BELLO CONTRA LA VALORIZACIÓN: 60 DÍAS DE CÁRCEL A CONCEJAL DEL MOIR

Dos claros ejemplos, dos muestras inocultables de las “bondades” del “mandato de hambre”, se están dando en la ciudad de Bello. Por una parte se le exige al pueblo, superexplotado por los grandes monopolios de la región y exprimido por incontables impuestos, que pague el costo de obras que el Estado tiene la obligación de financiar y, por otra, cuando ante tamaña desvergüenza la gente protesta sus líderes y representantes son encarcelados. El concejal del MOIR, Alfonso Berrío, ha sido condenado a 60 días de prisión por medio del decreto 1533, en un juicio amañado. De esta manera el gobierno pretende acallar a los voceros del pueblo y de paso impedir a los revolucionarios el desarrollo de sus campañas electorales.

Una ciudad sin servicios

Situada a sólo 15 minutos de Medellín, Bello es la segunda ciudad de Antioquia y al mismo tiempo una gran concentración proletaria, quizá la mayor del departamento. Viven allí unas cuarenta mil familias obreras de las grandes industrias: Fabricato, Pantex, Ferrocarriles, etc., junto a una gran masa de desempleados.

Manejada por un pequeño grupo de gamonales de los partidos tradicionales y testaferros del gran monopolio Fabricato–Pantex, manipular la administración pública atropellando los intereses de la gran mayoría de la población. La corrupción, el chantaje directo en contra de la gente humilde, la miseria del pueblo que carece de agua y alcantarillado, de salud y educación, las triquiñuelas, componendas y maquinarias políticas, son el pan nuestro de cada día en Bello.

Otro atraco del “mandato de hambre”

Según estadísticas oficiales, el 90% de los ciento cincuenta mil habitantes padecen de enfermedades estomacales debido a la contaminación de las precarias fuentes hidrológicas. Repetidas movilizaciones populares habían exigido una solución. Finalmente la administración municipal ordenó la iniciación de obras de acueducto y alcantarillado en la zona central. ¿Se iba a dar, por fin, una justa utilización a los dineros reunidos por los impuestos del pueblo? De ninguna manera, La fórmula era otra: contratar un empréstito con el BID por un valor de 200 millones de pesos para las Empresas Públicas de Medellín realizaran la obra y los habitantes de la ciudad pagaran la deuda más los intereses, por medio del impuesto de valorización.

Los caciques liberales y conservadores, encabezados por el alcalde, encentados por la perspectiva del manejo de tales dineros, anunciaron que aplicarían la llamada “valorización” por encima de todo el mundo y fijaron arbitrariamente la cuanta de los aportes particulares entre $6.000 y $60.000.

Nada acallará la justa protesta

Ante tal atraco, diversas organizaciones políticas y gremiales convocaron una asamblea el 25 de enero pasado en el teatro de Bello. Cerca de tres mil personas rechazaron unánimemente el nefasto sistema de oligarquía a numerosos pequeños propietarios a malvender sus propiedades. El concejal del MOIR, Alfonso Berrío, dirigió la palabra a los asistentes y demostró como “el sistema de valorización es un engendro imperialista destinado a exprimir aún más al pueblo”. “Este sistema –dijo– despertará por todas parte el más airado descontento popular contra el atracador “mandato de hambre”.

Asustado, el alcalde desató entonces una inmensa persecución contra las cabezas del movimiento; al día siguiente fue encarcelado el dirigente Enrique Restrepo, se militarizó la ciudad en un esfuerzo desesperado para evitar la concentración popular que había sido programada para el 1º de febrero. El concejal Alfonso Berrío envió una carta abierta al alcalde manifestándoles que nada podría impedir la justa protesta de la población bellanita.

La persecución oficial no pudo impedir que el 1º de febrero se realizara la asamblea. Se reunieron más de quinientos propietarios que reafirmaron su rechazo al sistema de valorización. La policía, obedeciendo las órdenes del alcalde, arremetió contra los presentes a bala y garrote. Durante más de dos horas los manifestantes, a los gritos de “Abajo el atraco de valorización” y “Abajo el alcalde”, mantuvieron en tensión a las fuerzas represivas. Treinta personas fueron detenidas y un joven herido a bala fue conducido a empellones a la cárcel.

Prisión para los revolucionarios

Tres días después de los anteriores acontecimiento el concejal Alfonso Berrío fue detenido por agentes de seguridad y control, en el momento en que se hacía presente para defender a los detenidos de la asamblea del 1º de febrero. Se le acusó de “Incitación a desorden” y “subversión”. Fue juzgado el 5 del presente mes en audiencia pública ante más de quinientas personas que, a pesar de las restricciones impuestas por la administración municipal, lograron penetrar al salón del Concejo para acompañar y escuchar al dirigente político. El concejal Berrío, a quien sólo se le permitió hablar durante diez minutos, rechazó la farsa judicial montada contra él. “Están felices –dijo refiriéndose a los gamonales del pueblo- porque me han metido a la cárcel. Los ilusos creen que con eso detendrán las luchas del pueblo, pero éstas no dependen de la voluntad de unos cuantos hombres. Son la furia y la miseria, los verdaderos motores de la lucha”.

La única prueba que pudieron aducir contra él fue la carta abierta al alcalde. El abogado defensor, Luis Eduardo Calle, demostró claramente las características de pantomima de este proceso en el que el alcalde era juez y parte, y la farsa que representan todos estos juicios colectivos. A pesar de su brillante defensa, la administración municipal, en cumplimiento de su campaña persecutoria contra el MOIR, dictó veredicto condenatorio y le aplicó la arbitraria de 60 días de prisión. Dos días antes, en juicio similar, habían sido condenados a 30 días, seis dirigentes más. Con estas burdas maniobras se pretende acallar la indignación de las masas populares.

Crece y se extiende la propuesta

El ejemplo de la lucha de los habitantes de Bello contra el atraco de la valorización se ha extendido. Los barrios populares de Medellín comienzan a movilizarse en contra de ese plan que agotaría los ya exiguos patrimonios familiares. No es justo que se exija a la población trabajadora el financiamiento de obras públicas, cuando un gran porcentaje del Presupuesto Nacional, presupuesto conformado por los innumerables impuestos que paga esa misma población, se ha destinado a costear una gigantesca, ineficaz y serruchera burocracia y, lo que es más inaudito, al crecimiento y dotación de las fuerzas militares y policiales para la defensa de la tranquilidad de los grandes personajes y el silencio de las justas protestas del pueblo.

CONDENADO EL CONCEJAL LUIS ALBERTO JIMÉNEZ

Bogotá Chía manejan a su antojo en su beneficio personal la población, el concejal de la oposición Luis Alberto Jiménez, miembro del Partido Socialista, y Guillermo Cubillos, concejal del MIL, fueron detenidos en una manifestación que se realizaba frente a las puertas del Concejo cuando las encontraron cerradas con candado por órdenes de Bogotá Chía, quien así trataba de impedir las sesiones del cabildo.

Un alcalde ad-hoc nombrado por el gobierno de Cundinamarca, con el din de aparenta imparcialidad, juzgó a los detenidos violando hasta el mismo decreto 1533 pues fijó la audiencia publica para diez días después, siendo que reglamentariamente esta debe realizarse antes de las 72 horas siguientes a la detención. Declaraciones amañadas de 4 agentes de la policía, entorpecimiento de las declaraciones de la ciudadanía, disminución del tiempo de las intervenciones de la defensa, compañero Jaime Moreno, dejó constancia de estas arbitrariedades. Después de una hora de intervención, donde quedó totalmente destruida la fundamentación del juicio, pidió la absolución y la libertad inmediata para los detenidos. Cinco horas después, contra toda evidencia, se condenó a los ediles Jiménez y Cubillos a 60 días de cárcel al primero y 7 al segundo.

Tamaño desafuero responde a la pretensión de acallar la protesta popular e impedir que el concejal Jiménez realice la campaña electoral.

NUEVO TEATRO

Con inusitada fuerza de un grupo de teatro ha interrumpido en el ámbito cultural del país: el Teatro Libre de Bogotá. Es quizás el más joven de los conjuntos profesionales, ya que sólo cuenta con algo más de año y medio de exigencia. Sin embargo su gran actividad y su intenso deseo de servir al desarrollo de un arte vigoroso, cuyas raíces nutricias penetren hondamente en la vida misma de nuestras masas, han hecho del Teatro Libre de Bogotá, un conjunto de importancia para el florecimiento de una expresión artística que sirva a los intereses del pueblo colombiano.

Su aparición y desarrollo hacen parte del gran despertar que agita la estructura toda de nuestra nación. Las grandes masas, por generaciones acalladas, marginadas y explotadas han emprendido la marcha hacia su liberación. Gritos de insurgencia penetran en los intersticios del grande y vetusto sistema oligárquico y lo resquebrajan. Cientos de miles de personas, cuyos sueños, esperanzas, anhelos, lenguaje, formas de vida, diario luchar, no habían logrado en el arte, elitista y extranjerizante, el derecho de manifestarse, lo van conquistando palmo a palmo en dura pelea.

