QUEMADO MYLES FRECHETTE

La Juventud Patriótica, JUPA, del Valle y Risaralda aprovechó la oportunidad de convertir una fiesta popular, el 31 de diciembre, año viejo, para demostrar el inconformismo de una gran nación ante la arremetida colonial del imperialismo yanqui en el campo económico, político y cultural.
El 31 de diciembre, el pueblo ha instituido la costumbre de elaborar muñecos llenos de pólvora, que arden a la medianoche, como símbolo de lo viejo y lo malo.

En la quema del pasado año viejo, los bugueños hicieron uno del embajador Myles Frechette, que aparece en la foto, personificación de los males que aquejan al país.

El matachín fue paseado por las poblaciones del norte del Valle y finalmente quemado entre consignas: ¡Resistencia contra el intervencionismo gringo!

Se revivió la consigna de los años setenta: ¡Por una nueva cultura de masas, viva el arte nacional!

También se gritaron los lemas centrales en la actual situación: ¡Abajo el imperialismo en el campo de la educación! ¡Fuera gringos de Colombia!

Culminan con éxito conflictos laborales: EN LOS HOSPITALES SIMÓN BOLÍVAR Y MILITAR DE BOGOTÁ

Con avances significativos terminó el conflicto colectivo del Hospital Simón Bolívar de la capital, el cual se prolongó desde el 6 hasta el 15 de mayo. Los trabajadores de este centro hospitalario distrital recibieron el apoyo decidido de organizaciones sindicales como Sindess, Asmedas, Sindistritales, Anthoc y Sintrasalud.

Fruto del movimiento de protesta que llevó a los empleados a una asamblea permanente, se llegó aun acuerdo con la dirección del hospital, que se resume así: suspensión de concursos para inscripción en carrera administrativa respecto de funcionarios que estén desempeñando cargos previstos en ésta; la administración se abstendrá de declarar insubsistentes a sus funcionarios hasta tanto la ley no expida un mecanismo concertado de inscripción en carrera. Se adopta como modelo de contrato de trabajo a término indefinido el que rige para los hospitales de primero, segundo y tercer nivel de atención.

En el terreno disciplinario, la dirección del hospital desistirá de todas las acciones tendientes a sancionar a sus trabajadores por razón de la protesta, y no hará descuentos salariales por el mismo hecho. Por último, las autoridades se comprometieron a no tramitar demandas que pudieran encaminarse a la suspensión o cancelación de las personerías jurídicas de las asociaciones sindicales que participaron en el movimiento.

En el Hospital Militar
Después de un prolongado cese de labores que los trabajadores de este hospital habían promovido contra medidas privatizadoras, que además lesionaban sus derechos, se llegó a un acuerdo. El compromiso del hospital es reintegrar a los funcionarios despedidos, dar aplicación a la carrera administrativa como instrumento para garantizar la estabilidad y el mejoramiento de los salarios.

En ambos casos fue ejemplar la contribución a la lucha que nacionalmente se libra por la defensa de la salud pública y son precedentes para otros conflictos que se avecinan.

OTRO PELDAÑO EN LA UNIDAD OBRERA

En el marco de la lucha contra la injerencia gringa y el modelo neoliberal se celebró la fiesta de los trabajadores. Más de diez mil personas pertenecientes a las tres centrales desfilaron en Bogotá desde el Parque Nacional hasta la Plaza de Bolívar. En el resto del país las concentraciones fueron también multitudinarias. Estas movilizaciones fueron antesala del extraordinario triunfo de la USO y de las luchas que el pueblo boyacense intensifica para la defensa de la industria siderúrgica colombiana, de la cual Acerías Paz del Río es su empresa básica.

En La Dorada: FORO SOBRE IMPACTO DEL PROYECTO DE DESVIACIÓN DEL RÍO GUARINÓ AL RÍO LA MIEL

El Comité Intergremial de La Dorada y el Magdalena Medio, representando los gremios empresariales y laborales, corporaciones públicas, administraciones municipales, sector solidario, asociaciones de profesionales, centros de investigación, periodistas, comité de usuarios de servicios públicos y grupos ecológicos de la región, teniendo en cuenta las graves implicaciones que en los ámbitos físico, biótico y socio-económico traería para la región la aprobación y ejecución del proyecto de desviación del río Guarinó al río La Miel, promovido por la empresa Hidromiel S. A., ha decidido convocar el Foro Nacional sobre el Impacto Ambiental del Proyecto de Desviación del Río Guarinó, para el día miércoles 28 de mayo de 1997 a partir de las 9 de la mañana en las instalaciones del Club Campestre de La Dorada, Caldas.

