«ESTUDIARÉ Y HARÉ LA REVOLUCIÓN DURANTE TODA MI VIDA»

Por Ran Da-gu

Ran Da-gu es miembro del Comité Revolucionario de la Región Autónoma de la Nacionalidad Chuang de Guangsí y vieja campesina pobre de la Comuna Popular Longtou del distrito de Yishan. Este articulo, cuya versión abreviada presentamos, apareció en “Pekín Informa” Nº 11, de marzo 19 de 1969.

Tengo 89 años de edad. Gracias al Presidente Mao y al pensamiento de Mao Tsetung, mientras más vivo, más joven me siento y más revolucionaria soy.

El Presidente Mao es el gran libertador de nosotros, los campesinos pobres y campesinos medios de la capa inferior. Si no estudiamos sus obras ni seguimos sus enseñanzas ¡estamos olvidando en realidad nuestro origen de clase!

Cruelmente explotada y oprimida por la clase terrateniente en la vieja sociedad, nunca viví bien, ni por un solo día, y nunca tuve comida suficiente. Cuando tenia 15 años de edad, mis dos hermanos menores y yo, como nuestro padre, nos hicimos asalariados agrícolas contratados por un año por el terrateniente. Como no podíamos soportar más los golpes y el abuso que siempre sufríamos en la casa del terrateniente, abandonamos el distrito de Dúan y vagamos hasta donde está situada la actual Brigada de Producción Longtien en el distrito de Yishan. Vivíamos de la venta de leña. Mis seis hermanos menores murieron todos poco después de que llegamos a establecernos en Longtien. No mucho tiempo después, mi esposo y mis dos hijo murieron de enfermedad uno tras otro. Enviudé y no tenía a nadie a quien recurrir. Agobiada por las penas y la enfermedad, vivía medio muerta.

En nuestro gran líder el Presidente Mao quien me liberó y me capacitó para llevar hoy una vida feliz, en 1950 ya tenía 70 años y me encontraba viviendo en las montañas cuando caí enferma y no pude comer nada durante tres días. Un miembro del Ejército Popular de Liberación, enviado allí por el Presidente Mao, me llevó debajo de la montaña, sobre sus espaldas, a una clínica que quedaba a más de 25 kilómetros de distancia. Después fue enviada a un hospital de la ciudad de Liuchou, y fui salvada. Hoy, me siento muy bien y rara vez caigo enferma. La vieja sociedad me hizo inválida mientras que la nueva me rejuveneció y cada vez me siento más joven. Cuando pienso en esto grito incluso en mis sueños: “¡Viva el Presidente Mao! Una larga, larga vida para el Presidente Mao!”.

“Trabajaré en bien de la Revolución durante toda mi vida”

Después de estudiar el artículo del Presidente Mao “En memoria de Norman Bethune”, llegué a comprender que para ser una persona de provecho para el pueblo, uno debe dedicarse de todo corazón al interés público y hacer todo en bien del interés público durante toda su vida.

Desde la liberación, siempre he seguido las enseñanzas del Presidente Mao y he tomado la delantera en todos los trabajos; nunca escatimo mis energías. Vivo frugalmente aunque he podido vivir bastante bien con el dinero que gano de mi trabajo. He ido a reuniones en Nanning en nueve ocasiones y sólo he gastado diez centavos. El presidente Mao nos enseña siempre que “hay que practicar un régimen de economías al hacer la revolución”. He gastado el dinero y granos que he ahorrado cuando la revolución más los necesita.

