DISCURSO DE FRANCISCO MOSQUERA: EL FRENTE ELECTORAL DE IZQUIERDA: NECESIDAD DE LAS FUERZAS REVOLUCIONARIAS

Compañero Hernando Echeverri Mejía, candidato presidencial de la Unión Nacional de Oposición; compañero Manuel Bayona Carrascal, presidente de la Unión Nacional de Oposición; compañero Gilberto Vieira, secretario general del Partido Comunista de Colombia; compañero Francisco Murillo, delegado de la Nueva Fuerza de Venezuela y demás compañeros fraternales de Chile y Venezuela; queridos compañeras y compañeros:

Cuando el Partido Comunista y el Movimiento Amplio Colombiano decidieron, a finales del año pasado, fundar la Unión Nacional de Oposición e invitar a todas las fuerzas avanzadas y democráticas de Colombia a integrar un frente para las elecciones de 1974, el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario consideró acertada esta iniciativa, le hizo eco y desde entonces ha venido trabajando y pugnando por su realización. Constituir un frente electoral de izquierda para la presente campaña electoral es una necesidad imperiosa de las fuerzas revolucionarias. Los partidos tradicionales Liberal y Conservador se empeñan en prorrogar el régimen nefasto del Frente Nacional y el país tiende inexorablemente a dividirse cada día más en dos grandes bandos antagónicos e irreconciliables: por una parte, las minorías oligárquicas coligadas que detentan el Poder y persisten en entregar a Colombia a la explotación y dominación del imperialismo norteamericano, conculcando para ello los más elementales derechos democráticos y sometiendo a las masas a la represión fascista y, por el otro, las inmensas mayorías que conforman el pueblo colombiano, deseosas de conquistar la liberación nacional y de hacer la revolución.

Siendo estas las características y la tendencia de la situación actual, lo más indicado era que la izquierda colombiana, en lugar de luchar entre sí en, la campaña electoral, lo cual redundaría en provecho de la reacción, buscara la forma de unir sus fuerzas, ganar amplios sectores de masas y preparar al pueblo para la lucha unificada y revolucionaria. Hoy estamos celebrando esa unión. Con la proclamación de la candidatura de Hernando Echeverri Mejía y la convocación de esta grandiosa convención de la UNO ha quedado culminado todo un proceso de análisis, de discusión y de lucha para encontrar las fórmulas de acuerdo. Ha quedado sellada la unidad.

La alianza de las fuerzas que integran la Unión Nacional de Oposición ha sido lograda sobre una base de principios. Ha habido entendimiento unánime sobre cuatro puntos fundamentales, a saber: el programa, las normas de funcionamiento de la UNO, el candidato y los objetivos de la Unión Nacional de Oposición.

PUNTOS PROGRAMATICOS DE LA UNO
Esta Tercera Convención de la UNO ha ratificado los lineamientos generales de un programa nacional y democrático, al cual se ceñirán para la agitación y la propaganda de la campaña electoral todas las fuerzas comprometidas en esta batalla. La importancia de un frente electoral de la naturaleza del que hemos constituido con la UNO es la agitación que pueda adelantar y la educación que pueda impartir a las masas populares. Agitaremos al pueblo y lo educaremos en la idea de la revolución nacional y democrática.

Colombia es en la actualidad una neocolonia de los Estados Unidos, cuyo desarrollo económico y político se halla entrabado por la injerencia del imperialismo yanqui y sus lacayos colombianos, la gran burguesía y los grandes terratenientes. Las dos tareas fundamentales de la revolución colombiana, en la etapa actual, por lo tanto, son lograr la independencia, nacional del yugo extranjero y coronar las transformaciones democráticas que requiere Colombia para salir de la situación de atraso y estancamiento en que se encuentra.

Los monopolios norteamericanos controlan las arterias vitales de nuestra economía, explotan en su exclusivo beneficio nuestros recursos naturales, manejan la banca y las finanzas, gravan e hipotecan el país con préstamos condicionados y usurarios y mediante la inversión directa dominan las principales industrias. El predominio económico del imperialismo norteamericano, sustenta su poder político y cultural sobre Colombia y le permite manipular a su antojo el Estado colombiano, imprimiéndole su carácter antinacional y antipopular. Por eso, la necesidad más urgente de Colombia, la reivindicación más sentida por el pueblo y la nación colombiana, por la cual han combatido las fuerzas revolucionarias y los sectores avanzados de las masas desde principios del siglo, de la que depende la salvación de nuestra patria, es la liberación nacional y la construcción de una república soberana, democrática, de obreros, de campesinos y del resto de fuerzas populares. Esta tarea determina y requiere de la unidad nacional, de la unificación de más del 90 por ciento de la población colombiana bajo una dirección política organizada y correcta compartida por todas las clases revolucionarias. Y esto es posible, porque no solo los obreros y los campesinos, fuerzas principales de la revolución, sino también la pequeña burguesía urbana, los intelectuales e incluso la capa burguesa de pequeños y medianos productores sufren en carne propia las calamidades de la dominación imperialista, se hallan privados de los derechos democráticos y excluidos de las prerrogativas estatales. En Colombia se hartan de riquezas y gozan de todos los privilegios los monopolios extranjeros y el puñado de oligarcas que les sirven de intermediarios. Unicamente los partidos de las clases dominantes gozan de las libertades políticas. El resto de la nación, bajo el sistema que nos oprime y explota, se halla condenado a la ruina y el hambre progresivas. Las organizaciones populares, los partidos y movimientos políticos opuestos al régimen padecen las medidas represivas del gobierno y la persecución sistemática de la fuerza pública. La crisis que hoy convulsiona todo el armazón de la sociedad colombiana es una crisis profunda, que las fuerzas revolucionarias deben aprovechar con decisión y audacia, para hacerla consciente en la mente de las masas, para aislar y acorralar a la pandilla dominante, para alcanzar la unidad popular y producir el desenlace previsible de la rebeldía, de la insurgencia, del levantamiento incontenible y aplastante de las masas revolucionarias.