Al certamen están siendo invitados: el ministro del Medio Ambiente, Eduardo Verano de La Rosa; representantes de las empresas Hidromiel S. A., Isagén, Chec, Empocaldas, Corpocaldas, Cortolima, Cormagdalena, Findeter, Cornare, CAR, Ideam, Defensoría del Pueblo, Procuraduría General de la República, Ecofondo; los gobernadores y presidentes de las asambleas departamentales de Caldas, Tolima, Cundinamarca y Antioquia: los alcaldes, personeros y presidentes de concejos municipales del centro del país; la Asociación de Municipios del Magdalena Medio; periodistas de los distintos medios de comunicación nacionales, regionales y locales, y expertos en la materia.

Firman la invitación Diana Rojas, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de La Dorada; Carlos Arturo Clavijo, director ejecutivo de la Federación de Ganaderos del Magdalena Medio; Oswaldo Elías Lambraño, alcalde de La Dorada; José Elín Duque, alcalde Puerto Salgar; Rubén Clavijo, director ejecutivo de Fendipetróleo, seccional Magdalena Medio; Marco Tulio Paniagua, presidente del concejo municipal de La Dorada; Julio César Guerrero, personero municipal de Puerto Salgar; Ernesto Espejo, personero auxiliar de La Dorada; Pablo Londoño, presidente del Comité de Ganaderos de La Dorada; Álvaro Bedoya Salazar, presidente de la CGTD, seccional Magdalena Medio; Norman Alarcón, del gremio de periodistas; Francisco Gómez, vocal control del Comité de Usuarios de Servicios Públicos de La Dorada; Eduardo Muñetón, director de Cedetrabajo de La Dorada; y Luis Octavio Gómez, por los productores agrarios.

El MOIR lamenta la desaparición del camarada Víctor Moreno: «ACTUÓ SIEMPRE DE ACUERDO CON SUS IDEAS»: YESID GARCÍA

Cumplimos un penoso deber: devolver a la tierra a un entrañable hermano de clase, un camarada conocido y querido por todo el Partido, un esclarecido luchador del pueblo. Al tiempo con la pena, experimentamos una satisfacción y un orgullo inmensos: el haber sido camaradas, el haber compartido causa, luchas y razón de vivir, con un hombre cuyo temple forjó la vida como a golpes de hacha sobre las maderas de esos árboles que pasan erguidos a través de centurias. Desde los lejanos y memorables días de sus inicios como dirigente de los obreros de la palma africana, hasta los recientes de su papel como conductor de las legiones de vendedores ambulantes, su trayectoria describió una línea de trazo firme, admirable, inspiradora.

La resonante huelga de Indupalma de 1971 fue su bautismo de fuego. Cinco largos años, junto con otros compañeros, fue confinado en prisión víctima de una acusación patronal tan infame como falsa. Cuando franqueó las rejas, lejos de haber sido doblegado por el cautiverio, empeñó sus energías en el combate contra la explotación, la opresión nacional y el atraso. En el joven Víctor, el castigo infligido hizo que brotara una voluntad de lucha tan dura o más que el pedernal.

Moirista ya por aquellos días, el Partido le organizó una gira nacional por instrucción de Francisco Mosquera, nuestro jefe de todos los tiempos. Se trataba de que nuestra corriente, y otros sectores del pueblo, conocieran y aprendieran de la ejemplar experiencia de aquel nuevo paladín de los trabajadores. Presidió así innumerables actos en ciudades y poblaciones pequeñas.

Vendría después aquel movimiento vivificante que esparció el MOIR por la geografía patria, que abrió surcos y creó escuela, el de los pies descalzos, como se le conoció entre nosotros. Víctor se apuntó desde el comienzo al nuevo impulso revolucionario. Al lado de numerosos cuadros se fue al campo a desbrozar caminos al trabajo partidario. Junto con su familia, en el sur de Bolívar, fue artífice de primera línea en la construcción de las cooperativas campesinas que proliferaron merced al esfuerzo y dedicación de muchos hombres y mujeres moiristas. Allí personificó la colaboración y alianza con la gente laboriosa del agro que los obreros de vanguardia como él han de efectuar sobre el terreno en aras de la orientación y la organización de la clase más avanzada. Aquel capítulo se cerró abruptamente en la vida de Víctor y del Partido, pues la violencia que por entonces se abatió sobre esas regiones nos obligó a replegarnos mientras pasaba el temporal.

En la capital del país, en medio del tumulto de las luchas callejeras del más numeroso y creciente de los destacamentos de los pobres de Colombia, el de los vendedores ambulantes, se desenvolvió el último tramo de la existencia de nuestro camarada. Las luces de su experiencia, su entusiasmo y constancia, y su compenetración con la línea del Partido, lo convirtieron en un cuadro clave de este frente de masas. Su aporte, tanto en el fortalecimiento de la organización de Sinucom en Bogotá como a escala nacional y en la vinculación a las tareas de la CGTD y del MOIR, debe calificarse justamente como invaluable.