El Teatro Libre de Bogotá es parte y manifestación de este proceso. La mayor parte de sus integrantes vivió y participó en las luchas que convulsionaron la universidad colombiana a fines de la década del sesenta y principios de la actual y que pusieron al descubierto las características antinacionales y antipopulares de la cultura y del arte colombianos. Esta verdad, junto con la vinculación a las masas, cambió radicalmente su actitud hacia el quehacer artístico. Era en la vida de la gente sencilla de nuestro país, en su lenguaje y sus costumbres, en sus tradiciones y sus luchas, en la realidad de esa inmensa cantidad de gente que constituye más del 80% de la población, en donde estaba la fuente inagotable y el camino seguro para la creación del arte nacional. Ese era también su publico.

A mediados de 1974 se fusionaron tres grupos que a lo largo de varios años de trabajo estuvieron vinculados pro la colaboración entre sus actores y directores y por el intercambio de experiencias. Fueron el Teatro Estudio de la Universidad de los Andes, el Teatro Independiente Popular, nacido en la Universidad Nacional, y el Teatro Libre, conformado por actores egresados de los anteriores y de escuelas de teatro. Así nació el Teatro Libre de Bogotá.

Poco a poco, en un trajinar ininterrumpido, el grupo ha ido encontrando formas de expresión nuevas y vigorosas que reflejan las características fundamentales, los anhelos más sentidos y las luchas heroicas de nuestro pueblo. Cada una de sus obras, desde “La Verdadera Historia de Milcíades García” hasta “Los Inquilinos de la Ira”, es un constante avance en su propósito de hacer un arte vivo, hermoso y combativo de, por y para el pueblo.
En año y medio de existencia, puede decirse que no hay lugar importante de la geografía colombiana adonde no se haya hecho presente. Pequeñas y grandes ciudades, aldeas y veredas, sindicatos industriales y agrarios, grandes, teatros como el Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá, el Municipal de Cali, el “Pablo Tobón Uribe” de Medellín o el “Fundadores” de Manizales han sido escenarios para las siete obras montadas hasta el momento.

Su taller de dramaturgia, trabaja permanentemente en la creación de nuevas piezas para el grupo, haciendo con ello un valioso aporte a la escasa dramaturgia colombiana. Jairo Aníbal Niño, el más conocido de los escritores del taller por su larga y brillante trayectoria literaria produjo en el último año tres obras: “El Rescate”, “El Sol Subterráneo” y “Los Inquilinos de la Ira”, obra ésta con la que el Teatro Libre de Bogotá participó en el pasado Festival del Nuevo Teatro, quedando entre los finalistas, y con la cual ha sido invitado al III Festival Internacional de teatro de Caracas para representar a Colombia. Sebastián Ospina ha entregado al Teatro Libre de Bogotá “La Huelga” “Tiempo Vidrio”, y “La Baldosa”, obras que están siendo montadas en la actualidad por el grupo. Finalmente Esteban Navajas, quien acaba de recibir el primer premio de Teatro Casa de las Américas 1976 por su obra “La Agonía del Difunto”.

Veintidós actores dirigidos por Ricardo Camacho e impulsados por un permanente deseo de encarnar de la manera más realista posible la vida de su pueblo, investigan, estudian y se funden con los sectores cuyas luchas diarias representan.

NOTAS EDITORIALES

Abril de 1976.

El MOIR no va al “Tribunal de Garantías”

La siguiente es la carta que la dirección del MOIR envió al Ministro de Gobierno, en respuesta a la invitación que dicho funcionario formulara a nuestro Partido para formar parte del Tribunal Nacional de Garantías:

Bogotá, febrero 4 de 1976
Señor Doctor
Cornelio Reyes
Ministro de Gobierno
E. S. D.

Señor Ministro:

La dirección del MOIR tomó nota de la comunicación que Ud. Tuvo a bien hacerle llegar, con el objeto de que nuestro partido designara un representante suya al llamado “Tribunal Nacional de Garantías”, cuya supuesta función, conforme a las explicaciones del gobierno, será la de colocar a las diversas fuerzas políticas que concurren a las elecciones del abril próximo en igualdad de condiciones y en posibilidades de velar por sus fueros y prerrogativas.

Sin embargo, lo primero que salta a la vista, es que los ciudadanos oficiales en esta materia carecen de sentido mientras se mantenga al país en estado de sitio y se pretenda proseguir la totalidad del debate electoral, o buena parte de él, bajo este régimen de desembozada negación de los derechos democráticos y de las libertades públicas. Los escrúpulos del gobierno no van más allá de guardar las apariencias externas de dejar en el ambiente la impresión de que se colma a todos por parejo de garantías, cuando únicamente gozan de plenas facilidades de organización, movilización, manifestación y difusión de sus tesis y programas las corrientes políticas de la coalición liberal conservadora dominante. Vemos un contraste palpable. A tiempo que el ex presidente Lleras Restrepo y su grupo de seguidores continúa con absoluta libertad desde hace más de un año su campaña, sin interferirles para nada el hecho de que haya o no estado de sitio, nuestro partido se ve sometido a cada paso a los trámites dilatorios o a las abiertas prohibiciones de los funcionarios, todo el cual frena notoriamente la eficacia y agilidad de nuestra acción electoral. Por ejemplo, en el corto transcurso del presente año más de un centenar de militantes del MOIR han sido detenidos en todo el país por adelantar la labor propagandística. En varios municipios, entre lo que vale destacar los casos de Magangué y el El Difícil, las autoridades locales se han dedicado a hostigar sistemáticamente nuestros compañeros, cuando no a prorrogar los decretos de extrañamiento de algunos de ellos. En Bogotá solicitamos hace ya una semana la Plaza de Bolívar para el 9 de abril venidero, a fin de realizar una manifestación pública, y a pesar de que ningún movimiento la había pedido para dicha fecha, esta es la hora en que no hemos obtenido una respuesta definitiva al respecto.

Bajo el estado de sitio y con la evidente parcialización contra las organizaciones democráticas y populares por parte del gobierno, el asiento del MOIR en tan paradójico “Tribunal de Garantías” sólo tendría la melancólica repercusión de calarle durante el proceso eleccionario la etiqueta de igualdad a lo que en el fondo es desigual y discriminatorio.
En tales condiciones no nos es posible aceptar la invitación del Señor Ministro.

Atte,
Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR)
FRANCISCO MOSQUERA
Secretario General

Mano de hierro en guante de seda

Si tomamos en bloque los últimos 30 años de la historia del país, captaremos al rompe, cómo Colombia ha vivido durante este lapso, casi ininterrumpidamente, bajo el estado de sitio. Los 16 años de Frente Nacional, período bautizado por las clases dominantes con el de la “convivencia” o “responsabilidad compartida liberal–conservadora”, se distinguieron porque sus gobiernos recurrieron permanentemente a las facultades extraordinarias y absolutas del artículo 121 de la Constitución. Estas atribuciones de excepción dentro del andamiaje jurídico del régimen burgués–terrateniente pro imperialista prevaleciente, terminaron siendo la norma general y de uso corriente de los mandatarios no sólo para reprimir y someter a las mayorías de la población explotada y discriminada, sino para legislar de manera expedita y extrarrápida sobre todas y cada una de las materias imaginables. La reforma constitucional de 1968 separó los poderes limitados del estado de sitio relativos a la manutención del orden público, de las prerrogativas del Ejecutivo para reglamentar y disponer a su arbitrio lo concerniente a la economía nacional, mediante la innovación de la denominada “emergencia económica”, la misma que López Michelsen utilizó a los días contados de su posesión para conceder mayores privilegios a los monopolios extranjeros, la banca, los pulpos urbanizadores y multiplicar los impuestos al pueblo.