Exigiremos la nacionalización del petróleo y demás recursos naturales, así como la confiscación de todo monopolio, extranjero o nacional, que domine la vida material del pueblo.

Levantaremos muy en alto la consigna de una reforma agraria revolucionaria que redima al país del semifeudalismo y elimine el régimen de explotación terrateniente en el campo. Promoveremos la alianza obrero-campesina y apoyaremos incondicionalmente las invasiones a las grandes fincas y demás luchas de los campesinos por la tierra.

Respaldaremos igualmente las batallas de la clase obrera por los derechos de organización, contratación y huelga y por conseguir mejores condiciones de vida y de trabajo. La Unión Nacional de Oposición comparte el propósito del sindicalismo independiente de construir una central unitaria que albergue a todas las organizaciones sindicales dispuestas a librar el combate contra las camarillas patronales y gobiernistas de la UTC y CTC.

Lucharemos en defensa de los derechos democráticos y de las libertades políticas: denunciaremos permanentemente las detenciones arbitrarias de los dirigentes populares, los consejos verbales de guerra y el resto de crímenes y atropellos contra las masas.

Estimularemos todas las manifestaciones del arte popular y nos solidarizaremos con las luchas de los estudiantes, de los intelectuales, de los artistas, de las gentes progresistas y de las masas populares a favor de una cultura nacional y científica al servicio del pueblo.

Propugnaremos la igualdad de derechos para la mujer colombiana.

Colaboraremos con todas las luchas revolucionarias de las masas en bien no sólo de sus anhelos fundamentales sino de sus necesidades diarias.

En fin, compañeras y compañeros, aplicando la plataforma electoral de lucha de la Unión Nacional de Oposición, agitaremos todas y cada una de las banderas reivindicativas, patrióticas y democráticas en procura de la unidad de las fuerzas y de las clases revolucionarias en Colombia.

NORMAS DE FUNCIONAMIENTO
Hubo acuerdo también sobre las condiciones de participación y de funcionamiento de la UNO. Ha quedado claramente establecido que la Unión Nacional de Oposición se dará una dirección colectiva compuesta por todos los partidos y movimientos que la integran. Estamos obligados a que las decisiones fundamentales, de interés general, referentes a la campaña electoral unitaria, habrán de adoptarse por consenso. Esta norma básica de organización y funcionamiento salvaguarda la unidad alcanzada, la consolida, hace más efectiva nuestra campaña electoral y será la mejor garantía del crecimiento de la UNO porque permitirá la incorporación de nuevas fuerzas a su seno.

Las puertas de la Unión Nacional de Oposición estarán abiertas para todos los movimientos, grupos políticos y personas que deseen adherirse a su plataforma mínima de nueve puntos y estén dispuestos a aceptar disciplinadamente las decisiones adoptadas por sus organismos de dirección. La ampliación de la Unión Nacional de Oposición con nuevas fuerzas y más vastos sectores populares ha de ser una línea constante de nuestra acción política. Consecuentes con esto no vamos a despreciar el aporte y la colaboración que, nos puedan prestar en esta campaña electoral en las diversas partes del país las organizaciones y compañeros sin partido, por débiles y pequeñas que sean o parezcan sus fuerzas. Existe, sobre todo en la provincia colombiana, un sinnúmero de agrupaciones de importancia local, que estarían dispuestas a engrosar nuestras filas, si tenemos con ellas un tratamiento fraternal y revolucionario.

Los integrantes de la Unión Nacional de Oposición, sin excepción alguna, debemos ajustar nuestra conducta a los requisitos de la democracia interna, debemos adelantar nuestro trabajo lealmente, sin componendas ni maniobras, y respetando el carácter independiente de los distintos movimientos y partidos aliados.

La campaña electoral unitaria no borrará las divergencias ideológicas ni las encontradas concepciones sobre el mundo y la lucha de clases que han tenido las diferentes organizaciones de la UNO, y que inevitablemente seguirán manteniendo en el futuro. Pero las tareas unitarias impuestas por el desarrollo de los acontecimientos políticos del país, y con las que nos hemos identificado cabalmente, exigen de todos nosotros una lucha resuelta contra los brotes de sectarismo que resquebrajan la unidad y ponen en peligro la feliz culminación de nuestros objetivos.