En cada uno de los últimos años, he criado un cerdo gordo y varios pollos y los he vendido al Estado para apoyar la construcción del país. Cada vez que vendo mi cerdo, lo llevo con el estómago vacío y llevo conmigo su comida. Le doy de comer después de que ha sido pesado y entregado al Estado. La primera vez vendí mi cerdo en esta forma, el camarada del centro de alimentación, quien no me comprendía, me criticó al ver al cerdo que estaba hambreado, y pensó que estaba enfermo. Sonriendo, le expliqué: “No se preocupe, por favor. Yo cesé de dar de comer al cerdo la noche pasada antes de traerlo aquí”. Después de que el cerdo fue pesado y puesto en la pocilga, le di la comida que había traído conmigo. El cerdo recuperó el aliento. Luego pedí a este camarada que lo pesara de nuevo y el peso del cerdo aumentó 28 jin exactamente. Con profunda emoción, el camarada dijo Da-gu, me equivoqué, debo autocriticarme ante ti. ¿Realmente has sentado un buen ejemplo que debemos seguir!” Aunque yo consideraba que era una cosa ordinaria que yo debía hacer, el camarada de este centro difundió rápidamente la historia por toda la zona. Ahora, la mayoría de los comuneros de nuestra Brigada nos les dan de comer a sus cerdos y pollos desde la noche anterior cuando los van a vender al Estado.

Nuestras cosechas sufrieron el año pasado a causa de las inundaciones de primavera y la sequía de otoño. Después de la intensa labranza primaveral, algunos comuneros pasaron tiempos difíciles en su vida. Yo recordé lo que el Presidente Mao nos enseña: “Debemos prestar profunda atención a los problemas relativos a la vida de las masas, desde los problemas de la tierra y el trabajo hasta los del combustible, el arroz, el aceite y la sal”. Consulté con los cuadros y los organizamos a las masas para estudiar las enseñanzas del Presidente Mao sobre apoyarse en los propios esfuerzos y las exhorté a seguir las enseñanzas del Presidente Mao promover la laboriosidad y la economía y apoyarse en sus propias fuerzas en lugar de pedir ayuda al Estado. Siguiendo la enseñanza del Presidente Mao de que “todos los que integran las filas revolucionarias deben cuidarse entre sí, tenerse afecto y ayudarse mutuamente”, entregué a la Brigada los 360 jin de granos que había ahorrado durante los años y los 30 yuanes que había obtenido al vender cerdos, para que fueran distribuidos entre las familias de campesinos pobre y campesinos medios de la capa inferior que tenían dificultades.

El Presidente Mao nos enseña “Para nadie resulta difícil hacer una cosa de provecho. Lo difícil es hacer cosas de provecho durante toda la vida”. No sé cuánto más pueda yo servir al pueblo, pero me esforzaré por estudiar más las obras del Presidente Mao, hacer más trabajo para mostrar mi lealtad, al Presidente Mao, y contribuir más al socialismo con el espíritu revolucionario de “¡hay que aprovechar cada día, cada hora!” Siempre me recuerdo: “Haré lo que va en interés del público incluso a costa de mi propia vida. Nunca haré nada en mi propio interés por muy pequeño que sea”.

“Contribuiré más al socialismo”

Hace unos años, la dirección a nivel superior a los campesinos pobres y campesinos medios de la capa inferior me urgieron repetidamente: “Debes gozar de descanso el resto de tu vida. Ya eres muy vieja”. Yo pensé: Aunque estoy vieja, aún puedo trabajar. Puedo esforzarme por caminar a lo largo del sendero montañosos y puedo llevar al hombro 45 kilogramos de peso. ¿Cómo puedo sentarme y gozar del descanso por el resto de mi vida? De modo que les dije: “Gracias por su bondad. Mientras más esmeradamente cuiden ustedes de mí, más duro trabajaré junto con ustedes. Siempre mantendrá las excelentes cualidades del pueblo trabajador y haré la revolución toda mi vida”.

Durante los últimos diez años y tanto, aparte de asistir a mítines, de estudiar y esmerarme por hacer el trabajo de propaganda, he trabajado todos los días en el campo desde el amanecer hasta el anochecer. Considero que mientras más contribuyo al socialismo, más grande es mi lealtad al Presidente Mao; mientras más días trabajo por la colectividad, más riqueza añado al Estado y más felicidad creo para las generaciones venideras.

