VALLEJO AMENAZA CON DESPEDIR 400 OBREROS

Los trabajadores del ingenio La Quinta, como todos los demás proletarios del campo en el Valle del Cauca, están sometidos a la más cruda opresión y explotación por parte del imperialismo y la gran burguesía jornadas de trabajo de 12 horas, robo descarado en el peso de la caña de corte y alce, despidos masivos de trabajadores, y desde hace un tiempo, el sistema de contratista por medio del cual imponen salarios miserables para los trabajadores, evaden la obligación de pagar las prestaciones legales y tratan de impedir la lucha de los trabajadores ya que no tienen derecho ni a la contratación colectiva ni a la organización ni a la huelga.

En estas condiciones se ha desarrollado la lucha de los trabajadores azucareros por sus derechos democráticos. Contra ella el imperialismo norteamericano y la gran burguesía, contando con la complicidad del gobierno de Pastrana, intenta ahora la destrucción de las organizaciones sindicales independientes y revolucionarias y la extensión aún más grande del funesto sistema de contratistas. Para ello recurre al cierre temporal de los ingenios.

Este es el caso del Ingenio La Quinta, propiedad de Joaquín Vallejo Arbelaez, probada miembro de la camarilla gobernante al servicio del imperialismo, quien con la complicidad del ministerio del Trabajo intenta ahora el cierre del Ingenio por el término de cuarenta días con el fin de golpear el sindicato y echar atrás las reivindicaciones, que como la estabilidad, fueron conquistadas por los trabajadores con su lucha.

Ante este nuevo atropello de los derechos de la clase obrera colombiana, el sindicato, asesorado por el Frente Sindical Autónomo, filial del Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR), ha levantado de nuevo las banderas de la lucha. En medio de la más cruda represión, los obreros realizaron una gran concentración en Candelaria. Las hordas uniformadas, dirigidas por la empresa, invadieron la localidad y golpearon brutalmente a trabajadores estudiantes y gentes sencillas del pueblo, dejando a su paso heridos de consideración y encarcelando a gran cantidad de ellos.

La política imperialista de arrebatar a la clase obrera sus derechos democráticos conquistados a través de años de lucha ha encontrado resistencia en todos los trabajadores conscientes y revolucionarios de Colombia.

Los obreros del Ingenio La Quinta no estarán solos en su lucha, contra esta medida proimperialista. Estamos seguros de que la lucha de los trabajadores derrotará las pretensiones del imperialismo por arrebatarles el derecho a la convención colectiva, a la organización y a la huelga. Todas las organizaciones independientes y revolucionarias y la clase obrera en general están al lado de los trabajadores del Ingenio La Quinta en esta batalla.

EDITORIAL: FRENTE POPULAR-MOIR: ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA

Bastaron el simple anuncio de la alianza sellada entre el Frente Popular Colombiano y el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR) y los primeros hechos políticos que se dedujeron de este acontecimiento revolucionario, para que la reacción antinacional iniciara contra nuestras organizaciones de masas la más feroz y calumniosa campaña que recuerde el país en los últimos años.

Evidentemente la unificación de fuerzas del Frente Popular, el MOIR la Juventud Patriótica el Frente de Intelectuales Revolucionarios y el Frente Cultural no sólo inquieta sino que atemoriza al Sistema -como bien lo prueban los editoriales con que “El Espectador” recibió la noticia- y ha quienes hoy han resultado sus íntimos compinches: la ANAPO y el falso partido comunista del señor Gilberto Vieira, actores de un melodrama cuyo director no es ni más ni menos que el imperialismo yanqui.

Mientras el frente popular y el MOIR demostraban, con hechos contundentes, su sincero deseo de propiciar la unión de las fuerzas auténticamente revolucionarias y concretaban en la lucha esa aspiración, en combate abierto con el sistema neocolonial que asfixia a la patria, el falso partido comunista se unía a los desenmascarados dirigentes retrógrados de la ANAPO, no sólo en la batalla electoral sino también en la represión violenta contra las organizaciones obreras y en el uso de los peores métodos fascistas, gansteriles y pandillescos, de un redivivo nazismo criollo.