Por lo que respecta al MOIR, éste se compromete solemnemente a cumplir los compromisos contraídos, a combatir el sectarismo, a no inmiscuirse en los asuntos organizativos e internos de sus aliados y a hacer las concesiones positivas necesarias para sacar avante la Unión Nacional de Oposición.

No es nuestro interés que las fuerzas aliadas del MOIR en la UNO se debiliten; por el contrario, compañeras y compañeros, es indispensable que se fortalezcan el Partido Comunista y el Movimiento Amplio Colombiano, para poder librar en las elecciones de 1974 una batalla grande contra la reacción, a fondo, esclarecedora y contundente.

CANDIDATURA NACIONAL Y DEMOCRATICA
Otro punto sobre el cual se llegó a un consentimiento completo fue el de la designación del senador Hernando Echeverri Mejía como candidato presidencial de la Unión Nacional de Oposición. Desde la fundación del MAC, hace un año, como un nuevo grupo político que desgajándose de la Alianza Nacional Popular, vislumbrándose con una definida tendencia progresista y democrática, se fueron configurando en Colombia las condiciones para la creación de un frente electoral de izquierda. La aparición del MAC es el paso decisivo y determinante para la concreción de la política unitaria que estamos propiciando, porque a pesar de su escaso desarrollo, de que no ha podido por lo poco del tiempo extenderse a todo el país, se ha constituido en la fuerza convergente y unificadora que ha facilitado, propiciado y garantizado los acuerdos del Partido Comunista, el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario y el mismo MAC dentro de la, Unión Nacional de Oposición.

El MAC ha contribuido a resolver uno de los problemas centrales de la campaña electoral de la izquierda, como es el del candidato nacional, al presentar a la consideración de esta Tercera Convención el muy ilustre nombre del compañero Hernando Echeverri Mejía. Hombre pulquérrimo, cuya hoja de vida limpia y honesta está abierta y a la vista de todos los colombianos. Dirigente político que en su larga trayectoria de combatiente ha encarnado siempre posiciones de avanzada hasta el compromiso revolucionario de defender integralmente y luchar por los intereses del pueblo y de la nación colombiana. En la constitución de la UNO, Hernando Echeverri Mejía ha sido el factor por excelencia del entendimiento y de la unidad de las diferentes fuerzas que la integran.

Su candidatura permitirá aglutinar ampliamente a la izquierda colombiana y movilizar considerables sectores populares en esta campaña electoral.

Con su nombre, compañero Echeverri, podremos adelantar una profusa actividad revolucionaria entre las masas, seguir trabajando por la unidad popular y planteando las tareas que la hora exige a la revolución colombiana. Por eso lo hemos proclamado como nuestro principal vocero, y por eso el pueblo colombiano le dará a usted un copioso respaldo en los próximos comicios.

La amplitud del frente electoral que hemos conformado está condicionada por el real desarrollo de las fuerzas revolucionarias de Colombia. Se estudiaron todas las perspectivas. Se discutieron varias soluciones. La posición oportunista y vacilante de la dirección de la Alianza Nacional Popular, su altanería, su desprecio hacia las fuerzas de la izquierda impidieron llegar desde un comienzo a acuerdo con ella para la campaña electoral. En definitiva, nos hemos guiado por el criterio de que es preferible constituir un frente que, aunque pequeño, le pueda presentar al pueblo una verdadera alternativa revolucionaria.

Con la candidatura de Echeverri se completan todas las opciones políticas para las elecciones de 1974: desde la reaccionaria y antipatriótica, representada por los candidatos de los partidos Liberal y Conservador, Alfonso López y Alvaro Gómez, pasando por la intermedia e inconsecuente de la ANAPO, con María Eugenia Rojas de Moreno Díaz, hasta la nacional y democrática de la Unión Nacional de Oposición. Nuestra táctica electoral es sencilla y clara. Concentraremos el ataque contra los enemigos principales del pueblo colombiano: la coalición oligárquica proimperialista gobernante, cuyos candidatos oficiales significan el continuismo, la opresión extranjera, el atraso, la miseria, el hambre y la represión fascista. Criticaremos las vacilaciones y el manzanillismo de la ANAPO, estimulando a la vez a sus sectores de izquierda para que asuman una posición consecuentemente antiimperialista y antioligárquica. Y estrecharemos los vínculos entre los partidos y movimientos políticos de envergadura nacional y regional que estén resueltos a abanderar la alternativa revolucionaria, despejando el camino de la unidad del pueblo y preparando las condiciones para más profundas y extensas batallas por la liberación nacional y por la revolución.

