataformas ideológicas. (aplausos)

Por eso están aquí todos los sectores directamente interesados en la Revolución Colombiana; por eso hasta aquí han llegado los más esclarecidos elementos de la clase obrera, vanguardia indiscutible de esa Revolución (ovación), por eso está aquí, vigilante, denodada y activa, la Juventud Patriótica (ovación); por eso nos acompañan en la construcción de esta política los intelectuales revolucionarios y los trabajadores del arte (grandes aplausos); por eso, campesinos, llegados desde los más remotos confines de la patria, están aquí (aclamaciones), diciéndonos con su presencia que la alianza FRENTE POPULAR-MOIR constituye un hecho histórico de singular importancia en su lucha por la tierra para quien la trabaja (ovación); por eso hasta aquí han venido representantes de todas las vertientes revolucionarias del país, deseosas de integrarse a este proceso; por eso, en fin, todos los demás grupos y partidos siguen con inusitado interés el desarrollo de nuestras deliberaciones.

Pero en esta tarde memorable faltan aquí varios de los nuestros, Marcelo Torres, Alvaro Rodríguez, Alejandro Manzoli, Germán Patiño, dirigentes de la Juventud Patriótica y del MOIR, quienes se encuentran detenidos desde hace 48 horas en Barranquilla, sin razón legal alguna, sin explicación, sin justificación. El Gobierno, simplemente, ha impedido que nuestros compañeros lleguen hasta aquí, tratando de atemorizar así a los militantes del Frente Popular-MOIR. Pero desde aquí, como representante de la Nación, como miembro de la jefatura nacional unificada de nuestros movimientos, le contesto al Gobierno, y sé que los interpreto a todos ustedes, le contestamos al Régimen, al sistema capitalista, que toda represión será inútil (ovación), que nada detendrá nuestro impulso, y que a esa represión sabremos responder revolucionariamente. Advertimos, entonces, perentoriamente al Gobierno que él y sólo él será el único responsable de todas las consecuencias que se deriven de los actos arbitrarios, antidemocráticos y represivos que está cometiendo, y de los que cometa, para perturbar el normal desarrollo de la campaña electoral. (grandes aplausos, ovación).

¿Qué somos, qué representamos, hacia dónde vamos, en qué contexto se enmarca nuestra alianza?

Analicemos compañeros, muy brevemente, en este informe que me permito presentarles, el terreno sobre el cual desplegamos nuestra actividad y el significado de nuestra unión.

LA PLATAFORMA DEL FRENTE POPULAR

En abril de 1970, el FRENTE POPULAR COLOMBIANO se definía como un movimiento político revolucionario, socialista, con el objetivo de conquistar el poder para el pueblo, derrotando a la oligarquía y rescatando la dignidad e independencia de la Patria entregadas al imperialismo. EL FRENTE POPULAR COLOMBIANO combatía por constituirse en núcleo capaz de aglutinar a la vanguardia de la revolución, y como tal, según su plataforma, afirmaba que “será la verdadera oposición a la oligarquía y a su sistema de Gobierno neocolonial; se opondrá al atraso, la injusticia y la corrupción mantenidas por el sistema capitalista; luchará contra el imperialismo norteamericano en todas sus manifestaciones; procurará la solidaridad entre los hombres y las Naciones sometidos al subdesarrollo por el yugo colonial y la explotación feudal; organizará al pueblo y en él depositará su poder y su confianza; eludirá todo aventurerismo e irresponsabilidad, pero será capaz de actuar con la audacia y la energía que las condiciones exijan; será el frente de lucha contra el Sistema y no la oposición que le hace el juego al sistema; su meta final será la toma del poder por el pueblo para constituir la Nueva Sociedad Democrática Socialista de obreros, campesinos, estudiantes, empleados, intelectuales, pequeños y medianos empresarios y comerciantes, es decir de las clases populares de Colombia”. (grandes aplausos).

“EL FRENTE POPULAR COLOMBIANO -añadía la Plataforma utilizará todas las formas de lucha contra el sistema oligárquico y así, aunque aspira a representar en el futuro la voluntad mayoritaria del pueblo colombiano expresada democráticamente, tiene un compromiso mayor, cual es el de ser, en la práctica, la organización política del pueblo para la defensa de los intereses nacionales”.

Y concluía la Plataforma: “Si nuestro movimiento traiciona estos sagrados objetivos y se convierte en un simple aparato electorero, al estilo de los partidos de la oligarquía y de la ANAPO, no podrá aspirar a que la simpatía popular lo favorezca cada día con mayor entusiasmo como su auténtica organización de ataque y de defensa. En cambio, si resueltamente se pone a la cabeza de las reivindicaciones populares, librando la batalla diaria en favor del pueblo, indudablemente se convertirá en la alternativa nacional para la revolución colombiana. Esta es la grave responsabilidad de los cuadros y militantes del FRENTE POPULAR COLOMBIANO”. (aplausos prolongados).

Dos años después, estimados compañeros, podemos decir con orgullo de revolucionarios que hemos venido cumpliendo aquellos objetivos y que luchamos todos ardiente y consecuentemente por la construcción de una nueva fuerza política como la que hoy todos los aquí reunidos representamos. (ovación).

LAS CAMPAÑAS DEL FRENTE POPULAR

¿Cómo enfrentamos aquellas responsabilidades? La Dirección Política del Frente Popular Colombiano las asumió altiva, valerosa y francamente.

Y su actividad se desplegó en cinco campos principales: La denuncia de la política represiva y antinacional del Gobierno; la labor de clarificación ideológica ante el caos reinante en el terreno intelectual; la defensa sistemática de los principios socialistas de la Revolución Mundial dirigida por el proletariado; la divulgación de las tesis revolucionarias entre la clase campesina; y el esfuerzo permanente por unificar fuerzas con los demás movimientos revolucionarios del país.

¿En qué hechos se concretó esta actividad?

En cinco campañas, tenaces y permanentes, que permitieron vigorizar y fortalecer nuestras fuerzas, templándolas en la lucha.

DENUNCIA DE LA POLÍTICA REPRESIVA

La primera de ellas, denuncia la política represiva y antinacional del Gobierno, se efectúo en dos planos: el parlamentario y el agitacional, a nivel de grandes masas populares. Correspondió así al Frente Popular Colombiano constituirse en vanguardia de la defensa de los derechos democráticos de la ciudadanía en la Cámara de Representantes y en los Consejos Municipales donde tiene representación, denunciando la farsa gubernamental de enero del 71 cuando se pretendió implicar a centenares de estudiantes en un complot policial; denunciando el proceso que el régimen quiso instaurar durante todo el transcurso de ese año a toda la juventud colombiana, a nuestra nueva generación, culpable de rebelarse contra la injusticia y la mentira de un sistema infamante; denunciando la parcialidad y la arbitrariedad del gobierno en centenares de casos, parte todos ellos del mismo proceso de violencia oficial contra los derechos democráticos del pueblo, en el cual se enmarca, para recordar algunos dramáticos ejemplos, la matanza oficial de estudiantes y trabajadores del 26 de febrero en Cali; la brutal y bárbara agresión contra los colonos de Silvania y Sesquilé organizada por la fuerza pública; la detención arbitraria de estudiantes y profesores de la Universidad Nacional; el arresto ilegal del máximo dirigente de la juventud universitaria de Colombia, nuestro compañero de la JUPA, Marcelo Torres. (grandes aplausos).

Hace un año, el 17 de febrero de 1971, al protestar ante el Ministro de Gobierno por algunos de aquellos atentados, el Frente Popular afirmaba en un telegrama: “No expresamos confianza alguna en que esta política de represión haya de cambiar porque infortunadamente usted está representando en ese ministerio al sector más regresivo del país. Simplemente dejamos una constancia más de la forma como la Constitución, la ley, la justicia y la voluntad popular son sistemáticamente burladas bajo su ministerio”.

En el mismo sentido, nos dirigíamos meses después al Ministro de Educación y al Alcalde de Bogotá protestando con energía “por la forma arbitraria -decíamos textualmente- como ha sido detenido y condenado a seis meses de prisión el líder universitario Marcelo Torres, cuyo único delito es el de representar la unánime aspiración de cambio por parte de los estudiantes y profesores de la Universidad Colombiana” y exhortábamos a aquellos dos funcionarios para que “intervengan en el sentido de revocar y suspender esa injusta detención y reintegrar en todos sus derechos de ciudadano y de patriota a Marcelo Torres, quien hoy simboliza la conciencia lúcida y noble de nuestra juventud”. (aclamaciones).

Esta primera campaña de denuncia de la represión oficial fue adelantada con tesón, desinterés y valor por nuestros cuadros y nuestra militancia. De ahí el regocijo del Frente Popular Colombiano al concertar con la Juventud Patriótica, al través del Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario, la histórica alianza que hoy estamos analizando y fortaleciendo. (ovación).

LA CLARIFICACIÓN IDEOLÓGICA

La segunda campaña, clarificación ideológica en el terreno político, se efectuó también en el doble plano parlamentario y de masas, con resultados igualmente satisfactorios. Varios debates en la Cámara de Representantes y en los Consejos Municipales sirvieron para presentar valiente y correctamente nuestras posiciones de principio ante los sectores oportunistas y las contracorrientes reaccionarias, especialmente en lo que respecta a las contradicciones en que se debate la camarilla dirigente de la Alianza Nacional Popular. (grandes aplausos)

LA TIERRA PARA EL QUE LA TRABAJA

La divulgación de nuestras tesis sobre la necesidad de entregar la tierra al campesino que verdaderamente la trabaja, confiscar los latifundios de los grandes terratenientes, y estimular la productividad mediante la creación de granjas comunales, capacitadas técnicamente para la revolución agraria que el país requiere con urgencia, constituyó la tercera campaña dentro de la actividad del Frente Popular Colombiano en los años de 1970 y 1971, y se concretó en el apoyo directo y total a las invasiones campesinas que se realizaron en diversos lugares del país, especialmente en Cundinamarca, en los casos de Silvania y Sesquilé donde cuadros y militantes del Frente Popular Colombiano apoyaron la ofensiva campesina. (ovación).

DEFENSA DE LOS PRINCIPIOS SOCIALISTAS

La defensa sistemática de los principios socialistas de la Revolución Mundial dirigida por la clase obrera, cuarta campaña desplegada por el Frente Popular Colombiano, se desarrolló a través de todos los frentes de trabajo con nuestra vinculación directa, responsable y principal. Casos concretos: el debate promovido y llevado adelante por el Frente Popular sobre la necesidad de nacionalizar nuestro petróleo y rescatar nuestras fuentes de materias primas del dominio imperialista norteamericano; el debate parlamentario en defensa de la República Popular y Democrática de Corea y del socialismo revolucionario (grandes aplausos); la presentación y defensa de la proposición por medio de la cual la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara exhortó al Gobierno a establecer relaciones diplomáticas, culturales u comerciales con la gloriosa República Popular China (ovación); la defensa oportuna y permanente del gobierno revolucionario de Cuba ante las agresiones reaccionarias, así como la divulgación de las realizaciones alcanzadas por nuestros hermanos cubanos bajo la dirección abnegada de Fidel Castro (grandes y prolongados aplausos); la reiteración de los principios de nuestra plataforma ante el Presidente Salvador Allende durante la entrevista que el mandatario chileno concedió a la dirección del Frente Popular y en la cual el 31 de agosto consignamos por escrito “nuestra profunda solidaridad con la lucha antiimperialista de todos los pueblos del hemisferio y por la construcción de una nueva sociedad latinoamericana, basada en los principios del socialismo”, y nuestra convicción de que “en este proceso revolucionario es indispensable el reforzamiento de la unidad de acción en defensa de Cuba, primer territorio libre de América injustamente bloqueado por la reacción internacional (ovación); pues sólo la conciencia común de nuestros comunes problemas puede conducir al desarrollo soberano de los pueblos del continente”. (aplausos).