Desde 1968 el artículo 121 de la Constitución se halla, pues, encaminado en lo fundamental a tender los menesteres represivos del sistema, a instaurar la justicia castrense de los sumarísimos consejos verbales de guerra y a restringir al máximo las libertades públicas. La frecuente implantación de los mecanismos propios de la anormalidad institucional por un tiempo tan largo, nos señala más que cualquiera de las otras facetas del caos social, que la oligarquía vendepatria imperante no puede prolongar su reino en Colombia si no a punta de fusil y de las prohibiciones consuetudinarias para tratar de impedir que el pueblo exprese cuando piensa, siente y aspira. A fin de preservar las reglas de juego de la dictadura antipopular y antinacional de la democracia representativa colombiana, los presidentes han procurado suspender la aplicación del 121 en las épocas electorales, para tornar sin falta a él luego de la farándula comicial.
El señor López Michelsen, no obstante haber llegado al Palacio de San Carlos con el respaldo de la más abultada votación liberal–conservadora en los anales del país, tampoco ha escapado a la inclinación fascistoide y antes de un año de ejercicio ya imitaba las andanzas de sus antecesores decretando el estado de sitio y apertrechándose de todas las despóticas facultades con el objeto de sofocar violentamente las reiteradas y justas manifestaciones de descontento del pueblo. Buscando justificar el fracaso político que implica tamaña determinación, el jefe del “mandato de hambre” lo ha pretendido encubrir con el alegato de que el 121 en sus manos únicamente está dirigido a combatir el “delito común” (1). Los centenares de obreros, campesinos y estudiantes asesinados o encarcelados durante el corto tramo de año y medio de vigencia del actual régimen desmienten de manera inobjetable la palabra oficial. El decreto 1533, por ejemplo, ha sido destinado a acallar las protestas y reclamos de las organizaciones y dirigentes populares ante el incremento de la explotación, el costo de la vida, la elevación de los impuestos, la deficiencia de los servicios públicos, la falta de empleo, a través del procedimiento de juzgar y condenar en juicios manejados caprichosamente por las autoridades locales a las personas que osen exteriorizas sus discrepancias por las decisiones económicas del gobierno. Las corrientes políticas distintas al bipartidismo tradicional configuran los blancos preferidos de las disposiciones emanadas de la declaratoria de quebrantamiento del orden público. La primera y más acuciosa preocupación de la minoría oligárquica detentadora del Poder fue siempre la de obstaculizar el desarrollo de los partidos que puedan llegar a amenazar la hegemónica coalición liberal–conservadora. Y de obstaculizarlos no tanto con las armas de la pluma y de la tinta como con las fundamentales del plomo y la pólvora.
El régimen lopista no sólo ha instaurado por ocho meses seguidos el estado de sitio sino que, según se desprende de recientes declaraciones suyas, pretende presidir el debate electoral o buena parte de él, en las condiciones de completa negación de las libertades públicas. Por lo menos la mitad del trayecto de la campaña se ha recorrido ya en semejante situación. El país tiene ante sí el grotesco espectáculo de una pantomima inicua. Las explicaciones del presidente sobre la urgencia de prorrogar el imperio de los decretos de excepción, como una exigencia de la lucha del Estado “contra el delito común” o como una petición clamorosa de los gobernados, hacen la comedia más cómica y la burla más burlesca. Un único objetivo se persigue con todo ello: entrabar la política de las organizaciones y partidos opuestos al régimen. Apenas comenzando el debate, el MOIR y otros movimientos ajenos al liberalismo y al conservatismo han tenido que afrontar las sistemáticas detenciones de cientos de sus partidos por realizar trabajos de agitación de propaganda. A estas agrupaciones que no cuentan con el enorme aparataje de los medios de difusión monopolizados por los partidos oficiales, los funcionarios, debidamente instruidos al respecto desde arriba, les entraban, les dilatan o les niegan sin justificación alguna los permisos para los actos públicos, con lo cual sus posibilidades de preparar con éxito la campaña que concluirá en las votaciones del 18 de abril se han visto notoriamente mermadas.
Una muestra de cuanto venimos denunciando son dos casos singulares que queremos comentar así sea sucintamente. El primero es la circular de la Gobernación de Cundinamarca los alcaldes del departamento en la que se estipula una serie de disposiciones restrictivas para la realización de concentraciones políticas en lugares públicos. Una de ellas dice así: “Será motivo de suspensión inmediata del acto que se empleen frases subversivas contra las instituciones o se incite contra el orden público o contra otros grupos o partidos políticos, ya que esto puede perturbar la tranquilidad ciudadana” (2). Según esto, en las manifestaciones autorizadas por la Gobernación de Cundinamarca estaría prohibido atacar al sistema y combatir otros partidos, es decir, que las únicas reuniones abiertas que podrían permitirse serían las de los diversos grupos de liberalismo y del conservatismo, puntuales políticos del sistema y enemigos declarados de los movimientos revolucionarios. El segundo caso se refiere a la detención del compañero Alonso Berrío, concejal del MOIR de Bello y su condena a 60 días de arresto por la vía del decreto 1533. El indignante atropello en la persona de nuestro más conocido dirigente en aquella población antioqueña, su arbitraria reclusión por un tiempo tan largo, prácticamente por toda la campaña electoral, indica a las claras que la intención del gobierno es la de entorpecer de cualquier modo la labor organizativa y agitacional de las fuerzas revolucionarias que iremos a las elecciones de abril próximo.

¿Por qué entonces asistimos a una contienda cuya reglamentación favorece al enemigo? El MOIR ha abundado en razones al responder a esta pregunta. Nuestra experiencia en las dos pasadas elecciones, la de 1972 y 1974, demostró en la práctica cómo sí, a pesar de los factores adversos y la correlación de fuerzas desfavorable, logramos extender y consolidar nuestro partido combatiendo sin desmayo y utilizando correctamente la participación en la lucha electoral. Ha sido además el mejor instrumento para desenmascarar la farsa de estos certámenes manipulados por las clases dominantes, así como para educar a las masas sobre el carácter profundamente reaccionario y antipopular de las corporaciones por las cuales votan. En síntesis, continuemos en 1976 la línea de concurrir con acierto a la contienda electoral sin dejarnos adormecer por los cánticos en honor a la falsa democracia representativa que acostumbran a entonar los politicastros de las minorías opresoras, especialmente durante los procesos eleccionarios. En idéntica forma lucharemos y exijamos del régimen el respeto a los derechos democráticos y a las libertades públicas, con el criterio de clase y la actitud revolucionaria de que tales derechos y libertades no pueden significar a los ojos del proletariado y el resto de fuerzas sojuzgadas el acomodo vergonzoso dentro de la asfixiante atmósfera de explotación y opresión del imperialismo norteamericano y sus lacayos, la gran burguesía y los grandes terratenientes, sino que unos, y otras representan herramientas para avanzar hacia la meta suprema de la liberación nacional y la construcción de una república auténtica soberana, democrática, popular y en marcha al socialismo.
La carta que la dirección del MOIR envió al Ministerio de Gobierno declinando la invitación que éste hiciera para que integrara conjuntamente con el liberalismo y el conservatismo el llamado “Tribunal Nacional de Garantías”, era la respuesta adecuada frente a la trapisonda que el lopismo ha querido montar con la conformación de dicho tribunal. El señor López Michelsen pretende coronar propósitos que se excluyen entre sí: mantener el estado de sitio y continuar persiguiendo a las organizaciones revolucionarias y populares y a la vez ganarse las palmas como mandatario ecuánime demócrata, que en el debate electoral colmó de garantías tanto a los partidos que lo sustentan como a los que lo combaten. El MOIR no refrendará con su presencia en el mencionado organismo de la demagógica estratagema oficial de seguir adelante con el 121 y al mismo tiempo hablar de imparcialidad y democracia.

Las pesadillas de un ex presidente

En su febricitante y desesperado deambular por todo el país en procura de apoyo a su lánguida candidatura reeleccionista, el ex presidente Carlos Lleras Restrepo decidió hace unos pocos días en tierras de Nariño enfilar baterías contra el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario. Fatigado de su acérrima campaña contra el señor Turbay Ayala, el más peligrosos contrincante dentro de su propio partido para sus aspiraciones de volver a la presidencia de la República, e imposibilitado para combatir al señor López Michelsen, quien lo atajara en 1974 en los mismo intentos de retornar al Poder, el jefe de la “democratización liberal” descubrió, después de trasegar por ciudades, pueblos y veredas, que dentro del ancho caudal revolucionario del pueblo colombiano existía en el MOIR una inocultable amenaza no sólo para sus ambiciones personales inmediatas sino para todo cuanto ha defendido durante sus cincuenta años de actividad política. Al viejo caudillo liberal se le ocurrió presagiar que el MOIR es un movimiento “ en vías de extinción”, lo cual, en plata franca, significaba un abierto desafío que nada raro tendría que terminara siendo consignado en el programa de gobierno del candidato presidencial. A esto se le agrega otro reto: que el liberalismo sacará muchos más votos en relación con los que contabilizaremos nosotros en las próximas elecciones.
Valiente postura la del ex presidente al equipara el eventual resultado de las urnas del 18 de abril entre los guarismos que obtendrá su grupo con los que se registrarán a nombre del MOIR. De antemano queda descartada por nuestra parte la vana aspiración de que en 1976, superemos en el conteo final de papeletas a la “democratización liberal” y aún menos al liberalismo en su conjunto. No únicamente por aquello de que el que escruta elige como decía Camilo Torres Restrepo. Las fuerzas revolucionarias colombianas que han aprendido a desenvolverse y a sacar provecho de las campañas electorales, saben mejor que sus críticos las condiciones de inferioridad que deben sortear con audacia frente a los partidos oficialistas gobernantes en esta clase de eventos democrateros. Empezando por lo que hemos repetido insistentemente: el omnímodo control de los partidos oligárquicos sobre los principales medios de difusión. La proporción entre la capacidad de propaganda y agitación de la coalición liberal–conservadora y la de las tendencias políticas contrarias al régimen no tiene comparación. Sin contar con la radio ni la televisión, al servicio de los intereses prevalecientes, la reacción edita en un solo día tanta o mayor cantidad de publicaciones que lo que pueden financiar sus opositores en un año. La diferencia radica en que la prensa revolucionaria defiende las más caras y sentidas reivindicaciones del pueblo y por ello llega más hondo a la inteligencia y al sentimiento de las amplias masas que son las que al fin y al cabo definirán el rumbo de la historia. Con todo, los recursos del liberalismo y el conservatismo para distorsionar la verdad y prefabricar una opción pública conforme a sus necesidades políticas continúan siendo ilimitados.

Para inclinar la balanza electoral hay otro factor todavía más determinante, como es la influencia decisoría del Estado con su nube de funcionarios venales e inescrupulosos. El gobierno organiza las elecciones, las supervisa y luego escruta. Con el agravante de que esta campaña electoral, según parece, va a desarrollarse bajo el estado de sitio, con el cual el régimen se mueve sin cortapisas de ninguna naturaleza. En estas circunstancias al MOIR y al resto de fuerzas contrarias al bipartidismo tradicional les tocará adelantar su debate en medio de incontable cohibiciones que el ex presidente Lleras silencia cuando baladronea sobre su hipotético triunfo comicial. A la “democratización liberal” no le perjudica el estado de sitio, por el contrario le favorece en la medida que entraba acción de los partidos revolucionarios, con imposiciones de todo tipo, desde los trámites engorrosos para pedir un permiso por una simple reunión hasta las constantes detenciones de dirigentes y activistas con los pretextos más mínimos.