En el pasado, nuestra Brigada Longtien tenía más tierras sin irrigación que arrozales. Y la gran mayoría de éstos carecían de agua también. Para poner término a nuestro estado de pobreza y desnudez, reuní bajo la dirección de la célula del Partido de la Brigada los cuadros de la Brigada y equipos de producción, con el fin de movilizar a las masas de campesinos pobres y campesinos medios de la capa inferior para que se apoyaran en los propios esfuerzos y lucharán con toda decisión por la prosperidad del país, poniendo en tensión todas las fuerzas a fin de construir obras hidráulicas. Así emprendimos una ardua lucha para transformar la naturaleza.

Nuestra comuna y nuestra Brigada han construido tres embalses relativamente grandes en los últimos años. Participé en toda la labor de construcción, cavando la tierra y acarreando barro. Nunca llevaba 99 jin cuando podía llevar 100.

Cuando nuestro equipo de producción decidió construir un nuevo embalse en 1967, me uní a las masas en el estudio del articulo del Presidente Mao “El Viejo Tonto que removió las montañas”, y las movilicé a viejos y jóvenes, hombre y mujeres a trabajar en la sede de la construcción. Finalmente cumplimos nuestra tarea en formar triunfal.

En los últimos años, he participado a menudo en el trabajo manual. Aunque me hago más vieja año tras año, mi salud ha mejorado todo este tiempo. Siendo que mientras más vivo, más joven me vuelvo.

VICTORIA EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA ECONOMÍA SOCIALISTA

Apartes del artículo aparecido en diciembre de 1974 de la revista China Ilustrada.

Por Sing Jua
En los 25 años transcurridos desde la fundación de la República Popular China, bajo la dirección del Presidente Mao Tsetung y del partido Comunista de China, nuestro pueblo ha logrado una gran victoria en la revolución y construcción socialistas, transformando la vieja China, pobre y atrasada, en un país socialista con prosperidad inicial.

Las bases de la economía socialista en nuestro país se han consolidado y desarrollado gradualmente. Han mejorado mucho las condiciones de la producción agrícola, y se ha reforzado la capacidad contra las calamidades. Las abundantes cosechas, en los últimos 13 años consecutivos, de los cultivos cerealeros e industriales permiten satisfacer, en lo fundamental, las necesidades de vida del pueblo y el desarrollo de la industria, quedando resuelto el problema de la alimentación para cerca de 800 millones de habitantes.

China posee hoy una industria con capacidad incipiente pero sólida y capaz de proporcionar materias primas, combustibles y equipos a la agricultura y otras ramas de la económica nacional. Los productos industriales son suficientes para responder a la demanda del mercado interno y para ampliar, tanto en cantidad como en variedad, el comercio exterior.

China, donde los precios son estables y el mercado es próspero, es ahora un país libre de deudas internas y externas. Está formándose un sistema industrial u de economía nacional, independiente y relativamente completo, con la agricultura socialista como base.

Bajo la despiadada opresión del imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, la vieja China estaba sumida en un extremado atraso. La producción de cereales y algodón no bastaba para alimentar y vestir la población. A partir de mediados del siglo XIX, se veía obligada a importar cereales todos los años. El nivel tecnológico era muy bajo. En el periodo inicial de la post–Liberación, el valor global de la producción industrial representaba solamente el 30% del producto nacional bruto, y de esa cifra más el 70% correspondía a la producción de la industria ligera. Atormentado por la inflación, la carestía y la recesión económica, el pueblo trabajador llevaba una vida misérrima.

LA REVOLUCIÓN PROMUEVE LA PRODUCCION

Después de la fundación de la Nueva China, el Gobierno Popular dirigido por el Partido Comunista de China, procedió a decomisar las empresas del imperialismo y de los capitalistas burocráticos, a realizar la Reforma Agraria, y otros movimientos revolucionarios. Todo esto despertó el entusiasmo socialista de los obreros y campesinos y aceleró la restauración y el desarrollo de la industria y la agricultura. En 1952, la cantidad de los productos principales, tanto de la agricultura como de la industria, sobrepasó el nivel más alto de la historia. Durante el periodo de la restauración de la economía nacional (1950-1952), China rompió innumerables bloqueos económicos impuestos por los imperialistas y controló la inflación dejada por los reaccionarios, creando condiciones necesarias para iniciar, de manera planificada, la construcción económica socialista. En 1953, China empezó el primer Plan Quinquenal para el desarrollo de la economía nacional, de manera de realizar en grane escala la construcción económica.