UTILIZACION REVOLUCIONARIA DE LAS ELECCIONES
Estamos finalmente de acuerdo en la utilización revolucionaria de las elecciones. No compartimos las consideraciones que se hace el abstencionismo de “izquierda» para renunciar a este tipo de lucha. Los abstencionistas han partido siempre en todas partes del prejuicio infantil de que ir a las elecciones organizadas por las clases explotadoras y votar es faltar y traicionar a la revolución. Sin embargo, la experiencia demuestra que el abstencionismo nunca ha podido movilizar a las masas, ni elevar su conciencia de lucha, ni organizarlas. Nuestra concepción es diametralmente diferente. Creemos que mientras no haya condiciones para barrer las instituciones seudo-democráticas imperantes y exista una porción minoritaria pero considerable del pueblo que espere aún de ellas y participe en elecciones, es deber de las fuerzas revolucionarias dar también la pelea en este campo. No con la ilusión derechista de que podamos poner al servicio de los intereses fundamentales del pueblo y la nación las corporaciones públicas reaccionarias, ni mucho menos que por esta vía podamos resolver el problema central de toda revolución, el problema del Estado. Al revés, los revolucionarios vamos a la lucha electoral para acabar con esta ilusión, para acabarla conscientemente, y armar ideológica y políticamente a las masas en sus luchas centenarias contra sus explotadores y verdugos. Y, en la presente ocasión, vamos a estas elecciones para los cuerpos representativos y para la presidencia de la República a sabiendas de que el régimen las ha convocado bajo la disposición constitucional y la advertencia de que, sea cualquiera el resultado de las urnas, el próximo gobierno será bipartidista, de coalición liberal-conservadora, es decir, que está decidida de antemano la prolongación antidemocrática del Frente Nacional. Pero además estamos alertados sobre la manera como las oligarquías colombianas entienden y desenlazan estos certámenes que ellas llaman cívicos y democráticos. Ahí está el caso del asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, cuando no les tembló el pulso para sumir el país en la barbarie y en el genocidio masivo de las gentes del pueblo, siendo que Gaitán hablaba de una lucha electoral y pacífica. Y el más reciente, de abril de 1970, cuando le quitaron la presidencia de la República al general Rojas, ganada en una franca lid electoral, haciendo el más escandaloso fraude de los últimos tiempos, con ser que el programa de la Alianza Nacional Popular en últimas no significa ni representa una seria amenaza ni para las instituciones ni para los intereses del imperialismo y sus lacayos. Los revolucionarios comprendemos que las elecciones son una farsa de la democracia de las clases dominantes reaccionarias, pero las aprovechamos conscientemente, aprovechamos cualquier grieta que el sistema nos deje para ir a las masas, para difundir nuestro programa revolucionario, nuestras ideas, para prender la llama de la revolución en el corazón del pueblo.

Pero si las experiencias nacionales no bastaran para comprender la naturaleza de nuestros enemigos y lo duro de nuestro combate, contamos también con las ricas experiencias de la lucha de los pueblos del mundo contra el imperialismo norteamericano, y en especial la lucha de Latinoamérica. Estados Unidos no ha dudado un sólo instante en invadir nuestras naciones, en pisotearlas, en asesinar, en reprimir, con tal de defender sus mezquinos intereses de piratas internacionales.

Invasiones como las de Santo Domingo y Guatemala, golpes de Estado en una gran cantidad de países, como cuestión permanente, y el caso reciente de Chile, en donde el imperialismo norteamericano, echando mano del ejército títere perpetró uno de los más horrorosos crímenes de la historia moderna, asesinando al presidente Salvador Allende, crimen que trae a la memoria la muerte de Francisco Madero, ese otro patriota, presidente de México, efectuado en los albores de la dominación imperialista en nuestro continente, nos están diciendo que no podemos creer en la falsa democracia. del imperialismo y de las oligarquías; que no es cierta la neutralidad, la imparcialidad y apoliticidad de las fuerzas armadas reaccionarias, que, por el contrario, éstas son los instrumentos principales de sojuzgación y opresión contra el pueblo. Estos hechos, sobre todo ese sacrificio heroico de Salvador Allende, nos están enseñando de nuevo a los pueblos del mundo y a los revolucionarios, en un día más que en muchos años, más que lo que han podido aprender las masas en muchos libros, que el camino a seguir es el de la Comuna de París, el de la Revolución Socialista de Octubre, el de la Revolución China, el de Vietnam y Cuba y el que hoy está transitando el pueblo camboyano. Sabemos que el pueblo chileno ha empezado a desbrozar ese camino con la resistencia valerosa a la junta militar fascista. Apoyamos esa lucha, apoyamos a los compañeros de la Unidad Popular chilena, apoyamos ese camino y continuamos luchando para que nuestro pueblo prosiga avanzando por la vía auténticamente revolucionaria y segura en procura de su emancipación y de su felicidad.

Con estos criterios participamos en la campaña electoral, sabiendo que nuestros enemigos son sanguinarios y crueles y que la lucha es ardua, pero sin dejarnos intimidar, sin perder de vista que el imperialismo, como decía Lenin, es un coloso de pies de barro, y resueltos a combatirlo y derrotarlo, a superar todos los obstáculos, a enfrentar todos los peligros, a soportar todos los sacrificios, con una fe infinita y segura en que nuestra victoria será la definitiva.

DISCURSO DE GILBERTO VIEIRA: «LA UNO ESTÁ ABIERTA A TODOS LOS QUE ACEPTEN SU PROGRAMA»

A continuación publicamos el texto del discurso pronunciado por Gilberto Vieira, Secretario del Partido Comunista de Colombia, en el acto de clausura de la III Convención de la UNO, celebrado el 23 de septiembre en el Coliseo Arena-Bogotá.