LA UNIFICACIÓN DE LAS FUERZAS REVOLUCIONARIAS

La quinta y tal vez principal campaña del Frente Popular Colombiano, el esfuerzo permanente por unificar fuerzas con los movimientos auténticamente revolucionarios del país, acaba de dar sus primeros espléndidos frutos, gracias a la labor que en el mismo sentido ha venido realizando el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario. Estos resultados los comprobamos todos en este magnífico encuentro de compañeros. En este sentido, la dirección política del FRENTE POPULAR COLOMBIANO consideró desde 1970 que “correspondía a un gran frente popular, a un movimiento unitario, la labor de politizar a nuestro pueblo, son el objeto de llenar el gigantesco vacío que la dispersión de las fuerzas revolucionarias ha dejado entre el poder reaccionario y omnímodo del Gobierno y la decisión nacional de cambiar las caducas estructuras de nuestra sociedad”. Para constituir esa fuerza de vanguardia, el FRENTE POPULAR COLOMBIANO no ahorró esfuerzo alguno y promovió conversaciones con numerosos sectores de la izquierda. El 11 de febrero de 1971, por ejemplo, el FRENTE POPULAR COLOMBIANO hizo un llamamiento a todas las fuerzas revolucionarias del país y en él indicaba, entre otras cosas: “Toda la nueva generación ha despertado moralmente. La Universidad, sus estudiantes y profesores, sienten el imperativo del cambio y son hoy, aislados del resto del país por decreto gubernamental, la Nación del futuro. Ante esa generación, nuestra responsabilidad es inmensa. Hay que preparar un gran diálogo nacional en el que ella pueda encontrar prioridad y comprensión y al cual concurran todos los estamentos revolucionarios del país, con representación naturalmente de quienes se alzaron en armas contra un Sistema que no dejó otra salida para su esperanza y su amor a la Patria”. (ovación).

“Sin emulaciones innecesarias, sin envidias, sin mezquindades, los dirigentes revolucionarios tienen el deber de unificar esfuerzos. La única forma de romper el círculo de hierro en que se aprisiona al país explotado es la independencia política genuina. Vamos a luchar por ella en un gran frente antiimperialista”.

Y finalizábamos: “El espíritu de sublevación del pueblo colombiano no ha muerto, vive en los suburbios obreros y en los ranchos campesinos. Aunque haya sido engañado y frustrado muchas veces, ese pueblo y sus vanguardias avanzan en el conocimiento de la realidad política”. (grandes aplausos).

No nos equivocábamos: todos hemos avanzado en el conocimiento de esa realidad, y será gracias a ese conocimiento práctico que todos juntos daremos pasos gigantescos hacia la meta revolucionaria.

El 26 de julio del mismo año, al conmemorar el décimo octavo aniversario del asalto al cuartel Moncada, el Frente Popular Colombiano aprovechaba esta fecha, que primero conmemoraba una derrota heroica y es ahora símbolo de una victoria definitiva, (grandes aplausos), para presentar un plan mínimo de acción unitaria basado en tres reivindicaciones fundamentales: primero, nacionalización del petróleo; segundo, autonomía real de nuestra universidad y fortalecimiento de la Universidad Nacional, gobernada por estudiantes y profesores; y tercero, establecimiento de relaciones internacionales con todos los países del mundo. En esa oportunidad, el Frente Popular invitaba a todas las organizaciones, partidos y movimientos revolucionarios a sellar su unidad en torno a la lucha contra la oligarquía y el imperialismo. (grandes aplausos).

LA PLATAFORMA FRENTE POPULAR-MOIR

Ante estos hechos no puede sorprender a nadie la fraternidad con que el FRENTE POPULAR COLOMBIANO y el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario MOIR, iniciaron y llevaron a buen término las conversaciones que concluyeron con la unificación de nuestras fuerzas respectivas en torno a la plataforma de lucha que nos hemos comprometido a defender, no solo en el transcurso de este debate electoral sino hasta el momento en que sus objetivos revolucionarios hayan sido totalmente alcanzados. (ovación).

Tampoco puede sorprender a nadie la facilidad con que llegamos a un acuerdo ideológico. Ya he analizado el desarrollo del Frente Popular Colombiano en los últimos años, y resulta evidente el paralelismo de nuestras luchas con las luchas emprendidas victoriosamente por el MOIR. También es notable la coincidencia de nuestra plataforma mínima de 15 puntos con las tesis revolucionarias del MOIR. Existiendo, pues, tal grado de identidad en los propósitos y hasta en las tácticas que deben emplearse en el estado actual del desarrollo de la revolución colombiana, el acuerdo era obvio, si existía por parte de nuestras organizaciones y sus cuadros de dirección un deseo sincero de unidad. Nuestra alianza demostró que ese anhelo existía, que éramos capaces de abrir el diálogo entre combatientes por un idéntico ideal, y que podíamos constituirnos en una alternativa revolucionaria para el país. Rompíamos en esta forma el tabú que parecía presidir todos los esfuerzos a favor de la unidad de la izquierda revolucionaria colombiana, y desatábamos, como lo hemos hecho, la energía y la imaginación creadora de las masas. (ovación). Por distintos caminos, con variadas experiencias, nos encontrábamos en un momento determinante y lográbamos lanzar la plataforma estratégica de la Revolución Colombiana por la vía luminosa de la Nueva Democracia en Marcha al Socialismo, vía que el Frente Popular Colombiano acoge y apoya valerosa, resuelta y lealmente. (grandes aplausos, aclamaciones).

MODESTAMENTE LLEGAMOS AL ANÁLISIS MARXISTA

Consecuentemente, paso a paso, apoyándose siempre en la práctica concreta, analizando los hechos, en derrotas y victorias, con avances y retrocesos, equivocándose muchas veces pero siempre dispuestos a retomar la línea correcta del proceso revolucionario, los cuadros dirigentes del Frente Popular Colombiano también llegamos al análisis marxista. Y llegamos modestamente, con la sencillez de combatientes y trabajadores de la revolución cuyas experiencias políticas no han sido ensayadas en los libros sino en la propia vida personal de cada uno de nosotros, (ovación). Por eso, para el FRENTE POPULAR COLOMBIANO constituye un honor revolucionario el tener como aliados a los compañeros del MOIR, cuya impresionante actividad en el campo de la defensa de los derechos de la clase obrera es un ejemplo para todos los colombianos (grandes aplausos); un honor revolucionario el luchar al lado de los compañeros de la JUVENTUD PATRIÓTICA, cuya valentía, lucidez y eficacia estremecen de temor a la oligarquía dominante (grandes aplausos); un honor revolucionario el trabajar al lado de los intelectuales revolucionarios del FIR y hombro a hombro con los artistas, en su lucha por un arte nacional, científico y de masas (grandes aplausos); un honor revolucionario el apoyar y ayudar a la construcción del Partido del Trabajo (ovación, aclamaciones).

HOMENAJE DEL FREP AL MOIR

EL FRENTE POPULAR COLOMBIANO quiere, en esta oportunidad, rendir un homenaje de admiración y gratitud a todos los cuadros dirigentes y a todos los militantes del MOIR y de sus diversos frentes por el gran trabajo revolucionario que han realizado. Y quiere hacerlo simbolizándolos a todos ellos en la figura valerosa y abnegada, en la mente lúcidamente esclarecida del ejemplo combatiente revolucionario que es Francisco Mosquera (ovación).

EL MÉTODO DIALÉCTICO

La alianza de fuerzas del Frente Popular Colombiano y el MOIR se produce en un momento de importantes definiciones estratégicas cuando crece la lucha intransigente de las juventudes contra las corrientes oportunistas y se busca desarrollar creadoramente los principios universales del marxismo-leninismo, aplicándolos, como un método dialéctico y no como un catecismo, a los problemas reales de nuestro pueblo, en nuestras propias y nuevas condiciones históricas, en el lenguaje corriente, noble y sencillo de nuestros campesinos y obreros (grandes aplausos).

Este esfuerzo de comprensión de la realidad, esta profundización en nuestra propia línea histórica hay que enmarcarlos, naturalmente en el contexto internacional que hace del nuestro un país neocolonial, semifeudal, sometido a los dictados del imperialismo. No estamos, no podemos estar al margen de lo que ocurre en otras partes del mundo, especialmente en los países que se enfrentan al mismo reto del yugo colonial. Cada país evidentemente tiene peculiaridades distintas y en cada uno el camino revolucionario presenta diversas variaciones, pero el método, la táctica, la estrategia que surgen de aplicar el principio de apoyarse en las propias fuerzas son indispensables para toda revolución. (aplausos prolongados).

INTERNACIONALISMO PROLETARIO

“El internacionalismo proletario -como tuve el honor de ratificarlo en nombre del Frente Popular Colombiano en el homenaje que al pueblo revolucionario de Colombia se tributó en Pyongyang a finales de septiembre pasado-, el internacionalismo proletario no puede ser, sin embargo, una simple consigna. Debe ser siempre una realidad. Los pueblos de Asia, Africa y América Latina tienen un destino común: la revolución y el socialismo. Mientras el imperialismo exista siempre estarán amenazados. No puede haber islotes privilegiados. La revolución es mundial y debe defenderse solidariamente en todas las oportunidades y en todos los campos”. (grandes aplausos).

Por ello, al iniciarse este Primer Encuentro del Frente Popular-MOIR, estoy seguro de interpretar la voluntad de todos ustedes, compañeros revolucionarios, al rendir un homenaje fraternal a los pueblos de Asia, Africa y América Latina que lucha por liberarse de la opresión; al gran pueblo chino y a su máximo líder, Mao Tsetung (ovación), reconocido hoy mundialmente como un gigantesco estadista y ante quien, siguiendo el razonamiento del mariscal Kim II Sung, tuvo que doblegar su cabeza el imperialismo y aceptar que éste sí era, ante la fuerza indomable de los pueblos, un tigre de papel (ovación); a los pueblos heroicos de la República Popular y Democrática de Corea y del Vietnam (ovación), quienes también demostraron en el campo de batalla la vulnerabilidad de todos los imperialismos y agudizaron así la crisis general del sistema capitalista; a nuestros hermanos de Cuba (ovación), que todos los días se enfrentan valerosa y conscientemente a la agresión, defendiendo el derecho a la autodeterminación y a la soberanía de todos los pueblos latinoamericanos.

En esta lucha por la liberación y la independencia nacional, deben, pues, enmarcarse todos nuestros esfuerzos.

LA INFLUENCIA IMPERIALISTA EN COLOMBIA

Una simple hojeada al crítico panorama nacional revela con toda claridad la magnitud de nuestra creciente dependencia del imperialismo. Todos los sectores fundamentales de nuestra economía están dominados por la influencia imperialista, directamente o al través de sus agentes antinacionales. El petróleo, la siderúrgica, la energía eléctrica, la petroquímica, el carbón, las carreteras y el transporte, o están dominados totalmente por el extranjero o sufren su perniciosa influencia al través de los empréstitos usuarios que condicionan todo el desarrollo de su explotación. Por otra parte, el comercio exterior y la industria manufacturera, paulatinamente pero sin pausa, son desnacionalizadas y entregadas a empresas monopolísticas supranacionales. Y los mismo ocurre en el campo, donde toda la agricultura mecanizada depende en grado cada año mayor de empresas norteamericanas.

Para justificar la entrega de nuestra soberanía y la firma de empréstitos como el de mil millones de dólares que acaba de aprobarse, se afirma en los medios antinacionales que Colombia es un país pobre. Pero la pobreza de esta argumentación económica la refuta cualquiera que conozca a nuestra patria: este es un país, por el contrario, muy rico, con extraordinarias posibilidades de desarrollo, pero es al mismo tiempo un país pésimamente manejado por una burocracia bullanguera e ineficaz, cuyos ires y venires no logran sino crear confusión, inmovilismo y todas las condiciones para que la improductividad se convierta en la regla general y característica del Estado.