En 1956, cuatro años del Primer Plan Quinquenal, China realizó, en lo fundamental, la transformación de la agricultura, la artesanía, la industria y el comercio capitalista en socialistas. El gran cambio de las relaciones de producción ha impulsado el desarrollo de las fuerzas productivas. En 1957, China cumplió con creces el primer Plan Quinquenal. Desde entonces, el pueblo chino cuenta con una serie de nuevas ramas industriales tales como la fabricación de aviones, automóviles, maquinas – herramientas modernas, equipos electrónicos, equipos de metalurgia y minería, etc.

En 1958, el Presidente Mao elaboró a Línea General: “Poner en tensión todas las fuerzas y pugnar por marchar siempre adelante para construir el socialismo según la norma de cantidad, rapidez, calidad y economía”. A la luz de esta Línea, surgió un vigoroso desarrollo de la economía nacional y nació en las amplias zonas rurales la Comuna Popular, cuya potencia económica colectiva es más poderosa que la de las cooperativas agrícolas. Aquel mismo año, el rendimiento global de la industria aumentó en un 55% respecto al año anterior. Con un notable crecimiento de la producción agrícola e industrial, el pueblo chino cumplió con dos años de anticipación los principales índices de la producción industrial y agrícola estipulados en el Segundo Plan Quinquenal (1958-1962).

En 1960, la camarilla renegada revisionista soviética de Jruschov retiró alevosa y repentinamente de China a todos los expertos y técnicos soviéticos, rompió centenares de acuerdos y contratos y cortó el suministro de importantes equipos en vano intento de sabotear la construcción socialista de China. Bajo la dirección del Presidente Mao, el pueblo chino, apoyándose en sus propios esfuerzos, luchó con decisión por la prosperidad de la patria y frustró las intrigas destructivas del revisionismo soviético, logrando continuar el desarrollo de la industria, la ciencia y la tecnología sobre la base de independencia, autodecisión y autosostenimiento.

El Tercer Plan Quinquenal para el desarrollo de la economía nacional (1966-1970) coincide con la gran revolución Cultural proletaria, durante la cual, se destrozaron los cuarteles generales burgueses de Lui Shao-chi y Lin Piao, se rompieron sus complots de restaurar el capitalismo y se fortalecieron aún mas la dictadura del proletariado y la base de la economía socialista. El entusiasmo revolucionario de las masas populares se ha tornado más dinámico y las fuerzas productivas se han incrementado velozmente. En 1970, China cumplió y sobrepasó los principales índices de la producción industrial y agrícola previstos en su Tercer Plan Quinquenal.

Acto seguido empezó el Cuarto Plan Quinquenal (1971-1975). A fines del año 1974, el valor global de la industria y la agricultura aumentó en 190%, en relación con 1964. Se ha elevado en gran proporción la producción de los importantes productos tales como acero, aceite crudo, petróleo, electricidad, fertilizantes, tractores hilados del algodón, fibras sintéticas, etc. En el valor global de la producción agrícola se ha registrado un aumento del 51% en comparación con 1964. Aunque nuestra población ha aumentado en un 60% a partir de la Liberación, la producción de cereales y de algodón se ha incrementado en 140% y 470% respectivamente.

AUTOSOSTENIMIENTO

¿De dónde obtiene China los recursos materiales, fondos, equipos y fuerzas humanas para el fomento de su economía socialista? La experiencia china consiste en apoyarse en sus propios esfuerzos.

A la luz del principio el Presidente Mao de “independencia y autodecisión” y “autosostenimiento”, durante la construcción socialista, China ha utilizado plenamente sus propios recursos, se ha apoyado en la acumulación interna de sus propios fondos y en la fuerza y sabiduría de su pueblo, abriendo así un nuevo camino para el desarrollo de su propia economía.