Ejemplos concretos de esos métodos han sido en las últimas horas el ataque cobarde contra Alberto Zalamea cuando, en nombre del Frente Popular, quiso y logró impedir en el consejo de Bogotá la implantación del soborno y el chantaje como arma para intervenir en los asuntos internos de cada partido: la detención de centenares de militantes del FRENTE POPULAR-MOIR, delatados ignominiosamente por quienes todavía se atreven a autocalificarse de adversarios de un Sistema que todos los días tratan de apuntalar con su cobarde actuación: el ataque armado contra la sede del Sindicato de Trabajadores de las Empresas Públicas de Cali en el cual participan mañosamente, en coalición que revela la naturaleza reaccionaria de su contubernio, elementos de la ANAPO la policía y el falso partido comunista y las últimas provocaciones del periódico “VOZ PROLETARIA” en las que queda claramente manifestado el terror conque la camarilla de la coalición anapo-vieirista ha recibido el anuncio de la constitución del FRENTE POPULAR-MOIR.

Las equivocaciones del señor Vieira y sus viejos consejeros ya forman parte de la picaresca política criolla tradicional. No hay para que recordar su apoyo a Turbay contra Gaitán: su adhesión sin condiciones al Frente Nacional; su servil entrega al revisionismo soviético, su oportunismo sindical y ahora su rectificación absoluta ante la pandilla dirigente de la ANAPO, a la que atacaba hace tres años y ahora sirve con triste resignación al lado del represor de Santa Bárbara Belisario Betancur.

La memoria del pueblo no es, afortunadamente, tan endeble como quisieran los señores Vieira, Betancur y Moreno Díaz. El proceso de desarrollo de la ANAPO ha probado, sin lugar a dudas, que se trata de un movimiento caudillista, de extracción conservadora e ideología reaccionaria, totalmente imposible de transformar por dentro, como lo demuestran las experiencias intentadas por Zalamea y otros dirigentes de la izquierda nacional. Hoy nadie puede seguir engañándose al respecto. Y quienes lo hagan no podrán esgrimir mañana el argumento de la buena fe burlada.

El enemigo principal del Frente Popular-Moir es evidentemente el sistema y su gobierno, y por tanto es fundamental esclarecer que nuestras diferencias con las camarillas de la Anapo y el falso partido comunista se refieren a la posición inconsecuente y oportunista de su dirección política frente a la lucha del pueblo colombiano contra el imperialismo yanqui y las clases dominantes antinacionales.

Esto es claro para las grandes masas populares. De ahí la recepción entusiasta que están dando los más amplios sectores democráticos de nuestro pueblo a la constitución del FRENTE POPULAR-MOIR, y el temor que estremece a quienes ya no van a poder seguir engañando al país, en beneficio de la oligarquía y el imperialismo.

La gran burguesía, los grandes terratenientes, los agentes del imperialismo yanqui, tienen en el FRENTE POPULAR-MOIR a sus verdaderos enemigos. Por su parte, los obreros, los campesinos, los estudiantes, los profesionales, los intelectuales, todos aquellos, en fin, que buscan un nuevo camino para Colombia, comprenden que la única consigna correcta, en las actuales circunstancias del proceso histórico, es la de luchar por una nueva democracia en marcha al socialismo. Así lo prueban todos los días las victorias del FRENTE POPULAR en los barrios de las grandes ciudades y en las veredas campesinas; los triunfos del MOIR en el terreno sindical; la barrida de los intereses imperialistas en la Universidad gracias a la formación y crecimiento constante de la JUPA; los éxitos del Frente de Intelectuales Revolucionarios en gremios y asociaciones; los avances del Frente Cultural en Manizales, Cali y Bogotá.

Este proceso de avance permanente esta creando nuestro futuro. Porque el porvenir de la Revolución Colombiana no se hace en alianza con el oportunismo sino en la lucha y en trabajo por la construcción de una fuerza verdaderamente revolucionaria. Este es nuestro propósito. Y por eso nos hemos constituido en la única alternativa que esperaba nuestro pueblo. Se trata de un combate tenaz, arduo, paciente, pero que nos lleva ineluctablemente a la victoria.

ALIANZA ELECTORAL DEL FRENTE POPULAR-MOIR CON LA ORGANIZACIÓN CAMPESINA INDEPENDIENTE DE BOLÍVAR

El Frente Popular Colombiano, el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR) y la Organización Campesina Independiente de Bolívar, han acordado unificar sus fuerzas y participar conjuntamente en las elecciones para diputados y concejales de abril próximo.