A pesar de todo, estas elecciones llamadas de “mitaca”, no van a ser tan fáciles como dicen imaginárselas los personeros políticos de las clases opresoras pro imperialistas. La situación económica angustiosa de las grandes mayorías, el alto costo de la vida, el desempleo creciente, el fracaso de la engañifa del “mandato claro”, la descomposición social, el incremento de las luchas populares hasta el tope y en una intensidad sin precedentes, las contradicciones internas de la gran coalición gobernante y las divisiones de cada uno de los dos partidos tradicionales harán que la contienda de abril se lleve a cabo dentro de un panorama político muy diferente al de las votaciones de hace dos años. Especialmente el liberalismo, que echa lápiz sobre los 3 millones de electores de 1974, está abocado a sufrir una enorme desinflada. De tal manera que el desafío electoral que no ha formulado desde suelo nariñense la antañona comandancia de la “democratización liberal”, de labios de su más conocido y recalentado exponente, estamos dispuestos a aceptarlo. No faltaba de más. Y vamos a afrontarlo porque por encima de la virtual ventaja relativa de votos que nos imponga el carlosllerismo podremos detectar cuál fuerza marcha en ascenso y cuál comenzó a rodar por la pendiente, si el caduco y desacreditado liberalismo colombiano o la nueva política auténticamente nacional y democrática de las fuerzas revolucionarias colombianas encarnada por el MOIR.

El doctor Lleras tiene a su lado todos los factores de poder y sin oponente visible para esta “mitaca” dentro de su partido le corresponderá llevar a cuestas buena parte del descrédito no sólo de su gobierno, que se distinguió por sus aristas protuberantemente antipatrióticas y antipopulares, sino de los odiados regímenes del Frente Nacional. El liberalismo nada tiene que ofrecerle al pueblo colombiano y mucho menos quien desde sus filas ha gozado como nadie de todas las oportunidades para regir los destinos del país desde los cargos más representativos y vitales de la dictadura burgués–terrateniente pro imperialista. Mueve a la hilaridad el hecho de que al final de medio siglo de quehacer político como jefe prominente de ese partido concluya el ex presidente Lleras que lo que han requerido los liberales para superar su crisis son unos cuantos baños democráticos. La trayectoria de los partidos tradicionales se ha caracterizado por la entrega de la riqueza de la nación al imperialismo y por la política despótica contra las masas trabajadoras. Los troncos viejos y podridos no se dejan enderezar. Los esfuerzos por reencauchar la tétrica imagen y el viejo historial serán fallidos. Nada de ello logrará ya retoñar las marchitas esperanzas. El movimiento de “democratización” se ha dedicado a resucitar en todos los departamentos a unos cuantos personajes muertos en la memoria de las gentes y, con aquella “caterva de vencejos”, piensa rejuvenecer las glorias de un pasado desaparecido para siempre. Cualquiera que contemple sin prevención este cuadro desolador le bastará para apreciar que son las corrientes reaccionarias las fuerzas que en la sociedad colombiana están ciertamente “en vías de extinción”.

He ahí el otro reto que también encaramos: el compromiso trascendente de quién sobrevivirá a quién tras los cambios demanda la historia de nuestros días. El MOIR entero, sus actuales cuadros directivos y su militancia comprenden a cabalidad que la pelea es peleando, así como que la lucha será prolongada y dura y que el triunfo definitivo está distante. Ninguna victoria será gratuita y el éxito de la revolución seguirá dependiendo de la consecuencia con que interpretemos y combatamos por los intereses de la nación y el pueblo colombianos. Nuestro partido continuará su línea revolucionaria, apoyándose en sus propios esfuerzos y en los esfuerzos de las masas, animados por la certeza de que toda fuerza nueva al servicio de una causa justa es invencible.

La UNO: aparato de bolsillo

Aunque en el inmediato pasado hemos redundado en explicar las contradicciones internas que desembocaron en el resquebrajamiento de la Unión Nacional de Oposición, resulta imperativo, al entrar en vigor la campaña electoral, despejar cualquier malentendido que todavía flote en el ámbito político acerca si el MOIR continúa o no formando parte de la UNO. Como hay algunos órganos de expresión que persisten de buena o mala fe en insuflar la imagen de que la UNO sigue funcionando en la misma forma del debate de 1974, con el consiguiente desconcierto que tal enfoque produce en determinados sectores de la opinión, queremos dejar establecido una vez más a través de esta circular que el MOIR no irá con el nombre de la UNO a las próximas elecciones y que ésta de frente de fuerzas aliadas que fue, sólo tiene agónica vigencia en la actualidad como un aparato de bolsillo del Partido Comunista.

La UNO cesó en su papel aglutinante y unitario de diversas fuerzas políticas alrededor de una línea del principio revolucionaria, en el preciso momento en que la mayoría del MAC y el Partido Comunista comenzaron a vacilar entre abrirle una lucha tenaz, clara y efectiva al “mandato de hambre, demagogia y represión” del gobierno lopista, o en estimular ciertas recónditas ilusiones sobre los aspectos que ellos calificaron de “progresistas” y “avanzados” del nuevo gobierno. El MOIR alertó a tiempo que la UNO saldría fortalecida después de su primera prueba electoral si persistía en la defensa consecuente de su programa nacional y democrático, desenmascaraba sin claudicaciones la inmensa estafa del régimen continuista del señor López Michelsen y se regía rigurosamente por las normas democráticas de funcionamiento interno aprobadas en sus dos últimas convenciones nacionales. Ninguno de estos acuerdos de principio fue respetado por el Partido Comunista y, por el contrario, procesión a poner en práctica el ardid de convertir a la UNO en un apéndice suyo, cerrando las puertas al entendimiento mientras de palabra se declaraba farisaicamente partidario de la unidad de las fuerzas revolucionarias. Pero esa clase de astucias jamás darán frutos positivos dentro de la revolución.

Por todas estas razones aclaramos, y lo seguiremos haciendo cuando sea necesario, que el MOIR nada tiene que ver con la UNO ni con las maniobras que tras su sigla trame el Partido Comunista. Por ejemplo, creemos que la delegación del Partido Comunista, presidida por Manuel Bayona Carrascal, que como UNO visitó en audiencia especial al Jefe de Estado y cabeza visible del “mandato de hambre”, le ha prestado un flaco servicio a las corrientes políticas distintas a la coalición liberal–conservadora gobernante y al pueblo en general. La verdad ha sido que la gran prensa le dio especial despliegue a tan inoportuna y rara visita, por decir lo menos. La ocasión fue aprovechada hábilmente por el alto gobierno para hablar de “garantías” cuando es un secreto a voces que éste no piensa levantar el estado de sitio, y sí agudiza la represión e impide en mil formas la libre movilización, reunión y agitación de las fuerzas políticas que le son contrarias y participan en la campaña electoral. El Partido Comunista ha dicho que no concurrirá al llamado tribuna de garantías electorales mientras continuemos bajo la égida del artículo 121 de la Constitución, pero le ha importado el alarde democratero del primer mandatario. Esto es, como lo hemos señalado con otras parecidas inconsecuencias, prenderle una vela a dios y otra al diablo.

Iremos como MOIR a las elecciones que se avecinan, propiciando las alianzas con las agrupaciones políticas patrióticas, democráticas y revolucionarias que estén dispuestas a acompañarnos en la gran pelea por hacer más consciente el descontento del pueblo colombiano contra el fraude continuista de las oligarquías liberales y conservadoras vendidas al imperialismo norteamericano y por organizar a las masas hasta constituir a la larga el más amplio frente único de todas las clases y fuerzas que luchan sinceramente por la liberación, ña soberanía uy la prosperidad de la nación. Para ello hemos propuesto a los revolucionarios y al pueblo en general como base de discusión los diez puntos de la creación del frente, en torno de los cuales adelantaremos nuestro debate electoral y seguiremos batallando después de las elecciones del 18 de abril de 1976.

ESTEBAN NAVAJAS GANA “PREMIO CASA DE LAS AMÉRICAS”

El actor y dramaturgo del Teatro Libre de Bogotá Esteban Navajas, se hizo acreedor a la edición 1976 del “Premio Casa de las Américas”, en el género teatro, por su obra “La agonía del difunto”. El grupo teatral La Candelaria de Bogotá, obtuvo igualmente el galardón con la pieza “Guadalupe años sin cuenta”.

El concurso “Casa de las Américas” fue instituido en Cuba poco después del triunfo de la revolución y desde entonces se celebra anualmente, considerándosele sin duda de gran trascendencia en toda Hispanoamérica, no sólo por la calidad literaria de las obras distinguidas, sino pro ser un certamen que exalta y promueve la nueva cultura latinoamericana, en los campos de la novela, la poesía, el cuento, el teatro, la literatura infantil y el ensayo. Además, “Casa de las Américas”, a través de su revista del mismo nombre ha venido difundiéndose desde hace más de 15 años testimonios políticos y literarios que constituyen expresión del despertar antiimperialista de los pueblos de América Latina. A la versión de 1976 de este premio, fueron enviadas 608 obras y 34 personas de 17 países sirvieron como jurados.