Para transformar la situación dejada por la vieja China, situación en la que el suministro de petróleo dependía de la importación, la nueva China explota hoy sus propios recursos petrolíferos, tanto en variedad como en calidad, sino también se exporta petróleo bruto y algunos derivados de petróleos a otros países. Los obreros metalúrgicos se han entregado a una extensa explotación minería abriendo mina tras mina y garantizando así el autoabastecimiento de minerales a la siderurgia.
Los equipos de maquinaria que se usan en China son fundamentales de fabricación nacional. Esto equipos existentes no son necesariamente nuevos, pero la clase obrera con su inteligente capacidad creadora, ha sido capaz de elevar la eficacia de los viejos equipos y fabricar con ellos equipos modernos. Tras más de 20 años de esfuerzos, la industria de maquinaria del país ya puede proporcionar juegos completos de equipos a las diversas ramas de la economía nacional.

China obtiene fondos para las construcciones socialista mediante la acumulación interna, sin depender de préstamos externos ni aumentar las cargas económicas sobre el pueblo. En las fabricas, minas y otras unidades de producción, se persiste en el aumento de la producción y la practica de las economías para ampliar la acumulación. Hoy día, el ingreso financiero anual de país es mas de 10 veces respecto al de los primeros años de la post.Liberación. La inversión anual asignada para la construcción básica de la industria es muchas veces superior al ingreso financiero anual en el periodo inicial de la nueva China. El pueblo chino observa el principio de laboriosidad y económica, y ahorra todo lo que puede para contribuir a la construcción del país.

En cuanto a la fuente del personal técnico y especializado, una parte es preparada en los centros de enseñanza, pero la mayoría es formada por medio de la misma practica productiva. Los grupos de “triple integración” (conformados por cuadros, técnicos y obreros) han realizado en un esfuerzo mancomunado las innovaciones técnicas y reformas tecnológicas que han permitido acelerar el desarrollo de la ciencia y técnica así como la formación de decenas de miles de especialistas de origen obrero.

En la construcción de su economía socialista, China ha prestado atención a la colaboración e intercambio de mercancías de necesidad mutua con diversos países sobre la base de igualdad y beneficio mutuos. Pero de ninguna manera ha dependido de otros países. La experiencia china demuestra que un país puede lograr un rápido desarrollo de su economía nacional sólo valiéndose de sus propios esfuerzos; por el contrario, la dependencia del extranjero solamente puede atar las manos y los pies de su pueblo, impide el rápido desarrollo de la construcción económica y perjudica la independencia y la autodecisión del país tanto en lo político como en lo económico.

AGRICULTURA E INDUSTRIA

Sosteniendo el principio general del Presidente Mao de “Tomar la agricultura como base y la industria como factor dirigente” para el fomento de la económica nacional, los planes que se trazan para el desarrollo económico están de acuerdo con el siguiente orden: agricultura, industria ligera e industria pesada, de suerte que se desenvuelvan en forma general.

“Tomar la agricultura como base” quiere decir que se debe poner en primer lugar el desarrollo de la agricultura. China es un gran país agrícola, cuya población rural ocupa más del 80% de la del país. El desarrollo de la agricultura puede resolver no solamente el problema de alimentar y vestir a los cerca de 800 millones de habitantes, sino también el problema de las materias primas, fondos y mercados para la industria. Paralelamente al desarrollo de la industria pesada, China ha prestado debida atención al desarrollo de la agricultura e industria ligera. En 1973, la producción de cereales llegó a 250 millones de toneladas, cifra que fue más del doble que la de 1949. La producción de los cultivos industriales también reportó un apreciable aumento. El desarrollo agrícola posibilita proporcionar materias primas y mercado a la industria ligera e impulsa su crecimiento (70% de las materias primas de la industria ligera proviene de la agricultura). El valor global de la producción de la industria ligera en 1973 superó en más de 10 veces el del año de 1949. Debido al desarrollo de la agricultura y la industria ligera, la industria pesada cuenta con el mercado y los fondos para un progreso aún más acelerado. A su vez, el rápido desarrollo de ella hace posible el suministro de mas equipos para la modernización de la agricultura y la expansión de la industria ligera, el desarrollo de otras ramas de la economía nacional así como para la defensa nacional. Así la industria desempeña eficazmente el papel dirigente en la economía del país.