Estos movimientos elaboraron una plataforma conjunta en la que se comprometen a luchar por los objetivos fundamentales de la revolución de nueva democracia, por la liberación de Colombia del yugo del imperialismo yanqui y de sus lacayos nativos, la gran burguesía y los grandes terratenientes, y por hacer de Colombia una república independiente, democrática, popular y próspera, en marcha al socialismo.

Se acuerda en el documento denunciar amplia y profusamente la entrega de la soberanía nacional y de los intereses del pueblo colombiano que hace el sistema oligárquico y el actual gobierno de Pastrana al imperialismo norteamericano; así como orientar la campaña electoral hacia la unidad de las fuerzas, agrupaciones y personas democráticas y revolucionarias que combate consecuentemente contra la dominación imperialista y en defensa de los intereses de las inmensas mayorías nacionales.

ENTUSIASMO NACIONAL POR PLATAFORMA DE LUCHA DEL FRENTE POPULAR-MOIR

Con extraordinario entusiasmo y fervor revolucionario se ha recibido en todo el país el anuncio de la unificación de fuerzas del Frente Popular Colombiano, el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario, la Juventud Patriótica y el Frente de Intelectuales Revolucionarios.

La plataforma de lucha, firmada por los compañeros Alberto Zalamea, y Francisco Mosquera, editada en millares de ejemplares y conocida ya en todo el país, ha sido debatida y estudiada con enorme interés por los militantes de los movimientos que suscriben el documento.

Su texto completo es el siguiente:

El Frente Popular Colombiano, el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR), la Juventud Patriótica (JUPA) y el Frente de Intelectuales Revolucionarios (FIR), han acordado unificar sus fuerzas y participar conjuntamente en las próximas elecciones para diputados y concejales.

Ante la gravísima crisis nacional que hoy se configura en la creciente entrega de nuestra soberanía al imperialismo yanqui, en el poder omnímodo de los monopolios, en la represión y asfixia de las libertades democráticas y sindicales, y especialmente en la confusión ideológica auspiciada por los sectores más reaccionarios del país, el Frente Popular Colombiano, la Juventud patriótica y el Frente de Intelectuales Revolucionarios, consideran indispensable y primer deber de todos los auténticos revolucionarios, coordinar y unir fuerzas en la lucha frontal contra el sistema neocolonial y semifeudal que esclaviza a la población colombiana y frena el desarrollo del país.

La traición al pueblo de los caducos partidos tradicionales, Liberal y Conservador, han conducido a su profunda e irremediable bancarrota. A su vez, la ANAPO, que sólo aspira a convertirse en sucesor de aquellas camarillas oligárquicas, con todos sus viejos defectos no es sino otra alianza de terratenientes, burgueses y arribistas, que pretenden utilizar para su propio provecho el descontento popular, manejando demagógicamente el lenguaje de la ultraderecha y la ultraizquierda.

Así mientras la Anapo persigue y expulsa a los dirigentes de izquierda, se une con la facción conservadora que acaudilla el exministro de trabajo de la masacre de Santa Bárbara, Belisario Betancur, lo cual fortalece el carácter reaccionario de ese movimiento, lo constituye en nueva amenaza para la clase obrera y el pueblo, y lo prepara para convertirse eventualmente en salida desesperada del sistema.

En consecuencia, consideramos que nuestra tarea inmediata es la de armar con las ideas revolucionarias a obreros, campesinos, estudiantes, artesanos, empleados, intelectuales y el resto de las masas populares para la defensa de sus propios derechos e intereses, la cohesión de sus fuerzas y la organización de su lucha, desenmascarando el propio tiempo a los oportunistas que entorpecen el logro de estos objetivos.

Para contribuir a esta tarea hemos decidido participar activamente en la próxima campaña electoral y exponer en todo el país el pensamiento revolucionario.

Sabemos que las elecciones no son, desde luego, solución a los males que denunciamos. Pero consideramos que la lucha electoral sirve para explicar y fijar las posiciones de todos los sectores políticos en pugna. Nuestra actividad no se reducirá, sin embargo, a la intervención electoral sino que está dirigida principalmente a impulsar una corriente y una organización revolucionaria, como alternativa en el proceso histórico de una nueva democracia en marcha al socialismo.

