¡LIBRE CONSUELO!

El sábado 23 de febrero a las 12 del día, Consuelo de Montejo salió por fin de la cárcel El Buen Pastor, donde estuvo recluida durante 108 días, pagando una pena de arresto, originalmente de un año, que los altos mandos le impusieron en represalia por el valor y la altivez de la aguerrida directora de El Bogotano, en sus denuncias de la represión, las torturas y las infamias que el régimen oligárquico comete contra los oprimidos de Colombia.

Desde cuando Consuelo fue detenida, la demanda popular por su libertad recorrió el país de un extremo a otro. Como candidata al Concejo de Bogotá se convirtió en un símbolo de combate. También fue aclamada para las asambleas departamentales de Atlántico, Meta, Norte de Santander y Santander, así como para los concejos de Chiquinquirá (Boyacá) y Manizales. El repudio nacional a su arbitraria detención logró que, finalmente, se le redujera la pena y se ordenara su libertad inmediata e incondicional.

Pocas horas después de haberse reunido de nuevo con los suyos. Consuelo presidió nutridas concentraciones en los barrios capitalinos de Tunjuelito y las Cruces donde millares de entusiastas activistas del FUP la vitorearon y le brindaron una calurosa bienvenida. «Ahora estoy otra vez en la batalla», declaró la dirigente del MIL, y agregó: «No he tenido ningún escarmiento. Hoy más que nunca mi posición es todavía más firme».

DENODADA RESISTENCIA A LA FUMIGACIÓN TERRATENIENTE

Desde hace más de un año y medio, los integrantes de las Ligas Campesinas de Risaralda y Caldas han venido librando una lucha cotidiana contra los grandes señores de la tierra en ambos departamentos. La organización gremial de los labriegos, independiente de cualquier tutelaje por parte del gobierno, agrupa a varios comités veredales en los corregimientos de Arauca, La Miranda, La María, El 41, Irra, Cuba, Camacho, Varsovia, Agua Salada, Opirama y Cañaveral. Sus miembros han contado con el respaldo incondicional de numerosos sindicatos de la clase obrera en Pereira y Manizales, y hasta la fecha han realizado dos encuentros de delegados, el último de ellos en la bodega de una estación de ferrocarril, con el propósito de coordinar el combate contra la fumigación indiscriminada que llevan a cabo los terratenientes en la zona. El problema consiste en que éstos utilizan a su arbitrio pesticidas, herbicidas y matamalezas que acaban con la fauna, la flora, con los recursos naturales y muchas veces hasta con la vida de los campesinos obreros.

Otro crimen contra el pueblo
Miles de pequeños y medianos propietarios y aparceros que moran en las riberas del río Cauca, desde la Virginia, en Risaralda, hasta La Pintada en los límites de Antioquia y Caldas, trabajan sus cultivos de café o caña de azúcar, de maíz o de árboles frutales en parcelas por lo general muy fértiles, que en algunos casos han sido arrebatadas a los playones del río mediante el esfuerzo tesonero de varias generaciones.

Colindando con estas tierras están las grandes fincas de los latifundistas, en las estribaciones de la cordillera, dedicadas a la ganadería extensiva en interminables potreros sembrados de pará, janeiro, puntero y otros pastos que los hacendados fumigan con matamalezas de fabricación norteamericana, como el anikil 45, el eterno y el ceretox, productos químicos que por su altísimo grado de concentración de ácidos tóxicos fueron prohibidos en los Estados Unidos desde principios de 1979.

En Colombia, sin embargo, donde los monopolios extranjeros son los que dictan la política estatal en este y otros campos, el señor Turbay Ayala y su ministro de Agricultura les han extendido carta blanca a los terratenientes para que apliquen estos pesticidas como les venga en gana, causando estragos entre la población campesina. El anikil 45 que se emplea en el cañón del río Cauca, por ejemplo, es una mezcla venenosa especialmente elaborada para combatir malezas de hoja ancha y por lo tanto no destruye los pastos de los potentados.

