LA COSTA ATLÁNTICA CONDENA A LA SED

Más de cincuenta poblaciones de la Costa se encuentran abocadas a vivir sin agua potable ante la indiferencia y los serruchos de institutos oficiales de fomento y las empresas de servicios públicos. Incontables marchas de ollas vacías recorren pueblos y veredas al grito de “¡agua, agua!” y su pedido recibe por toda respuesta vagas promesas o tropas.

En Maicao, después de una semana de sed, muchos bebieron aguas contaminadas, lo que ha generado epidemias de tifo y difteria entre los niños. En las calles se ven largas colas bajo el sol y entre el polvo, de gente que pagan cinco pesos o más por una lata de agua. El pasado 8 de febrero los habitantes de Maicao realizaron una gigantesca manifestación de protesta, y a pesar de los arrestos y abusos de las autoridades, ahora preparan un paro cívico.
Sobre el Magdalena

A orillas del ría Magdalena, donde los efectos de las trágicas inundaciones que describimos en nuestro número anterior todavía repercuten, las poblaciones enfrentan ahora la sequía al comenzar el verano.
En muchas poblaciones del Atlántico, la gente se ve forzada a ir hasta Barranquilla por agua. Córdoba, Sucre y el sur de Bolívar, enfrentan racionamientos de más de un mes, mientras en Montería se declaran en quiebra la s Empresas Públicas sin terminar un acueducto iniciado en 1954 con cuantiosos y renovados aportes. La inmoralidad llega a límites escandalosos en todos los niveles del gobierno.

El pueblo exige solución

En muchas localidades, entre ellas Puerto Colombia, Baranoa, Manatí, y Sabanalarga, se han producido choques con las fuerzas represivas que fueron enviadas a impedir la protesta. El pueblo pone de presente una vez más que incluso para pedir algo tan necesario y elemental como el agua, se ve precisado a combatir el “mandato de hambre”.

A eso de las 3 de la tarde del miércoles 4 de febrero, los gigantescos camiones de carga, los buces de pasajeros y automóviles que rodaban tranquilamente por la carretera de La Cordialidad rumbo a Cartagena, tuvieron que frenar inesperadamente a la altura del Municipio de Galapa, a 20 minutos de Barranquilla. Los sorprendidos conductores se apearon para averiguar la causa del trancón. Descomunales troncos de árboles cortados a golpe de hacha, llantas, pedazos de vidrio, tachuelas, ramas, etc., formaban una inexpugnable fortaleza que bloqueaba completamente el ancho de la vía.

Un oficial burlado

Era la culminación del drama de desespero y angustia de 10.000 habitantes del municipio, obligados a recurrir a esta medida para protestar: hacia más de un mes que a Galapa no llegaba una gota de agua. Y comenzaba otro habitual episodio. Más rápidamente de los que tarda el agua en correr por los tubos de los acueductos de la Costa Atlántica, arribaron los camionados llenos pero esta vez de otra clase de carga: de policías y soldados. El oficial a mando les ordenó despejar la vía. Así se hizo. Cuando los vehículos se disponían a reemprender su marcha, se detuvieron nuevamente. Las gentes habían levantado dos barricadas más. Nueva limpieza del camino y otros dos bloqueos. Y así durante toda la noche.

Tras las promesitas…

Al amanecer, cuando nuevos y más grandes troncos y mil objetos más seguían bloqueando el paso, y la decisión y número de los pobladores crecían con furia de las llamadas llantas, aparecieron más refuerzos policiales y del ejército. “¡Dispérsense, levanten el bloque!”, mandó el subcomandante de la policía del Atlántico. “¡Nuestro movimiento es justo, no podemos vivir sin agua; queremos agua, no policías!”, respondió el pueblo al unísono. El esbirro, nervioso, gritó: “¡Tranquilícense, el carro de bomberos repartirá agua hoy en todo el pueblo!” Y la masa: “¡Eso es otro engaño, no nos moveremos de aquí!”. La culata, el bolillo y la patada artera no se hicieron entonces esperar. La respuesta popular tampoco. Los pobres se defendieron y sacaron a relucir la bravura producida por penas milenarias, replegando a los represores. No obstante, éstos, armados hasta los dientes irrumpieron salvajemente en el pueblo.

Una “campaña cívica de las fuerzas del orden”

“Los soldados y policías se metían en nuestras casas, nos pegaban y amenazaban. En la cada de don Pepe, el ejército abrió la puerta a patadas. Él estaba debajo del camión haciéndole unos arreglos; uno de ellos lo sacó y a punta de culatazos le dejó la pierna morada, narró un galapero con el fragor de la batalla todavía en su rostro.
Ramón Eduardo Gómez cuentan: “Son más de 20 heridos. Nosotros estábamos sentados como a dos cuadras de donde se estaban haciendo las barricadas, cuando los policías empezaron a insultarlos y a punta de garrote nos obligaron a subir a la patrulla. También subieron a una señorita, a la que pegaron e insultaron. Como protestamos por el atropello nos pegaron más duro. A ella la tiraron sola en la mitad de la carretera. A nosotros nos dejaron a media noche en Sabanalarga. Algunos vecinos salieron a buscarnos porque temían que nos mataran sin que nadie se diera cuenta. De todo esto fuimos a darle queja al alcalde. El no dijo nada. Nosotros temíamos todo el derecho de protestar. Nadie aguanta dos meses sin agua. Además, era una manifestación organizada, no tenían porqué echarnos a la policía y el ejército encima”.
“Una romería de pequeños ataúdes blancos”