Fue Víctor el más sencillo y terreno de los luchadores populares. Sin embargo, visto en perspectiva, su estampa se nos asemeja a uno de esos intrépidos marinos de leyenda de la antigüedad heroica o del descubrimiento del Nuevo Mundo. Poseyó la tenacidad de los viajeros de largo aliento, sin la cual quienes surcan rutas azarosas están condenados al desfallecimiento y naufragio. La fuerza interior que permitió ayer culminar travesías transoceánicas, hoy resulta imprescindible para perseverar en la máxima hazaña de todos los tiempos: la revolución de los proletarios modernos. Esa fuerza emanaba de Víctor.

El sometió su itinerario vital, el mapa de sus pasiones, la ubicación de su hogar, la suerte de sus hijos y de sus seres queridos, a las exigencias del rumbo que se había fijado. Hasta su último día lo animó la determinación invencible de servir al pueblo, a la nación, a los pobres del mundo. Jamás vaciló, vivió siempre acorde con su pensamiento. En tiempo alguno, epitafio tan luminoso fue más justo ni laurel más merecido en la tumba de un valiente: Se ha marchado un veterano del Partido, uno de los mejores comunistas. Que la estela imperecedera de su ejemplo nos inspire y nos guíe.

¡Hasta siempre, compañero Víctor Parra, como te llamabas en la inolvidable obra » La huelga» de Sebastián Ospina! ¡Hasta siempre, camarada Manyoma, como te decíamos en la Comisión Obrera Nacional del MOIR!

¡Hasta siempre camarada Víctor Moreno!

ROBERTO GERLEIN RECHAZA LA EXTRADICIÓN

(Apartes de las brillantes intervenciones del senador Roberto Gerlein, los días 7 y 13 de mayo, en la Comisión Primera del Senado, en el debate sobre extradición.)

Esta desconstitucionalización de la extradición en nada va a mejorar la imagen de Colombia, del gobierno, la imagen presidencial de quienes aspiren en los próximos debates. En nada nos va a servir como no sea para mostrarle al mundo que tenemos la misma capacidad de genuflexión de otras naciones de Latinoamérica (…)

Yo creo que los países latinoamericanos están siendo objeto de un maltrato horrendo de las superpotencias, de un maltrato político, económico, cultural, diplomático. No hay orden de la existencia en el cual las potencias industrializadas no intraten a las naciones del Tercer Mundo o del Grupo de los 77 presidido por el señor Samper. Somos la mofa y la befa cotidiana de las potencias, sin que haya de parte de los gobiernos, de parte de los Congresos, un gesto yo no diría de independencia, ni siquiera de autonomía, frente a lo que se decide por nosotros y para nosotros en otras latitudes.

El tema de desconstitucionalizar la extradición nos viene de afuera, nos ha sido impuesto, no nació ni del corazón ni del sentimiento de los colombianos, entre otras cosas, señor ministro, yo no he visto una sola protesta por la prohibición de la extradición. Por el contrario, lo que dicen las encuestas públicas es que la nación es adversa a ella, y es adversa a ella porque sienten que nos la han colocado a horcajadas sobre los hombros. Nosotros vamos de jamelgo y son otros los que van de jinete en la dirección de este proceso.

El desastre que el mundo vive por el consumo de alucinógenos, depende, en mi sentir, única y exclusivamente de la demanda, y en estos periódicos que yo leía el domingo se nos dice por parte de funcionarios oficiales de los Estados Unidos que la demanda de ese país se mueve en el orden de los 55 mil millones de dólares en alucinógenos sin contar los miles de millones de dólares que vale la demanda de Europa, África. Asia, Australia y Oceanía.

García Márquez decía en cierta época, cuando todavía no tenía visa, que la venganza de estos pueblos era suministrar las drogas que ese país exigía. Si nosotros estamos a dos horas de Miami, pónganse a pensar si el cúmulo de desastrados que existe en Colombia por falta de empleo no va a sembrar hoja de coca. El presidente Clinton decía en ciudad de Méjico que con sólo 5% de la población de su país de 300 millones de habitantes, ellos demandan 35% del consumo universal de alucinógenos. No son la oferta del Caribe ni la oferta colombiana las causantes del desastre que vive el mundo por el consumo de drogas heroicas.

Pero ni la extradición, ni el golpe a los narcotraficantes, y ojalá sea perdurable y fuerte, nada absolutamente nada de las medidas punitivas de tipo legal que hemos aprobado van a servir para erradicar de Colombia este desastre, mientras haya quienes estén en disponibilidad de pagar no sé cuantos dólares por un gramo de cocaína para sorberlo en las fiestas que se dan en las embajadas, en las grandes mansiones de la capital americana. Porque ésta es una diversión de ricos, de la clase dirigente, de los que tienen cuentas en el exterior y en el interior. Ésta no es una diversión de pobres, para los pobres es el bazuco y la muerte.