Como culminación de amplias y fraternales deliberaciones de nuestros movimientos respectivos hemos decidido actuar de común acuerdo y presentarnos conjuntamente al próximo debate electoral.

EL FRENTE POPULAR-MOIR lanzará listas conjuntas para asambleas y consejos en todos los departamentos y su vocero será el periódico “Tribuna Roja”. EL FRENTE POPULAR-MOIR aprobó como plataforma de lucha electoral los siguientes postulados básicos:

Aprovechar la campaña electoral para denunciar amplia y profusamente la entrega oprobiosa que hace el sistema oligárquico y el actual gobierno de Misael Pastrana Borrero al imperialismo yanqui de la soberanía nacional y de los sagrados intereses del pueblo colombiano.

Denunciar los atropellos, abusos y crímenes que contra las masas populares comete a diario la minoría explotadora dominante.

Orientar la campaña electoral hacia la unidad de las fuerzas, agrupaciones políticas y personas democráticas y revolucionarias que combaten consecuentemente contra la dominación imperialista y en defensa de los derechos de las inmensas mayorías nacionales. Desenmascarar y propiciar el aislamiento de las contracorrientes reaccionarias, fascistas y anticomunistas.

Luchar por la confiscación y nacionalización de todos los bienes de los imperialistas yanquis y de todo monopolio que domine la vida material del pueblo.

Apoyar las luchas de las masas por las nacionalizaciones de la banca, las minas, el petróleo y el resto de los recursos naturales fundamentales.

Luchar por los derechos de organización y huelga de la clase obrera. Apoyar las luchas de los trabajadores en general por mejores condiciones de vida y de trabajo.

Luchar por la confiscación de la tierra de los terratenientes y por su reparto entre los campesinos que la trabajan. Apoyar las invasiones y todas las demás luchas de los campesinos por la destrucción del régimen de explotación terrateniente.

Luchar por una cultura nacional y científica al servicio de las grandes masas populares.

Apoyar las luchas de los estudiantes, maestros y profesores en favor de una enseñanza gratuita y obligatoria para todos los colombianos, y en general, de una reforma revolucionaria de la educación. Apoyar la lucha por la creación, defensa y difusión de un arte revolucionario.

Luchar por el desarrollo de una industria auténticamente nacional. Apoyar las luchas de los pequeños industriales, empresarios y comerciantes contra el imperialismo, la gran burguesía y los grandes terratenientes. Apoyar las luchas de las masas populares por la vivienda y la salud, y contra la usura, la especulación y el alto costo de la vida.

Luchar por las libertades de expresión, de reunión, de movilización del pueblo colombiano, y por la igualdad de derechos para las minorías indígenas nacionales. Apoyar todas las luchas democráticas de las masas y las luchas de las minorías indígenas en defensa de sus tierras, intereses y derechos. Luchar por la igualdad de derechos y de trabajo para la mujer colombiana.

Apoyar las luchas del proletariado internacional y de los pueblos del mundo contra el imperialismo y por la revolución y el socialismo.

EL FRENTE POPULAR-MOIR luchará por los objetivos fundamentales de la revolución de nueva democracia: por la liberación nacional del yugo del imperialismo yanqui y de sus aliados antinacionales, la gran burguesía y los grandes terratenientes; y por hacer de Colombia una república independiente, democrática, popular y próspera en marcha al socialismo.

EL FRENTE POPULAR-MOIR luchará por la creación de un amplio frente único integrado por los obreros, los campesinos, los estudiantes y demás clases y sectores que sufren la explotación y dominación imperialista. Sólo un frente único del pueblo colombiano podrá realizar las tareas de la revolución.

El FRENTE POPULAR-MOIR luchará incansablemente por desarrollar las condiciones que le permitan al pueblo colombiano rechazar la opresión oficial, pasar a la ofensiva y conquistar las reivindicaciones estratégicas de esta plataforma.

¡VIVA EL FRENTE POPULAR COLOMBIANO!

¡VIVA EL MOVIMIENTO OBRERO INDEPENDIENTE Y REVOLUCIONARIO!

¡POR UNA REPUBLICA INDEPENDIENTE, DEMOCRATICA, POPULAR Y PROSPERA EN MARCHA AL SOCIALISMO, ADELANTE!