La Unión Nacional de Oposición se presenta ante el pueblo colombiano con un programa definido y revolucionario y con un candidato que encarna ese programa, el compañero Hernando Echeverri Mejía.

Este es un nuevo paso en el difícil camino de la unidad de las fuerzas antiimperialistas, antimonopolistas y antilatifundistas que habrán de realizar la revolución colombiana. Este es un proceso político paralelo al que está avanzando en la clase obrera de unificación de las fuerzas autónomas del proletariado, de las fuerzas que han venido congregando la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia y otros sectores independientes.

El trabajo unitario de los comunistas entre la clase obrera contra el divisionismo pagado por los imperialistas norteamericanos y las clases dominantes en nuestra patria, comienza a dar sus frutos. Por eso los comunistas levantamos la consigna de la unidad de la clase obrera y de todos los que luchan por los intereses del proletariado y por su independencia de clase.

UNIDAD, CAMINO A LA REVOLUCIÓN
Los comunistas no vemos a la UNO como un mero aparato electoral sino como la semilla del Frente Patriótico de Liberación Nacional. La UNO está abierta a todos los que acepten su programa, así como los integrantes de la UNO estamos abiertos al diálogo con otros destacamentos de la oposición, a los que llamamos a la unidad militante contra el imperialismo yanqui y las serviles oligarquías tradicionales.

Los comunistas no le ponemos fecha a la unidad como no le ponemos fecha a la revolución! Sabemos que la unidad es lo único que va a abrir el paso a la revolución victoriosa del pueblo colombiano! La unidad y la revolución liberadora son una necesidad histórica. Ya nuestro genial maestro Carlos Marx, nos enseñó que la historia trabaja para nosotros, a condición de que nosotros no actuemos contra el desarrollo histórico. Y el desarrollo histórico de nuestra época exige unidad de todas las fuerzas antiimperialistas contemporáneas: las del Sistema Socialista, las del movimiento de liberación nacional y las de la clase obrera de los países capitalistas desarrollados.

En el desarrollo de este proceso unitario los comunistas nos proponemos destacar todo lo que pueda unirnos en la lucha con los otros sectores revolucionarios para enfrentarnos a nuestros enemigos fundamentales: el imperialismo y las oligarquías. Y estamos dispuestos a discutir con nuestros aliados de la UNO y con los nuevos aliados que conquiste la UNO en forma leal nuestras diferencias y dejar que los hechos históricos fallen otras diferencias de criterio más profundas que en nada ganaríamos con debatir actualmente en el seno de la UNO.

Los comunistas nos pronunciamos contra todo intento de enfrentar la Unión Nacional de Oposición a la Alianza Nacional Popular, movimiento que con todas sus contradicciones contiene fuerzas revolucionarias antioligárquicas y antiimperialistas que debemos atraer al frente único. De la misma manera nos hemos opuesto y nos oponemos a que sectores de la ANAPO traten de separarnos de nuestros aliados de la Unión Nacional de oposición.

PROGRAMA DE LA UNO
Los comunistas celebramos el hecho de que se haya puesto en marcha la unidad en torno a un programa y en torno a principios revolucionarios fundamentales. Estamos satisfechos de que esta unión se desarrolle a tiempo y antes de que el imperialismo y las oligarquías nos unan en las cárceles, en los campos de concentración y en los cementerios, como en otros países de América Latina! El programa de la UNO responde nítidamente a los problemas fundamentales del pueblo colombiano, al problema del costo de la vida, al problema del saqueo de los salarios de los trabajadores, mientras que aumentan fabulosamente las ganancias de los consorcios capitalistas. Estamos en pleno desarrollo de un aguda lucha de clases y vemos cómo el gobierno acaba de elevar los sueldos oficiales en una proporción del 10 al 15 por ciento, pero en forma discriminatoria, porque al mismo tiempo vemos a los maestros lanzándose a la huelga en exigencia de mejores salarios y por el cumplimiento de los pactos firmados con el gobierno el año pasado.

DESENCADENAR LUCHA POPULAR
El hecho de que el gobierno haya aumentado los sueldos oficiales hay que tomarlo como un estímulo para desencadenar las luchas de la clase obrera por el alza de los salarios en consonancia con el alto costo de la vida. Y que no nos digan que esta es una lucha economista puesto que se trata de una lucha contra el régimen que genera la inflación y la carestía de la vida! De una lucha contra el Estado de Sitio, que es la forma de la dictadura oligárquica contra el pueblo. El señor Pastrana habla de la inflación importada cuando él mismo es quien contrata empréstitos por el estilo del famoso dedicado a la Avenida de los Cerros que será un combustible para la inflación y el encarecimiento de la vida. La lucha por los intereses de la clase obrera y sus reivindicaciones inmediatas se liga directamente con la lucha por la liberación nacional porque al ligar las luchas de la clase obrera por sus intereses contra este régimen que vive de inyecciones financieras de los prestamistas yanquis y de su ayuda militar, estamos defendiendo la soberanía contra un gobierno que entrega todas las riquezas y el presente y el porvenir de la nación colombiana.