¡GLORIA ETERNA AL CAMARADA MAO TSETUNG!

“ Para asegurar que nuestro Partido y nuestro, país no cambien de color, debemos no sólo tener una línea y política correctas, sino también preparar y forjar decenas de millones de continuadores de la causa revolucionaria del proletariado.

El problema de prepara continuadores de la causa revolucionaria del proletariado, en el fondo, se trata de si la causa revolucionaria marxista – leninista iniciada por los revolucionarios proletarios de la vieja generación tiene quien la siga llevando adelante, si la dirección de nuestro Partido y Estado seguirá en manos de los revolucionarios proletarios, si nuestros descendientes continuarán marchando adelante por el correcto camino trazado por el marxismo – leninismo, o sea, si podemos precavernos con éxito contra una repetición del revisionismo de Jruschov en China. En una palabra se trata de un problema importantísimo que afecta al destino y a la misma existencia de nuestro Partido y nuestro Estado. Se trata de un problema de importancia fundamental para la causa revolucionaria del proletariado para cien, mil e incluso diez mil años. Inspirados en los cambios operados en la Unión Soviética, los augures imperialistas ponen su esperanza de la ‘evolución pacífica’ en la tercera o cuarta generación del Partido chino. Hemos de hacer fracasar completamente este vaticino imperialista. Tenemos que prestar atención, de arriba abajo, amplia y constantemente, al problema de preparar y forjar continuadores de la causa revolucionaria.

¿Qué requisitos tienen que poseer los continuadores de la causa revolucionaria del proletariado?
Deben ser verdaderos marxistas – leninistas y, no ser, como Jruschov, revisionistas bajo el rótulo del marxismo – leninismo.

Deben ser revolucionarios que sirvan de todo corazón a la inmensa mayoría de las masas populares de China y del mundo y, no servir, como Jruschov, a los intereses de una exigua capa social burguesa privilegiada en el país, y a los intereses de los imperialistas y reaccionarios en el terreno internacional.

Deben ser políticos proletarios capaces de unirse a la inmensa mayoría para trabajar con ella. Deben saber unirse en el trabajo no sólo con los que compartan sus opiniones, sino también con los que mantengan opiniones diferentes, así como con aquellos que se haya opuesto a ellos y que la práctica les haya probado sus errores. Sin embargo, deben mantener especial vigilancia contra los individuales ambiciosos y conspiradores como Jruschov y evitar que tales malvados usurpen la dirección del Partido y del Estado a ningún nivel.

Deben ser ejemplares en la aplicación del centralismo democrático del Partido, dominar el método de dirección basado en el principio de ‘de las masas, a las masas’, cultivar un estilo democrático de trabajo y escuchar la opinión de las masas. No deben violar el centralismo democrático del Partido, ni ser despóticos, ni organizar ataques sorpresivos a los camaradas, ni desentenderse de razones, ni tampoco practicar la autocracia, como lo hace Jruschov.
Deben ser modestos y prudentes, guardarse de la arrogancia y de la precipitación, estar provistos del espíritu autocrítico, ser valiente en corregir las deficiencias y errores en el trabajo. No deben en absoluto ocultar sus errores, atribuirse todos los méritos a sí mismo e imputar todas las culpas a otros, como lo hace Jruschov.

Los continuadores de la causa revolucionaria del proletariado nacen de la lucha de masas y crecen en la prueba de las grandes tempestades revolucionarias. Se debe comprobar y discernir a los cuadros y seleccionar y formar a los continuadores en el largo curso de la lucha de masas”.
Mao Tsetung

SOBRE ARTE Y LITERATURA

Mao Tsetung
“Debemos recoger la rica herencia y las buenas tradiciones del arte y la literatura que nos han legado las épocas pasadas de China y del extranjero, pero el objetivo será siempre servir a las grandes masas populares. No nos negamos a utilizar las formas artísticas y literarias del pasado,, pero en nuestras manos, estas viejas formas, remodeladas y con un nuevo contenido, se convierten en algo revolucionario al servicio del pueblo”.