Alberto Zalamea

Francisco Mosquera

MARIO OLARTE UNIFICA FUERZAS CON EL FRENTE POPULAR-MOIR EN SANTANDER

Bucaramanga, 28 de enero. El Frente Popular de Izquierda (FREPI), encabezado por el dirigente revolucionario Mario Olarte, El Frente Popular Colombiano y el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR), con sus organizaciones:

Bloque Sindical Independiente de Santander Juventud Patriótica (JUPA), acordaron unificar sus fuerzas y participar conjuntamente en las próximas elecciones para asambleas departamentales y consejos municipales.

La decisión fue tomada por estas organizaciones, “ante la gravísima crisis nacional y conocedores de las necesidades de las amplias masas de obreros y jornaleros, campesinos pobres, campesinos medios y también campesinos ricos, que están siendo explotados por el capital imperialista norteamericano y por los grandes terratenientes a través del “Frente social” con su marcada política impopular y antinacional”.

El FREPI y el FRENTE POPULAR-MOIR orientarán la campaña electoral hacia la unificación de las fuerzas, agrupaciones políticas y personas democráticas y revolucionarias que combaten consecuentemente contra la dominación imperialista y en defensa de los intereses de las inmensas mayorías nacionales.

MITIN DE INAUGURACIÓN DEL COMANDO NACIONAL UNIFICADO DEL FRENTE POPULAR-MOIR

A las seis de la tarde del día lunes 31 de enero se celebró en Bogotá en la sede del Comando Nacional Unificado del FRENTE POPULAR-MOIR un mitin con una concurrida asistencia y donde hicieron uso de la palabra Marcelo Torres y el dirigente del Frente Popular Colombiano, compañero Alberto Zalamea. En su intervención el compañero Marcelo Torres, máximo líder nacional estudiantil, enfatizó en que “tenemos que hacer de la clase obrera la fuerza política fundamental que ponga, con su férreo brazo proletario, orden en todo el movimiento revolucionario, que construya el Frente Único Antiimperialista e impulse hacia la victoria la Revolución colombiana”. Por su parte el compañero Alberto Zalamea, señaló el avance que representa esta alianza, subrayó también la necesidad de luchar por hacer realidad la alianza obrero-campesina, condición indispensable del futuro de la Revolución Colombiana.

EL ARTE REVOLUCIONARIO PRESENTE EN LA CAMPAÑA

Del 29 al 30 de enero se reunió en Bogotá el Pleno Nacional de los Trabajadores del Arte Revolucionario, con asistencia de más de 200 delegados de todo el país.

El Pleno tenía como objeto hacer una amplia y franca discusión sobre la decisión del Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario (MOIR), de participar en el próximo debate electoral.

Después de un detenido análisis de la actual situación por la que atraviesa Colombia, los Trabajadores del Arte Revolucionario, representados por integrantes de grupos teatrales, pintores, cantantes, titiriteros, escritores y otras actividades artísticas, llegaron a la conclusión de que la tarea de la participación en la próxima campaña constituía un acierto rotundo de la dirección del MOIR, por cuanto implicaba la corrección de un viejo error y una mayor comprensión de los principios de la ideología de la clase obrera. En cuanto a la necesidad de la utilización de todas las formas de lucha por parte de los revolucionarios.

Así mismo, entendieron que esta determinación implicaba el poner en tensión todas las fuerzas para asestar un duro golpe a la dominación imperialista sobre nuestro país y a sus aliados internos, la gran burguesía intermediaria y los grandes terratenientes, y en especial, al actual gobierno lacayo de Pastrana Borrero.

En el acto, todos los campesinos aclamaron con júbilo la conducción correcta y brillante del camarada Francisco Mosquera al frente del MOIR y de la creación del Partido del Trabajo de Colombia.

El Pleno saludó la alianza concertada entre el MOIR y el FRENTE POPULAR COLOMBIANO para la realización de la campaña, y respaldó la plataforma de lucha elaborada por los dos movimientos, plataforma que contiene las reivindicaciones estratégicas de la revolución de nueva democracia en marcha al socialismo.

El compañero Alberto Zalamea, dirigente máximo del Frente Popular Colombiano, se hizo presente en el Pleno y presentó un fraternal saludo a todos los compañeros, exaltando la necesidad de la creación en Colombia de un arte popular y revolucionario, que refleje las luchas de nuestro pueblo por su liberación.