El Gobierno concreta en los hechos la filosofía del estancamiento económico: por eso sostiene el control de la natalidad; por eso endeuda al país innecesariamente; por eso dificulta el proceso necesario de la industrialización nacional.

El problema de la natalidad no tiene solución con medidas coercitivas. Su solución es el desarrollo económico dentro de un proceso de nueva democracia en marcha al socialismo. No es cierto que el desarrollo esté ligado al control de la natalidad. El expresidente Lleras Camargo ha querido encontrar en el control un sustituto del desarrollo. Y esto no puede ser. Se ha dicho, en fórmula memorable, que la píldora anticonceptiva quiere asumir en nuestros países las funciones de las fábricas, las electrificadoras y las carreteras. Es lógico que la industrialización nacional sea amenazada por los grandes intereses extranjeros en los países subdesarrollados. Por eso la fórmula de esos intereses es la de impedir el desarrollo de industrias nacionales básicas. Y esta es una fórmula antinacional, ficticia, mentirosa, que se adoba con la ayuda social y con una política de exclusivo incremento agrícola y de producción también exclusiva de materias primas. Es en el fondo, la política, la filosofía de la distribución internacional del trabajo, que han intentado imponer tanto los Estados Unidos como la Unión Soviética, a través de sus agentes en todo el mundo subdesarrollado. Que los pueblos controlen su natalidad y que se consagren a la labor pastoril de producir sus propios alimentos y las materias primas que necesitan los países industrializados. Por fortuna, esa filosofía ya está fracasando. Le fracasó a la Unión Soviética en Europa. Y le ha fracasado a Estados Unidos en Asia. Las últimas esperanzas de que esa filosofía política pueda aplicarse en alguna parte las tienen los grandes monopolios internacionales en América Latina (aplausos).

LA ANAPO OPOSICIÓN INSTITUCIONALIZADA

Problemas tan graves y evidentes como los que señalamos no obtienen, sin embargo, atención alguna de los grupos políticos tradicionales y menos aún del llamado tercer partido. Los primeros, que representan legítimamente el interés imperialista, se embarcan en discusiones bizantinas sobre temas menores, mientras sus filósofos, como el doctor López Michelsen, creen solucionar la crisis marcando la Constitución Capitalista con el folclórico sello de una “política de ingresos y salarios”, herencia de un pasado de seis años de frustraciones. El segundo, la Alianza Nacional Popular, no vacila a su vez, en canjear su visto bueno al paso del monstruoso endeudamiento externo por la retirada del proyecto gubernamental sobre reforma del código municipal que impediría a sus ediles mantener la zozobra, el caos y la anarquía, a nombre de la democracia, en los Consejos Municipales que controla. Y se postula, así, como candidato a seguir representando, eficazmente, los peores intereses de la reacción imperialista.

La ANAPO asistiendo a la comisión electoral propiciada por el Gobierno, la ANAPO facilitando el endeudamiento externo, la ANAPO comprometida en la conferencia privada del canciller Vásquez Carrizosa sobre el problema con Venezuela, la ANAPO aceptando en la Comisión de Relaciones Exteriores nuevas vinculaciones de Colombia con el BID, ha confirmado durante el último año su papel de oposición de bolsillo que denunciará el Frente Popular Colombiano durante el debate realizado por su representante el 4 de septiembre de 1970 en la Cámara y en presencia del entonces ministro de Gobierno Joaquín Vallejo Arbelaez, con palabras que me permito recordar; “El Comando Nacional de la ANAPO decía está simplemente actuando el rol de oposición institucionalizada. Usted, como profesor de filosofía, bien lo sabe. El ejercicio del juego político supone diversos actores que protagonizan diferentes roles dentro de una obra dramática. En Colombia, el papel de la oposición anapista ya se institucionalizó, señor Ministro, y lo están haciendo coordinadamente, lo están haciendo bien, están funcionando tranquilamente con el gobierno. Dicen lo que hay que decir en el momento necesario; usted contesta lo que tiene que contestar; y todos tan contentos. Por eso yo, aquí, solo, en mi nombre y como representante de la Nación, quiero denunciar ante Colombia ese papel de actor de la oposición anapista. Denunciar la verdad sobre ese papel y decirle a la República que muy pronto, por toda la Nación circularán las gentes jóvenes que quieren un Frente Popular, una renovación de las ideas políticas en Colombia” (ovación, aclamaciones).

UNA SÓLIDA ORGANIZACIÓN DE PARTIDO

Ese Frente ya está creado dos años después, mientras se ha producido un corte en el circuito entre la masa y la dirección de la ANAPO; hoy la masa anapista se siente defraudada, y no está dispuesta a dejarse mandar por jefes que fueron incapaces de dirigirla en el momento crítico. Aquella fue otra frustración de muchas gentes de buena fe, y la lección que puede sacarse de ella es que los caudillos por sí solos no valen nada si tras ellos no hay una sólida organización política democrática, o sea un partido en el cual los jefes puedan ser sustituidos cuando fracasen o no actúen como es necesario. (ovación).

Sólo una sólida organización de partido (ovación) podrá reparar la crisis de confianza producida en amplios sectores de las masas por aquellas frustraciones. Y esa organización es cada día más necesaria, pues cada día se juega con mayor irresponsabilidad desde las altas esferas del Gobierno y de la oposición institucionalizada de la ANAPO, con la suerte del país, incluso con el futuro de la propia soberanía.

UNA NUEVA GENERACIÓN CONTRA EL OPORTUNISMO

El desastre común es suficientemente conocido; el alza crónica del costo de la vida, el desempleo creciente, la demagogia gubernamental, el despilfarro permanente de los recursos del Estado, la total carencia de imaginación de la casta dirigente para buscar soluciones a los problemas básicos de la comunidad, la desvalorización progresiva de la moneda, las emisiones secretas e incontroladas que confiscan en la realidad los ahorros nacionales, las promesas incumplidas, el fracaso de las anunciadas reformas agraria y universitaria, el desenfrenado sectarismo de los funcionarios oficiales, la restricción permanente de la precaria e injusta legalidad; la corrupción y el soborno como forma predominante de la acción oficial; el paralelismo de una miseria infrahumana para la gran mayoría y de una riqueza ostentosa para la minoría. Contra este sombrío panorama, al que se agrega la anarquía y el aventurerismo de algunos sectores desorientados, más el oportunismo y la violencia de las camarillas que ya se saben condenados por la historia, insurge una nueva generación, una nueva concepción de la política, una nueva fuerza organizada, capaces, estamos seguros, de crear una nueva alternativa histórica (grandes aplausos).

Esta es nuestra responsabilidad, la de todos ustedes, compañeros revolucionarios. Son ustedes los que tienen la clave del porvenir en sus manos.

La organización del Frente Popular Colombiano, las victoriosas batallas dadas por el MOIR, la JUPA, el FIR y el Frente Cultural, indican claramente que el camino está ya trazado.

Nuestra presencia activa en el frente contra el caos ideológico, la anarquía política, el aventurerismo, la demagogia y la dictadura disfrazada, traslada a la realidad política de una revolución de nueva democracia, el entendimiento profundo que ya existe en la hondura del alma popular (grandes aplausos).

NADIE DETENDRÁ IMPULSO POPULAR

Este impulso popular no podrá ya ser detenido. El régimen pretende legalizar la injusticia, perseguir y destruir a la vanguardia que busca la construcción de una sociedad nueva derribando el sistema capitalista y sentando las bases del futuro socialista, pero cuando el pueblo, sus obreros, sus campesinos, sus estudiantes, sus intelectuales revolucionarios, sus grupos políticos de vanguardia, desenmascaran a la reacción, encuéntrese donde se encuentre, y se levantan contra la injusticia, es en ese momento cuando nadie puede ya detener el impulso popular en defensa de sus derechos y en la lucha contra la opresión (grandes aplausos).

Ante esta decisión popular de lucha y de victoria, el Sistema institucionaliza la violencia. Como tuve ocasión de decirlo ante la Cámara plena “los honorables representantes de la reacción se quejan mucho de la violencia de algunos guerrilleros o de la que algunos estudiantes emplean en determinadas circunstancias, pero son ustedes los que institucionalizaron la violencia y no tienen porqué quejarse ahora. Son ustedes, honorables representantes de la reacción, los que fusilaron a Larrota, los que fusilaron a los muchachos que murieron en Jamundí, son ustedes los que fusilaron a Federico Arango, son ustedes los que fusilaron a Camilo Torres, son ustedes los que fusilaron a Carvalho y esos nombres quedan en la historia de Colombia, en esa otra historia, hoy silenciada y oscura, en esa historia que ustedes no conocen porque no ven sino el lugar común de los uniformes y de las espadas, mientras nosotros veneramos el corazón de los muertos, de los héroes auténticos cuya memoria está librando la batalla definitiva con los vivos, con los jóvenes estudiantes de hoy, para cambiar la faz de nuestra América” (ovación, aclamaciones prolongadas).

A LA VIOLENCIA REACCIONARIA RESPONDEREMOS CON LA VIOLENCIA REVOLUCIONARIA

Pero ahora, la violencia reaccionaria ya puede ser detenida. Provenga del sistema o de la camarilla fascista que dirige a la ANAPO, el FRENTE POPULAR-MOIR responderá a la violencia reaccionaria con la violencia revolucionaria del pueblo organizado (ovación). En todos los niveles, medida por medida, como respondimos en Cali a la provocación anapista y policial (ovación), como contestamos en el Concejo de Bogotá (ovación), a los intentos de agresión y chantaje, así seguiremos repeliendo toda agresión contra nuestros militantes o nuestros cuadros dirigentes (grandes aplausos).

El estado mayor de la Revolución Colombiana está integrado por ustedes, por estos millares de cuadros dirigentes que haciendo un esfuerzo ejemplar han venido de todos los rincones del país, para decir que están listos a iniciar una nueva etapa en la lucha por una Nueva Colombia. Ustedes, compañeros, constituyen la más pura esperanza de la Revolución. Estoy convencido de que este encuentro marcará el comienzo de una época en el proceso revolucionario de nuestra Patria.

CONSIGNAS DE LA NUEVA COLOMBIA

Los invito, en consecuencia, a que levantemos nuestros brazos, con estos puños cerrados, en testimonio de eterna amistad revolucionaria y a que me acompañen en las consignas que hoy estremecen a la nueva Colombia que nace:

Viva la causa revolucionaria antiimperialista de la clase obrera internacional!

¡ADELANTE con el FRENTE POPULAR de campesinos, obreros, empleados y estudiantes!

¡ADELANTE con el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario, MOIR!

¡ADELANTE con la Juventud Patriótica!

¡ADELANTE con el Frente de Intelectuales Revolucionarios!

¡ADELANTE con el Frente de los trabajadores del arte!

¡ADELANTE con el FRENTE POPULAR-MOIR!

¡ADELANTE con el Partido del Trabajo!

¡ADELANTE con el Frente Único antiimperialista!

(ovación, prolongados aplausos).

“EN COLOMBIA ECHO PRIMERO RAÍCES EL REVISIONISMO QUE EL MARXISMO LENINISMO”

Francisco Mosquera
DISCURSO PRONUNCIADO POR EL SECRETARIO GENERAL DEL MOVIMIENTO OBRERO INDEPENDIENTE Y REVOLUCIONARIO, COMPAÑERO FRANCISCO MOSQUERA EN EL PRIMER ENCUENTRO DEL FRENTE POPULAR-MOIR DEL 26 Y 27 DE FEBRERO DE 1972.