Yo me siento arando en el mar, y edificando en el viento. Quiero leerles un párrafo de El Heraldo de Barranquilla que se refiere al viaje de Clinton: «No hay ninguna razón para esperar milagros de este viaje. América Latina ha interpretado como ataque directo tres decisiones unilaterales de los Estados Unidos: la ley Helms-Burton, que sanciona el comercio de terceros países con Cuba: la reforma de la ley de inmigración que acelera las deportaciones de Estados Unidos, y el proceso de certificación que juzga y castiga a otras naciones en su lucha antinarcóticos». ¿Ustedes creen que un país que veta a los inmigrantes extranjeros, tiene alguna preocupación por ellos? El país que les da culata para que se vayan, que elige a quienes son partidarios de la xenofobia, que ha escrito libros como La curva de la campana para demostrar que el cuociente de la inteligencia americana ha descendido como consecuencia de la presencia multitudinaria de hispanos y de negros, ¿ustedes creen que esa nación va a otorgar el debido proceso a los extraditados hispanos y mucho menos a los extraditados colombianos? Yo no lo creo. Ustedes sí, yo no.

El gobierno no está aquí defendiendo la Constitución, no está en la lucha contra el crimen internacional. Está cruzando de rodillas los caminos de los todopoderosos internacionales y locales.

La extradición es un asesinato, es cruel. Por cualquier irregularidad habrá colombianos extraditados a marejadas.

El MOIR lamenta la desaparición del camarada Víctor Moreno: «TUS BANDERAS SEGUIRÁN ONDEANDO»: JORGE SANTOS

Rodeado de centenares de banderas rojas, de esas mismas que tus hábiles manos elaboraban para que orgullosos las empuñaran tus compañeros de toda la vida, te devolvemos a la tierra como culminación de un brillante periplo de 27 años defendiendo las ideas de la clase obrera, expandiéndolas por toda Colombia, enseñando con tu ejemplo las virtudes de un comunista.

Perteneciste a la primera generación de dirigentes obreros que hizo suya la gigantesca tarea, propuesta por Francisco Mosquera, de construir el partido de los proletarios en nuestro país. En 1971 asumiste con valor las consecuencias de tu compromiso con los trabajadores de Indupalma, y el efecto de la represión que soportaste, fue templar el acero de tu personalidad y ganarte para la causa revolucionaria el respeto y el cariño de miles de obreros y estudiantes.

Participaste de nuestra primera «gran marcha» hacia el campo, siempre en la vanguardia del Partido, y la Serranía de San Lucas fue testigo de tu gesta. En Montecristo, sur de Bolívar, por siete años, adelantaste las tareas de la organización campesina y cooperativa, construiste partido en una zona vital de la geografía patria, hasta que los cambios políticos desfavorables llevaron allí a sectores que a la fuerza impusieron su hegemonía.

La forzosa retirada te colocó de nuevo en el centro del país. Fácilmente, como lo sabías hacer, te integraste a los trabajadores de la economía informal a quienes aportaste tus luces y tu experiencia. Abrazaste entusiasmado la tarea de construir, con otros sectores sindicales, una central obrera democrática y consecuente. La CTDC te contó entre sus fundadores y cuatro años más tarde, en medio de la alegría por la victoria de los trabajadores de Telecom, fuiste de los portadores de la buena nueva, el nacimiento de la CGTD, como fruto del proceso unitario más importante en la historia del sindicalismo colombiano.

Jamás te intranquilizaste cuando el cielo se oscurecía y se desataban las tormentas internas. Fuiste el más fraternal, pero tu olfato de clase percibía con facilidad de dónde provenían los malos olores y. por ello siempre cerraste filas al lado de las posiciones más avanzadas. En ese terreno tampoco perdías la paciencia, pero eras implacable en la crítica, si de principios se trataba.

Camarada Víctor Moreno: fuiste de los mejores, fuiste un comunista. Tu vida y tu lucha serán enseñanzas que recogerán miles y miles de revolucionarios para hacerlas inmortales.

¡Hasta siempre, camarada Víctor Moreno!

¿Exige la extradición?: ¡ESTÁ SERVIDO, SU MAJESTAD!

Estados Unidos, so pretexto del combate al narcotráfico, ha venido aceitando toda su maquinaría intervencionista. Sus imposiciones se agigantan y cubren los más disímiles campos

Por Esperanza Lozano Castillo

En cumplimiento de la agenda Frechette, la Comisión Primera del Senado acaba de aprobar la extradición de colombianos para ser juzgados en el exterior, de hecho en los Estados Unidos. Los señores Samper y Serpa, dejando a un lado las actitudes remolonas, apremian al parlamento a obedecer las órdenes imperiales. El ministro del Interior, antes de dejar el cargo para lanzarse a la campaña presidencial, se afana por mostrarle al gobierno norteamericano que tiene en él a otro obsecuente servidor. Ya lo había demostrado cuando llamó al Congreso a dejar de lado todo escrúpulo jurídico para aprobar la ley de extinción de dominio. Desde luego, el proyecto se discute en medio de la vocinglería de los grupos monopolistas que claman porque se apruebe lo que sea con tal de satisfacer al Tío Sam.