Los trabajadores del arte revolucionario tomaron las medidas políticas para poner incondicionalmente su trabajo al servicio de la campaña electoral del Frente Popular MOIR con la comprensión clara de que en el curso de esta tarea, se desarrollarían con más vigor la consigna de la creación de un arte nacional, científico y de masas.

El Pleno finalizó con presentaciones culturales revolucionarias y en medio del optimismo y espíritu de combate para lleva adelante con toda decisión esta tarea que impone la revolución colombiana.

ARROLLADOR TRIUNFO DE LA JUPA EN LA UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA: CADA PUPITRE UNA BARRICADA EN LA REVOLUCION CULTURAL ANTIIMPERIALI

Las listas apoyadas por la juventud patriótica (JUPA-MOIR), obtuvieron rotundo y decisivo triunfo en las elecciones que, para formar el gobierno provisional de la Universidad de Antioquia, se realizaron el martes 8 de febrero.

Este es un triunfo obtenido por los sectores estudiantiles democráticos y revolucionarios, en su lucha por una educación nacional y científica al servicio de las grandes masas populares, triunfo conseguido anteriormente en la Universidad Nacional de Bogotá.

Gran victoria también había sido la conquista de los gobiernos provisionales, que el reaccionario gobierno de Pastrana tuvo que conceder ante la fuerte y decidida presión del estudiantado que durante el pasado año libró magníficas batallas, realizó grandes movilizaciones y logró el apoyo y la simpatía del pueblo colombiano.

La lista de la JUPA para el sector estudiantil logró llevar al Gobierno Provisional a los compañeros Amilcar Acosta y Carlos Payares Gómez al obtener 2.300 votos contra tan solo un millar de todos los demás grupos unidos, reaccionarios y oportunistas de toda laya.

Igualmente, con el apoyo de las bases estudiantiles y la JUPA, fueron elegidos un profesor, un director de departamento y un decano democráticos y progresistas. Cuenta así el gobierno provisional con cinco representantes de los intereses del pueblo, de un total de 8 que fueron elegidos.

El Gobierno Provisional está formado por nueve miembros: dos estudiantes, dos profesores, dos decanos, dos directores de departamento y un ex-alumno que será elegido por los ocho anteriores.

PLENO NACIONAL DE LA JUPA EN LA UNIVERSIDAD NACIONAL

Durante los días 4, 5 y 6 de febrero sesionó en Bogotá el III Pleno Nacional de la JUVENTUD PATRIÓTICA, con la asistencia de delegaciones estudiantiles de universidades y colegios de todo el país. A este Pleno revolucionario asistieron destacados miembros de la dirección nacional del MOIR, numerosos delegados fraternales e invitados especiales de los artistas, profesores universitarios e intelectuales revolucionarios.

El III Pleno de la JUPA resumió la experiencia de la gran lucha revolucionaria del movimiento estudiantil de 1971 contra el imperialismo yanqui e hizo un análisis de la actual situación de la lucha estudiantil contra la reforma universitaria antinacional que pretende imponer el gobierno de Pastrana Borrero.

Señaló como la consigna central del movimiento estudiantil la lucha por llevar adelante la reforma revolucionaria de la universidad colombiana, en base al Programa Mínimo de los estudiantes colombianos y puso en primer plano la lucha por la participación democrática de estudiantes y profesores en el gobierno de todas las universidades de Colombia. Saludó con júbilo el gran triunfo revolucionario de las masas estudiantiles de la Universidad de Antioquia al materializar recientemente, tras un año de lucha, el gobierno universitario con la participación democrática de estudiantes y profesores. Destacó cómo en las universidades en donde la JUPA ha desempeñado a cabalidad un papel de dirección, la lucha tenaz de las masas estudiantiles de todo el país ha arrancado al imperialismo y al gobierno de Pastrana Borrero importantísimas reivindicaciones democráticas que se plasman en la destrucción definitiva de los Consejos Superiores Universitarios de la U.N. y de la U. de A. y la constitución de organismos de gobierno en estas mismas universidades donde participan democráticamente estudiantes y profesores. Reafirmó que dentro del papel estratégico del movimiento estudiantil en la etapa de revolución de nueva democracia en Colombia está la lucha por una cultura nacional y científica al servicio de las amplias masas populares.