Querido compañero Alberto Zalamea; compañero Héctor Valencia, compañero Mario Olarte, compañero Ricardo Samper, compañero César Pardo y demás compañeras y compañeros del Frente Popular-MOIR:

Después de la brillante, emocionante y correcta intervención de Alberto Zalamea es muy difícil agregar algunas cuestiones nuevas a las formulaciones estratégicas y programáticas hechas por el compañero. Lo importante de destacar aquí es que la alianza del Frente Popular Colombiano y el MOIR no es meramente una alianza electoral (aplausos), es una alianza que está cimentada en los más firmes principios revolucionarios, es una alianza sellada con la ideología del proletariado y con la fraternidad revolucionaria de obreros, campesinos, estudiantes, intelectuales, artistas y del resto de las masas populares de Colombia. Y lo importante de ésta alianza es que nos comprometemos todos, no solamente los que estamos aquí reunidos, sino los miles y miles de compañeras y compañeros de todo el país que no pudieron hacerse presentes en este grandioso acto, a luchar por la revolución democrática de nuevo tipo.

LA LIBERACIÓN NACIONAL Y LOS CAMBIOS DEMOCRÁTICOS REVOLUCIONARIOS

Colombia logró su independencia nacional de la dominación española a principios del siglo pasado y las fuerzas revolucionarias de aquel entonces, especialmente las masas campesinas, los artesanos y los comerciantes lograron la victoria en una guerra heroica y pudieron fundar nuestra querida República de Colombia. Sin embargo, por el escaso desarrollo de las fuerzas productivas, por el inmenso poder que desde entonces tienen sobre nuestro país las fuerzas terratenientes y las contracorrientes reaccionarias, no se han podido conquistar después de siglo y medio las reivindicaciones democráticas fundamentales por las cuales lucha nuestro pueblo. Colombia ha caído desde hace varias décadas en las garras de un opresor extranjero mil veces más sanguinario que los colonizadores españoles: el imperialismo norteamericano (abajos). El imperialismo norteamericano saquea nuestras riquezas, nuestros recursos naturales y el trabajo de las masas populares. Y esa dominación es la causa fundamental de nuestro atraso. En Colombia hay un estancamiento casi definitivo de la producción. Los monopolios norteamericanos controlan las principales empresas, imponen sus condiciones y trazan toda la política económica del país. Y el atraso de la producción, como ha sido siempre en todas las épocas revolucionarias, es lo determinante para que un pueblo tenga que transformar las relaciones sociales y pasar a otras relaciones diferentes que permitan el progreso y el bienestar. Y siempre que una nación pobre, explotada y miserable ha logrado culminar exitosamente el proceso revolucionario, como en la Rusia de Lenin, la China de Mao, la Cuba de Fidel, el Vietnam de Ho Chi Min y la Corea de Kim II Sung, se presenta inevitablemente el resultado de un gigantesco desarrollo de las fuerzas productivas y nuestro país tiene que dar ese paso, alcanzar la liberación nacional y hacer la revolución, si es que quiere salir del estancamiento y de las condiciones miserables en que se encuentra.

La dominación extranjera del imperialismo norteamericano se ejerce a través de dos clases antinacionales y reaccionarias: la gran burguesía, empotrada en los organismos claves del Estado, y los grandes terratenientes que, con su régimen de explotación de las masas campesinas, imponen el lamentable atraso en las zonas rurales. La revolución tiene, por lo tanto, dos metas importantes: la primera y principal, la de lograr la liberación nacional, y la segunda, la de eliminar el régimen de explotación terrateniente en el campo. En varias ocasiones en la historia del país se ha intentado alcanzar estos objetivos. Sin embargo, ello no ha sido posible porque la fuerza direccional de esta lucha en el pasado estuvo representada por la burguesía. Y la burguesía colombiana abandonó hace ya mucho tiempo sus banderas democráticas; hoy vende al país y está completamente incapacitada para organizar a las masas y lograr el triunfo de la revolución. Las luchas que libraron los más destacados dirigentes del partido liberal como las de Rafael Uribe Uribe a finales del siglo pasado y principios del presente, algunas batallas importantes de Alfonso López y el movimiento popular de Jorge Eliécer Gaitán, no pudieron realizar las tareas democráticas que se proponían, porque la burguesía colombiana desde entonces está desahuciada históricamente.

LA NECESIDAD DE CONSTRUIR UN PARTIDO OBRERO

Pero en el país ha surgido una nueva clase en cuyas manos está la esperanza de la nación, una clase auténticamente revolucionaria, una clase que en el mundo entero le está trazando la orientación a los pueblos en la lucha contra el imperialismo y contra todos los explotadores, una clase que tiene una ideología invencible, una clase que está vinculada estrechamente a la producción nacional y que ya ha dado sus primeros pasos en serio para iniciar la organización de las masas populares en la lucha por la liberación nacional y por las transformaciones democráticas, esa clase es la clase obrera colombiana (aplausos prolongados). Por eso una de las tareas fundamentales de la revolución en el período actual en que se encuentra este proceso es el de la construcción de un auténtico partido proletario.

Todas las clases en Colombia tienen sus organizaciones políticas, tienen sus propios partidos, la burguesía ha contado tradicionalmente con el partido liberal, los terratenientes con el partido conservador y han surgido innumerables agrupaciones políticas, muy fugaces, es cierto de los sectores de la intelectualidad de la pequeña burguesía. Pero el proletariado colombiano por una multitud de razones, especialmente por la situación que vive nuestro país, neocolonial y semifeudal con escaso desarrollo industrial que no permite la aparición de una clase obrera desarrollada y grande; y también por factores subjetivos, porque en Colombia echó primero raíces el revisionismo que el marxismo-leninismo (aplausos), porque lo que en Colombia se han llamado ya tradicionalmente comunistas, no han sabido interpretar lealmente los intereses de clase del proletariado colombiano, no han sabido ponerse al frente de las importantísimas batallas revolucionarias de las masas y tienen a su haber uno que otro crimen contra la causa de la revolución: por esas razones objetivas y subjetivas el proletariado colombiano no ha podido desarrollar su vanguardia política, su estado mayor, su mando supremo que le permita crear una organización que se irradie por todo el país, que se vincule estrechamente al pueblo, que se apersone de las batallas populares, en una palabra, que aproveche las condiciones favorables para el triunfo de la revolución. La consigna básica, la tarea fundamental, compañeras y compañeros, es, por lo tanto, la de resolver este problema de la revolución, la de la creación de un auténtico partido obrero que nos permita cambiar este país (aplausos prolongados y vivas).

ES REACCIONARIA LA CONCEPCIÓN DE QUE LA REVOLUCIÓN ES SOCIALISTA EN LA PRESENTE ETAPA

Pero a pesar de que esta revolución nuestra requiera la dirección de la clase obrera, eso no significa que la revolución sea socialista en la presente etapa. Y este es también un problema de capital importancia; las tareas en esta etapa actual de nuestro proceso revolucionario son tareas democráticas: la principal, como ya dije, es la liberación nacional del yugo del imperialismo yanqui, y las otras, las transformaciones democráticas en el campo y en el resto de la sociedad colombiana. De este punto depende, de esta claridad depende, de esta concepción depende, el que podamos organizar a las amplias masas. Por eso el debate que se está haciendo a nivel nacional sobre el carácter de la revolución es un debate clave.

Esta revolución no va a expropiar en la etapa actual a los pequeños productores ni a los productores de la industria nacional y va a respetar en el campo la propiedad privada de los campesinos, va a luchar por ella, va a luchar porque se confisquen los grandes latifundios de los terratenientes, para que se reparta la tierra entre los campesinos que la trabajan en forma de propiedad privada y para impulsar en el campo una producción independiente, diversa, dispersa si se quiere, pero libre (grandes aplausos). La defensa de la propiedad privada no monopolista y de la pequeña producción en esta etapa de la revolución no es una cuestión reaccionaria. El proletariado lucha porque los medios fundamentales de la producción pasen a la postre a manos colectivas de toda la sociedad, pero frente a los grandes monopolios extranjeros y nacionales y frente a la gran propiedad territorial en el campo, los cuales hay que confiscar, la defensa de la propiedad privada y de la pequeña producción en las condiciones actuales es revolucionaria.

Si levantamos la bandera en este momento de una revolución socialista como lo hacen los grupos seudo-revolucionarios, y especialmente el trostskismo colombiano, estaremos fortaleciendo a los enemigos fundamentales de nuestro pueblo (aplausos); por eso la concepción de que la revolución en la etapa actual es socialista es una concepción reaccionaria, divide al pueblo y fortalece a nuestros odiados enemigos. Tenemos que construir una república gobernada por obreros y por campesinos, en la que puedan tener cabida todos los demás sectores de la sociedad colombiana que tienen contradicciones antagónicas con los monopolios y con los terratenientes, que puedan tener cabida los artesanos, los pequeños comerciantes y la burguesía de la industria nacional que también sufren la opresión de los explotadores extranjeros. Hay que crear por lo tanto un gigantesco frente único revolucionario en donde puedan participar el 90% de las masas del país (aplausos prolongados), un amplio frente único en donde puedan participar todas las fuerzas enemigas de la gran burguesía, de los grandes terratenientes y del imperialismo norteamericano.

Es una revolución democrática, distinta a las viejas revoluciones democráticas en una cosa: en que esta revolución no va a ser dirigida por la burguesía. A pesar de que hay sectores de la burguesía nacional que verían con muy buen ojo el triunfo de la revolución, esas fuerzas son supremamente débiles y no tienen condiciones ni internas ni externas para ponerse al frente de la lucha revolucionaria de nuestro pueblo. La burguesía a escala mundial hace ya mucho tiempo que pasó a las filas de la reacción. En cambio el proletariado colombiano tiene el apoyo del proletariado internacional, de los países socialistas, con la República Popular China a la cabeza (grandes aplausos), que le darán todo el respaldo, incondicionalmente, para que pueda obtener y alcanzar sus objetivos de clase. Por eso, con ese apoyo y con la garantía de la dirección de la clase obrera, la revolución democrática por la cual estamos luchando culminará necesariamente en su segunda etapa en la revolución socialista. Esta es la formulación estratégica fundamental que el Frente Popular Colombiano y el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario le plantean a todo el país, llamando a la unidad de todos los grupos, de todas las fuerzas y de todas las personas que tengan una posición consecuente en la revolución.

EL PUEBLO UNIDO APLASTARÁ A LA COALICIÓN LIBERAL-CONSERVADORA GOBERNANTE

Por eso nuestra alianza, no obstante que la hemos lanzado para participar en las próximas elecciones, no es simplemente una alianza electoral y aparece en un momento histórico supremamente favorable para las fuerzas de la revolución, en un momento en que los partidos tradicionales se dividen, se dispersan y se hunden en insuperables contradicciones internas. Ahí están los esfuerzos desesperados que hace uno de esos figurones, una de esas vacas sagradas de los partidos tradicionales, la Momia de Chía (risas), que va a Medellín dizque a salvar la democracia colombiana. Y ¿qué fórmula ha presentado? La vieja fórmula de la coalición de los partidos tradicionales corrompidos y caducos. Ha amenazado con que esa alianza burgués-terrateniente, liberal-conservadora, tiene que abrirse camino porque está consagrada en la Constitución Nacional, y vocifera y amenaza a las corrientes políticas nuevas que en Colombia no creen en los partidos tradicionales, que plantean claramente que esos partidos que tantos crímenes le deben al pueblo colombiano tienen que ser aislados, derrotados y sepultados definitivamente (aplausos prolongados), les dice que esas fuerzas nuevas no podrán pasar porque así está consagrado en la Constitución Nacional. ¡Pero este tempestuoso proceso de la revolución no lo podrá detener un simple folleto! Las masas se levantarán y pisotearán la Constitución de las clases dominantes! (aplausos prolongados y vivas). Las fuerzas revolucionarias destruirán la Constitución de las clases dominantes y redactarán una Constitución nueva de una república nueva, de la República de los obreros y de los campesinos (aplausos).

Se atreve a decir el señor Lleras Camargo (abajos) que la coalición liberal-conservadora que ha gobernado al país durante estos últimos 14 años lo ha hecho con el apoyo del pueblo y que Colombia le debe a la coalición gobernante muchos beneficios y favores. Sin embargo, el descrédito y la debilidad política de los partidos tradicionales es una cosa evidente. La situación para la reacción es cada vez más difícil como es cada vez más favorable para las fuerzas de la revolución.