Estados Unidos, so pretexto del combate al narcotráfico, ha venido aceitando toda su maquinaria intervencionista y sus imposiciones se agigantan a diario y cubren los más disímiles campos.

Las naturalezas extremadamente dúctiles del Presidente y su ministro estrella se han hecho patentes en los diversos episodios de este drama. El mandatario, que hoy clama por la extradición, llegó a hablar de condicionarla a una acción conjunta de múltiples países contra el tráfico y el consumo de estupefacientes. Y Horacio Serpa, quien en 1989 se opuso a que el tema de la extradición fuera sometido a un plebiscito, consciente de que por ese camino sería rechazada, dos años después, y acomodándose al clima imperante, dijo en la Asamblea Constituyente: «En cambio de entregar a los nacionales a una justicia parcializada, que se ejerce contra nuestros compatriotas en el exterior, preferimos juzgarlos nosotros porque así podemos ofrecerles garantías».

Ahora su afán consiste en cumplir los «compromisos del gobierno» y ceder a las presiones de Norteamérica. A la vez que pide garantías legales para sí, frente a las acusaciones por la financiación de la campaña presidencial de 1994, auspicia la entrega de colombianos a tribunales extranjeros que no les respetarán ninguna. Por ello sus aspavientos de desobediencia no logran ocultar su verdadera actitud de cumplir punto por punto los mandatos del gobierno de la superpotencia.

El Tratado no está vigente
Los 18 años transcurridos desde la firma del Tratado del 14 de septiembre de 1989 sobre extradición, dejan al desnudo una oprobiosa suma de actos de intromisión del imperialismo en nuestros asuntos internos. El instrumento fue pactado en el momento en que Estados Unidos, liderado por Reagan, ponía al orden del día la recuperación de la horadada influencia en su patio trasero.

Como fue señalado en su momento, el mencionado acuerdo infringía normas tutelares del derecho burgués. Mencionemos algunas de las más importantes: la imprecisión de los delitos a los cuales podría aplicarse; la violación de la retroactividad de la ley penal, ya que ésta se aplicara a los delitos cometidos antes y después de la fecha de entrada en vigencia del tratado; desconoció igualmente el principio de reciprocidad, puesto que permitió penas superiores a las existentes en el país. Otro ejemplo es el de los castigos pecuniarios, que en el régimen norteamericano contempla la confiscación de toda clase de bienes de los condenados sin diferenciar forma de adquisición u origen, cuestión inexistente en casi todos los regímenes legales contemporáneos, incluido el nuestro.

Además, el convenio excluía la intervención del Ministerio Público, y eso que se trataba de un hecho de semejante significación sobre la suerte de las personas. Se estableció una «extradición simplificada» que pretermitía las formalidades para concederla cuando el reo «esté de acuerdo».

Dado que las leyes que buscaban aprobar el tratado de extradición fueron declaradas inexequibles, y que posteriormente aquella fue elevada a prohibición constitucional, el gobierno estaba en la obligación de denunciar el convenio, para evitar la ambigüedad. Como jamás lo hizo se ha mantenido la inseguridad jurídica lo cual les permite jugar con las interpretaciones.

Los presidentes burlan la ley
Durante los gobiernos de Betancur. Barco y Gaviria, pese a los impedimentos jurídicos, se hicieron múltiples entregas de nacionales. Sin esperar el pronunciamiento de la Corte Suprema sobre la legalidad del tratado, Betancur, en abril de 1984, tras el asesinato de Lara Bonilla, comienza a extraditar colombianos. El 12 de diciembre de 1986 fue declarada inexequible la ley 27 de 1980, aprobatoria del tratado, pues había sido sancionada por el ministro delegatario Germán Zea, y no por el entonces presidente Turbay, como era condición sine qua non. Barco, a los dos días, y para burlar el concepto de la Corte, cuyo acatamiento era obligatorio, produjo la ley 68 de 1986, cuyo contenido era el mismo de la ley 27. Esta avivatada se llevaba de calle la obligación de volver a presentar al Congreso la ley, como lo observó el máximo tribunal al declararla anticonstitucional. Amparado en su esperpento, envió a Carlos Ledher a los Estados Unidos el 4 de febrero de 1987. Empero, la complaciente Sala Penal de la Corte le había abierto un boquete el 7 de febrero del mismo año, señalando que negada la ley aprobatoria se revivía la vigencia de antiguos tratados de extradición que rigieron con Estados Unidos: la Convención Recíproca de Extradición de Reos de 1888, la Convención Multilateral de Montevideo de 1933 y la Convención Suplementaria de 1940.

Barco, basándose en la de Montevideo, dispuso, por orden de estados Unidos, la detención de Pablo Escobar con el fin de extraditarlo. Pero el Consejo de Estado señaló la improcedencia de aplicar la mencionada Convención porque, a la luz del derecho internacional, el Tratado de 1979 mantenía su vigencia por no haber sido denunciado por ninguno de los contratantes, aunque era inaplicable internamente en nuestro país debido a la falta de aprobación parlamentaria.