El compañero Esteban Navajas se inició en teatro con el grupo de la Universidad de los Andes dirigido por Humberto Dorado. Inicialmente actuó y participó en la reacción del texto de “Encuentro en el camino”, en 1974. Posteriormente, a partir de la fusión de dicho grupo con el Teatro Libre de Bogotá, Esteban Navajas se incorpora a él y actúa en “La verdadera historia de Milcíades García” y en La Madre” de Bertolt Brecht, bajo la dirección de Ricardo Camacho. Desde 1975 entra a formar parte del Taller de Dramaturgia del Teatro Libre de Bogotá, organizado y orientado por Jairo Aníbal Niño. En el marco de este taller, escribe “La agonía de difunto”, su primera producción.

La obra premiada –que será puesta en escena por el Teatro Libre- narra la invasión de unas familias campesinas al latifundio de un terrateniente, las patrañas y maniobras de que éste se vale para desalojarlos y la astucia y decisión que los campesinos desarrollan para conquistar sus derechos. El vigoroso y vivo realismo del texto y su combativo contenido lo convierten en una expresión más de la floreciente cultura revolucionaria colombiana y latinoamericana.

CAMILO, HÉROE DEL PUEBLO

A diez años de su muerte, Camilo Torres viven en el corazón del pueblo colombiano. Su imagen es una huella imborrable en todos los hombres honestos que luchan por acabar con el régimen explotador al que está sometido nuestro país. Por su valerosa actitud por sus permanentes denuncias de los atropellos que a diario comete la alianza burgués–terrateniente pro imperialista, por sus desenmascaramientos de los partidos tradicionales, su personalidad es evocada y recordada con cariño por miles y miles de gentes sencillas. Su espíritu de sacrificio es un ejemplo inigualable para todos los militantes de la revolución colombiana y para los revolucionarios del mundo entero.

Después de una ausencia de varios años, Camilo regresa al país en 1959. Tiene treinta años de edad y hace cinco viste la sotana. A partir de eses momento y durante los siguientes siete años, vuelca todas sus energías, toda su capacidad de trabajo, en una lucha sin descanso por las reivindicaciones de inmensos sectores desvalidos de la población colombiana. En una u otra forma, desde sus cátedras en la Universidad Nacional y en la Escuela Superior de Administración Pública, a través de sus violentos enfrentamientos con los terratenientes –en su lucha y demanda por la tierra para los campesinos que la trabajan–, de todos sus documentos en los cuales enjuició y denunció a los partidos tradicionales, a las castas oligárquicas y los intereses pro imperialistas, de su agitación permanente en las principales plazas del país, de la difusión de la Plataforma del Frente Unido, y de su vinculación a la guerrilla, Camilo estuvo siempre al frente de la lucha por el mejoramiento de las condiciones materiales del pueblo y por la difusión de las ideas revolucionarias.

Miles de personas del pueblo lo escuchan con fervor y lo apoyan en sus intervenciones en las plazas públicas en las principales ciudades de la Costa Atlántica, En Girardot, el pueblo lo protege solidariamente contra las agresiones de la Fuerza Pública. En la plaza de Cayzedo en Cali, se agolpan en torno a Camilo miles de personas de todos los sectores de la población. En Medellín, un inmenso sector va con él a la cárcel y pelea contra determinaciones del gobierno que quieren impedir sus concentraciones y conferencias.

“Hacemos a la revolución en Colombia con el ochenta y cinco por ciento de los colombianos”, señala Camilo en cierta ocasión y esta convicción cobra en él más fuerza de ninguna otra. “Cuando hay una autoridad en contra del pueblo, esta autoridad no es legítima y se llama tiranía. Los cristianos podemos y debemos luchar contra la tiranía”. El 22 de mayo de 1965, Camilo lanza la Plataforma del Frente Unido del Pueblo. Su esfuerzo por obtener y lograr un frente, donde se encontrasen la mayoría de los colombianos: las grandes masas de trabajadores oprimidos y expoliados, los inmensos sectores de campesinos desposeídos, los estudiantes y los intelectuales honestos, da sus primero frutos con la aparición el 26 de agosto del mismo año del número uno del periódico “Frente Unido”.

Por esta época y ante su ferviente actividad, “El Tiempo” clama contra él en su página editorial donde señala que la “vocación socialista” de Camilo “pasa ya de la raya”. El 18 de octubre del mismo año se une al Ejército de Liberación Nacional y el 15 de febrero de 1966 muere en una emboscada tendida por el ejército títere en Patio Cemento.

Ocho días antes había lanzado su “Proclama al Pueblo Colombiano”, llamado a la inmensa mayoría de la población a conjugar todos sus esfuerzos por la liberación de la patria de la casta oligárquica y del imperialismo norteamericano.

Camilo hizo de toda su vida, de toda su trayectoria política, un modelo de abnegación y sacrificio, un símbolo de entereza, que es hoy un gran ejemplo para todos los revolucionarios colombianos.

POSICIÓN DE CHINA SOBRE EL PROBLEMA DE ANGOLA

I- Declaración del Ministro de Relaciones Exteriores de la República Popular China

“El 11 de noviembre de 1975, terminó la dominación colonial que Portugal mantuvo en Angola durante cinco siglos, y Angola se ha convertido en un país soberano independiente. Esta es una gran victoria lograda por el pueblo angoleño que, contando con el apoyo de los pueblos de Africa y del resto del mundo, persistió durante largo tiempo en la heroica lucha contra el colonialismo portugués y particularmente en la lucha armada iniciada en la década del 60. Por ello, el Gobierno y el pueblo chinos expresan sus calurosas congratulaciones al pueblo angoleño y a las tres organizaciones de liberación en Angola.

“Pero después de la independencia, en Angola no se ha logrado formar un gobierno de unión nacional, sino que se ha producido una desgraciada situación de escisión y guerra civil. Esto se debe completamente a la disputa entre las dos superpotencias y sobre todo a la descarada expansión y grosera intervención de la Unión Soviética. La existencia de diferencias entre las tres organizaciones de liberación angoleñas es cosa normal, y esas diferencias debían ser resueltas por las organizaciones mismas mediante negociaciones políticas bajo la bandera de la unión nacional y libre de ingerencia foránea. Sin embargo, a despecho de los acuerdos que, bajo el impulso de la Organización de Unidad Africana, las tres organizaciones angoleñas firmaron con el fin de reforzar su unidad y materializar conjuntamente la independencia, la dirección soviética ha creado deliberadamente la escisión entre esas organizaciones de liberación, ha enviado allí gran cantidad de armas y ha apoyado a una sola organización mientras ha calumniado y atacado desenfrenadamente a las otras dos, con ello provocando ella misma la guerra civil en Angola. Además, la Unión Soviética no ha cesado de sembrar cizaña y discordia entre los países africanos. Con su actuación, la dirección soviética se ha revelado plenamente en sus verdaderos colores imperialistas.

“Los dirigentes de muchos países africanos y especialmente la Organización de la Unidad Africana han hecho ingentes esfuerzos por mediar entre las tres organizaciones liberadoras de Angola para que sean eliminadas sus diferencias, y han formulado una serie de proposiciones positivas sobre el cese inmediato de la guerra civil y la formación de un gobierno de unión nacional por las tres organizaciones liberadoras de Angola. Esta justa posición de la Organización de la Unidad Africana responde plenamente a los intereses del pueblo angoleño y de los pueblos de toda Africa. El Gobierno chino patentiza su alta apreciación y resuelto apoyo al respecto.

“El Gobierno y el pueblo chinos siempre han brindado profunda simpatía y resuelto apoyo al pueblo angoleño en su justa lucha contra el colonialismo portugués y por la independencia nacional y desean de todo corazón que las tres organizaciones de liberación angoleñas atribuyan la mayor importancia a los intereses nacionales de Angola, tengan en cuenta la situación en su conjunto, se unan, diriman las diferencias, luchen contra el enemigo común, eliminen la intromisión e intervención de superpotencia y hagan esfuerzos mancomunados para establecer una Angola de concordia nacional unida, unificada y verdaderamente independiente”.

15 de noviembre de 1975

(Tomado de Pekín Informa, número 47 de 1975)

II- Discurso de Chiao Kuan–jua, jefe de la delegación china, ante la reunión plenaria de la 30ª Asamblea General de la ONU
(Extractos)

“La guerra civil en Angola apena a todos los pueblos revolucionarios del mundo. Es normal que existan discrepancias en el seno del movimiento de liberación nacional. La correcta actitud que debe adoptarse es estimular su unidad para luchar en común contra el enemigo y por expulsar a los colonialistas. Por eso, la Organización de la Unidad Africana ha reconocido y apoyado igualmente a las tres organizaciones liberadoras de Angola que sostienen la lucha armada, y ha hecho incansable esfuerzos por promover la unidad del movimiento de liberación nacional de Angola. En cambio, presumiendo de gran señor del movimiento de liberación nacional y haciendo caso omiso del acuerdo concertado por las tres organizaciones de Angola para unirse contra el enemigo, la dirección soviética, a través de su aparato de propaganda, ha calificado a una organización de revolucionario y tildado a otra de reaccionaria en un deliberado intento de crear escisión entre ellas. Más aun, ha enviado a una de las organizaciones de Angola gran cantidad de armas, incluidas armas pesadas. De esta manera ha provocado la guerra civil en Angola. La otra superpotencia, a su ves, no se ha resignado a estar atrás. La situación en Angola se hace cada vez más complicada.