Desde tiempos inmemoriales, Galapa ha carecido de un servicio, normal de agua. Lo que sí es cumplido y con recargos por demora, son los cobros. El líquido es bombeado cada tres días, cada semana o cada mes. Sus habitantes siempre dejan los grifos abiertos y con el primer goteo, así sea a media noche como casi siempre ocurre, corren a llenar ollas, canecas y albercas, porque saben que al rato se les suspender. Y nunca saben cuándo vuelve.
En esta ocasión, la ausencia llevaba más de dos meses en los barrios retirados del centro. La gente tuvo que comprar a $1 ó $2 una lata o traer aguas estancadas de pozos o lagunas cercanas. “Los que más sufren son nuestros niños –comenta una señora. Cuando empieza a faltar, mueren uno o dos diariamente, pero cuando pasan los días y no llega ni una gota, se forma una verdadera romería de pequeños ataúdes blancos alrededor de la iglesia”, Otra señora enfurecida agrega: “Aquí siempre nos toca protestar a la fuerza porque las autoridades tienen oídos sordos. Si uno va con su olla en busca de agua a una laguna, lo detienen porque se mete en lotes que no son de su propiedad. ¿Qué hacemos entonces? Cuando nos mandan agua parece que nos la dieran en gotero: no alcanza para nada”.

“Cada vez que hacemos paro llega el agua”

“La disculpa que siempre nos dan es que los tubos se han roto. Pero ¡Qué va! eso es pura sinvergüenzura de la administración. Si fuera en verdad daño de la tubería, no se podría arreglar tan rápido. Pero ya ve, cada vez que hacemos para llega el agua, como para calmarnos un tiempito, porque luego es la misma vaina, cada mes o cada semana”, afirma un galapero, y su esposa complementa: “En otras ocasiones por lo menos venían carrotanques a vendernos el agua. Esto era duro para nuestros pobres presupuestos porque no la vendían hasta a $2 el galón y necesitábamos por lo menos 30 galones diarios para tener seguros los teteros de los niños. Esta vez el alcalde decretó un impuesto de $20 para los carrotanques y por eso no volvieron”.
Al día siguiente del movimiento llegó el agua a Galapa, pero con muy baja presión. Hace dos años, cuando el pueblo, enardecido por el problema realizó otro paro cívico ocurrió igual: al otro día, como por encanto, llegó el agua. Pero al mes, el conflicto seguía igual.

Los terratenientes son los culpables

Como responsables director de sus desgracias, los galoperos no vacilan en sindicar a los terratenientes de la región: “La tubería del acueducto atraviesa tierras de grandes terratenientes, y éstos, para llenar sus represas particulares rompen los tubos”. En 10 años ninguna autoridad ha movido un dedo para ponerle coto a esta situación. El alcalde, como en esta ocasión, se esconde, y la gente sigue con la garganta seca, viendo morir a sus hijos por la sed y las infecciones.

Algún día nos le va a alcanzar toda el agua

Galapa es tan sólo una expresión del gravísimo problema de servicios públicos que afronta la casi totalidad de los municipios de la Costa Atlántica. Allí, la venta de agua al menudeo se ha institucionalizado y la población tiene que destinar mensualmente de $700 a $900 para comprar los 20 o 30 tarros que diariamente necesita para sobrevivir. En las misma Barranquilla, la mitad de sus habitantes están obligados a pagar por el agua o a perecer de sed… al lado del río Magdalena. En Baranoa hay barrios que hace seis meses no ven el líquido. A éstos se suman Santo Tomás, Sabanalarga, Galapa y otros, para no mencionar sino algunos municipios del departamento del Atlántico.
Algún día, no muy lejano, no alcanzará toda el agua para apagar el incendio abrasador que prenderá el pueblo colombiano para conseguir el agua y la dignidad, el pan y el techo, el trabajo, la felicidad y el poder, en un país nuevo y distinto.

1976 COMIENZA CON AGUDOS CONFLICTOS DE CLASE

16.000 trabajadores levantan en la actualidad las banderas de la huelga y miles más la anuncian para los próximos días, en lo que constituye un inicial y positivo balance de las luchas obreras en 1976. Mientras Vanytex, Calzado Andino, Ladrilleras Flam de Girardot y centenares de mineros del carbón en Cundinamarca continúa en paro, 3.000 obreros antioqueños saludan el nuevo año entonando canciones de combate en Coltepunto, Apolo, Grulla, Indurrajes, Hotel Bolívar y M.I. Químicos, arribando estos últimos a los 100 días de huelga. Con derroche de valor, los trabajadores del Ingenio Riopaila persisten en su prolongado movimiento, desafiando la fuerza bruta que ha querido imponer a toda costa el gobierno continuista del “mandato de hambre”, fiel intérprete de la familia Caicedo–González, propietaria del Ingenio.

He aquí la “policía laboral” del gobierno, que se definiera un alto funcionario del Ministro de Trabajo: en ese tipo de movimientos “la solución de la situación está en manos de los ministros de gobierno, justicia e instituciones competentes en materia de orden público” (“El Tiempo”, febrero 3/76).