Horas antes del asesinato de Galán, el 18 de agosto de 1989, Barco, dócil, se decidió por el curalotodo de los regímenes oligárquicos, el estado de sitio, reviviendo la extradición por «vía administrativa», a fin de obviar el concepto de las Cortes.

La Corte Suprema, el 3 de octubre de 1989, se opuso a utilizar el 121 y acogió el concepto del Consejo de Estado sobre la vigencia del tratado bilateral a pesar de no poderse aplicar.

Barco, para quien sus tribunales eran los del Norte, procedió a extraditar violándoles a los acusados todo derecho, incluido el debido proceso.

Gaviria inicia su mandato extraditando a tres colombianos de acuerdo con la «doctrina Barco», pero simultáneamente inaugura la acomodaticia política, también dictada por el imperio, de «sometimiento a la justicia».

A través del decreto 2047 ofrece no extraditar, a cambio de la confesión de delitos cometidos antes del 5 de septiembre de 1990 y de la entrega de algunas propiedades. Así se inician las complacencias con Escobar, hasta que la Carta de 1991 prohíbe la extradición, todo con el beneplácito de los Estados Unidos. Curiosamente, en los días de Gaviria, éste y los gringos aprobaron reducir las penas y que la Constitución negara la extradición. Ahora exigen que se aplique retroactivamente y que los castigos sean severos.

La Convención de Viena
Los defensores de la extradición han querido basarse en las Convenciones de Viena de 1961, 1971 y 1988, suscritas por Colombia. Lo que no mencionan es que la última fue ratificada por el país mediante la ley 67 de 1993, con las siguientes reservas y declaraciones:
1. La prohibición de extraditar colombianos por nacimiento.

2. No imponer penas de confiscación de bienes

3. El país no se considera obligado a invertir la carga de la prueba.

4. Las autoridades judiciales son autónomas para conocer de la investigación y juzgamiento de los delitos.

Las declaraciones de Colombia fueron:

1. No se obligará a adoptar medidas legislativas, judiciales, administrativas o de otro carácter, que vulneren o restrinjan su sistema constitucional y legal o vayan más allá de los tratados en que sea parte contratante el Estado colombiano.

2. La erradicación del cultivo de la coca debe armonizarse con: desarrollo alternativo, derechos de los indígenas, protección del medio ambiente y trato equitativo a las exportaciones de productos agrícolas.

3. Se tendrá en cuenta la política de sometimiento y colaboración de acuerdo con la ley penal.

4. La cooperación judicial recíproca no será concedida cuando se menoscabe el interés público.

5. Mantener la prescriptibilidad penal.

6. En cuanto a la adopción de «medidas más estrictas o rigurosas» el gobierno no puede tener más facultades de las que otorga la Carta.

7. Colombia no acepta la interdicción marítima.

8. Considera contrario a los principios cualquier acto de secuestro o privación ilegal de la libertad de las personas dentro de un Estado para hacerlas comparecer ante los tribunales de otro.

9. Que no se vulneren las garantías constitucionales en la remisión de actuaciones judiciales de tipo penal

El entreguismo de Samper
Así pues, la Convención de Viena no obliga a la extradición de colombianos. Pero vale la pena destacar que el gobierno de Samper ha batido todas las marcas del entreguismo. Las reservas y declaraciones consignadas en dicha Convención han sido echadas atrás en las distintas reformas con las que el samperismo ha querido complacer a sus amos: se invirtió la carga de la prueba mediante la legislación sobre enriquecimiento ilícito; la prohibición de confiscar bienes desapareció con la extinción del dominio; se aprobó el aumento de penas; se autorizó el abordaje de embarcaciones colombianas por parte de la marina norteamericana: v se firmaron tratados de «cooperación judicial», que subordinan ]ajusticia colombiana ala extranjera.

Finalmente, vivimos el proceso de imposición de la extradición, que con toda seguridad terminará por aprobarse con retroactividad, sin condicionamiento ni garantía alguna, tal como lo exige el embajador Myles Frechette, y lo promueven individuos de la calaña de López Michelsen, Gaviria y Valdivieso.

El MOIR siempre se ha opuesto a que el país se convierta en un refugio de delincuentes, y por eso no rechaza por principio la extradición. Pero lo que está en marcha es un gigantesco atropello a la soberanía y la negación de los más elementales derechos democráticos. Por eso consideramos que denunciar esta urdimbre colonialista es tarea de primer orden para todos los patriotas.

El MOIR lamenta la desaparición del camarada Víctor Moreno: SENTIDO ADIOS DE LOS COMPAÑEROS DE SINUCOM

Intervención de Manuel Alfredo Rubiano M., presidente del sindicato

Agradecemos estos gestos de solidaridad de todos los presentes al acompañar hoy a Víctor a su última morada.