“China ha apoyado desde el comienzo el movimiento de liberación nacional de Angola. Hemos prestado ayuda militar a las tres organizaciones liberadoras de Angola en apoyo de su lucha contra el colonialismo portugués. Sabiendo que existen discrepancias entre ellas, siempre les hemos aconsejado que unan para luchar contra el enemigo. Después de que el movimiento de liberación nacional de Angola llegó a un acuerdo sobre la independencia con Portugal, ya dejamos de dar nueva ayuda militar a estas tres organizaciones. Esto es un hecho. Y los hechos son más elocuentes que las palabras. Las calumnias lanzadas por la Unión Soviética contra China no han podido de ninguna manera ocultar la verdad de los hechos, sino al revés, han puesto al desnudo a la propia Unión Soviética.

“La guerra civil instigada en Angola por la Unión Soviética es una cosa mala, pero es también una cosa buena. Es cosa buena porque puede servir como material de enseñanza en sentido negativo. Todo movimiento revolucionario tiene inevitablemente altibajos. Estamos convencidos de que, después de experimentar reveses y vicisitudes, las amplias masas populares de Angola persistirán en la unidad y la lucha, frustrarán las intrigas de las superpotencias y sobre todo del socialimperialismo y alcanzarán su independencia y emancipación. Sus temporales dificultades y sacrificios no sólo les ayudarán a elevar su conciencia política, sino que también son una profunda lección para los movimientos de liberación de las naciones oprimidas del mundo”.

26 de septiembre de 1975

(Tomado de Pekín Informa, número 40 de 1975)

III- Torpe truco para desviar la atención
(Extractos)

“En el año transcurrido, con el objetivo de controlar Angola estratégicamente importante, en su disputa con la otra superpotencia por la hegemonía en Africa y en el mundo entero la Unión Soviética ha provocado una guerra fratricida en Angola, escindiendo a las tres organizaciones de liberación de Angola e incluso enviando allí personal militar y gran cantidad de armas”.

“La vocinglería del socialimperialismo, que siempre se autodenomina “aliado natural “ de los pueblos africanos, contra la invasión sudafricana de Angola, se levantó precisamente cuando su perversa catadura ha quedado revelada más y más claramente. Su objetivo es encubrir su vil fisonomía de archicriminal, que atiza la guerra civil en Angola, y sus siniestros complots de expansión en Africa.

“A fin de mantener el último baluarte de la dominación reaccionaria en la parte sur de Africa, el régimen racista sudafricano ha estado aguardando una oportunidad de agresión, expansión, complot y sabotaje. Hay que condena enérgicamente el envío de tropas sudafricanas a Angola y su interferencia en los asuntos internos del pueblo angoleño. Sin embargo, se ha visto claramente que el envolvimiento sudafricano tuvo lugar después de la Unión Soviética se había puesto a escindir el movimiento de liberación de Angola y había atizado allí una guerra civil. No es nadie más que el socialimperialismo soviético el que ha brindado, a través de su grosera intervención en Angola, a las autoridades sudafricanas un chance para enviar tropas a ese país pescando en río revuelto. Por lo tanto, el socialimperialismo, que ha dado alaridos para oponerse a la invasión sudafricana, es el archicriminal que ha suscitado la intervención del régimen racista sudafricano en Angola…”.

(Tomado de Pekín Informa, número 2 de 1976)

EN LA UNIVERSIDAD DE MEDELLÍN: RESPUESTA A LA DEMAGOGÍA Y LA REPRESIÓN

A raíz de que el sector de la Universidad de Medellín, Orión Alvarez Atehortúa desconoció el acuerdo pactado por el Consejo Directivo con los sectores básicos del claustro, y de que se atrincheró en otra serie de atropellos para respaldar su actitud, el estudiantado y amplios sectores populares de la ciudad han dado su incondicional apoyo al movimiento que lucha porque se cumpla lo pactado con las directivas. Desde el lunes 26 de enero se han librado continuos combates callejeros entre los estudiantes y trabajadores que hacen públicos su repudio a las veleidades de la autoridad en la Universidad de Medellín y las fuerzas represivas que tratan de silenciarlos a bolillo. En las refriegas han sido detenidos más de 150 estudiantes, y otros tantos han sido heridos a golpes.

El acuerdo y el regreso del rector
Después de un largo y tenaz forcejeo entre los sectores universitarios básicos y el Consejo Directivo, se había logrado un acuerdo en la Universidad de Medellín sobre los puntos siguientes: 1) No venta de los buces de servicio de la institución, 2) No aplicación de normas académicas lesivas al estudiantado, ni de represalias contra los participantes en el movimiento por lograr el acuerdo, 3) Solución favorable al pliego de peticiones presentado por los trabajadores, 4) Atención positiva a la solicitud de estabilidad laboral presentada por los profesores, 5) Reforma de los programas de estudio con participación de los sectores fundamentales de la Universidad.

Cuando la vida universitaria parecía retornar a la normalidad, gracias al acuerdo pactado, irrumpió el rector Alvarez Atehortúa, procedente de una gira por Latinoamérica, echó por tierra la solución acordada, desconoció al Consejo Directivo y concentró en la Conciliatura y en sus propias manos poderes dictadores. Como era de esperarse, la respuesta del estudiantado fue la de salir resueltamente en defensa de sus conquistas. Entonces Orión Alvarez fue mucho más allá: Canceló el semestre que ya estaba casi terminado, expulsó masivamente estudiantes, profesores y trabajadores y exigió el pago de la segunda cuota del semestre cancelado. Para apoyar sus medidas cavernarias, el rector contó con la ayuda entusiasta del aparato represivo del gobierno, y el martes 27 de enero fue militarizada la Universidad. Se encarceló a decenas de sus alumnos, pretendiendo ahogar en las mazmorras una protesta justa. Típica solución lopista a las demandas del pueblo.

Jornadas de solidaridad con la Universidad de Medellín

Los amplios sectores de estudiantes y trabajadores de la ciudad y el departamento, que han hecho de las suya la causa de los alumnos de la Universidad de Medellín, han salido con éstos a las calles para hacer público el atropello cometido por Orión Alvarez, y han participado en los combates callejeros contra los antimotines que sistemáticamente introducen el caos y la violencia en las demostraciones populares. El 26 de enero, después de una asamblea realizada en el Teatro Camilo Torres de la Universidad de Antioquia, los estudiantes acordaron llevar a cabo un mitin en los predios de la Universidad, y pedir colaboración con el movimiento a la ciudadanía. Cuando esto se desarrollaba pacíficamente, aparecieron agresivas camionadas de policías. Entonces, como se generalizara la protesta, fue militarizada la Ciudad Universitaria, allanada la Facultad de Odontología y la Universidad Nacional, hubo decenas de estudiantes detenido y contusos. Pero entre más brutal ha sido la respuesta lopista al problema universitario más sectores se vinculan a la lucha y más decidida es su actitud.

Sigue la pelea

Así, durante dos semanas en Medellín se han realizado continuas demostraciones de repudio a la solución castrense de los problemas académicos y de desenmascaramiento del “nuevo estilo” que el “mandato de hambre” propone a la Universidad colombiana. El 29 de enero una gigantesca manifestación fue atacada por la Policía Militar y dispersada en medio de la más despiadada represión que se recuerde en los últimos tiempos en Medellín. Gustavo Ramírez, estudiante de ingeniería de la Universidad de Antioquia, bárbaramente golpeado, permaneció una semana incomunicado en la Cuarta Brigada, sin permitírsele siquiera una visita médica. El 3 de febrero se realizó en Urrao una manifestación de respaldo a los estudiantes. Ese mismo día, en la Universidad de Antioquia se efectuó una nutrida asamblea para exigir la reapertura del semestre en la Universidad de Medellín, a la salida de la cual se produjo la consabida provocación policial y la militarización del sector. Simultáneamente, la conciliatura del Claustro en conflicto, declaraba su irrestricto apoyo a Alvarez Atehortúa, a quien puso cínicamente como ejemplo de estudiantes y profesores. Los días 5 y 6 de febrero, el Comité Coordinador de los gremios solidarios con el movimiento, llevó a cabo jornadas de solidaridad que contemplaron discusiones sobre la nacionalización de la educación, el rechazo a la declaratoria de empleados públicos a todos los trabajadores de la educación, la realización de mítines en el centro de la ciudad, y una gran movilización de estudiantes y trabajadores que se efectuó el viernes y que el ejército y la policía trataron de impedir a garrote, militarizando una vez más la ciudad.

La Universidad de Medellín es uno más entre los numerosos y aberrantes casos de educación privada donde las directivas interpretan la “autonomía universitaria” cacareando que en su corral pueden y deben hacer lo que les dé la gana. Como si el gobierno de López tuviera la más mínima intención de mediar a favor de los estudiantes.

DUELO MUNDIAL POR LA MUERTE DE CHOU EN-LAI

Los siguientes son extractos de algunos de los muchos mensajes de condolencia llegados al gobierno y al Partido Comunista Chinos por la desaparición del infatigable luchador y proletariado internacional, camarada Choi En–lai. (Tomados de “Pekín Informa”).