4.500 profesores en el Departamento de Nariño sostienen un paro indefinido. El 6 de febrero realizaron una multitudinaria “Marcha de los Parias”. También declararon la huelga los maestros de enseñanza medio de Boyacá agrupados alrededor de Aspenboy, mientras que en el norte del Valle, miles de trabajadores de la educación asociados en Acpes desarrollaron paros escalonados de 48 horas.

Luchas obreras señalan el camino

Desde el 12 de febrero hicieron efectiva la huelga los trabajadores de Gaseosas Colombianas –Postobon, y para los próximos días pararían los del monopolio Coltabaco y los de Vestex. Todos ellos se encuentran en la etapa de prehuelga. Por su parte, los combativos empleados bancarios desarrollan un clima de permanente agitación y han rechazado la convocatoria de tribunales de arbitramento obligatorio en los bancos Popular, Cafetero, Central Hipotecario. Y de no solucionarse sus peticiones, se verán abocados también a la huelga los trabajadores de Fabricato, Tejicóndor, Frontino Gold Minez, Lavandería Higiénica Moderna y Hacienda El Guaron en Antioquia, Eternit del Atlántico y, de nuevo, los compañeros de Sofasa.

Los trabajadores y contratistas de la Texas Petroleum Co. en el Magdalena Medio y Orito, Putumayo, anunciaron su rechazo al tribunal de arbitramento convocado por el gobierno. Preparados para los conflictos de envergadura se encuentran asimismo los trabajadores de la Cities Service y Esso Col., quienes en la actualidad agotan las últimas etapas de la negociación.

Los trabajadores oficiales también de pie

En el campo de los trabajadores estatales, la reforma administrativa lopista –incluida la clasificación del personal como “empleados públicos”-, que cercenó los escasos derechos de que aquellos venían disfrutando, encontrará sin duda alguna la justa respuesta de las organizaciones en que está agrupando el sector. Ya el Sindicato de Trabajadores de Carreteras Nacionales, reunido en Bogotá, anunció que iría al cese de actividades si el gobierno no paga cumplidamente los salarios y no aumenta los actuales, irrisorios y de hambre. Fecode y Sittelecom presentaron sendos pliegos de peticiones, sin que el gobierno haya iniciado hasta la fecha las negociaciones. La misma situación afronta miles de maestros antioqueños agrupados en Proas y Adida, y el Sindicato Nacional del ICSS.

Mientras colma de privilegios a los amos y señores del gran capital y de tierra, el “mandato de hambre” atropella los derechos democráticos y reivindicaciones de la clase obrera, está dispuesto a tolerarlo. La brillante perspectiva de las luchas obreras está señalando el camino.

FIRME RESISTENCIA DE LOS OBREROS DE VANYTEX

Desde el 2 de febrero, 1.200 trabajadores de Vanytex, la empresa textilera más importante de Bogotá, controla por 26 sociedades extranjeras y ligada a los monopolios del nylon en Colombia, adelantan un combativo movimiento huelguístico y resisten las descaradas presiones del Ministerio de Trabajo, que el 10 de febrero, en un nuevo atentado contra el proletariado colombiano, ilegalizó el movimiento. El sindicato rechazó esta medida y mantiene la posición de no suministrarle luz y vapor a Isatex, factoría aledaña del mismo capital. Directivos sindicales sostuvieron que ceder en estos puntos equivale a liquidar el movimiento, ya que esta última empresa reemplazará de inmediato la producción paralizada de Vanytex y el pliego de peticiones quedaría burlado. La ilegalización de la huelga descubre a las claras el carácter antiobrero del régimen continuista de López y no podrá amedrentar a los trabajadores, que se mantienen firmes en su decisión.

30 años de atropellos

Vanytex, cuya nómina de altos empleados está compuesta casi en su totalidad por griegos, ha descargo sobre los trabajadores 30 años continuos de atropellos. Centenares de despidos, 20 de ellos en el períodos de prehuelga, abusos en el restaurante, que costaron hace cuatro años la intoxicación masiva de 300 compañeros, salarios de hambre que en promedio no llegan $ 57, son algunos de los numerosos atentados patronales que apenas comienzan a saldar los trabajadores. Dirigentes sindicales denunciaron que “en la actualidad, obrera con 23 años de servicio sigue ganando $ 54 y criticaron al gobierno por tolerar el despido de 148 compañeros durante 1975. Pese a ser insostenibles semejantes condiciones de trabajo, la empresa se ha negado a solucionar el pliego de peticiones, con el argumento de que “los puntos exigidos son políticos”.

El sindicato exige un 40% de aumento salaria, garantías seguras a la estabilidad, derechos sindicales y sustanciales mejoras extralegales. Los “puntos políticos” a los que la empresa ha hecho referencia no son más que éstos, y si la combatividad del movimiento, después de 30 años de abusos, asusta a los patronos y al Ministerio, es apenas la primera señal de que la situación está cambiando, y los oprimidos y silenciados de ayer han empezado a hacer oír su voz.