El III Pleno de la JUPA ratificó unánimemente la resolución del Comité Ejecutivo Central y de la Conferencia Nacional del Partido del Trabajo de Colombia sobre participación en el próximo debate electoral para asambleas y consejos y resaltó esta decisión del PTC como una correcta aplicación de la experiencia revolucionaria del proletariado internacional sintetizada en el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tsetung a las condiciones concretas de la lucha revolucionaria en Colombia.

Saludó y apoyó la política de principios seguida por la dirección del Partido al contraer alianza con los compañeros del FRENTE POPULAR y su máximo dirigente Alberto Zalamea, y acordó participar con resolución y firmeza en la tarea de utilizar las próximas elecciones para agitar y difundir entre las amplias masas revolucionarias las tesis y el programa de la revolución de nueva democracia en Colombia; contribuir a la educación ideológica y política de la clase obrera y al pueblo, y a la creación de condiciones para el avance arrollador de la lucha revolucionaria de las masas. Asimismo, desarrollar el debate necesario para sin sectarismo pero con firmeza al esclarecimiento de la política proletaria sobre el problema electoral en el seno de las masas estudiantiles.

El III Pleno nacional de la JUPA constituyó, en síntesis, un evento revolucionario de unidad y victoria para las fuerzas marxistas- leninistas del movimiento estudiantil colombiano.

CHICORAL: ACUERDO ENTRE TERRATENIENTES

Las clases dominantes nunca entregan sus privilegios pacíficamente, y al contrario, cuando los ven en peligro, refuerzan sus mecanismos de defensa y se preparan para utilizar todas las formas de lucha buscando mantener su poder económico y político.

Eso sucede actualmente en Colombia en la lucha por la tierra. Los campesinos avanzan en oleadas invadiendo las grandes propiedades terratenientes, golpeando el poder de los grandes señores del campo y desenmascarando la Reforma Agraria Oficial ya señalada por los sectores avanzados del pueblo colombiano como una Reforma Agraria imperialista y proterrateniente.

Y mientras tanto los terratenientes en el poder, lejos de responder a la lucha campesina con algunas concesiones, utilizan todo el aparato represivo del gobierno para desalojar, perseguir y asesinar campesinos, como se apoyan en el control que ejercen sobre el Parlamento para reunirse cínicamente en Chicoral y apretar aún más las tuercas de la contrarreforma agraria.

Todo lo aprobado en Chicoral es la lucha de los terratenientes para consolidar su régimen de explotación y opresión, dándole una caparazón legal para en nombre de la ley asesinar y atropellar campesinos en todas las regiones del país.

Los sistemas de pago, los plazos e intereses, la calificación de las tierras y la determinación sobre cuales pueden ser expropiadas, los mecanismos y trámites de expropiación, llevan a preservar la posesión terrateniente y a facilitar, en otros casos, los grandes negocios vendiendo las peores tierras a los mejores precios y con plazos e intereses comerciales.

Las Empresas Comunitarias, son una estafa para el campesinado al cual explotan y oprimen concentrándolo en “aldeas estratégicas”, colocando una gran cantidad de familias en unas pocas hectáreas, castrando la lucha de los mejores dirigentes locales a quienes tratan de convertir en capataces de las empresas. Al campesinado lo llevan además a producir ganado para los terratenientes. Las familias que se arruinan en dichas Empresas Comunitarias son reemplazadas por otras, sin ningún problema, perpetuando así la estafa a través de este disfraz demagógico. La Renta Presuntiva golpea a los campesinos productores agrícolas incluidos los campesinos ricos, los cuales deberán cubrir una tasa del 10%, mientras que los terratenientes (ganaderos), que teóricamente deben pagar sobre un 4% de Renta Presuntiva, en la práctica, y en forma efectiva, les son derogados impuestos como el del 1% sobre ganado macho. Lo aprobado en Chicoral consolida totalmente el sistema de explotación terrateniente y las últimas salidas de sus más claros representantes, el Presidente Pastrana y el Ministro Jaramillo Ocampo, haciendo anticomunismo en Asociación de usuarios campesinos no es más que la preparación para reprimir al campesinado y destruir las organizaciones que enfrenten revolucionariamente la lucha por la tierra para el que la trabaja.

Pero los campesinos rechazan la represión oficial, consolidan sus organizaciones, perfeccionan y elevan sus formas de lucha y responden a la persecución y el engaño con las acciones masivas por la tierra y en la destrucción de todos los rezagos feudales en el campo.