Por el contrario, son los cultivos del pequeño y mediano propietario y aparcero de los alrededores los que tienen que sufrir las consecuencias de los ácidos. Los herbicidas se esparcen por el viento y arrasan las cosechas, deforman y degeneran las plantas, momifican los frutos antes de que lleguen a su estado de madurez, contaminan el agua de las quebradas y atentan contra la salud de los labriegos. Entre los jornaleros que trabajan en los grandes hatos hay compañeros con llagas, cólicos, mareos continuos y fuertes dolores de cabeza ocasionados por inhalaciones del producto. La fumigación también afecta gravemente a las mujeres embarazadas. En el corregimiento de Irra han nacido varios niños muertos, y en muchas veredas se comprobaron decenas de casos de malformaciones congénitas, como el labio leporino, en los hijos recen traídos al mundo por madres que recibieron aspersiones directas de anikil.

Los encubridores del delito
Tres ingenieros agrónomos de la Universidad de Palmira que fueron invitados a la región por las Ligas Campesinas de Irra y otros corregimientos, adelantaron sobre el terreno estudios científicos que corroboran ampliamente las denuncias de los agricultores. Las conclusiones del informe, acompañadas con muestras de material vegetal contaminado, se enviaron al ICA y a los Ministerios de Salud y Agricultura sin que ninguno de estos organismos tomara las medidas pertinentes. Algunas semanas más tarde los dueños de los latifundios crearon un flamante Comité Pro-defensa de los Ganaderos del Viejo Caldas, que comenzó a publicar costosos artículos de prensa acusando a los agrónomos de ser “agentes subversivos” y “mitómanos comunistoides” que deberían estar en la cárcel.

Pero los funcionarios oficiales conocen de sobra la gravedad del problema y están enterados de que los pesticidas que utilizan los terratenientes en la zona contienen ácidos mortíferos; saben que monopolios norteamericanos con la Dow Chemical, una de las principales empresas petroquímicas de los Estados Unidos, han sido condenadas penalmente en varias naciones del Tercer Mundo por vender matamalezas venenosos a sabiendas de que destruyen la vida humana. Lo que sucede en Risaralda y Caldas, al igual que en muchos otros departamentos del país, es que los propietarios de las haciendas ganaderas se confabulan con el gobierno y las compañías imperialistas para obligar a los campesinos a emigrar a otras regiones o a ceder sus parcelas a precios irrisorios. Como señala el informe de la Universidad de Palmira, “de lo que se trata es de una forma soterrada de expulsar a los labriegos de la tierra que trabajan”.

“Si quieren pelea, aquí la encuentran”
Ante la lucha desplegada desde 1978 por las Ligas Campesinas de Risaralda y Caldas, y una vez que las autoridades norteamericanas habían vetado el uso de estos pesticidas en el interior de las fronteras yanquis, el Ministerio de Agricultura colombiano tuvo que expedir un decreto que prohibía la utilización de anikil 45 y demás substancias similares en el país. No obstante, los terratenientes continuaron fumigando con los mismos productos letales en el cañón del río Cauca, y para ello se valieron de su numeroso séquito de capataces, inspectores de policía, alcaldes, gobernadores y demás sicarios a su servicio.

En agosto y septiembre de 1979 fueron militarizadas las veredas de Cuba y La María, en los municipios de Neira y Anserma, respectivamente. Con el mayor cinismo, los soldados se alojaban y se alimentaban en los predios de los latifundistas. Las viviendas de los agricultores humildes eran allanadas casi todos los días, con cualquier pretexto, y a sus dirigentes se les acusaba de tráfico ilegal de armas, de pertenecer a supuestos grupos guerrilleros o de estar cultivando marihuana. Mario Giraldo, presidente de la Liga de Campesinos Pobres de La María y uno de los líderes agrarios más influyentes del departamento de Caldas, estuvo detenido durante tres días en las barracas de una finca ganadera. Daniel y Otoniel Rueda, Josefina Cardona y muchos otros compañeros conocieron las mazmorras del Batallón Ayacucho en Manizales y de la VIII Brigada en Armenia.