El “mandato de hambre” se quita la careta

En el transcurso del conflicto, la actitud del gobierno lopista ha sido una muestra evidente del compromiso asumido desde un principio frente a los intereses de los grandes monopolios norteamericanos. Tolerante e inepto ante los numerosos despidos llevados a cabo por la empresa en la etapa de prehuelga, el ministerio demostró poseer una acuciosa eficacia una vez que los trabajadores decidieron hacer efectivo el cese de actividades: no sólo impidió el cierre del más importante almacén de Vanytex en Bogotá, burlándose, hasta de sus propias disposiciones legales, sino que ilegalizó el movimiento el 10 de febrero, con el argumento absurdo de que los trabajadores estaban bloqueando la producción de Isatex al impedir el suministro normal de luz, vapor y agua. Esta medida, de corte típicamente fascista, señala al “mandato de hambre” como el gobierno más antiobrero de que se tenga noticia.

Pero la complacencia del gobierno hacia la empresa no tiene límites: buscando intimidar a los trabajadores, ha militarizado los sectores aledaños a la carpa. Ni aún así podrá lograr sus propósitos. La moral y la disciplina de los trabajadores se agigantan, a medida que descubren en los hechos a qué clase de enemigos deben enfrentar.

AGUERRIDA JORNADA HUELQUÍSTICA

“No es justo que quienes guisamos los más exquisitos manjares tengamos que alimentarnos con los ñervos que no se comen los huéspedes”. Así afirmaron directivos sindicales del Hotel Bolívar, el tercer establecimiento de este tipo en Medellín, cuyos 350 trabajadores afrontan la huelga desde hace más de 50 días. Sometidos a míseros salarios, los obreros deben costear además el precio de su alimentación, escasa y pésima calidad. Y como siempre, el Ministerio de Trabajo, agente mal disimulado de la empresa, anunció que convocaría el tribunal de arbitramento para los próximos días.

Salarios de hambre: “No merecen más”
El personal más antiguo del hotel, que acabó su juventud sirviéndoles a la empresa, aún percibe $ 40 diarios de salario. Pero la administración argumenta en forma cínica que “no merecen siquiera ganarse el mínimo”. Semejante actitud, y la intransigencia demostrada por la empresa a lo largo de las negociaciones, obligaron a los obreros a declarar la huelga desde diciembre de 1.975. Para contrarrestar el alto costo de la vida, el punto relativo a salarios contempla una exigencia del 40% de aumento. La empresa, sin embargo, sólo ha ofrecido migajas.
La valerosa y aguerrida huelga de los trabajadores del hotel Bolívar, criticada desde un principio por la camarilla directiva del UTC, organización a la que está afiliada el sindicato, constituye un claro ejemplo para la clase obrera, que se apresta a librar batallas aún más importantes contra el continuista “mandato de hambre”, sacudido por decenas de huelgas en escaso año y medio de gobierno.

TRES MIL GARGANTAS ACLAMAN A LOS COMPAÑEROS LIBERTADOS

En la noche del 13 de febrero se cumplió un extraordinario y emocionante acto unitario de homenaje a los dirigentes obreros de Indupalma, excarcelados recientemente después de cuatro años y cuatro meses de injusta prisión, y de solidaridad con los trabajadores en huelga de Riopalma, Vanytex y Gaseosas Colombianas.

“El combate de las masas derrotó la represión”, “Abajo el gobierno lopista de hambre, demagogia y represión”, “Saludamos la libertad de los compañeros de Indupalma”, fueron, entre otras, las consignas que cerca de tres mil personas que colmaron la capacidad del Teatro Jorge Eiécer Gaitán de Bogotá, entonaron en forma entusiasta y repetida. En medio de atronadores aplausos hicieron uso de la palabra los diferentes oradores: Carlos Rodríguez , presidente de Aceb, Socorro Ramírez, dirigente de Fecode, Orlando arenas, presidente de Sittelecom, Angel García, directivo del Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, Camilo González, dirigente del Bloque Socialista, Arnulfo Bayona del Comité de Trabajo Socialista, Eduardo Urrea, dirigente de la Liga Marxista–Leninista, Gilberto Zapata Isaza, dirigente del MAC, Carlos Bula Camacho, concejal de Bogotá y dirigente del MOIR, Ricardo Mosquera, de la Unión Revolucionaria Socialista, José Francisco Rojas, presidente del sindicato de Vanytex, Jaime Gómez, delegado de los trabajadores de Riopaila. Finalmente, después de la intervención del grupo musical “Son del Pueblo”, que interpretó canciones revolucionarias en apoyo a los trabajadores en huelga y a los presos políticos y sindicales, hizo uso de la palabra en medio de los vítores de una inmensa audiencia puesta de pie, Víctor Manuel Moreno, a nombre de sus compañeros de Indupalma. Concluyó el acto con el himno del proletariado mundial “La Internacional”.

«GRACIAS COMPAÑEROS POR SU EJEMPLO Y VALENTÍA»

Dijo Carlos Bula Camacho a los obreros del sindicato de Indupalma en el homenaje que se les brindó con motivo de su libertad, después de cuatro años de injusto encarcelamiento.

Ventas. Y ante el país atónito el presidente López confiesa que al estado colombiano le queda imposible controlar los precios y evitar los desmanes del gran capital. Ciertamente, como dijera un ministro de Lleras Restrepo, no se puede colocar un policía detrás de cada precio, pero si se colocan batallones enteros en contra de los sindicatos para tratar de impedir la lucha de los trabajadores por mejores condiciones de vida y de trabajo.

“La respuesta del proletariado colombiano no se hizo esperar. En este año y medio de gobierno convulsionado de López Michelsen, año y medio que ha coincido con un vigoroso despertar de la clase obrera colombiana, que ha estremecido todos sus estamentos, han sido centenares las luchas que los obreros han librado y que continuarán librando por sus derechos y por la revolución colombiana.