Cómo impusieron a Pastrana, si no fue en el más escandaloso fraude que conozca la historia del país; con actos grotescos como el que protagonizó el ministro Noriega quien tomándose la radio y la televisión le dijo desvergonzadamente a los 20 millones de colombianos que los resultados de las elecciones del 19 de abril de 1970 no eran los que estaba dando la Registraduría del Estado Civil, sino los que él tenía en el bolsillo. Eso lo sabe todo el país y lo saben también en el extranjero, que para imponer a Misael Pastrana fue necesario un fraude de más de medio millón de votos. Fue un auténtico golpe de Estado, con toque de queda a las ocho de la noche en todo el territorio nacional, con detenciones arbitrarias de los más conocidos dirigentes de las organizaciones de masas y de las organizaciones revolucionarias, fue necesario, en fin, poner el país al borde de la guerra civil, y si no se dieron mayores acontecimientos se debió a la ineptitud, a la cobardía y a las componendas de la casa Rojas (aplausos prolongados). Y tratan en vano de convencerse que la situación no es desfavorable para ellos, pero eso no es cierto, y no es cierto porque la causa que están defendiendo no despierta sino el repudio de las masas populares, porque los programas que están pregonando, las reformas que le están proponiendo el país, son los programas y las reformas planteadas por los monopolios norteamericanos.

Soluciones, por ejemplo, como la de la integración latinoamericana, que encuadra perfectamente bien dentro de la política de “buen socio” esbozada por la administración Nixon para el Continente, lo que busca es ampliar los mercados, borrando las fronteras, violando la dignidad nacional de los países latinoamericanos, para que los inversionistas extranjeros norteamericanos, puedan poner grandes empresas, con la facilidad de poder recorrer sin trabas todo el territorio de América Latina con sus mercancías, sus capitales y la fuerza de trabajo. La integración latinoamericana la adelantan golpeando los intereses de las distintas naciones y aún los intereses particulares del Estado en los distintos países; constituyen organismos supranacionales con poder superior al de los propios estados, organismos financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo que ya ha hecho cuantiosísimas inversiones, por más de mil millones de dólares, aprovechando los programas de integración.

No pueden tampoco convencer al país con reformas como la reforma agraria, que ellos han llamado “integral”. La reforma agraria “integral” es realmente un negocio redondo, integral, de los monopolios yanquis por cuenta de las masas campesinas (aplausos). ¿En qué consiste el negocio? En que el imperialismo yanqui financia la reforma agraria con empréstitos elevadísimos que paga la nación. Con esos dineros se compran las peores tierras de los terratenientes a los mejores precios y luego se les vende cara a los campesinos que reciben parcelas, pero que no pasan de 20.000 en todo el país y en diez años de reforma agraria. A estos campesinos se les ha entregado un pedazo de tierra en condiciones arbitrarias y antidemocráticas, obligándolos a amarrarse a la tierra e hipotecándolos de por vida. Los préstamos que les hacen a los campesinos se los entregan en mercancías, en productos de los monopolios, en ganado, ganado que los terratenientes venden a muy buen precio. Y el último acuerdo, el acuerdo de Chicoral, que fue un acuerdo entre terratenientes, tenía una finalidad, como lo dijo cínicamente Mario Laserna en un artículo publicado de “El Tiempo”, que la reforma agraria no podía correr a cargo de los terratenientes, sino que la reforma agraria tenía que ser costeada por el pueblo colombiano, aumentándole los impuestos, redoblándole las cargas.

Con banderas de ese tipo la coalición liberal-conservadora no podrá tener nunca el respaldo de las masas populares. Por eso nuestras soluciones son el futuro de Colombia, nuestra plataforma de lucha revolucionaria antiimperialista y democrática será apoyada por todo el país y lograremos, sobre todo en el campo, que las masas campesinas, que ya iniciaron a partir del año pasado un levantamiento masivo en defensa de sus tierras, escuchen nuestro mensaje revolucionario, se unan estrechamente a la clase obrera, que bajo su dirección se garantizará la revolución agraria y se logrará construir el poderoso frente revolucionario del pueblo colombiano contra la alianza liberal-conservadora (aplausos prolongados y vivas).

POR UNA CENTRAL ÚNICA DE TRABAJADORES REVOLUCIONARIA

Todas estas consideraciones, todos estos postulados ideológicos y políticos son los que han orientado nuestra actividad fundamentalmente hacia la creación de una fuerza obrera nacional. Ese el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario, la organización de masas más avanzada y combativa de la clase obrera colombiana. Ha sido una organización que se ha desarrollado en condiciones muy difíciles, sobre todo porque la represión oficial ha estado permanentemente encima de los sindicatos y de los dirigentes obreros que se atreven a combatir las camarillas traidoras de la UTC y CTC y las camarillas revisionistas de la CSTC. Nuestros sindicatos han sido ilegalizados en todas partes. Se han presentado casos como el aberrante del Sindicato de Fabricato en Bello, Antioquia, en donde después de cuatro asambleas exitosas la fuerzas del MOIR lograron derrotar la pandilla utecista y nombrar una junta directiva revolucionaria, pero los compañeros fueron sacados por la policía del sindicato y el sindicato fue devuelto a la UTC.

Como los casos, por ejemplo, de la clasificación de los “trabajadores oficiales” en “empleados públicos” con el objetivo de impedirle a un amplísimo sector de la clase obrera colombiana los derechos de organización y de contratación colectiva y que fue aplicada especialmente con saña contra las fuerzas del Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario. Los primeros sindicatos importantes clasificados en el país fueron los de Empresas Públicas de Medellín y Empresas Municipales de Cali. Ante esa situación, el MOIR organizo en 1970 el movimiento del Paro Nacional Patriótico, cuyas banderas las continuamos defendiendo porque los puntos reivindicativos de ese paro son las exigencias más sentidas de la clase obrera colombiana. Es cierto que ese paro no fue victorioso, que no logramos conseguir todas las peticiones que planteábamos y que cuando el movimiento se estaba generalizando con el apoyo de sindicatos amigos que no pertenecen al MOIR, y de organizaciones revolucionarias que tienen diferencias con nosotros, ante el temor de que el MOIR cogiera fuerza, se aprestigiara ante la masa obrera, resolvieron sabotear el paro al cual se habían comprometido. Sin embargo el MOIR, dando un ejemplo en este país donde casi todos los movimientos populares han sido vendidos por el oportunismo, resolvimos salir a la batalla y muchos compañeros nuestros se sacrificaron en ella (aplausos prolongados).

En esa ocasión invitamos fraternalmente a todas las organizaciones políticas que pensamos podrían contribuir al movimiento. Hablamos con el Comité Ejecutivo de la CSTC y llegamos a un acuerdo inicial: que se constituyera una comisión conjunta de la CSTC y el MOIR para estudiar un documento unitario que le diera respaldo a la lucha de los trabajadores de los servicios públicos. Eso fue acordado por la tarde, y al otro día indudablemente por dirección trazada por el Comité Central del Partido Comunista de Colombia, se vinieron contra el movimiento los mismos dirigentes de la CSTC que se habían comprometido con nosotros; dijeron que ese movimiento era de demasiado contenido político y que las masas por lo tanto no lo apoyaban. ¿Y cuál es el contenido político? Son las reivindicaciones democráticas de la clase obrera, los derechos de organización, de huelga, de contratación colectiva. etc.

Los vendedores y revisionistas nos acusan de que somos divisionistas, y se escandalizan por la acción revolucionaria de los sectores más consecuentes del proletariado colombiano. Pero cómo no vamos a ser divisionistas cuando la mayoría de la clase obrera está controlada por la reacción, está en manos de las camarillas vendeobreras de la UTC y la CTC a las cuales les hacen el juego las directivas revisionistas de la CSTC (aplausos). La división no es mala cuando la división se hace para debilitar la reacción (aplausos). Si estuviéramos debilitando las fuerzas revolucionarias de la clase obrera tendrían todo el derecho para señalarnos como divisionistas. La división es buena y lo hemos aprendido precisamente del camarada Mao Tsetung quien se ha atrevido a librar las más grandes batallas del proletariado universal y quien en la República Popular China impulsó ese profundo movimiento de la Revolución Cultural que conmovió a toda China, que la dividió, pero que expulsó de su seno a las camarillas revisionistas que traicionaban la lucha del proletariado chino (grandes aplausos).

Esta batalla por desenmascarar los vendeobreros la continuará el MOIR como sea. No nos intimidan las ilegalizaciones arbitrarias de nuestros sindicatos, no nos intimidan las detenciones de nuestros dirigentes. Continuaremos batallando minuto a minuto, día a día, hasta que podamos construir en Colombia una Central Única de Trabajadores Revolucionarios (aplausos prolongados y vivas).

LAS LUCHAS REVOLUCIONARIAS DEL ESTUDIANTADO Y DE LA JUVENTUD PATRIÓTICA

La influencia del MOIR en la clase obrera le ha dejado grandes experiencias: le ha permitido consolidar sus fuerzas; y lo que explica por parte del MOIR este acto grandioso donde hay delegados de todo el país, representantes de centenares de organizaciones de masas, lo que explica todo este avance revolucionario, es el hecho simple de que el MOIR ha podido echar raíces en el seno de la clase obrera. Nos ha permitido este trabajo entre el proletariado constituir una base de apoyo política firme para poder ir a los otros sectores del pueblo; como por ejemplo la influencia que el MOIR ha logrado en la juventud colombiana.

Las banderas de la lucha democrática del estudiantado colombiano, las banderas de lucha por una organización nacional de los estudiantes colombianos y la necesidad de que las bases estudiantiles todas luchen por sus reivindicaciones democráticas, fueron banderas levantadas por el MOIR dentro de una universidad en donde se mantenía generalizada una posición infantil de izquierda que obstaculizaba la organización de las masas y la lucha de las masas por sus reivindicaciones. Y logramos, o no es así, el más importante movimiento estudiantil de la historia de este país (grandes aplausos). O será reaccionaria la lucha de las masas estudiantiles de la Universidad Nacional que eligieron a los representantes de la Juventud Patriótica al Consejo Provisional de Dirección de la Universidad? ¿O serán reaccionarios los estudiantes de la Universidad de Antioquia que arrancaron al gobierno el consejo provisional y eligieron dos compañeros de la JUPA como representantes suyos a ese consejo? Y en la Universidad de Antioquia se votó con el MOIR o contra el MOIR, y se votó después de que tomamos la decisión de ir a las próximas elecciones de abril. La lucha y el respaldo dados por los estudiantes del Tolima, de Nariño y del resto del país han permitido consolidar a la Juventud Patriótica, la organización más combativa del estudiantado colombiano (aplausos prolongados).

La Juventud Patriótica se abrió paso en una batalla denodada en todos los terrenos. Había un punto muy importante de discusión, y era el de que si los estudiantes podían y debían luchar por conseguir sus reivindicaciones a pesar de que continuemos viviendo bajo el régimen de explotación neocolonial y semifeudal. Las tendencias oportunistas de derecha y de “izquierda” decían en la Universidad que era una traición de la Juventud Patriótica afirmar que sí es posible luchar por lograr las reivindicaciones democráticas del estudiantado en las condiciones actuales, con una condición, con la condición de que se movilicen las masas; porque mientras los revisionistas del falso Partido Comunista, decían, por ejemplo, en abril del año pasado, que la principal forma de lucha era la negociación, como está consignado en una declaración del Comité Regional del Valle del Cauca, nosotros decíamos que la salida era continuar batallando, movilizar a las masas, seguir luchando en la Universidad hasta lograr la expulsión del imperialismo y de su ideología, hasta que en los organismos provisionales o definitivos de dirección de las universidades estén representados mayoritariamente los profesores y los estudiantes revolucionarios (aplausos).