Pero la represión desembozada del gobierno no ha sido capaz de amedrentar a los labriegos. Al principio, estos recorrían los hatos de los hacendados impulsando la constitución de comités de lucha entre los aparceros y trabajadores agrícolas. Posteriormente promovieron combativas movilizaciones de protesta en diferentes municipios y se ganaron el apoyo de vastos sectores populares. Hoy en día han logrado construir organizaciones de los oprimidos del campo en muchas veredas y corregimientos, y están decidios a defender sus siembras y a no dejarse expulsar de sus parcelas por ningún motivo.

En el Segundo Encuentro de Ligas Campesinas de Risaralda y Caldas, realizado el 4 de marzo de 1979 en el corregimiento de Arauca, Mario Giraldo denunció a los regímenes de la oligarquía liberal-conservadora como responsables directos del envenenamiento que sufren los agricultores en la zona, y señaló que el ICA y los Ministerios de Salud y Agricultura son entidades arrodilladas frente a los monopolios norteamericanos y sus intermediarios criollos. El compañero concluyó su intervención con las siguientes palabras: “El problema de la fumigación destructora de nuestros cultivos es apenas una de las formas de opresión con que pretenden subyugarnos los latifundistas. A nosotros no nos queda otro camino que el de organizarnos y combatir en defensa de nuestra libertad, de nuestra tierra y de nuestros derechos. Sabemos que la brega será prolongada y difícil, pero estamos seguros de que el triunfo corresponderá tarde o temprano a los campesinos desheredados de Colombia. De modo que si los terratenientes quieren pelea, aquí la encuentran”.

ANAPO DE CÚCUTA EXPULSA A PERNÍA

La Asamblea de Dirigentes de la Alianza Nacional Popular, Presidentes de Comandos en reunión extraordinaria efectuada el día 25 de enero de 1980 en uso de las atribuciones que le confiere su Plataforma Ideológica aprobada en Villa de Leyva el 13 de junio de 1971.

TENIENDO EN CUENTA QUE el doctor JULIO CÉSAR PERNÍA, furtivamente y a espaldas de la militancia, desconociendo la libre determinación que deben regir los destinos de un Partido Revolucionario, pactó en una minúscula reunión una alianza con el Partido Comunista, cuyo único propósito es tratar de defender con su nombre el menguado prestigio del Partido Comunista, y su secretario regional MIGUEL ANGEL RUEDA, quien sería en el remoto caso de una elección, quien asistiría al Concejo de Cúcuta, puesto que el doctor Julio César Pernía se halla radicado en definitiva en la ciudad de Bogotá, perdiendo así nuestro Partido su representación, que en un lapso de 16 años se ha mantenido en el Cabildo Municipal.

RESUELVE:
Artículo 1°. Destitúyase al doctor JULIO CÉSAR PARNÍA de la presidencia del Comando Departamental y alértese a la militancia en la no-injerencia a partir de la fecha del doctor Pernía en los asuntos internos y dirección de nuestro partido.

Artículo 2°. Apruébase el lanzamiento de listas propias al Debate Electoral del 9 de marzo de 1980.

Jesús Manuel Carvajal Hernández.
Presidente

INDIGNACIÓN POR LA TRAGEDIA DE LAS CORRALEJAS

Con motivo de la terrible tragedia ocurrida el pasado 20 de enero en Sincelejo, cuando centenares de gentes humildes perecieron al derrumbarse parte de los tendidos de una plaza construida en madera para celebrar el tradicional espectáculo de corralejas, el Comando Departamental del Frente por la Unidad del Pueblo, FUP, expidió un comunicado, del cual extractamos los siguientes apartes:

“El FUP se une al dolor que embarga a todas las familias afectadas por esta catástrofe absurda. De paso, pensamos conveniente hacer pública nuestra posición al respecto, ya que ante estos dolorosos acontecimientos se ha levantado la tremenda polvareda de un debate que no busca otro fin distinto al de eximir de toda responsabilidad a los terratenientes y al gobierno de Sucre, que son quienes organizan y llevan a efecto esta fiesta macabra”.