“Afianzados amplios sectores del sindicalismo independiente en los tres principios de la Unidad Sindical; lucha contra las camarillas UTC y CTC, respeto a la democracia sindical, y solidaridad con las luchas de la nación y del pueblo, la clase obrera colombiana encontrará el camino que le permitirá construir su unidad orgánica y expulsará de sus filas al esquirolaje, a los vendeobreros, a la traición y al oportunismo. El proletariado colombiano y específicamente sus sectores más avanzados han entendido que más temprano que tarde podrá nuestro país emprender la construcción del socialismo, cuanto antes se aboque la realización de las tareas democráticas. Saben mejor que lejos de aislarse de las otras clases revolucionarias, la misión histórica que se tiene por delante es ganar el respaldo y el concurso del 90% de la población colombiana con un programa patriótico y democrático, el único capaz de aplastar a la oligarquía y expulsar al imperialismo.
“Y porque quiere nuestro partido fervientemente la liberación de la nación y del pueblo, y porque creemos firmemente en la dirección del proletariado a través del Frente Unico, decía nuestro camarada Francisco Mosquera el pasado 1º de Mayo de 1975: “Sólo mediante la conformación del más amplio frente de lucha revolucionaria, integrado por todas las clases, capas y sectores y personas que en una u otra forma sufran o les indigne la opresión imperialista, podrá nuestro pueblo derrotar a sus tradicionales enemigos y construir una patria soberana, independiente, próspera y en marcha al socialismo”.

«Reciban todos ustedes en nombre de nuestra Dirección Nacional y de nuestro Secretario General el más encendido testimonio de homenaje y solidaridad».

Compañeros, Compañeras: “¡Unidos para combatir, será temprana la victoria!”

TODOS LOS DÍAS EL MOIR EN LA CAPITAL

El MOIR inauguró su campaña electoral en la capital de la República con una serie de concurridos, entusiastas y combativos actos políticos en los barrios Restrepo, Kennedy, Estrada, Fátima, Alcalá, Quirigua, La Victoria, San Carlos, Fontibón y Quiroga. A la realización de estos eventos se suma la intensa labor de agitación y propaganda que viene desarrollando nuestro Partido, tanto para convocar sus actos para difundir sus candidatos y consignas. La pega de afiches ha sido una labor permanente: se han fijado alrededor del 5 kilómetros de carteles en las principales avenidas de Bogotá y que exponen la consigna principal de nuestra campaña: “Contra el ‘mandato de hambre’ ¡a la carga”. También se ha escrito esta consigna vigorosamente en muros por toda la ciudad. La repartición de chapolas, las caravanas de carros y el perifoneo han sido igualmente continuos. Parques, calles y plazoletas de distintos barrios han sido engalanados con banderas rojas y pancartas, que han puesto la nota de colorido a nuestros actos electorales. Y la nota de alegría ha sido el conjunto musical “Son del Pueblo”, cuyas coplas contra el gobierno lopista y canciones en homenaje a los héroes populares y sus luchas, ha acompañado la asistencia con las palmas. Han presidido estos actos el representante a la Cámara Ricardo Samper, el Concejal de Bogotá Carlos Bula Camacho, los dirigentes del MOIR Marcelo Torres y Marino Vivas, el dirigente obrero Víctor Morenos, y los compañeros Elvira de Romero, Luis Torres y Gonzalo España entre otros, quienes en sus discursos han denunciado enérgicamente el gobierno oligárquico de López Michelsen, llamado a las gentes a la conformación del más amplio frente de lucha antiimperialista, proclamado la candidatura de Carlos Bula al Concejo de Bogotá e invitado al público a votar calurosamente por nuestros candidatos el 18 de abril. Los oradores han sido calurosamente recibidos entre vítores, aplausos y consignas, acompañados en la calle de honor hasta las tarimas, y repetidamente interrumpidos en sus intervenciones por la aclamación popular. Al finalizar los actos, la gente se ha agolpado alrededor de nuestros dirigentes para felicitarlos y saludarlos fraternalmente.

La clase obrera presente

Los compañeros Víctor Moreno, Israel George y Anaximandro Escobar, siendo dirigentes del Sindicato de Indupalma y por su posición consecuente con los intereses de los trabajadores, fueron perseguidos por la Empresa Industrial Agraria de La Palma, coaligada con la justicia colombiana, que los acusó de un crimen que no habían cometido. Al cabo de 52 meses de injusta prisión, tuvieron que ser declarados inocentes. Después de más de cuatro años de cárcel, éstos valientes compañeros han salido directamente a vincularse a nuestra campaña electoral, y se han hecho presentes en todos nuestros mítines, en los que han sido aclamados e invitados a subir a las tarimas a presidir los actos y hacer uso de la palabra. En sus intervenciones, los compañeros han hecho un vivo recuento de su recorrido por las diferentes prisiones del país, de la solidaridad que les brindaron tanto el pueblo de Pasto como los diferentes sectores populares de Colombia entera, y han pedido que esa solidaridad se siga manifestando hacia todos los obreros que luchan contra la explotación, como es el caso de los trabajadores de Riopaila.