Ahora, cuando te damos la despedida, nuestro dolor convertido en fuerza rememora tu periplo vital y se proyecta como estela luminosa, en la promesa de continuar trasegando la senda que contribuiste a diseñar y a forjar con tu invaluable ejemplo.

¿Acaso podremos olvidar la imagen de ese dirigente proletario, desafiando el poder económico y político de los poderosos, armado de esa buena nueva de construir organización sindical y el partido de los proletarios, reclamando los sentidos derechos de los trabajadores, teniendo en la mira no sólo las reinvindicaciones inmediatas, inscribiendo los combates en el horizonte de la histórica contienda por la liberación nacional, el progreso de la patria y el bienestar de las mayorías?

En Indupalma escribiste con heroísmo, por encima de la represión y la cárcel, una de las más brillantes páginas de la lucha de los trabajadores colombianos por su dignidad y su liberación definitiva.
Después de haber probado tu arsenal ideológico y político, no desmayaste ni un instante, aun en los momentos más difíciles, para expandir las enseñanzas del Partido por todos los rincones de la patria, enarbolando como enseña tu propio ejemplo.

Donde quiera que las tareas políticas y sindicales requirieron tu presencia, allí acudiste con prontitud rubricando en todo momento tu profundo compromiso con la causa de los humildes.

Tu última trinchera la escogiste en el seno de los trabajadores informales y en las tareas emanadas de la construcción de la Confederación General de Trabajadores Democráticos, CGTD.

Desde allí compartiste con las masas las afugias de una lucha sin cuartel por el derecho al trabajo, en resistencia gloriosa frente a las arremetidas reconolizadoras del imperialismo estadounidense y de los serviles representantes del neoliberalismo.

Tus camaradas del MOIR, tus compañeros de Sinucom, tus amigos, te decimos doloridos: hasta siempre.

Por aquellos avatares de la vida, difíciles de explicar, la muerte te arrebató al culminar una significativa jornada en el proceso de unidad de los trabajadores, en una de las fechas más significativas, el 1° de Mayo.

Ejemplar triunfo de la USO: ECOGAS SE GANÓ PARA LA NACIÓN

Por Gustavo Triana

Los cinco mil proletarios petroleros, bajo la dirección de la Unión Sindical Obrera, USO, acaban de arrancarle al gobierno un acuerdo que lo compromete a que Ecogas, la empresa que se creará para ocuparse del transporte y la comercialización del gas, hará parte de un grupo empresarial encabezado por Ecopetrol, y que no será privatizada.

Mientras los altos funcionarios del Estado, las distintas corrientes políticas de las clases dominantes, los cuatro o cinco grupos monopolistas colombianos y los gremios empresariales, emulan en asumir comportamientos apátridas, este destacamento del obrerismo hace de la defensa del patrimonio nacional su primera reivindicación.

El asunto no es de poca monta. En el subsuelo colombiano en Casanare, Guajira, Sucre, Santander y Meta, se encuentran reservas de gas suficientes para el consumo colombiano durante los próximos treinta años. La demanda interna crece aceleradamente. Hoy un millón de hogares se abastecen de este combustible y con el Plan de Masificación, la cifra llegará a tres millones.

Se utiliza también, y de manera creciente, en la generación eléctrica, la petroquímica y la industria. A cargo de Ecopetrol y del Ministerio de Obras Públicas se construyeron dos mil kilómetros de gasoductos, con un costo superior a los 1.200 millones de dólares. La petrolera estatal lo extrae de los pozos y lo compra a las empresas asociadas, y ella misma lo comercializa.

El negocio es de aquellos que les gustan a las multinacionales: la rentabilidad es alta, los riesgos mínimos, el consumo aumenta y las inversiones más costosas ya fueron hechas. Por ello los monopolios extranjeros y sus alzafuelles, como Rodrigo Villamizar, predicando contra el para ellos odioso monopolio estatal, se lanzaron a despojar a Ecopetrol de los renglones del transporte y la comercialización del gas. En sus planes figuraba que Ecogas le compraría a Ecopetrol los activos necesarios para las actividades propuestas por 400 millones de dólares. 80% de su valor en los libros, y con un plazo de 30 años. Mediante la adquisición de acciones de Ecogas, las multinacionales se adueñarían, a precio de quema, de este jugoso renglón y darían un paso firme en el despresamiento de Ecopetrol.

Pero los cálculos de los magnates fallaron por la valiente lucha de los trabajadores, quienes le cerraron el paso a esa maquinación.