“La opinión pública sabe que los palcos de madera destinados a albergar a más de 20 mil espectadores fueron construidos de manera apresurada, pues su iniciación se había retrasado debido al pugilato entre el grupo terrateniente de los Guerra, que defiende intereses económicos y políticos, y el de Arturo Cumplido, que reclamaba la paternidad ancestral sobre las corridas del 20. Es insólito que ni un solo ingeniero haya supervisado la realización de esta obra levantada sin el menor requisito de seguridad. Hay consenso en las declaraciones que afirman que la tierra del lugar es removida y floja; que los parales que sostienen los palcos de tres pisos fueron enterrados a poca profundidad y, además, que no hubo ningún control para limitar la entrada de los espectadores. La responsabilidad de tan elementales fallas de previsión sólo puede recaer sobre el gobierno y la junta organizadora, y sobre ellos el pueblo volcará todo su odio, engendrado en el dolor de sus muertos y heridos, hasta cuando pueda cobrarles a estos fariseos tan abominable genocidio”.

“El gobierno nacional tampoco podía quedarse sin tomar parte en el asunto. Mucho menos cuando se ha venido especializando en la utilización de las grandes tragedias y desgracias del pueblo para encubrir su naturaleza despótica. ‘El diablo haciendo hostias’ como dice el adagio. La gente azotada por el terremoto del año pasado en Tumaco, denunció que los dineros y auxilios de solidaridad eran utilizados para hacer campaña política (…). Aquí, la hija del Presidente y la del ministro de Salud, en compañía de algunos terratenientes de la región, conformaron un comité de solidaridad con este infame propósito”.

“Las corralejas, herencia del feudalismo español, son la más genuina expresión de la cultura de los grandes terratenientes en la Costa Atlántica. En ellas, los más poderosos de entre los ganaderos compiten con soberbia y crueldad para que sus toros sean reconocidos como los más feroces. ¡Sangrienta forma de valorizarlos! Al pueblo se le atrapa en esta red atrayéndolo con la fiesta y el trago. De esta manera se consuma este holocausto que, año tras año, desde hace un siglo, ha sacrificado innumerables víctimas”.

“El Estado, de su parte, saca enormes beneficios de las corralejas (…). El Municipio arrienda al mejor postor, en una subasta millonaria, el lote donde se levanta la plaza. Este año el alcalde favoreció a la familia del jefe de su grupo, el guerrismo, quien quedó así con jugosos negocios en sus manos y con el monopolio de la junta organizadora. Esta alquila a partidarios suyos los palcos, quienes a su vez los subarriendan, formándose así una larga cadena de especulación”.

¡POR FIN RELACIONES DE COLOMBIA CON CHINA!

El 4 de febrero de este año, el gobierno colombiano anunció oficialmente el establecimiento de relaciones diplomáticas con la República Popular China, luego de varios años de dilaciones para tomar esta determinación.

Asimismo, al reconocer al gobierno de Pekín como único representante del pueblo chino, Colombia rompió sus nexos con el régimen de Taiwán, donde sólo mantendrá una delegación comercial. Con nuestro país ya suman 115 las naciones que sostienen vínculos de Estado con la China.

Los sectores democráticos y revolucionarios y el pueblo colombiano en general han deseado estrechar sus lazos de amistad con la gran república socialista y sus 900 millones de seres, y ven en este suceso un triunfo más de la correcta política internacional del gobierno chino, basada en la igualdad, el beneficio recíproco y la coexistencia pacífica.