En estos actos, a los que concurren centenares de personas, los moradores de los distintos barrios de Bogotá han ido haciendo suyas las consignas y las tesis revolucionarias del MOIR, comenzando a organizarse y vincularse masivamente a nuestros comandos, brindando positiva acogida a nuestra prensa, y en diversas formas manifiestan una creciente simpatía por nuestro Partido.

Apuntes de campaña

“Tendamos la mano solidariamente a todos los grupos políticos, partidos, personal y movimientos que estén dispuestos a unirse contra el gobierno de López” (Marcelo Torres, Restrepo, Enero 30)

“Solamente engrosando las huestes proletarias, unificándose, trabajando diaria y pacientemente, será posible construir la fuerza que barra de Colombia a la camarilla liberal–conservadora, que le ha entregado nuestra patria a la dominación norteamericana” (Ricardo Samper, Alcalá, feb.4).

“Si a pesar de la represión y del sabotaje, si pesar de las dificultades que nos ponen a los movimientos revolucionarios, si a pesar de los mil inconvenientes que encontramos, fortalecemos las filas del MOIR y vamos en Bogotá con un candidato claro, con un permanente contradictor de la oligarquía liberal–conservadora como lo es nuestro concejal Carlos Bula Camacho, si el 18 de abril reelegimos a Carlos Bula y si ponemos en el Concejo de Bogotá a dos o más compañeros valientes que combatan contra la reacción, la oligarquía va a temblar de miedo en Colombia”.
(Gonzalo España, La Victoria, 8 de feb.)

“Fuimos víctimas de la más feroz represión del enemigo, solo por atrevernos a defender los intereses de los trabajadores. Ahora que nos encontramos libre, recorremos todos los rincones del país, repitiéndole a la gente que no dé un paso atrás en sus luchas” (Víctor Moreno, Fátima, feb. 2)

“Si para la oligarquía el personaje del año fue López, para los revolucionarios fue el pueblo colombiano, los obreros de Riopaila, los obreros de Indupalma aquí presentes” (Carlos Bula Camacho, Estrada, feb.1)

“El voto que les pedimos es un voto revolucionario. Es el voto por el cual le van a entregar una credencial a unos luchadores que entienden que las curules que se alcancen no son reclinatorios sino trincheras de combate, en donde los compañeros del MOIR van a continuar la obra de Carlos Bula y que con él se convertirán en permanentes acusadores de la oligarquía” (Marino Vivas, San Carlos, feb. 9).

“Hemos dicho que esta campaña se debe orientar directamente contra el causante de las desgracias que padece Colombia, de la miseria de los trabajadores, el actual personero de los intereses oligárquicos, el Sr. López Michelsen” (Ricardo Samper, Alcalá, feb. 4)

“Estamos abriendo la campaña electoral, batalla que tendrá que culminar con la marcha de los desposeídos y oprimidos de Colombia que el 18 de abril votarán contra el gobierno más antipopular, el gobierno del mandato de hambre” (César Pardo, Quirigua, feb. 7)

“En año y medio de gobierno de López, no hay entrega que no se haya hecho el imperialismo, no hay atropello que no se haya cometido contra el pueblo, pero también no hay batalla que no haya dado el pueblo en defensa de sus derechos y sus intereses. Así, mientras López entregó al imperialismo el gas de la Guajira, las amas de casa de Bucaramanga tienen que salir con sus tanques vacíos a bloquear las cías y a exigir la venta de este producto” (Carlos Bula Camacho, Fontibón, feb. 10)

“Nuestro candidato es Carlos Bula. Nuestra consigna es: ¡Contra el “mandato de hambre” a la carga!, nuestra meta es alcanzar una Colombia independiente, próspera, soberana y digna” (Gonzalo España, Quirigua, feb. 7)

EN NARIÑO: «MARCHAREMOS UNIDOS CON TODOS LOS QUE COMBATEN EN RÉGIMEN»

La gira nacional del MOIR se inició exitosamente en el departamento de Nariño con nutridas concentraciones en Ipiales el 4 de febrero. Túquerres y Samaniego el 5, una multitudinaria manifestación en Pasto el 7 y un concurrido acto en Tumaco el 8.

En pasto

Pese a los continuos cambios del lugar para la concentración, a la militarización de la ciudad y la detención de diez miembros de nuestro Partido, el pueblo de Pasto se movilizó masivamente a la Plaza de la Merced colmándola con más de 3.000 personas y desafiando la represión oficial. En medio del gran entusiasmo revolucionario reinante entre los asistentes al acto, hicieron uso de la palabra los dirigentes nacionales del MOIR Ricardo Samper, Carlos Bula, Marcelo Torres, el líder obrero Víctor Moreno, el dirigente departamental y concejal del MOIR en Pasto e Ipiales Heraldo Romero, y Aníbal Zambrano, dirigente popular de Pasto.

En su intervención el compañero Samper subrayó: “Queremos aclarar una vez más que iremos como MOIR a las próximas elecciones. No iremos con la UNO debido a que ésta se convirtió en un apéndice del Partido Comunista y ya no cumple el papel de fuerza unificadora de los sectores patrióticos y revolucionarios de Colombia. Iremos a las elecciones con todos aquellos que se quieran comprometer con nosotros en el combate sin cuartel contra el mandato hambreador de Alfonso López Michelsen.