El programa de la UNO responde nítidamente a la cuestión agraria colombiana, al planteamiento de lucha antilatifundista que ha inscrito en sus banderas el Partido Comunista desde que surgió a la lucha política en Colombia en 1930. Yo saludo la presencia en la UNO de los nuevos contingentes de lucha contra el latifundismo que han venido desde Boyacá y Córdoba a reforzar los destacamentos de la revolución agraria colombiana que han hecho historia en Sumapaz, en el Tequendama, en el Huila, en el Tolima, en el Meta!

En este proceso electoral nos proponemos, los integrantes de la UNO, a actuar contra el bipartidismo y su caricaturesca democracia burguesa, porque el año entrante se termina la paridad liberal-conservadora en el Congreso, pero se mantiene esa paridad que es el monopolio en los derechos políticos por cuatro años en el aparato estatal colombiano.

Los dirigentes tradicionales colombianos quieren concentrar la atención del pueblo en torno a la pugna de los partidos conservador y liberal por la Presidencia de la República cuando ellos tienen ya repartida la marrana presupuestal por partes iguales para el próximo cuatrienio.

Los candidatos de los partidos tradicionales representan el sistema de la paridad oligárquica, pero tienen sus matices diferentes.

Gómez Hurtado se presenta como el candidato del antisocialismo. El llama socialismo a las más mínima reforma que se intente en la desueta estructura económica y social de Colombia! Gómez se ha pronunciado en favor de la entrega de nuevos recursos a lo que el llama el “capital extranjero” y que el pueblo llama imperialismo. Gómez Hurtado no ha ocultado su amor por el llamado modelo brasileño. Y si antes tenía como protector al teórico del fascismo brasileño, Filinto Muller, ahora seguramente Gómez Hurtado buscará el consejo del general Pinochet para el régimen que trata de implantar en Colombia!

López Michelsen se presenta como el empresario del falso “izquierdismo”. Todo lo que él dice ahora es la negación de lo que agitó en el programa del MRL. Ahora niega la dependencia colombiana de los monopolios yanquis y no plantea en absoluto la liquidación del latifundismo en la agricultura. López es el representante perfecto de la farsa reformista, de ese reformismo que aparenta cambios superficiales para que todo siga lo mismo en Colombia para beneficio del imperialismo yanqui y las oligarquías tradicionales en nuestra patria.

RELACIONES CON LA ANAPO
En cuanto a la ANAPO, repito, hay grandes fuerzas revolucionarias y antioligárquicas con las que debemos contar y no dejarlas al arbitrio de reaccionarios y confucionistas que están tratando de llevar a ese movimiento en forma opuesta a los planteamientos unitarios de la UNO.

Para nadie es un secreto que la dirección del partido comunista ha tenido entrevistas con María Eugenia Rojas. Ella pidió a nuestra dirección que le diéramos una opinión crítica sobre los 12 puntos de su programa. Entonces el Partido Comunista le envió una carta haciéndole sus observaciones críticas y hasta hoy no hemos recibido respuesta. Quiero leer un planteamiento de la carta del Partido Comunista que señala: “En primer lugar hay que decir que la más seria falla de la plataforma es la ausencia absoluta de toda referencia a la liberación nacional del yugo del imperialismo yanqui, cuya opresión y saqueo es la cuestión principal de la vida económica y política colombiana. Esta reivindicación es el centro de todas nuestras luchas actuales. Y se expresa en todos los aspectos nacionales. La recuperación de nuestra riqueza, especialmente el petróleo, que exige una inmediata nacionalización. La independencia económica. La liberación de la carga del endeudamiento externo y de los lazos de la dependencia financiera. La modificación de la política exterior, subordinada al Departamento de Estado norteamericano. La expulsión del país de las incontables misiones militares y seudotécnicas que pululan en todas las dependencias oficiales y en todas las escalas. El rescate de nuestra política de educación de la tutela y la penetración imperialista”. Estos son los planteamientos que el Partido Comunista no encuentra en la Plataforma de María Eugenia y sin los cuales es imposible una alianza de las fuerzas patrióticas y antiimperialistas de Colombia!.

NUESTRO CANDIDATO: ECHEVERRI MEJÍA
Desde el pleno de junio del Comité Central nuestro Partido declaró que miraba con simpatía la candidatura de Echeverri Mejía. Los comunistas colombianos no practicamos el culto a la personalidad, pero consideramos a Hernando Echeverri como el abanderado adecuado del programa revolucionario de la UNO. Y en Hernando Echeverri depositamos nuestra confianza en esta próxima batalla electoral!

En las elecciones próximas y en la campaña en marcha los comunistas nos proponemos aplicar las enseñanzas del más grande estratega de la historia de la humanidad, Vladimir Ilich Lenin, que señaló cómo los revolucionarios deben, obligatoriamente, utilizar las elecciones de manera revolucionaria. Esto no significa ilusión alguna de carácter parlamentario. Para nosotros la participación en las elecciones es ante todo, llevar consignas y orientaciones revolucionarias a las masas, aprovechando las oportunidades que tiene que dar la clase gobernante cuando convoca a unas elecciones con la máscara de la democracia representativa de la democracia burguesa.