NINGUNA REVOLUCIÓN HA TRIUNFADO SIN UNA PROFUNDA LUCHA IDEOLÓGICA

De la lucha del estudiantado aprendimos, porque los revolucionarios tenemos que aprender modestamente de las masas, aprendimos una cosa, mientras el oportunismo refunfuñaba de la lucha del estudiantado, mientras el oportunismo calumniaba a los dirigentes más probados en la lucha estudiantil como Marcelo Torres (aplausos y vivas), aprendimos que la revolución colombiana requiere de una profunda lucha en el terreno de la cultura y en el terreno de la ideología. Nosotros sabemos que las instituciones educativas del sistema están hechas y acondicionadas para defender los intereses de las clases dominantes. Nosotros sabemos que en la universidad el rector y los sectores más reaccionarios de las directivas enseñan: Viva el imperialismo. Pero nosotros también sabemos que en la Universidad está el otro polo contrario, están las masas estudiantiles, la juventud rebelde, hijos de clase media, gentes pobres que no están con los explotadores extranjeros y nacionales y que pueden en una lucha arrogante desde el pupitre, desde el aula, desde la universidad, aprovechando los mítines y los paros, enseñar lo contrario: Abajo el imperialismo (aplausos prolongados).

Estamos en un período que se caracteriza, compañeras y compañeros, por una agudísima lucha ideológica. Es la preparación de la revolución. Es un momento en el que todas las fuerzas y grupos políticos plantean soluciones a los problemas nacionales, como lo hemos planteado nosotros aquí. Es una situación importantísima en la cual en todos los estamentos de la sociedad se presenta un enfrentamiento entre las ideas antinacionales, entre las ideas reaccionarias que defienden el imperialismo y sus lacayos, por una parte, y las ideas revolucionarias del pueblo, por la otra. Y esa lucha es indispensable. Ninguna revolución verdadera ha triunfado, ni siquiera la revolución burguesa triunfó, sin que la antecediera una profunda lucha ideológica. En el caso nuestro es la revolución cultural de nueva democracia la que preparará las condiciones subjetivas, programáticas e ideológicas de la revolución, que permitirán la organización de las masas y que se materializarán a la larga en un gigantesco ejército revolucionario (aplausos prolongados y vivas).

HAY QUE APLASTAR LAS IDEAS REACCIONARIAS

Tenemos que derrotar, compañeros, las ideas reaccionarias, tenemos que hacer salir de las mentes de nuestro pueblo todas esas concepciones que no están a su servicio. Por ejemplo la idea antinacional, la idea imperialista de que estos países son pobres porque son pueblos perezosos que no quieren trabajar, en comparación con los países capitalistas, con los países europeos donde hay desarrollo industrial, porque “allá la gente si trabaja y no es perezosa ni ociosa como la gente nuestra”. Esta idea ha sido difundida precisamente por los colonizadores para encubrir la verdadera causa del atraso de los países sojuzgados y su propio enriquecimiento, que no es otra que la explotación llevada a cabo sobre nuestros pueblos durante siglos. Tenemos que explicar las verdaderas razones de nuestra situación y mostrar las perspectivas favorables y las soluciones correctas para salir de la opresión y lograr la independencia y el progreso.

También debemos derrotar y destruir esa idea tan puesta en boga por las clases dominantes y algunas gentes ilustradas de que la gente tiene que educarse, ir a la escuela, ir a la universidad para que no se queden convertidos en peones. Es el desprecio a los peones, es el desprecio a las masas trabajadoras; porque sin peones que abran los surcos de la tierra no hay alimento en la sociedad (aplausos prolongados), porque sin peones que allanen los caminos del progreso no hay felicidad en ninguna sociedad, porque sin peones que se metan a las fábricas y a los socavones de las minas la sociedad no tendría los medios indispensables para su subsistencia (aplausos). Nos la podemos pasar sin doctores pero no nos la podemos pasar sin peones, compañeros (aplausos). Hay que crear una ideología que respete a las clases trabajadoras, que se ponga a su servicio, que las dignifique en su verdadero valor y hay que sepultar todas las ideas contrarias al pueblo y que están al servicio de las minorías explotadoras. Eso es parte de la lucha de la revolución cultural, sin la cual no es posible el triunfo de la revolución.

Hay que sepultar también, por ejemplo, esa idea tradicional de que la mujer colombiana, y en general la mujer, es inferior al hombre. Y con esa idea se ha justificado el hecho que se le haya privado a la mujer durante siglos su igualdad en el trabajo, su igualdad en todas las actividades de la sociedad. Tenemos que pregonar a todos los costados del país que la mujer no sólo tiene derecho, sino que es capaz de ponerse al frente, como los hombres, en todas las actividades, (aplausos prolongados), y con ellos emprender las más duras tareas y las luchas más agudas por lograr la independencia nacional y realizar la revolución (aplausos).

Hay que barrer igualmente de la faz del país esa otra idea reaccionaria de que el arte está por encima de las clases y de la lucha de clases. Esa es otra gran mentira con la cual han jugado las clases dominantes en su sucio papel de explotar a nuestro pueblo. Es una máxima que ellos no cumplen, porque el arte reaccionario, el arte imperialista, en la prensa, en la televisión y en el cine, el arte de los Estados Unidos, las películas que le obligan a ver a nuestro pueblo, son difamaciones y calumnias contra el pueblo y defensas descaradas de los imperialistas y de los explotadores. El arte lo tienen las clases dominantes al servicio de las campañas anticomunistas, para presentar las fuerzas de la revolución, para presentar a las fuerzas del proletariado como un monstruo indeseable. Ellos no cumplen esa máxima, de que el arte está por encima de las clases. El arte revolucionario tiene que ponerse al servicio del pueblo. Todas nuestras obras, todas nuestras canciones, todos nuestros poemas deben estar dirigidos hacia un solo objetivo: a servir al pueblo, a animarlo en su lucha, a educarlo, a organizarlo y a preparar las condiciones materiales para el triunfo de la revolución (aplausos prolongados).

En la lucha por la revolución de nueva democracia están al frente, en primera línea de fuego, en este momento en el país, los estudiantes, los intelectuales y los artistas revolucionarios. Los intelectuales revolucionarios congregados aquí con nosotros en esta gran fiesta deben entender claramente, en primer lugar, que sin intelectuales revolucionarios no hay revolución, y por eso el MOIR se ha preocupado básicamente por organizar el Frente Intelectual Revolucionario y el Frente de la Cultura; pero los intelectuales no valen un comino si no abandonan sus posiciones intelectualistas, sus posiciones charlatanas y se vinculan no como maestros sino como alumnos a las grandes masas populares (aplausos y vivas). Y en esa forma compañeros seremos invencibles. Por eso estamos creando un movimiento que asusta a la reacción y que llena de júbilo a las masas.

LA ORGANIZACIÓN DE LOS CAMPESINOS TAMBIÉN DEBE SER INDEPENDIENTE Y REVOLUCIONARIA

Y en esa forma nos estamos preparando para emprender otra gran tarea, en la cual nos hacen falta muchas cosas, y es la tarea de invadir el campo con un ejército de cuadros revolucionarios que en nombre de la clase obrera planteen al campesinado las soluciones consecuentes de lucha, que se vinculen estrechamente a las masas campesinas, las organicen y puedan con ellas producir todos esos levantamientos sin los cuales no es posible el triunfo de la revolución (aplausos). En el campo también, como lo estamos haciendo en el movimiento obrero, en el movimiento estudiantil y en los demás sectores donde hacemos nuestra actividad revolucionaria, en el campo también hay que librar una decisiva batalla por crear una organización independiente y revolucionaria de los campesinos. La organización de los campesinos no puede ser como la organización de la UTC y de la CTC en la clase obrera. Hay que crear una organización que no esté bajo el tutelaje del gobierno, porque ¿qué será de la organización campesina donde los dirigentes reciben sueldos de ministro y se la pasan en los ministerios charlando con los enemigos del pueblo y abandonan las actividades auténticas de organización y de avance de la lucha campesina? (aplausos). Por eso también en el campo la consigna central es la de la organización independiente y revolucionaria del campesinado (aplausos).

COMBATIREMOS LAS INSTITUCIONES PARLAMENTARIAS BURGUESAS DESDE ADENTRO Y DESDE AFUERA

Todas estas batallas, todas estas concepciones, las vamos a desplegar y a difundir hasta en los más apartados rincones del país, aprovechando la campaña electoral. Por eso es importante la decisión de ir a las elecciones. Para el MOIR fue una determinación de mucha trascendencia, por que en este punto del aprovechamiento de la lucha electoral nosotros teníamos un gran vacío y habíamos cometido un grande error: el de defender la consigna de la abstención. Esta consigna nos impidió en el pasado consolidar nuestras fuerzas y avanzar, ya que en las épocas electorales las masas que aún creen en las instituciones parlamentarias burguesas se van detrás de los partidos oportunistas, de los partidos que asumen aparentemente posiciones más avanzadas en comparación con los partidos tradicionales reaccionarios. Tuvimos muchos ejemplos, como el caso de las luchas libradas por nuestros compañeros en Nariño, las luchas por la luz, por lograr en esa región atrasada del país un despegue hacia el desarrollo industrial, las luchas antiimperialistas; los comités que nosotros organizábamos en esas luchas se convertían en las épocas de elecciones, en comités electorales de otras organizaciones políticas. Esas experiencias las tuvimos muy en cuenta, estuvimos también consultando la experiencia universal del proletariado, y a la luz del marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung comprendimos que en un país donde existan instituciones parlamentarias, por más atrasadas y reaccionarias que ellas sean, si en ellas creen aún cuando sea un sector minoritario pero considerable de la población, es deber de los revolucionarios participar en la lucha electoral.

Nosotros sabemos que en las instituciones parlamentarias burguesas el pueblo no encontrará jamás la solución de sus problemas, nosotros sabemos que en esas instituciones no hay, no ha habido tradicionalmente auténticos voceros del pueblo. Nosotros sabemos que en esas corporaciones se ventilan los sucios negocios, el tráfico de influencias y la corruptela administrativa. Pero de todas maneras debemos ir al seno de esas instituciones, aprovechar la lucha electoral, para así poder desde adentro y desde afuera de esas instituciones crear las condiciones para que a través de un gran auge de la lucha revolucionaria de las masas logremos sepultar estas instituciones parlamentarias burguesas y en su lugar crear corporaciones auténticamente populares, donde se concentre la fuerza de los legítimos representantes de obreros y de campesinos y donde se deposite todo el Poder real y toda la función real del Estado ( aplausos prolongados).

Teniendo en cuenta estas consideraciones, nos hicimos una autocrítica al tomar la determinación de ir a las elecciones, y no podría ser en otra forma, porque la seriedad de una organización revolucionaria se mide en la actitud que asuma frente a sus errores y en la decisión de corregirlos. Una organización revolucionaria no le teme al pueblo, no le teme a la crítica, a la crítica de las masas, y por eso señalamos autocríticamente nuestra equivocada consigna de la abstención al dar el MOIR el paso de ir a las elecciones. Sin embargo, los falsos comunistas del Partido revisionista de Colombia tomaron esa autocrítica con burla; ellos que nos aconsejaban que fuéramos a las elecciones, ellos que con toda razón defendieron el principio de que hay que participar en la lucha electoral, cuando el MOIR tomó la decisión de ir a esa lucha entonces resolvieron combatir al MOIR por ir a elecciones, y resolvieron decir que el MOIR va a la campaña electoral para hacerle el juego a la reacción y para debilitar a los partidos llamados de la oposición. Pero la posición nuestra, el carácter revolucionario de nuestra participación en la lucha electoral está supremamente definido y supremamente claro en la alianza concertada con el Frente Popular Colombiano (aplausos prologados y vivas).