El dirigente regional del MOIR, Heraldo Romero, en su fogoso discurso señaló: “El pueblo sale a la calle a pesar de las amenazas y represión. Es la masa de obreros y campesinos, estudiantes y gentes del pueblo que comprenden que no puede continuar la actual situación, sino que ve levantarse todo ese clamor popular que quiere la revolución, desprecia a los viejos partidos de sus explotadores y que en abril apoyará con su voto a los candidatos revolucionarios.”

En Ipiales

En esta población, donde se efectuó una concentración que contó con cerca de 800 asistentes, fueron detenidos ocho militantes del MOIR cuando desempeñaban labores de propaganda para lo cual existía autorización escrita de la alcaldía. En medio de continuos aplausos Carlos Bula pidió al pueblo de Ipiales una copiosa votación por los candidatos del MOIR a nivel local y departamental. El compañero Bula expresó que “Colombia no está fatalmente condenada a ser neocolonia de los Estados Unidos. Como en Vietnam, Laos y Camboya terminaremos arrojando al imperialismo norteamericano al mar. Para ello es indispensable que el pueblo se una como un solo hombre y aplaste a la oligarquía vendepatria, cuyo personero más caracterizado es el señor López Michelsen”. Además de los dirigentes nacionales y regionales, intervino el compañero Erasmo Rosero Gualpa, dirigente indígena de Ipiales y concejal en ese municipio.

El compañero Erasmo Gualpa comenzó su discurso diciendo: “Vengo en nombre de las comunidades indígenas de Ipiales y la antigua provincia de Obando a presentarles un cordial saludo de unidad, lucha y revolución bajo una sola bandera, la del Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario MOIR y bajo una sola consigna: “Contra el ‘mandato de hambre’ del López… ¡A la carga!”.

En Túquerres

Túquerres fue escenario de una vistosa y combativa concentración donde más de medio millar de personas escucharon los planteamientos de nuestros dirigentes nacionales y del dirigente popular de la región. Segundo Eliécer Basca, quienes pronunciaron encendidos discursos contra el mandato lopista y su secuela de miseria y represión. El compañero Marcelo Torres expresó la urgente necesidad de conformar un frente único antiimperialista y antioligárquico compuesto por todas las clases y sectores patrióticos. Marcelo Torres formuló así su llamado: “Queremos invitar a liberales, conservadores, anapistas y miembros de las demás corrientes políticas que se encuentren descontentos con el gobierno lopista y deseen combatirlo, a que nos unamos en ese gran frente que bajo la consigna “Contra el ‘mandato de hambre… ¿A la carga!” guié al pueblo colombiano por el sendero de la revolución.”

En Tumaco

En Tumaco, en medio de las provocaciones y el sabotaje del ejército que recorrió la ciudad bayonera en mano destruyendo la propaganda que invitaba al acto de domingo 8 de febrero, se efectuó un concurrido mitin en el centro de ese puerto. El evento fue organizado conjuntamente con los compañeros de la ANAPO local. Intervinieron, además de los dirigentes del MOIR en gira, los compañeros Ramiro Enríquez, concejal de la ANAPO en Tumaco y Jorge Ortiz, dirigente popular de nuestro Partido.

El compañero Ramiro Enríquez informó en su discurso sobre el acuerdo logrado con el MOIR para participar unificadamente en las próximas elecciones. Dijo: “Nuestro deber consiste en combatir a los partidos tradicionales, acólitos del imperialismo norteamericano que se lleva el café, el oro y las esmeraldas, y aquí en Tumaco, nos roba la madera, la pesca y el petróleo”.

El dirigente nacional obrero del MOIR Víctor Manuel Moreno pronunció un emocionado discurso en el que manifestó su reconocimiento por la solidaridad brindada por el pueblo nariñense mientras él y sus compañeros de Indupalma estuvieron presos dos años en Pasto. El compañero Moreno apuntó finalmente. “Como obrero y como revolucionario hago un llamado al pueblo de Tumaco y de Nariño para que acompañe a nuestro Partido y sus candidatos en esta dura batalla electoral contra el mandato oligárquico de López Michelsen y contribuyamos así al esclarecimiento del camino que debe seguir nuestro pueblo para conquistar su liberación y su felicidad”.

POPAYÁN NO SE DEJÓ INTIMIDAR

En la tarde del 13 de febrero pasado la plaza de toros de Popayán se engalanó con las banderas de la Anapo Revolucionaria del Cauca y del Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario, que realizaron una multitudinaria concentración en la apertura de la campaña electoral departamental.

La delegación del MOIR, de la que hacen parte los dirigentes Ricardo Samper y Marcelo Torres, se hizo presente en varios actos realizados en todo el departamento. –Puerto Tejada, Balboa, Mercaderes, Puracé, Siberia y Santander de Quilichao entre otros -. En compañía de los dirigentes regionales de la Anapo Revolucionaria, Guillermo Rojas, concejal de Popayán y Luis González, y de los compañeros del MOIR, Hernán Rodríguez concejal de El Bordo y Eduardo Escorcia, concejal del Balboa.

Pese a la militarización de toda la ciudad a los cordones policiales en las afueras de la plaza y a la intimidación de la población, se hicieron presentes en el acto más de dos mil personas, como lo reconocieron los diarios oficiales de la capital.

Resaltando la unidad lograda con el MOIR, el compañero Guillermo Rojas enfatizó que: “…Es el camino de la alianza de todos los partidos y movimientos de izquierda lo que permitirá reivindicar a las masas colombianas”.

