EN EL CONCEJO DE BOGOTÁ: AVELINO NIÑO RECHAZA ATROPELLOS CONTRA VENDEDORES

El 9 de febrero terminó el debate promovido ante el cabildo bogotano por Avelino Niño, en torno a los reclamos de los 60 mil vendedores ambulantes de la capital. El concejal del FUP y el MOIR citó al secretario de Gobierno Distrital para expresarle su oposición al policivo decreto 0179 dictado por el alcalde Durán Dussán, y denunciar al mismo tiempo los desalojos, detenciones y demás abusos que contra el gremio cometen a diario los alcaldes menores. Las dos sesiones en que intervino el dirigente se vieron animadas por la presencia de unos mil vendedores afiliados al Sindicato Nacional Único de Comerciantes Menores, Sinucom.

El camarada dejó ante la corporación edilicia una constancia, de la que publicamos los siguientes apartes:

• El alcalde mayor de Bogotá, en una nueva demostración del estilo antidemocrático y antipopular, ha dictado el decreto No. 0179 con el aparente propósito de organizar las ventas ambulantes y estacionarias. El decreto en mención suspende la expedición de licencias y permisos y la refrendación de los existentes.
• Con esta determinación el alcalde ha dejado de arbitrio de la policía y de los alcaldes menores a este sector de la población. Estimulando el negociado y el chantaje de los intermediarios.

Al presentar esta constancia en el Concejo de Bogotá, a nombre de los vendedores ambulantes y estacionarios del Distrito, el compañero Avelino dijo: “Expreso mi más enérgica protesta por este nuevo atropello”.

HUELGA EN COLTABACO

1.700 trabajadores de Coltabaco suspendieron labores el 17 de febrero en las plantas de Medellín, Bogotá, Cali, Bucaramanga, El Espinal, San Gil y la provincia Santandereana de García Rovira. El sindicato pide 4350 pesos de aumento salarial. Fernando Acosta, presidente del comité secccional de huelga, señaló que el 65 por ciento de las operaciones recibe 11 mil pesos.

Las negociaciones arrancaron el pasado 23 de diciembre, pero sólo después de declarada la huelga la parte patronal vino a ofrecer algunos puntos, amenazando luego con retirarlos silos representante obreros no se plegaban a ellos antes del 18 de febrero. El inaceptable ultimátum, agravado por el despido inminente de ocho directivos nacionales, vino a precipitar el cese de actividades.

Sintracoltabaco denuncio que algunos grupos paramilitares de extrema derecha comunicaron hace algunos días su decisión de eliminar al secretario general de la entidad. Ya el 6 de febrero, en Medellín, fue asesinado Luis Javier Cifuentes, otro directivo nacional.

OTRO EXECRABLE CRIMEN

El pasado 11 de febrero, en la vereda La Carlota, de Puerto Berrío, varios campesinos encontraron el cadáver del compañero Francisco Foronda Sierra, miembro de la dirección zonal del MOIR y secretario de la JUPA en esta población del Magdalena Medio. El cuerpo presentaba dos impactos de revólver; uno en la cabeza y otro en el pecho. El camarada Foronda se hallaba en La Carlota planificando la actividad de un centro de salud y acelerando el registro electoral de los seguidores del FUP, tareas ambas que le habían sido confiadas por el Partido.

El nuevo asesinato, al igual que el de Oscar Restrepo, perpetrado el 18 de mayo del año pasado en Puerto Triunfo, comprueba la forma cruenta como el régimen pretende impedir el constante avance de nuestro Partido. Se trata de otro crimen horrendo, cometido en esta ocasión en medio de la campaña electoral y cuando el gobierno acaba de expedir un remedo de amnistía y se empeña hipócritamente en pasar por imparcial, tolerante y pacifista.

El camarada Foronda tenía 20 años de edad y 3 de militancia en el MOIR. Era jefe de la Juventud Patriótica y dirigente estudiantil del Liceo IDEM, en Puerto Berrìo. Participó en la organización de varias ligas campesinas y en el paro cívico de junio de 1977; colaboró además en las huelgas ferroviarias de 1981 y mantuvo una estrecha relación con los invasores del barrio “17 de abril”. Sus cualidades comunistas, abnegación y espíritu revolucionario, le granjearon el cariño de los oprimidos pero también el odio de los opresores, que no descansaron hasta segar su vida.

El sepelio
En la tarde del viernes 12 fue sepultado el joven dirigente. Más de dos mil personas asistieron al funeral. El padre López, párroco de Puerto Berrío, exaltó la firmeza de nuestro camarada, de quien dijo que había muerto al servicio del pueblo. El presbítero agregó que pertenecía a un Partido que le hacía el bien a la población y no estaba involucrado en extorsiones ni secuestros.

El cortejo estuvo encabezado por centenares de estudiantes y delegados del MOIR, de los sindicatos del Ferrocarril y el Hospital, de Sindes, de Fecode, de las Ligas Campesinas, del comercio de la localidad y del Sindicato de Pescadores. En el cementerio hablaron Luis Acevedo, concejal del MOIR en Puerto Berrío, y Jaime Restrepo, dirigente de nuestro Partido.