LIGA DE «LA GUAJIRA» RECHAZA PROVOCACIONES

Cerca al corregimiento de Arma, en el municipio caldense de Aguadas, 42 familias vienen librando, muchas de ellas desde hace 40 años, una lucha tenaz en defensa de las tierras que trabajan en el predio “La Guajira”. Entendiendo que la unidad y la lucha son las únicas armas de que disponen para hacer valer sus derechos, los campesinos se organizaron en una liga independiente, la cual ha recibido el apoyo irrestricto de los demás habitantes de la región y de los sindicatos agrupados en el Comité Regional de Solidaridad de Caldas. Lugartenientes de uno de los mayores acaparadores de terrenos de la región introdujeron un obstáculo en la válvula de inspección de motor del trapiche, queriendo sabotear la producción de panela.

Posteriormente han amenazado con retirar la mulada de la finca, en confabulación con funcionarios del Incora. Prevalido de sus influencias ante el gobierno, el latifundista que alega ser el dueño de “La Guajira”, se apropia del arduo trabajo de los parceleros en los cañamelares y los cafetales y pretende paralizar las labores en la finca.

“A nosotros nos interesa todo lo contrario pues entre los cañaduzales, los cafetales y las sementeras hemos entregado nuestras vidas y continuaremos la lucha hasta el día en que no sintamos sobre nuestros hombros el peso agobiante del terrateniente, cual vampiro se alimenta de nuestra sangre”, dice uno de los últimos boletines de la liga.

ACRIBILLADO ACTIVISTA DEL MOIR

El 1 de enero de este año, en el lugar denominado Talauta, del municipio de El Peñón, Cundinamarca, fue asesinado Leonidas Bustos, activista del MOIR.

Nuestro camarada se hallaba en compañía de su hermano Nelson, quien a su vez recibió graves heridas, cuando fue abatido por dos balazos a quemarropa, disparados por un ex policía al cual, no obstante haber sido reconocido y denunciado, las autoridades le facilitaron la fuga.

El MOIR condena el execrable asesinato de Leonidas Bustos y honra su memoria exaltando, como lo hizo un comunicado del Comité Local de nuestro Partido en Pacho, «su sencillez, su modestia, su abnegación y espíritu de sacrificio, el amistoso tratamiento con sus compañeros y su espíritu revolucionario».

SE SOSTIENE INVASIÓN DE LA GABARRA

El 23 de octubre del año pasado, más de 150 familias invadieron terrenos oficiales ubicados en la población de La Gabarra, corregimiento del municipio de Tibú, que está a orillas del río Catatumbo, en Norte de Santander. Inmediatamente el ejército cercó a los necesitados campesinos, los amenazó descerrajando varias ráfagas al aire e hirió a un cacique motilón que se había unido a la toma de la tierra. La actitud valerosa de hombres y mujeres echó atrás las pretensiones intimidatorias de los uniformados.

Obligado por la firme determinación de los ocupantes del lote, el alcalde se comprometió a respetar los ranchos a cambio de que invasores contrataran los servicios de un topógrafo profesional para organizar el loteo del predio. Con el apoyo del Comité Regional Intersindical del Norte de Santander, los combativos indigentes consiguieron la ayuda de un topógrafo, sin costo alguno. La superación de este obstáculo exacerbó al alcalde y al personero, quienes tenían intereses particulares en el terreno. Un hermano del personero, por ejemplo, gamonal conservador de la zona y concejal de Tibú, había cercado la mejor parte del predio, apropiándosela arbitrariamente, en las narices del ejército y sin que éste se hubiera dado por notificado. Este abuso descubrió a la población las verdaderas intenciones de las autoridades, las que habían argumentado que allí se iba a edificar una escuela pública. A golpe de rula, los colonos, los indígenas y los pequeños comerciantes hicieron saltar las grapas que sostenía las alambradas tendidas por el codicioso concejal. Con diversas argucias y amenazas, las autoridades han querido desalojar a los invasores. Pero “la vida ha comprobado que sólo la voluntad inquebrantable de actuar con intrepidez frente a la situación es lo que le ha dado hasta ahora la victoria los compañeros de “La Gabarra”. Estamos seguros de que así seguirá siendo en el futuro”, dice un comunicado de solidaridad firmado por el Frente por la Unidad del Pueblo, FUP, de Cúcuta, y por los dirigentes estudiantiles de aquella ciudad, Waldo Moreno Calixto y Álvaro Cáceres.