Las negociaciones laborales empezaron en Ecopetrol el 10 de enero. Los objetivos de la USO estaban definidos con una claridad meridiana, y las reivindicaciones patrióticas prevalecían sobre las salariales. El punto primordial era la defensa de la empresa, a la que el gobierno viene debilitando no sólo mediante políticas que buscan desarticularla, como en el caso de Ecogas, arriba explicado, sino también acudiendo a la asfixia presupuestal. Señalemos al respecto que del año 1996 al 2000 son indispensables 5.300 millones de dólares para invertir en las áreas de exploración y producción, en adecuar y ampliar las refinerías y oleoductos y en la investigación. En el presupuesto nacional sólo se le asignaron 4.500 millones, siendo que Ecopetrol aporta al erario sumas muy considerables. En 1995, contando regalías, subsidios, impuestos y utilidades. contribuyó con más de dos billones de pesos, de los cuales dispuso el gobierno. El desplume oficial a la empresa llega al extremo de echar mano de los dineros provenientes del endeudamiento, argumentando la reducción del gasto público. Echando atrás tan nefasta política, en la negociación la USO arrancó un acuerdo para que se dote a Ecopetrol de los mecanismos financieros y de la autonomía que exigen las inversiones proyectadas, para lo cual se obtuvo el compromiso de los ministerios de Hacienda y Minas.

Otros puntos importantes de lo convenido se refieren a las garantías legales para que la lucha social, y en particular la de los trabajadores petroleros, no continúe amenazada por métodos fascistas, como la justicia regional.

La USO consiguió también un alza de salarios de 22%, cuatro puntos por encima de la oferta gubernamental, igualmente logró la vinculación a la planta de la empresa de 380 trabajadores temporales, y el compromiso de proveer los cargos que se provoquen por ascensos a nómina directiva.

Los demás aspectos del pliego de peticiones se resolvieron con avances significativos en derechos para el sindicato, recreación, educación, vivienda y prima convencional, y la integración a Ecopetrol de los trabajadores de la concesión Cocorná, que recientemente revirtió al Estado. De otra parte, se acordó una comisión paritaria que en tres meses de trabajo procurará resolver la vinculación de los 1.800 temporales que desempeñan labores propias y permanentes de la industria.

Lucha de masas, condición del triunfo
Pero vale la pena destacar que estos éxitos son el fruto de orientaciones que constituyen verdaderas enseñanzas para el movimiento obrero. La lucha se desarrolló con plena conciencia de los objetivos del imperialismo, lo que hace que el sindicato no sea presa fácil de las añagazas del gobierno.

El país vio una dirección obrera unificada alrededor de metas precisas. En ningún momento se abandonó la línea de masas y los esfuerzos de la dirigencia se concentraron en conseguir la comprensión y el respaldo de la base obrera, la cual participó con entusiasmo en las jornadas. Se logró el compromiso de las subdirectivas, en un grado tal que no se conseguía desde 1981.

Desde antes, durante los siete días del paro estatal de febrero, por ejemplo, se conformaron comités de huelga en todas las dependencias, se organizaron grupos de activistas y los operadores de los oleoductos y la refinería bajaron la producción. A lo largo del conflicto laboral, los obreros llevaban ropa, alimentos y útiles de aseo a los sitios de trabajo para estar en disposición de tomarse las instalaciones en el momento en que se diera la orden de huelga. El acierto de la dirección y la unidad y la determinación de los obreros obligaron al gobierno a ceder en puntos de vital importancia y a mantenerse en las conversaciones sin pretender convocar el tribunal de arbitramento, a pesar de haberse vencido las etapas legales.

Para este resonante triunfo, jugó un papel destacado la presencia permanente de las tres centrales obreras. CUT, CGTD y CTC, y del Comando Nacional Unitario.

La USO se preocupó también por ganar el apoyo de otros sectores del proletariado y del resto de la población. Se mantiene en contacto con el concejo de Barrancabermeja, ha llevado sus puntos de vista al parlamento, y a los cuatro vientos ha desenmascarado las políticas neoliberales y proimperialistas del régimen.

Punto fundamental del acuerdo
La Empresa Colombiana de Gas, Ecogas, será una empresa industrial y comercial del Estado colombiano, con personería jurídica, autonomía administrativa y financiera y patrimonio propio, que constituirá un grupo empresarial liderado por Ecopetrol en los términos que establece el Código de Comercio, vinculada al Ministerio de Minas y Energía, para todos los efectos legales.

El presidente y los miembros de la junta directiva de Ecogas, la cual será presidida por el ministro de Minas y Energía, serán designados por el presidente de la República.

La ley que cree la Empresa Colombiana de Gas, Ecogas, no contendrá ningún mecanismo de privatización ni de conversión a sociedad accionaria o por cuotas de interés.

Firman
Antonio Urdinola, presidente de Ecopetrol, y Hernando Hernández, presidente de la USO
Coponentes del Senado: Hugo Serrano G, Amílkar Acosta y Álvaro González.
Comisión de la Cámara: Julio César Rodríguez, Octavio Carmona. Juan José Chaux y Albino García Fernández.

Testigos: Rodrigo Villamizar Alvargonzález, ministro de Minas y Energía; Horacio Serpa Uribe, ministro del Interior, y Luis Eduardo Garzón, presidente de la CUT.