Participamos en las elecciones para elevar la conciencia de clase del proletariado y la conciencia antiimperialista del pueblo colombiano, para actuar contra el Estado de Sitio y para presionar por la libertad de los presos políticos y sindicales. Para ganar para la acción revolucionaria a sectores muy grandes de la masa que están sumidos en la pasividad abstencionista.

LA LUCHA ELECTORAL
Participamos en las elecciones en desarrollo de nuestra conocida política de combinar todas las formas de lucha de masas, tanto de las llamadas pacíficas, como de las armadas, porque se trata de avanzar por este camino hacia la revolución popular, antiimperialista y democrática que abra el camino al socialismo en nuestra patria!.

En la política de combinación de todas las formas de lucha los comunistas procuramos destacar las más urgentes y realistas para nuestro pueblo. En el momento actual las luchas más urgentes son las que hay que desencadenar contra la explotación imperialista, monopolista y latifundista de las grandes masas trabajadoras colombianas y contra la expresión política del sistema explotador que es el bipartidismo paritario y el Estado de Sitio permanente que pesa sobre el pueblo colombiano.

CHILE EN EL CORAZÓN
Los comunistas nos sentimos sinceramente patriotas a la vez que consecuentemente internacionalistas. Queremos la fraternidad de los pueblos. Nos declaramos solidarios con el sistema socialista mundial, con los pueblos que luchan contra la agresión imperialista y con los pueblos hermanos de nuestra América Latina en particular. Quiero saludar como un símbolo del internacionalismo militante y no de palabra la presencia en este acto de un representante del hermano pueblo chileno, el compañero Efraín Barquero.

Nosotros tenemos a Chile en el corazón y todos sabemos que la Unidad Popular de Chile ha sufrido una derrota transitoria, pero que no ha sido vencida sino que resurgirá más poderosa, levantando la bandera del frente antiimperialista y derrotando definitivamente a los enemigos del pueblo chileno.

Quiero saludar también de manera emocionada la presencia de la Nueva Fuerza Venezolana, en la compañera Carmen de Varela y en el compañero Francisco Murillo Font. La Nueva Fuerza Venezolana debe saber que su lucha es nuestra lucha y que los pueblos de Colombia y Venezuela son verdaderamente hermanos por encima de los intereses imperialistas, que intentan enfrentarlos por un supuesto diferendo en la plataforma submarina que en realidad representa las aspiraciones de los grandes monopolios petroleros yanquis.

Queremos que los problemas de límites se resuelvan en la mesa de negociaciones y no en los frentes de batalla. Y consideramos que los países que llevan los problemas de límites a los enfrentamientos bélicos han caído en la trampa del nacionalismo burgués y son instrumentos de intereses imperialistas! Por lo tanto estamos seguros de que la Nueva Fuerza Venezolana, representante del hermano pueblo junto con nosotros, integrantes de la UNO, vamos a detener la mano del imperialismo en el problema de límites entre Colombia y Venezuela y a buscar la solución favorable a los intereses de ambos pueblos, siguiendo las enseñanzas internacionalistas del marxismo-leninismo y defendiendo el legado histórico de Simón Bolívar!

CONTRAOFENSIVA IMPERIALISTA
En nuestra América Latina se está desarrollando toda una contraofensiva del imperialismo yanqui.

En Vietnam el imperialismo norteamericano fue derrotado por el heroísmo del pueblo vietnamita. En Vietnam se enfrentaron los dos sistemas mundiales: el sistema socialista y el sistema imperialista y salió derrotado el imperialismo! El imperialismo yanqui fue obligado, además a aceptar la política leninista de coexistencia pacífica en Europa, demostrada en hechos tan importantes como es el reconocimiento mundial de la República Democrática Alemana.

Pero ese imperialismo yanqui, derrotado en Vietnam, está aplicando en nuestra América la llamada “doctrina Nixon” porque el señor Nixon dijo que para donde se incline el gobierno de los gorilas del Brasil tiene que inclinarse toda América Latina. Y es en desarrollo de la “doctrina Nixon“ que se perpetró el golpe gorila en Bolivia, el autogolpe en Uruguay y ahora el más sangriento, falaz y traidor de los golpes en la historia latinoamericana contra el pueblo chileno, contra la Unidad Popular y contra ese héroe de la América contemporánea, el compañero Salvador Allende.

SALVADOR ALLENDE
Tenemos muchas tareas de solidaridad internacional pero hay una prioritaria: la solidaridad con el hermano pueblo de Chile para que la presión mundial obligue al general Pinochet y a los demás traidores a que respeten los derechos humanos y a que pongan en libertad a los miles de presos políticos.

Estamos seguros de que los militares facciosos de Chile van a fracasar muy pronto en el gobierno y sobre ellos pasará la sombra vindicadora de Salvador Allende porque ese nombre como decía el poeta épico español de otro héroe, “es de los muertos que crecen y se agrandan”.

Elevemos pues la solidaridad con el pueblo de Chile que se está extendiendo por todo el mundo y que ha tenido la expresión de la mayor importancia política en el rompimiento de relaciones diplomáticas con la junta facciosa del señor Pinochet por parte de la Unión Soviética y la República Democrática Alemana y Bulgaria.