UNA ALTERNATIVA NUEVA HACIA LA UNIDAD DEL PUEBLO

Que tenemos diferencias con la ANAPO? Sí, es cierto, como tenemos también profundas diferencias con el revisionismo. No podemos pasar por alto en las condiciones actuales del país esas diferencias porque lo que está en juego son cuestiones supremamente importantes. No podemos estar de acuerdo con la ANAPO, por ejemplo, en la defensa que hace de la política de dominación imperialista. No podemos estar de acuerdo con la ANAPO en la política que hace y en sus concepciones programáticas de defensa del régimen de explotación terrateniente en el campo. Tampoco podemos estar de acuerdo con las componendas, con las maniobras y con las traiciones que tanto la ANAPO como el Partido Comunista Revisionista hacen en las corporaciones públicas, en los Consejos Municipales, repitiendo las mismas traiciones y los mismos crímenes de la clase dominante. Por eso tenemos que salirle al país con una fuerza nueva. Salimos al país, como explicó muy bien y correctamente el compañero Alberto Zalamea, con una alternativa nueva, con una alternativa auténticamente revolucionaria, y eso es lo que explica el fervor que se está dando con la alianza del Frente Popular Colombiano y el MOIR a nivel nacional, a pesar de que tenemos escasamente un mes de trabajo y de agitación (aplausos).

Y aclaramos una cosa: no tenemos el menor inconveniente en llegar a acuerdos fraternales y sinceros con aquellas agrupaciones políticas, con aquellas personas revolucionarias que se decidan con nosotros a librar la batalla en la defensa de los intereses de la nación y del pueblo colombiano (aplausos).

TODA FUERZA NUEVA AL SERVICIO DE UNA CAUSA JUSTA ES INVENCIBLE

Somos una fuerza relativamente débil. No obstante que nuestra acción se está desarrollando en todos los sectores de la sociedad colombiana y en todos los departamentos, somos una fuerza relativamente débil, pero en ascenso, y nuestra fuerza será invencible, porque toda fuerza nueva al servicio de una causa justa es invencible (aplausos), tiene que abrirse paso a través de muchos obstáculos, pero no habrá barrera que no franqueemos, no habrá obstáculo que no superemos, no habrá batalla que no demos y llegará el día, amanecerá sobre Colombia el día que talvez en este mismo recinto nuestras fuerzas organizadas al frente de los auténticos representantes de los obreros y de los campesinos, como fruto directo del triunfo de la revolución, sentarán las bases para la construcción de una república independiente, popular, soberana, libre, democrática y próspera en marcha al socialismo (aplausos prolongados y vivas).

LUCHAREMOS AL PRECIO QUE SEA NECESARIO

Y quiero repetir las palabras de nuestro querido compañero Alberto Zalamea. Contra el Frente Popular-MOIR se está desatando por parte de la reacción, por parte del gobierno una descaradísima represión. Más de trescientos compañeros nuestros han sido detenidos en distintas ciudades del país. Veintinueve compañeros del MOIR presos en Cali, por ejemplo, estuvieron cerca de una semana detenidos porque estaban repartiendo propaganda electoral, y solamente los liberó el régimen cuando los estudiantes del Colegio de Santa Librada declararon un paro y sentaron la amenaza perentoria de que no se levantaría ese paro hasta cuando los compañeros del MOIR no fueran libertados (aplausos).

¿Cuáles son las garantías que el gobierno dice estar dando a todos los grupos políticos, cuando desde el jueves en la ciudad de Barranquilla fueron detenidos nuestros compañeros Marcelo Torres, Alvaro Rodríguez, Alejandro Manzuoli y Germán Patiño cuando se disponían a viajar a este encuentro? Los compañeros siguen detenidos no obstante que se le comunicó al gobierno que el Encuentro está “legalizado”, que tiene todos los permisos y que se está haciendo nada más y nada menos que en el “honorable” recinto de la Cámara de Representantes (risas). Sin embargo no se les permitió a los compañeros asistir al acto y se les está tratando de comprometer en no se sabe qué supuesto complot policial, ni con qué clases de calumnias; no se sabe en qué enredo subversivo el gobierno pretende meter a estos compañeros. Y frente a esta represión oficial se está levantando también contra nosotros la represión del oportunismo, como fue el acto vandálico que propiciaron y protagonizaron las camarillas dirigentes de la ANAPO y de los mamertos en Cali, cuando organizando una turba de matones ebrios, armados destruyeron la puerta del sindicato de Empresas Municipales de Cali, golpearon a compañeras y compañeros indefensos y con el apoyo de la fuerza pública se quedaron con la sede de este sindicato que hace parte del MOIR.

Se nos quiere intimidar; lo que pretenden es que no demos la batalla, que toquemos la retirada y no nos lancemos por todo el país a defender nuestras tesis y nuestro pensamiento revolucionario. Quiero repetir con Alberto Zalamea y con él a la cabeza como conductor máximo de esta batalla, que no nos dejaremos intimidar, responderemos al precio que sea necesario y medida por medida, y a la violencia reaccionaria responderemos con la violencia revolucionaria de las masas organizadas (largos aplausos y vivas).

¡VIVA LA REVOLUCIÓN DE NUEVA DEMOCRACIA!

¡VIVA EL FRENTE POPULAR MOIR!

¡VIVA NUESTRO QUERIDO COMPAÑERO ALBERTO ZALAMEA!

“SOMOS LA ÚNICA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA” DIJO RICARDO SAMPER AL CLAUSURAR EL ENCUENTRO

Extractos de la importante intervención del compañero Ricardo Samper, con la cual fue clausurado el Encuentro:

Este no es un movimiento de dos o tres caudillos bendecidos por la suerte o por quién sabe que privilegios; este es un movimiento de pueblo consciente, de pueblo activo, de pueblo combatiente que es capaz de expresar desde su propia entraña la entraña revolucionaria de Colombia. Aquí se han concentrado las diversas fuerzas multiseculares de la lucha histórica de nuestro pueblo para formar el gran caudal del Frente Popular-MOIR que nos llevará a la toma definitiva del Poder tras las batallas ganadas en todos los campos, utilizando todos los medios de lucha.

La nota fundamental de este Encuentro de victoria es que ha contado con la más impresionante unidad ideológica de que se tenga noticia en la historia de nuestro pueblo. Nuestro pueblo que ha luchado, combatido y sufrido mucho, tiene una gran experiencia y ya no va a pasar como cuando asesinaron a Gaitán y se quedaron con el Poder puesto que tenemos una organización y sus dirigentes visibles son dirigentes que han sido capaces de formar otros y otros y otros dirigentes.

La debilidad del gobierno y de los imperialistas norteamericanos se confunde con las campanas de muerte que anuncian su sepultura. Ahora corresponde demostrarle a todos nuestros hermanos de clase que somos capaces de llevar a la práctica, con todos los sacrificios que sea necesario, todas nuestras tesis.

El pueblo no se va a entregar al enemigo, se va exasperando y quiere esta vez la verdadera salida revolucionaria. Sabemos que el pueblo quiere la revolución. Con nuestra acción la vamos a demostrar que somos la única alternativa revolucionaria, que sacaremos a Colombia del caos y constituiremos la república democrática, independiente y próspera por la que todos luchamos.

Armados de paciencia, de amor al pueblo, para explicar nuestras tesis, para desterrar el sectarismo, para saber en qué estado se encuentran las masas en las diferentes partes, para ir organizándolas, para ir guiándolas, hablando su propio idioma, sintiendo y viviendo como ellas; esa es la forma en que vamos no a ganar una batalla pasajera, sino a preparar las bases para que ese pueblo que es el agua nos reciba como peces y flotemos dentro de él, hasta llevar a la victoria nuestra línea de la guerra popular.

Este es el momento en que, al librar la lucha legal, debemos irnos preparando para que nuestras huestes sean un ejército disciplinado que se mueva con confianza, con arrogancia, con valentía y de inmediato al llamado de nuestros jefes, los compañeros Alberto Zalamea y Francisco Mosquera, con los cuales nos presentaremos ante las masas, hasta que el 90% de esas masas tengan confianza en ellos.

Vamos con todos los oprimidos de Colombia, unidos a los oprimidos de América Latina, con los oprimidos de Asia y Africa, a darle un triunfo definitivo a la revolución en Colombia y en el mundo contra el imperialismo yanqui y todos sus lacayos”

MARCELO TORRES DETENIDO NUEVAMENTE EN BARRANQUILLA CON TRES DIRIGENTES DEL FRENTE POPULAR-MOIR

EL GOBIERNO IMPIDIÓ LA PRESENCIA DEL MÁXIMO LÍDER UNIVERSITARIO EN EL ENCUENTRO DEL FRENTE POPULAR-MOIR

El miércoles 23 de febrero fueron arbitrariamente detenidos en Barranquilla por agentes del DAS y por orden directa del Gobernador del Atlántico Abello Roca, los compañeros dirigentes del MOIR, Marcelo Torres, Alvaro Rodríguez, Germán Patiño y Alejandro Manzzoli, cuando desarrollaban actividades de agitación electoral por FRENTE POPULAR-MOIR en la Costa Atlántica.

La justificación inicial que dio el gobierno a este arbitrario impedimento de nuestra campaña electoral fue un supuesto “sabotaje” organizado por el MOIR en la ciudad de Cartagena a los Presidentes Lanusse y Pastrana quienes arribarían a esta ciudad el sábado 26. Posteriormente se protestó perturbación del orden público bajo el régimen del decreto 290 por portar propaganda partidista electoral!.

Los compañeros fueron trasladados a la cárcel municipal de Barranquilla donde permanecieron detenidos hasta el lunes 28 de febrero, lo cual imposibilitó su asistencia al Gran Encuentro Revolucionario del FRENTE POPULAR-MOIR realizado en Bogotá los días 26 y 27 de febrero. Al mismo tiempo que se cometía este atropello contra los mencionados dirigentes del MOIR, el Secretario de Gobierno del Atlántico respondía a la carta enviada en días anteriores por nuestro Comando Local de Barranquilla y otorgaba “plenas garantías” (!) al FRENTE POPULAR-MOIR para el desarrollo de su campaña electoral.

CRECE LA ACTIVIDAD DEL FRENTE POPULAR MOIR EN NARIÑO

En el Paraninfo de la Universidad de Nariño, que se vio completamente colmado, se reunió el domingo 20 el primer encuentro departamental del Frente Popular-MOIR.

A este encuentro asistieron delegaciones campesinas de diversos municipios, así como representaciones de los barrios de Pasto e Ipiales; estuvo presidida por los compañeros Alberto Zalamea y Francisco Mosquera y Heraldo Romero, dirigentes nacionales del Frente Popular y del MOIR, y por el presbítero Luis Antonio Gallardo, luchador consecuente por los derechos del campesinado nariñense.

El compañero Alberto Zalamea destacó la participación de la mujer en la lucha revolucionaria, y se refirió a la necesidad de luchar por la igualdad de derechos para la mujer, y la libertad política para todo el pueblo.

El compañero Francisco Mosquera señaló en su discurso la importancia de la lucha del campesinado por la tierra, y recordó cómo el pueblo nariñense ha luchado constantemente contra el imperialismo norteamericano que envía barcos pesqueros para aprovecharse de las riquezas de la bahía de Tumaco, y que intenta apoderarse del petróleo encontrado en territorio nariñense, por cuya nacionalización se libró en Pasto y en todo Nariño una gran lucha de masas.

La reunión terminó en medio de un gran entusiasmo, mientras todos los presentes entonaban ”La Internacional”.

En el Departamento de Nariño, y a pesar de los intentos represivos del gobierno, los activistas y militantes del FRENTE POPULAR-MOIR, llevan adelante las tareas de agitación, propaganda, movilización y organización de masas, con miras a las elecciones departamentales y municipales de abril próximo.

El martes pasado en Ipiales cuando se realizaba una asamblea popular en recinto cerrado, la policía, en lo que constituye un atentado más a los derechos democráticos y políticos de las masas, asaltó el recinto y disolvió la asamblea. Los asistentes, en señal de protesta, se tomaron las calles de la ciudad y realizaron una gran manifestación.