GRAN MANIFESTACIÓN DEL FUP EN MEDELLÍN

Cerca de 10.000 personas se congregaron en el parque Berrío en Medellín, el 22 de febrero, durante la manifestación convocada por el Frente por la Unidad del Pueblo, FUP, hicieron uso de la palabra Libardo Ramírez y Jaime Zuluaga, candidatos para el concejo de Medellín; Otto Ñañez, de la dirección Nacional del MOIR, y Jaime Piedrahita y Enrique Molinares, cabeza de lista para la Asamblea Departamental. También se leyó en el acto un homenaje de respaldo de la liga marxista-leninista al FUP.

DELEGACIÓN OBRERA VISITA LIGAS CAMPESINAS DEL PUTUMAYO

En una emocionada celebración se convirtió el encuentro que realizaron, a finales del año pasado, en Puerto Asís, Putumayo, los integrantes de la Liga Campesina del Sur, subdirectiva de ese municipio, y los delegados del Frente Sindical Autónomo de Antioquia, Sintracreditario de Pasto y Sinaltratexas de Orito. Jesús Hernández, dirigente del Frente, se dirigió a los campesinos para expresar la alegría de haberlos podido visitar, los felicitó por su decisión de organizarse de una manera independiente del gobierno y los alentó en su lucha por la tierra. Al finalizar la intervención, Hernández hizo entrega a la liga de una motosierra, señalando que se trataba de una modesta retribución de los trabajadores del Frente Sindical Autónomo de Antioquia por los denodados esfuerzo y fatigas de los pobres del campo.

Ezequiel Alvarado, presidente de la Junta Directiva provisional de la Liga, expresó su agradecimiento y su satisfacción por la visita de los líderes sindicales. Agregó que ellos nunca olvidaban que las miras fundamentales del pueblo colombiano no serán posibles mientras no se haga realidad la alianza del campesinado y la clase obrera.

La organización campesina de Puerto Asís agrupa a los invasores que, en junio de 1977, arrebataron a los terratenientes de los latifundios “Santa María de las Misiones” y “Sociedad Terecay” un pedazo de tierra que hoy se conoce como “La comuna”. Setenta y cinco familias que allí viven y trabajan, han resistido en diversas oportunidades los violentos embates de la policía y de lo soldados de la base militar de la región, así como las provocaciones de agentes de los cuerpos secretos.

El 13 de octubre de 1979 los habitantes de “La Comuna”crearon en Puerto Asís una subdirectiva de la Liga Campesina del Sur, asociación de las gentes sin tierra que se ha extendido por varios municipios del departamento de Nariño. Apoyándose en sus propios esfuerzos y contando con la solidaridad proletaria, los miembros de “La Comuna” construyen ellos mismos caminos, empalizadas pozos, puentes, escuelas y las obras que necesitan para su progreso.

En Orito, Putumayo, centro petrolero ubicado en la frontera con el Ecuador, 32 delegados de pequeños cultivadores de distintas veredas constituyeron también otra filial de la Liga Campesina del Sur, el 10 de octubre del año pasado.

Allí los campesinos han denunciado repetidamente a la Texas Petroleum Company – empresa yanqui que saquea el subsuelo de aquella región – por la contaminación de los caños y riachuelos, lo que ha ocasionado graves perjuicios para la agricultura y la ganadería.