CUBA, TERRITORIO SOCIALISTA
Con la tragedia que está viviendo actualmente el heroico pueblo de Chile parece que se estuvieran espesando las tinieblas de nuestra América. Pero en estas tinieblas está brillando más que nunca el faro luminoso de la revolución socialista triunfante en la isla de Cuba.

La revolución cubana es el punto de referencia obligado de la unidad para todos los revolucionarios de América Latina. Y cuando se habla de socialismo, hay que hablar con orgullo de la victoria del socialismo en la Isla de la Libertad, en el primer territorio libre de América!

¡Que viva la Unión Nacional de Oposición, germen del Frente Patriótico de Liberación Nacional!

INTELECTUALES Y ARTISTAS CON LA UNO

DECLARACIÓN DEL COMITÉ DE LOS INTELECTUALES, ARTISTAS, PROFESIONALES Y DEMÁS TRABAJADORES DE LA CULTURA DE LA UNO

1°- El imperialismo norteamericano intensifica sobre Colombia su dominio y control de nuestros recursos naturales; endeuda al país con empréstitos cada vez más escandalosos; superexplota el trabajo del pueblo; impone relaciones desiguales de intercambio en el comercio, frena el desarrollo de la producción industrial y agrícola, todo lo cual trae como consecuencia la desorbitada elevación del costo de la vida y demás secuelas de miseria. Para cumplir sus objetivos, los imperialistas yanquis han contado tradicionalmente con la complicidad de la oligarquía burgués-terrateniente criolla.

2°- A la dominación material, corresponde el incremento de la colonización cultural norteamericana en todos los campos de la vida espiritual de nuestro pueblo. Como resultado la educación primaria y secundaria no llega a las grandes masas; la universidad pública es sometida a un proceso de destrucción en beneficio de la Universidad Privada y Confesional; los medios de comunicación difunden la apología de la violencia de las clases dominantes, del anticomunismo y la sumisión más descarada a los círculos dominantes de los Estados Unidos.

Se trata de implantar un arte antinacional y alienante que nada tiene que ver con la historia y las luchas del pueblo colombiano, impidiendo el florecimiento de la cultura popular.

3° Para perpetuar la entrega de nuestro país, las clases dominantes han pisoteado sistemáticamente las libertades democráticas, utilizando como uno de sus principales instrumentos el Estado de Sitio desde hace 25 años. Quien se atreva a levantar su voz de inconformidad con el régimen es perseguido, encarcelado, torturado, llevado a Consejos Verbales de Guerra y también, en muchos casos, asesinado. Los trabajadores de la cultura consecuentes no estamos exentos de esa represión: Las nuevas expresiones culturales y artísticas son brutalmente golpeadas.

4°- Ante esta situación y dentro del panorama de las elecciones de 1974, los partidos liberal y conservador, representantes de la oligarquía que nos domina, aunque con candidatos y fachadas diferentes, ofrecen al pueblo la continuación y el incremento de la política proimperialista y antipopular. Por su parte la dirección nacional de la Anapo no ha sido consecuente con una posición antiimperialista y antifeudal y con el proceso de la unidad que necesita el desarrollo de la revolución colombiana.

5°- La Unión Nacional de Oposición, por el contrario, integrada por el Partido Comunista de Colombia, el Movimiento Amplio Colombiano, el Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario y muchas otras organizaciones regionales, plantea la utilización de la lucha electoral y la tribuna parlamentaria para agitar un programa antiimperialista y democrático que enfrenta decididamente a los opresores y que contempla los derechos más sentidos de la mayorías nacionales.

A través de un año de organización y de campaña electoral, la UNO ha encontrado gran acogida por parte de los sectores más empobrecidos de la población y de patriotas sinceros y honestos.

6°- Por las consideraciones anteriores, los intelectuales, artistas y profesionales y demás trabajadores de la cultura abajo firmantes hemos adherido solidariamente a la Unión Nacional de Oposición, porque comprendemos que la auténtica cultura nacional y popular se desarrolla como producto de las luchas del pueblo por su liberación. Y por ello, estamos convencidos de que sólo aunando esfuerzos con los sectores políticos más avanzados de la sociedad colombiana, estaremos en mejores condiciones de combatir por la conquista de nuestros derechos y de contribuir al proceso de la conquista de la verdadera independencia de Colombia.

Por lo tanto, nuestras armas de lucha están al servicio de la campaña electoral revolucionaria de la Unión Nacional de Oposición para 1974 y llamamos fraternalmente a los demás artistas e intelectuales democráticos del país a incorporarse a esta batalla.

Santiago García, Matilde Espinosa de Pérez, Felisa Bursztyn, José Pubén, Ricardo Camacho, Clemencia Lucena, Felipe Escobar, Carlos José Reyes, Jorge Alí Triana, Jorge Elías Triana, Pedro Alcantara Herrán, Enrique Buenaventura, Eutiquio Leal, Arturo Alape, Luis Ernesto Lasso, Jairo Aníbal Niño, Luis Alfredo Sánchez, Amalia Iriarte, Jaime Barbín, Beatriz de Viecco, Conrado Zuluaga, y muchos otros.

Bogotá, septiembre de 1974.