Albania

El camarada Choi En–lai trabajó fielmente por aplicar la línea revolucionaria del Presidente Mao Tsetung y construir y fortalecer el partido Comunista y el Estado Socialista de China. Hizo contribuciones preciosas e indelebles al triunfo de la Gran Revolución Cultural Proletaria y la campaña de crítica al Lin Piao y Confucio, y a la lucha contra el imperialismo y el revisionismo contemporáneo.
Nuestro pueblo, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, veneran para siempre el recuerdo de sus visitas a Albania, sus entrevistas y conversaciones cordiales con nuestro pueblo trabajador y su sincero respeto y cálida amistad y cariño hacia el pueblo albanés. El camada Choi En–lai fue un firme sostenedor de nuestro pueblo en la lucha común contra el imperialismo, el revisionismo y otros reaccionarios.

La imagen del camarada Choi En–lai de indomable revolucionario y firme marxista–leninista será para siempre un modelo supremo para todos los revolucionarios y los pueblos del mundo progresistas y amantes de la libertad.

Gloria eterna al camarada Choi En–lai.
Enver Hoxha
Primer Secretario del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania.
Tirana, 9 de enero de 1976

Camboya

Su Excelencia Choi En–lai fue un revolucionario sumamente prominente de China, un respetado y querido líder del pueblo chino. Libró una heroica e intrépida lucha por la revolución y la construcción socialista de China y les consagró toda su vida. Fue un leal compañero de armas de las naciones y pueblos oprimidos del mundo entero. Brindó persistente e incansablemente apoyo activo a los pueblos del mundo en la lucha contra el imperialismo, el colonialismo y sus lacayos de todo género y en la lucha por la liberación nacional popular, la independencia y la justicia.

Su excelencia Choi En–lai fue un compañero de armas de la mayor intimidad y confianza de la nación y del pueblo camboyanos. Fue uno de los dirigentes chinos que hicieron a la más importante contribución estableciendo de la amistad sólida, excelente y pura y la solidaridad combativa entre los pueblos de Camboya y China.

Su excelencia Choi En–lai falleció, pero la constantemente consolidada y creciente amistad de solidaridad combativa entre los pueblo camboyano y chino, gracias a su preocupación, han echado profundas raíces en los corazones de los pueblos de nuestros dos países. Su espíritu vivirá siempre en los corazones del pueblo camboyano y de cada uno de nosotros.

Norodom Sihanouk
Jefe del Estado de Camboya Democrática y Presidente del Frente Unido Nacional de Camboya.

Penn Nouth
Primer Ministro de Gobierno de Camboya Democrática y presidente del Buró Político del Comité Central del Frente Unido Nacional de Camboya.

Khieu Samphan
Vice Primer Ministro del Gobierno de Camboya Democrática y miembro del Buró Político del Comité Central del Frente Unido Nacional de Camboya.

Pnom Penh, 10 de enero de 1976

República Democrática del Viet Nam

Estamos profundamente apesadumbrados al saber el fallecimiento del camarada Choi En–lai, Vicepresidente del Comité Central del Partido Comunista de China Y Primer Ministro del Consejo de Estado de la República Popular China.

El camarada Choi En–lai fue un destacado luchador comunista, un prominente hijo del pueblo chino, uno de los más sobresalientes dirigentes del Partido y del Estado de China, y grandes e íntimo amigo del pueblo vietnamita, con el más hondo sentimiento de dolor, en nombre del pueblo vietnamita, el Comité Central del Partido de los trabajadores de Viet Nam, el Comité Permanente de la Asamblea Nacional y el Gobierno de la República Democrática de Viet Nam, y en el nuestro, expresamos nuestras más sentidas condolencias a ustedes y, por su conducto, al Comité Central del Partido Comunista de China, el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional y el Consejo de Estado de la República popular China, el pueblo y a la acongojada familia.

Ton Duc Thang
Presidente de la República Democrática de Viet Nam.

Le Duan
Primer Secretario del Comité Central del Partido de los Trabajadores de Viet Nam

Truong Chinh
Presidente del Comité Permanente de la Asamblea Nacional de la República Democrática de Viet Nam.

Pham Van Dong
Primer Ministro del Gobierno de la República Democrática de Viet Nam.

Hanoi, 9 de enero de 1976

Laos

Nos enteramos con la más honda pena del infortunado fallecimiento del camarada Choi En–lai, sobresaliente luchador comunista, respetado y querido dirigente de la clase obrera, pueblo y revolución chinos y distinguido estadista de nuestro tiempo. El camarada Choi En–lai dedicó su vida entera a la causa de la liberación de la nación y el pueblo chinos y a la construcción socialista de China. Rindió meritorios servicios a la liberación nacional, el fortalecimiento de un nuevo orden de la paz y el establecimiento de un nuevo orden en las relaciones internacionales. El Partido Comunista, Gobierno y pueblo de China contribuyeron a la victoria de la lucha de liberación nacional del pueblo de Laos. El camarada Choi En–lai hizo esfuerzos y desempeño un importante papel en esta materia y en el incesante desarrollo de la fraternidad y solidaridad combativa los pueblo laosiano y chino. El deceso del camarada Choi En–lai priva al Partido Comunista, al Gobierno y al pueblo de China de un dirigente extremadamente distinguido y al pueblo laosiano de un gran amigo.

Souphanouvong
Presidente de la República Democrática Popular de Laos y Presidente de la Asamblea Popular Suprema de Laos.

Vientiane, 10 de enero de 1976

Corea

El camarada Choi En–lai fue un probado y destacado dirigente del Partido y el Estado de China, distinguido revolucionario proletario, figura prominente del movimiento comunista internacional y del movimiento internacional de la clase obrera e íntimo compañero de armas del pueblo coreano. Desde que emprendió el camino de la revolución ya en su juventud, hizo una gran contribución al derrocamiento del imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático y a la gran victoria de la revolución popular en China bajo la sabia dirección del camarada Mao Tsetung, el gran líder del pueblo chino.

En el ejercicio de los importantes cargos de Vicepresidente del Comité Central del PCCh, de Primer Ministro del Consejo de Estado y de Presidente del Comité Nacional del Consejo Consultivo Político del Pueblo Chino durante largo tiempo después de la fundación de la República Popular China, el camarada Choi En–lai consagró toda su sabiduría y energía a la transformación de una China atrasada en una potencia socialista moderna, al vigoroso despliegue de la Gran Revolución Cultural Proletaria y la campaña de crítica del Lin Piao y Confucio, el aplastamiento del complot de los revisionistas para restaurar el capitalismo, a la consolidación de la dictadura del proletariado en China y a la promoción de la causa del movimiento comunista internacional.

Aunque el camarada Choi En–lai ha desaparecido, brillarán para siempre sus excelsos hechos.

Kim II Sung

Secretario General del Comité Central del Partido del Trabajo de Corea y Presidente de la República Popular Democrática de Corea.

Sur de Viet Nam

Sentimos un profundo pesar al saber el fallecimiento de Su Excelencia Choi En–lai, Vicepresidente del Comité Central del Partido Comunista de China y Primer Ministro del Consejo de Estado de la República Popular China.

El deceso de Su Excelencia Choi En–lai es una gran pérdida para el pueblo chino. El Partido y el Estado chinos han perdido un destacado dirigente y un gran luchador, y el pueblo del sur de Viet Nam ha perdido un íntimo compañero de armas.

Abogado Ngyen Huu Tho
Presidente del Presidium del Comité Central del Frente Nacional de Liberación del Sur de Viet Nam y Presidente del Consejo de Asesores del Gobierno Revolucionario Provisional de la República del Sur de Viet Nam.

Sur de Viet Nam, 9 de enero de 1976

Yugoslavia

Ante el fallecimiento del Primer Ministro del Consejo de Estado de la República Popular China Choi En–lai, yo, en nombre de los pueblos de la República Federativa Socialista de Yugoslavia y en lo personal, expreso la más profunda simpatía al amistoso pueblo de las diversas nacionalidades de China, a la Asamblea Popular Nacional y a usted mismo. Choi En–lai, revolucionario y eminente estadista, dedicó toda su vida a la lucha del pueblo chino por la liberación, la independencia, el progreso y la creación de la Nueva China. Sus trabajos representan una importante contribución al progreso mundial y a la amistad entre los pueblos. La muerte del Primer Ministro Choi En–lai es una gran pérdida para la República Popular China y la humanidad.

Josip Broz Tito

Belgrado, 9 de enero de 1976

Rumania

Como sobresaliente líder del Partido y el Estado, íntimo compañero de armas del Presidente Mao Tsetung y renombrado luchador del movimiento comunista internacional, el camarada Choi En–lai consagró toda su vida y energía a la lucha por la liberación social y nacional y el progreso y la felicidad del pueblo chino, por el fortalecimiento del Partido Comunista de China y por la victoria de la revolución y la construcción del socialismo en China.

El camarada Choi En–lai fue toda su vida un noble ejemplo de desinteresada devoción y firme lucha contra la explotación y opresión, contra el imperialismo, el colonialismo y el neocolonialismo y por la promoción de las relaciones de igualdad y respeto mutuo entre los pueblos y por el triunfo de las ideas del socialismo y el de la paz en el mundo entero.

La brillante imagen de revolucionario y poderosa personalidad del camarada Choi En–lai, permanecerá siempre fresca en la memoria de los comunistas rumanos y de todo el pueblo rumano.

Nicolae Ceausescu
Secretario General del Partido Comunista Rumano y Presidente de la República Socialista de Rumania.