(“Intervenciones en el Foro de Yenán sobre Arte y Literatura”, mayo de 1942).

“Las obras artísticas y literarias, como formas ideológicas, son producto del reflejo en el cerebro del hombre de una existencia social determinada. El arte y la literatura revolucionarios son producto del reflejo de la vida del pueblo en el cerebro de los artistas y escritores revolucionarios. En la misma vida del pueblo están los yacimientos de materia prima para el arte y la literatura, material en estado natural, no elaborado, pero, a la vez, el más vivo, el más rico y el más fundamental; en este sentido, ante él quedan pálidos todo arte y literatura. Ese material constituye el manantial único e inagotable del arte y literatura. Es la única fuente, la única posible, no puede haber otra”.

(“Intervenciones en el Foro de Yenán sobre Arte y Literatura”, mayo de 1942).

“Existiendo un criterio político y un criterio artístico, ¿cuál es la relación entre ellos? La política no equivale al arte, ni una concepción general del mundo equivale a un método de creación y critica artísticas. No sólo negamos que haya un criterio político abstracto y absolutamente invariable, sino que haya un criterio artístico abstracto y absolutamente invariable; en toda sociedad de clases, cada clase tiene sus propios criterios político y artístico. Pero todas las clases, en todas las sociedades de clases, siempre colocan el criterio político en el primer lugar y el artístico, en el segundo. La burguesía rechaza siempre las obras del arte y la literatura proletarias, por muy grandes que sean sus méritos artísticos. El proletariado, a su vez, debe examinar, en primer término, la actitud hacia el pueblo de las obras artísticas y literarias de las épocas pasadas y si tienen una significación progresista en la historia, y de este modo adoptar una actitud diferenciada hacia ellas. Algunas obras, radicalmente reaccionarias desde el punto de vista político, pueden tener al mismo tiempo cierta calidad artística. Cuando más reaccionario sea el contenido de una obra y cuanto más elevada su calidad artística, tanto más puede envenenar al pueblo, y mayor razón existe para rechazarla. La característica común del arte y la literatura de todas las clases explotadoras en su periodo de decadencia, es la contradicción entre su contenido político reaccionario y su forma artística. Lo que exigimos es la unidad de la política y el arte, la unidad del contenido y la forma, la unidad del contenido político revolucionario y el más alto grado posible de perfección de la forma artística. Por progresista que sea en lo político, una obra de arte que no tenga valor artístico, carecerá de fuerza. Por eso nos oponemos, tanto a las obras artísticas con puntos de vista políticos erróneos, como la creación de obras al ‘estilo del cartel y consigna’, obras acertadas en su punto de vista político pero carentes de fuerza artística. En el problema del arte y la literatura, tenemos que sostener una lucha en dos frentes”.

(“Intervenciones en el Foro de Yenán sobre Arte y Literatura”, mayo de 1942).

“La orientación de que cien flores se abran y compitan cien escuelas ideológicas estimula el desarrollo del arte y el progreso de la ciencia, y así fomenta el florecimiento de la cultura socialista en nuestro país. En el arte puede desenvolverse libremente distintas formas y estilos; en la ciencia, pueden contener libremente diferentes escuelas. Consideramos que la difusión forzada, por medio de medidas administrativas, de un estilo particular, de una escuela particular y la prohibición de otro estilo u otra escuela ideológica, obstaculizan el progreso del arte y la ciencia. El problema de lo correcto y lo erróneo en el arte y en la ciencia debe resolverse por la discusión libre en los medios artísticos o científicos, en el transcurso de la practica del arte o de la ciencia, y no de una manera simplista. El definir lo acertado y lo erróneo exige con frecuencia un periodo de prueba. En la historia es frecuente que lo nuevo, lo acertado, no obtiene al principio el asenso de la mayoría de los hombres, y que sólo puede abrirse camino de manera tortuosa en la lucha”.

(“Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo”, febrero de 1957).