El sacerdote Luis A. Gallardo, personalidad democrática de la población que cuenta con el respaldo de los sectores populares, denunció los hechos, calificándolos como persecución de las autoridades, protestó por los actos de bandalaje y por la detención de activistas, cuadros y militantes del comando regional, exigió libertades democráticas plenas y pidió garantías para los actos y movilizaciones de masas populares.

Por su parte, el compañero Heraldo Romero, líder del Frente Popular-MOIR, altamente apreciado por la población de Ipiales, expresó su indignación por el atropello y denunció a las emisoras radiales que permanentemente tratan de desorientar a las gentes, falseando las noticias, citando lugares de concentración y fechas falsos.

Al día siguiente, miércoles, los sectores populares de la ciudad de Túquerres manifestaron su protesta enérgica ante los abusos y saqueos que del petróleo colombiano viene haciendo, con la complacencia del gobierno, la Texas Petroleum Company.

Los asistentes al acto exigieron enérgicamente la nacionalización del petróleo colombiano y la expulsión del territorio nacional de las compañías de los imperialistas yanquis, así como la expropiación de todos sus bienes.

Se pidió asimismo un igual tratamiento para con las compañías madereras yanquis, que están destruyendo las riquezas naturales de la región de Tumaco y se protestó por la presencia de barcos pesqueros piratas de los Estados Unidos en aguas territoriales colombianas en la costa del Pacífico.

GRANDES AVANCES DEL FRENTE POPULAR-MOIR EN LA COSTA ATLÁNTICA

Los compañeros del FRENTE POPULAR-MOIR, JUPA, FIR y los trabajadores del ARTE REVOLUCIONARIO adelantan en la Costa Atlántica una intensa labor de preparación y agitación electoral para los comicios de abril próximo.

En el departamento de Bolívar se inauguraron con nutrida asistencia de sectores populares numerosos comandos electorales. Se estableció en Magangue una importante alianza con el FRENTE DE REAGRUPACIÓN LIBERAL DE IZQUIERDA, movimiento de carácter popular independiente de todos los partidos oficialistas que dirigen los compañeros Roberto Echavarría, César Tulio Pinzón, Alberto Moreno y Ricardo Torres junto con otros destacados dirigentes populares. En un importante acto de masas realizado conjuntamente con los compañeros de este movimiento político, el compañero Marcelo Torres explicó ampliamente la plataforma de lucha del Frente Popular-MOIR. En las localidades de San Juan, El Guamo, Santa Rosa, el Carmen de Bolívar y el Peñoncito; el pueblo acoge con entusiasmo el Programa revolucionario de nuestra plataforma de lucha electoral. En este departamento el compañero Marcelo Torres encabezará nuestra lista independiente para la Asamblea de Bolívar.

Con este mismo empuje avanza el desarrollo de nuestra campaña electoral en los departamentos de Atlántico y el Cesar. En Barranquilla se lanzarán listas independientes para el Concejo municipal y la Asamblea departamental del Atlántico, con el FRENTE POPULAR REVOLUCIONARIO que dirige el compañero Gustavo Palencia quien encabezará ambas listas con la suplencia del compañero Agustín Alvarado por el FRENTE POPULAR-MOIR. Los campesinos y demás sectores populares de Santo Tomás, Sabanalarga y Baranoa en el Atlántico y de Codazzi, Chiriguaná, Pailitas y Chimichagua en el Cesar recibieron calurosamente la plataforma del FRENTE POPULAR-MOIR que apoya las invasiones campesinas de las tierras de los terratenientes y aprobaron lanzar listas campesinas independientes para Concejos municipales y la Asamblea Departamental. En el Banco Magdalena, El FRENTE POPULAR-MOIR apoya y da su respaldo activo a la lucha cívica popular de este municipio por la reivindicación democrática de sus vías de comunicación.

NUEVAS BATALLAS POR EL PROGRAMA MÍNIMO SE PREPARA A LIBRAR EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL

De especial importancia ha sido la última quincena de febrero y lo que va corrido del mes de marzo para prever la cercanía de nuevas y resueltas luchas de los estudiantes colombianos contra la agresión imperialista yanqui a la educación de nuestro país.

El estudiantado de Cali y del Valle del Cauca conmemoró revolucionariamente el 26 de febrero, fecha luctuosa y de recordatoria de la matanza perpetrada por el gobierno de Pastrana Borrero contra los estudiantes y el pueblo caleño. En esta combativa conmemoración los estudiantes del colegio de Santa Librada se movilizaron como un auténtico destacamento revolucionario de vanguardia en la lucha estudiantil colombiana.

En Medellín, el movimiento estudiantil de la Universidad de Antioquia y los sectores populares de toda la ciudad rechazaron enérgicamente la reaccionaria ocupación militar y la cancelación del semestre de la Universidad de Medellín.

Mientras en la Universidad del Cauca los profesores adelantan una justa huelga por el presupuesto de la Universidad, en la Universidad del Quindío los estudiantes reclaman el reintegro de profesores injustamente destituidos, así como en Girardot los estudiantes de secundaria y los padres de familia se enfrentan valientemente a la represión policial.

En la Universidad Nacional, el organismo de gobierno universitario conquistado por la lucha de estudiantes y profesores el año pasado, se ha pronunciado contra la reforma universitaria y ha decidido numerosas medidas que favorecen los intereses del estudiantado y del profesorado. Últimamente en la Universidad Nacional está planteado un conflicto entre los intereses culturales de la nación y el imperialismo yanqui: mientras que el delegado del Ministro de Educación ha considerado una “locura” el presupuesto aprobado por el concejo Universitario, la representación estudiantil ha exigido que el Estado aporte todo el presupuesto necesario para el funcionamiento de la Universidad, ha propuesto que la Universidad se niegue a pagar los leoninos préstamos contraídos en años anteriores con el BID (entidad financiera yanqui) y que se expulse definitivamente de la Universidad a todas las Entidades de agresión cultural norteamericana tales como el ICA.

En Bogotá los estudiantes de la Universidad Gran Colombia y de América siguen librando una valerosa batalla contra la dirección antidemocrática, la corrupción administrativa y el garrote policial descargado contra estudiantes y profesores en estas universidades.

Todos estos hechos demuestran que las numerosas movilizaciones de estudiantes y profesores y las que se gestan en las universidades más importantes del país constituyen la consecuente continuación de la lucha contra la agresión cultural imperialista, contra la política gubernamental de mantener la antidemocracia en las Universidades y Colegios y debilitar financieramente la educación pública. La JUVENTUD PATRIÓTICA que ha participado y sigue participando en primera línea en estas batallas, apoya resueltamente todas las luchas estudiantiles y populares antiimperialistas. La lucha actual de los estudiantes colombianos por un presupuesto adecuado para sus universidades, por la participación democrática de profesores y estudiantes en el gobierno de la universidad, por rechazar la opresión y la represión militar, en la lucha por el PROGRAMA MÍNIMO de los estudiantes colombianos y éste es la bandera revolucionaria que guiará todos los combates estudiantiles en 1972.

Todos estos hechos demuestran el claro propósito del gobierno de obstaculizar y entorpecer al máximo la difusión del programa revolucionario de Nueva Democracia de las masas populares a través de nuestra campaña electoral en todo el país. EL FRENTE POPULAR-MOIR denuncia ante la opinión pública este nuevo atropello del gobierno de Pastrana a las libertades públicas y exige plenas garantías para participar en el próximo debate electoral.

ACTIVIDADES ELECTORALES

Con asistencia de obreros, campesinos, estudiantes y demás sectores populares, se realizó en Nemocón una concentración del Frente Popular-MOIR, en la que intervinieron los compañeros Cesar Pardo y Alberto Zalamea.

En las intervenciones se alertó a los sectores populares sobre el regreso a la política de uno de los mayores títeres del imperialismo yanqui, el expresidente Lleras Camargo, quien es enviado por su amo en un vano e inútil intento por salvar de su derrumbe total a los caducos y agonizantes partidos tradicionales.

Los asistentes al acto acogieron calurosa y entusiastamente las brigadas de trabajadores del arte revolucionario, las candidaturas de los compañeros Torres y Zalamea, la plataforma conjunta de lucha del Frente Popular-MOIR y las palabras de los oradores.

ASAMBLEA DEL FRENTE DE INTELECTUALES REVOLUCIONARIOS (FIR)

El 17 de febrero se llevó a cabo una Asamblea de los militantes del Frente de Intelectuales Revolucionarios (FIR) de Bogotá, a fin de intercambiar experiencias sobre su vinculación, a través de la campaña electoral, con las masas populares.

En la Asamblea, los compañeros del FIR expresaron su decisión de participar activamente en la campaña electoral del Frente Popular-MOIR, difundiendo en forma amplia los puntos de la plataforma conjunta.

MESA REDONDA SOBRE LA PARTICIPACIÓN DE LOS REVOLUCIONARIOS EN EL PARLAMENTO

El viernes 18, se realizó en la Universidad Distrital una mesa redonda en la que se trató el tema: “La Participación de los Revolucionarios en el Parlamento”.

Los voceros del MOIR expusieron la participación en los cuerpos colegiados como una forma de lucha que toda organización revolucionaria debe dominar.

Las tesis del MOIR se basan en la liberación nacional y en quebrar el dominio terrateniente en el campo, lo cual significa que el MOIR en el parlamento defenderá los intereses de las masas y luchará por las reivindicaciones esenciales de las grandes mayorías populares de Colombia.

BOGOTÁ 23 DE FEBRERO DE 1972. INAUGURACIÓN DE LA BRIGADA ELECTORAL DE LOS BARRIOS SAN JORGE Y MARCO FIDEL SUAREZ

En medio de una gran acogida y entusiasmo por parte de los habitantes de los barrios San Jorge y Marco Fidel Suárez, se inauguró la sede de la Brigada Electoral del Frente Popular-MOIR, el sábado 19. En el acto, que contó con una nutrida asistencia, se presentaron grupos artísticos revolucionarios e intervinieron representantes del Frente Popular Colombiano y del Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario.

GRAN ACTO CULTURAL EN ZIPAQUIRA

Organizado por el Comando Electoral del Frente Popular-MOIR se celebró en Zipaquirá, el martes 15, un gran acto cultural al aire libre con asistencia de más de mil personas, presentación de coros, grupos de teatro e intervenciones de los jefes del comando electoral.

FRENTE POPULAR MOIR EN BOYACÁ: CONCENTRACIÓN EN VILLA DE LEYVA

Una considerable actividad revolucionaria han desplegado los compañeros del FRENTE POPULAR-MOIR en Boyacá con motivo de la campaña electoral.

Compañeros de la Juventud Patriótica de la Universidad de Tunja, del Frente de Intelectuales Revolucionarios y dirigentes del Frente Popular Moir, de la Anapo línea socialista y de la Organización Campesina Independiente y Revolucionaria han recorrido diversos municipios y veredas de los llanos de Casanare y de la parte alta del departamento así como los barrios de Tunja, efectuando mítines, reuniones y concentraciones con el fin de exponer la plataforma de lucha y organizar a las masas populares, y para unificar fuerzas con los movimientos y grupos democráticos y progresistasboyacenses.

En Villa de Leyva, considerada como un “fortín inexpugnable” del general Rojas y su familia, se efectuó el cuatro de marzo una concentración en la que varios centenares de campesinos rechazaron la línea reaccionaria de la ANAPO y afirmaron su determinación de luchar por una nueva democracia en marcha al socialismo en unión con el FRENTE POPULAR-MOIR. Igualmente, en lo que va del mes, han tenido lugar mítines en Motavita y Chivatá, y se preparan actos de masas el 9 en Monterrey, el 12 en Yopal, el 18 en Puerto Boyacá, el 19 en Paz de Ariporo, el 25 en Aguazul, y el 26 en Paz del Río.