Bucarest, 9 de enero de 1976.

LA COSTA ATLÁNTICA CONDENA A LA SED

Más de cincuenta poblaciones de la Costa se encuentran abocadas a vivir sin agua potable ante la indiferencia y los serruchos de institutos oficiales de fomento y las empresas de servicios públicos. Incontables marchas de ollas vacías recorren pueblos y veredas al grito de “¡agua, agua!” y su pedido recibe por toda respuesta vagas promesas o tropas.

En Maicao, después de una semana de sed, muchos bebieron aguas contaminadas, lo que ha generado epidemias de tifo y difteria entre los niños. En las calles se ven largas colas bajo el sol y entre el polvo, de gente que pagan cinco pesos o más por una lata de agua. El pasado 8 de febrero los habitantes de Maicao realizaron una gigantesca manifestación de protesta, y a pesar de los arrestos y abusos de las autoridades, ahora preparan un paro cívico.
Sobre el Magdalena

A orillas del ría Magdalena, donde los efectos de las trágicas inundaciones que describimos en nuestro número anterior todavía repercuten, las poblaciones enfrentan ahora la sequía al comenzar el verano.
En muchas poblaciones del Atlántico, la gente se ve forzada a ir hasta Barranquilla por agua. Córdoba, Sucre y el sur de Bolívar, enfrentan racionamientos de más de un mes, mientras en Montería se declaran en quiebra la s Empresas Públicas sin terminar un acueducto iniciado en 1954 con cuantiosos y renovados aportes. La inmoralidad llega a límites escandalosos en todos los niveles del gobierno.

El pueblo exige solución

En muchas localidades, entre ellas Puerto Colombia, Baranoa, Manatí, y Sabanalarga, se han producido choques con las fuerzas represivas que fueron enviadas a impedir la protesta. El pueblo pone de presente una vez más que incluso para pedir algo tan necesario y elemental como el agua, se ve precisado a combatir el “mandato de hambre”.

A eso de las 3 de la tarde del miércoles 4 de febrero, los gigantescos camiones de carga, los buces de pasajeros y automóviles que rodaban tranquilamente por la carretera de La Cordialidad rumbo a Cartagena, tuvieron que frenar inesperadamente a la altura del Municipio de Galapa, a 20 minutos de Barranquilla. Los sorprendidos conductores se apearon para averiguar la causa del trancón. Descomunales troncos de árboles cortados a golpe de hacha, llantas, pedazos de vidrio, tachuelas, ramas, etc., formaban una inexpugnable fortaleza que bloqueaba completamente el ancho de la vía.

Un oficial burlado

Era la culminación del drama de desespero y angustia de 10.000 habitantes del municipio, obligados a recurrir a esta medida para protestar: hacia más de un mes que a Galapa no llegaba una gota de agua. Y comenzaba otro habitual episodio. Más rápidamente de los que tarda el agua en correr por los tubos de los acueductos de la Costa Atlántica, arribaron los camionados llenos pero esta vez de otra clase de carga: de policías y soldados. El oficial a mando les ordenó despejar la vía. Así se hizo. Cuando los vehículos se disponían a reemprender su marcha, se detuvieron nuevamente. Las gentes habían levantado dos barricadas más. Nueva limpieza del camino y otros dos bloqueos. Y así durante toda la noche.

Tras las promesitas…

Al amanecer, cuando nuevos y más grandes troncos y mil objetos más seguían bloqueando el paso, y la decisión y número de los pobladores crecían con furia de las llamadas llantas, aparecieron más refuerzos policiales y del ejército. “¡Dispérsense, levanten el bloque!”, mandó el subcomandante de la policía del Atlántico. “¡Nuestro movimiento es justo, no podemos vivir sin agua; queremos agua, no policías!”, respondió el pueblo al unísono. El esbirro, nervioso, gritó: “¡Tranquilícense, el carro de bomberos repartirá agua hoy en todo el pueblo!” Y la masa: “¡Eso es otro engaño, no nos moveremos de aquí!”. La culata, el bolillo y la patada artera no se hicieron entonces esperar. La respuesta popular tampoco. Los pobres se defendieron y sacaron a relucir la bravura producida por penas milenarias, replegando a los represores. No obstante, éstos, armados hasta los dientes irrumpieron salvajemente en el pueblo.

Una “campaña cívica de las fuerzas del orden”

“Los soldados y policías se metían en nuestras casas, nos pegaban y amenazaban. En la cada de don Pepe, el ejército abrió la puerta a patadas. Él estaba debajo del camión haciéndole unos arreglos; uno de ellos lo sacó y a punta de culatazos le dejó la pierna morada, narró un galapero con el fragor de la batalla todavía en su rostro.
Ramón Eduardo Gómez cuentan: “Son más de 20 heridos. Nosotros estábamos sentados como a dos cuadras de donde se estaban haciendo las barricadas, cuando los policías empezaron a insultarlos y a punta de garrote nos obligaron a subir a la patrulla. También subieron a una señorita, a la que pegaron e insultaron. Como protestamos por el atropello nos pegaron más duro. A ella la tiraron sola en la mitad de la carretera. A nosotros nos dejaron a media noche en Sabanalarga. Algunos vecinos salieron a buscarnos porque temían que nos mataran sin que nadie se diera cuenta. De todo esto fuimos a darle queja al alcalde. El no dijo nada. Nosotros temíamos todo el derecho de protestar. Nadie aguanta dos meses sin agua. Además, era una manifestación organizada, no tenían porqué echarnos a la policía y el ejército encima”.
“Una romería de pequeños ataúdes blancos”

Desde tiempos inmemoriales, Galapa ha carecido de un servicio, normal de agua. Lo que sí es cumplido y con recargos por demora, son los cobros. El líquido es bombeado cada tres días, cada semana o cada mes. Sus habitantes siempre dejan los grifos abiertos y con el primer goteo, así sea a media noche como casi siempre ocurre, corren a llenar ollas, canecas y albercas, porque saben que al rato se les suspender. Y nunca saben cuándo vuelve.
En esta ocasión, la ausencia llevaba más de dos meses en los barrios retirados del centro. La gente tuvo que comprar a $1 ó $2 una lata o traer aguas estancadas de pozos o lagunas cercanas. “Los que más sufren son nuestros niños –comenta una señora. Cuando empieza a faltar, mueren uno o dos diariamente, pero cuando pasan los días y no llega ni una gota, se forma una verdadera romería de pequeños ataúdes blancos alrededor de la iglesia”, Otra señora enfurecida agrega: “Aquí siempre nos toca protestar a la fuerza porque las autoridades tienen oídos sordos. Si uno va con su olla en busca de agua a una laguna, lo detienen porque se mete en lotes que no son de su propiedad. ¿Qué hacemos entonces? Cuando nos mandan agua parece que nos la dieran en gotero: no alcanza para nada”.

“Cada vez que hacemos paro llega el agua”

“La disculpa que siempre nos dan es que los tubos se han roto. Pero ¡Qué va! eso es pura sinvergüenzura de la administración. Si fuera en verdad daño de la tubería, no se podría arreglar tan rápido. Pero ya ve, cada vez que hacemos para llega el agua, como para calmarnos un tiempito, porque luego es la misma vaina, cada mes o cada semana”, afirma un galapero, y su esposa complementa: “En otras ocasiones por lo menos venían carrotanques a vendernos el agua. Esto era duro para nuestros pobres presupuestos porque no la vendían hasta a $2 el galón y necesitábamos por lo menos 30 galones diarios para tener seguros los teteros de los niños. Esta vez el alcalde decretó un impuesto de $20 para los carrotanques y por eso no volvieron”.
Al día siguiente del movimiento llegó el agua a Galapa, pero con muy baja presión. Hace dos años, cuando el pueblo, enardecido por el problema realizó otro paro cívico ocurrió igual: al otro día, como por encanto, llegó el agua. Pero al mes, el conflicto seguía igual.

Los terratenientes son los culpables

Como responsables director de sus desgracias, los galoperos no vacilan en sindicar a los terratenientes de la región: “La tubería del acueducto atraviesa tierras de grandes terratenientes, y éstos, para llenar sus represas particulares rompen los tubos”. En 10 años ninguna autoridad ha movido un dedo para ponerle coto a esta situación. El alcalde, como en esta ocasión, se esconde, y la gente sigue con la garganta seca, viendo morir a sus hijos por la sed y las infecciones.

Algún día nos le va a alcanzar toda el agua

Galapa es tan sólo una expresión del gravísimo problema de servicios públicos que afronta la casi totalidad de los municipios de la Costa Atlántica. Allí, la venta de agua al menudeo se ha institucionalizado y la población tiene que destinar mensualmente de $700 a $900 para comprar los 20 o 30 tarros que diariamente necesita para sobrevivir. En las misma Barranquilla, la mitad de sus habitantes están obligados a pagar por el agua o a perecer de sed… al lado del río Magdalena. En Baranoa hay barrios que hace seis meses no ven el líquido. A éstos se suman Santo Tomás, Sabanalarga, Galapa y otros, para no mencionar sino algunos municipios del departamento del Atlántico.
Algún día, no muy lejano, no alcanzará toda el agua para apagar el incendio abrasador que prenderá el pueblo colombiano para conseguir el agua y la dignidad, el pan y el techo, el trabajo, la felicidad y el poder, en un país nuevo y distinto.