El concejal de El Bordo, Hernán Rodríguez dijo: “El día en que logremos que una plaza pública como ésta se colme de miles de banderas que empuñen todos los revolucionarios, que nos unamos alrededor de un programa revolucionario, ese día, compañeros, habremos dado un paso en firme hacia la revolución que tanto necesita Colombia”. Más adelante señalo: “Realizaremos este acto entre el cerco erizado de fusiles de los enemigos del pueblo y de la patria, ahora que apenas comenzamos la larga marcha de los oprimidos por el Poder”.

“Antorcha del pueblo”

Por su parte, Ricardo Samper expresó: “Frente a la orfandad histórica de unas clases dominantes caducas, Alvaro Pío Valencia resplandece como antorcha reluciente del pueblo”. Al concluir llamó al pueblo de Popayán “ a unificarnos el 18 de abril para manifestar nuestra protesta contra el régimen del mandato de hambre”.

Marcelo Torres señaló en su intervención que el país atraviesa desde tiempo a tras por una aguda crisis que no tiene otra salida distinta a la revolución. “En estas elecciones –concluyó– todos ustedes que votar copiosamente la alternativa revolucionaria que presenta el Frente que hemos conformado en este departamento”.

Habla Alvaro Pío Valencia

Cerró el acto el compañero Alvaro Pío Valencia, en medio de aplausos que lo interrumpieron en repetidas ocasiones. “Aquí está la patria porque aquí está el pueblo”, fueron las palabras con que inició su intervención.

Refiriéndose al engaño que significa la administración liberal–conservadora de López Michelsen, dijo: “Desde esta ciudad vetusta, donde se oyen campanas y chismes, alzo mi voz para protestar por la que ese le hace al pueblo”. Entre vítores y aplausos, con el cálido respaldo que se ha granjeado entre el pueblo, Alvaro Pío concluyó: “Unámonos, trabajemos unidos para destilar la miel de la felicidad, porque tenemos derecho a ella”.

Finalizadas las intervenciones, el Teatro Foro de Cali representó “Condoto”, pieza de cantos y danzas en homenaje a la lucha del pueblo chocoano contra el pillaje del oro y el platino que realizan allí los monopolios imperialistas.

ÁLVARO PÍO VALENCIA: «LÓPEZ, DICTADOR DERECHISTA»

El pueblo caucano, secularmente agobiado por el pesado fardo de la tradición feudal –clerical, ha entrado desde hace casi medio siglo en el compañero Alvaro Pío Valencia un desvelado e intransigente defensor de sus derechos contra el despotismo de los grandes señores de la tierra.

Incondicional amigo de los obreros, campesinos, indígenas, estudiantes y demás gentes sencillas del departamento, su casa es escenario de un ininterrumpido desfilar de los humildes que vienen a solicitarle apoyo y consejo revolucionarios para sus luchas cotidianas contra la opresión.

López, dictador derechista

TRIBUNA ROJA tuvo la oportunidad de dialogar con el compañero Alvaro Pío en el transcurso de la gira electoral que el MOIR realizó por el Cauca. “López, que hizo alarde de un democratismo exagerado, se ha convertido en un dictador derechista que no permite el libre uso del pensamiento político y social en el país. Todo se ha convertido en delito contra el Estado. La suya es una oligarquía celosa de sus privilegios y de sus negocios”, denunció inicialmente. Continuó Alvaro Pío caracterizando el “mandato de hambre”, señalando que “el gran capital al que pertenece López y toda la ‘clic’ de técnicos consejeros y soplones que andan rodeándolo y merodeando en torno a los miles de millones de pesos del presupuesto y de los empréstitos externos, están socavando los cimientos de la nacionalidad. Y nosotros, los hombres de la izquierda, los hombres que creemos en el pueblo en la revolución que creemos en el pueblo que es la base de todo proceso histórico en sus actuaciones, en sus propósitos, en su capacidad creativa, tenemos que hacerle claridad a las masas en estas horas difíciles sobre estas cuestiones. Ese es nuestro deber asó los deprima el doctor López con su emergencia económica, con su Estado de Sitio, con sus ministros reaccionarios al servicio del pentágono.

La lucha es contra el imperialismo

Apuntó luego el prestigioso dirigente caucano que “Colombia debe ser para su pueblo, no para sus explotadores nacionales e internacionales. Por eso nuestra lucha se dirige en primer término contra el imperialismo que es el que alimenta a la oligarquía nacional; en segundo término contra aquellos oligarcas y burgueses que se dicen colombianos contra los intereses de su pueblo. Hay que despertar en los hombres de trabajo de Colombia la conciencia verdadera de nacionalidad. Y el pueblo unido a todos los hombres de trabajo honestos creará la nueva era”.

Por la unidad del pueblo

Después de afirmar que “los procesos electorales deben ser utilizados inteligentemente por los partidos revolucionarios”, el compañero Alvaro Pío pasó luego a referirse a la reunión efectuada en Popayán el 26 de noviembre del año anterior entre la Anapo Revolucionaria del Cauca y el MOIR que selló una alianza para participar conjuntamente en la contienda electoral de 1976, Anotó que es decidido partidario de la unidad de todo el pueblo contra sus explotadores y añadió que esa reunión “me confirmó a mí la idea que he tenido desde el momento en que conocí más a fondo al MOIR, que es el grupo que va a aglutinar a las masas con amplitud revolucionaria”.