Declaración de duelo
El Comité Regional del MOIR en Antioquia expidió un comunicado el 12 de febrero, en el que expresa: “La memoria del camarada Francisco Foronda Sierra vivirá para siempre en el corazón y la mente del proletariado y del pueblo colombianos. El mejor homenaje que podemos rendirle es el de llevar hasta el final la lucha a la cual dedicó, sin ahorrar esfuerzos, su corta pero fructífera existencia”.

La declaración concluye diciendo: “Nuestro Partido ha decretado 30 días de luto, con bandera a media asta y, en honor a la notable labor de comunista cumplida por el camarada asesinado; el Comité Zonal de Puerto Berrío llevará el nombre de Francisco Foronda Sierra”.

SÓLO UNA MUERTE

Hoy he muerto otra vez, que nadie llore,
que nadie escriba regreso en mi epitafio,
que rodeen mi tumba de orlas rojas.
¿Para qué la tristeza, camaradas?
¡Si he de morir de nuevo muchas veces!
En vez de adelgazar la voz y las palabras
sabed definitivamente que yo puedo morir y volver a morir,
más mi partido, como las ramas de un árbol siempre verde,
tendrá cien retoños para cada muerte.
¡Pero él, el asesino, el que clavó su bala entre mis sienes,
alegraos, amigos, camaradas, tendrá sólo una muerte!

¡NO MÁS GARANTÍAS!

Mientras el gobierno se desgañita ofreciendo garantías en esta campaña electoral, hemos afrontado innumerables persecuciones y apresamientos, y hasta el asesinato de un querido y destacado representante de la Juventud Patriótica en el Magdalena Medio.

A finales del pasado mes de enero, y por sexta vez en menos de tres años, el compañero Juan Simón Rico, dirigente del MOIR y candidato del Frente por la Unidad del pueblo al Concejo de Tame, Arauca, fue arrestado en esta población por el ejército y conducido luego a la cárcel de Yopal, Casanare, donde aún sigue recluido. Al camarada Juan Simón, jefe de debate electoral del FUP en la zona y secretario de la Organización Campesina Intendencial de Arauca, Ocida, se le dictó auto de detención y se le acusa en forma premeditadamente falsa de haber participado en asaltos guerrilleros. Sus captores quieren aplicarle el Código Penal Militar y varios artículos del Estatuto de Seguridad.

Igualmente, la gobernación del Cesar vienen ejecutando una campaña de sabotaje contra las actividades proselitistas del MOIR; Aldo cadena, militante de nuestro Partido, pagó hace pocas semanas tres días de prisión, sin ningún motivo, y ahora es objeto de continuos hostigamientos por parte de las autoridades. Contra el coordinador del Frente por la Unidad del Pueblo en el mismo departamento, Luis Cadena, candidato de Fecode, se expidió recientemente una orden de captura, y los alcaldes de Valledupar, Codazzi, Aguachica, San Alberto y otros municipios han prohibido numerosos actos públicos del FUP y han interferido de manera sistemática sus labores de agitación y propaganda electoral.

Atropellos similares también han sucedido en otras regiones del país. Pedro Nel Camargo, activista del MOIR en Barbosa, Santander, fue detenido el pasado 27 de enero, frente al Palacio Municipal, porque anunciaba con un equipo de perifoneo una manifestación que iba a realizarse pocas horas después. El 17 de julio de 1981 el ejército arrestó en San Pedro de Urabá al camarada Sixto Negrete, trabajador de la electrificadora de Antioquia, cuando regresaba a su casa luego de haber asistido a una reunión con Consuelo de Montejo en una población vecina, y desde entonces lleva nueve meses preso en la cárcel de Chigorodó. La compañera Carmen Elvira Ricaurte, esposa del secretario regional del MOIR en Risaralda, estuvo recluida durante más de 3 semanas en Pereira, a mediados del año anterior, por el delito de transportar hojas volantes del FUP en su automóvil.

Los hechos mencionados son apenas un reflejo de la forma como se aplican en Colombia las “garantías electorales” que tanto pregona el gobierno. Mientras los candidatos oficiales y semioficiales reciben toda clase de franquicias y el Ejecutivo hace burdos despliegues de supuesta imparcialidad, a los partidos políticos auténticamente revolucionarios les toca batallar en medio de las arbitrariedades, los encarcelamientos y las persecuciones de un régimen antipopular, antidemocrático y despótico por excelencia.

FOLCLOR PERUANO EN COLOMBIA

Por invitación del Teatro Libre de Bogotá, llegó a Colombia el pasado 20 de febrero La Peña-Artístico Cultural Huaytara Arqueológico, Pacha, un conjunto de danzas folclóricas peruanas que se ha propuesto rescatar las manifestaciones artísticas populares de varias provincias del hermano país.